viernes, 29 de enero de 2010

La Resurrección y Juan 5:28-29

Hace unos días y buscando contrastar una información en la red, nos topamos con un artículo titulado “¿Cuantas resurrecciones habrá?” y cuyo autor, según se nos dice, es el Dr. Javier Rivas Martínez. Dicho artículo lo pueden hallar en la siguiente dirección, por lo menos, hasta donde nosotros sabemos: apologista.blogdiario.com y fechado en 10/01/2008 y es que no nos consta que también esté colgado en otro sitio. Antes de continuar y como siempre que citamos de algún otro autor, les recomendamos lean dicho artículo para así tener más clara la razón de nuestra discrepancia, así como de lo acertado o no, de ella. Dicho esto, continuamos con nuestra exposición.

El Dr. Rivas afirma en el mismo, la existencia de dos resurrecciones, algo en lo que estamos de acuerdo. Para mantener tal argumento, cita de Daniel 12:2, que nos dice lo siguiente:

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y confusión perpetua.”

Y aquí empieza el problema, porque si bien es cierto que Pablo, da a entender en 1 Tes 4:16 (citado por el autor), la existencia de dos resurrecciones y en lo que, repetimos, estamos de acuerdo, de ninguna manera en el citado texto de Daniel, leído correctamente, se nos habla de nada parecido a dos resurrecciones. Ahora bien, el Dr. Rivas para dar más énfasis a su planteamiento, nos cita Juan 5:28-29, que dice así:

No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz 29 y saldrán, los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio (O de condenación, según RVR 1960)”. (Acotación nuestra).

Pero es que resulta que este texto, si de nuevo leemos correctamente, solo nos habla de una sola resurrección, porque veamos: al sonido de la voz ¿quiénes saldrán?, pues todos, no unos antes y otros después. Luego de lo que nos están hablando estos dos textos, es de una sola resurrección, con dos retribuciones distintas. Veamos una frase en relación a estos dos textos, transliterada tal cual, del artículo en cuestión:

Aunque los textos parecen dar a entender que habrá una sola resurrección, es tan solo una apariencia.” (Negritas nuestras).

Luego el Dr. Rivas ya reconoce implícitamente, que esos textos nos dan a entender o nos hablan de una sola resurrección, entonces ¿por qué la coletilla de “es tan solo una apariencia”? ¿En que fundamenta semejante aseveración? No lo sabemos, pero puesto que nos parece una afirmación un tanto capciosa, nosotros afirmamos que de apariencia nada de nada, ya que estos dos textos, cuando se leen correctamente, dicen lo que dicen y dan a entender lo que dan a entender, no otra cosa. Otra cuestión, es que en algunas ocasiones y esta da la sensación de ser una de ellas, en vez de ajustar nuestro entendimiento a lo que nos dice un pasaje bíblico, pretendemos que este se ajuste a lo que nosotros creemos acerca de un tema determinado.

Y la cosa se agrava un poco más, cuando en virtud de Rev. 20:5, nos separa las dos supuestas resurrecciones de esos dos textos, por un espacio de mil años:

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.”

Y decimos que la cosa se agrava, porque hacer semejante afirmación, denota un parcial desconocimiento de lo que realmente nos quiere decir este texto, porque veamos: Supongamos por un momento que aceptamos el planteamiento del Dr. Rivas (y muchos otros, no crean), con lo cual tendríamos que con la segunda venida de Jesucristo se produce una primera resurrección, según Rev. 20:6:

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Luego vemos que los que acceden a esa primera resurrección, exclusivamente son los que participan con Cristo en la gobernación del Reino. Mil años después, se produce la “segunda” resurrección, calificada en Juan 5:29, como de condenación. Bien, siendo esto así, entonces le rogaríamos al Dr. Rivas que por favor nos explicara, en cuál de la dos resurrecciones nos coloca a Juan el Bautista. Y ahí lo dejamos de momento, hasta que el Dr. Rivas públicamente tenga a bien despejarnos esa incógnita.

Y ya sabemos, porque nos lo dijo no hace mucho, que D. Javier nos recomendará aplicarnos en el estudio de las disciplinas de “teología de buen calibre” o “interlineales griegas y hebreas”, así como en “estudios teológicos en escatología”, antes de tomarnos el atrevimiento de señalarle algún pequeño error. Bien, agradecemos el consejo aunque lamentablemente y a nuestra edad, todo eso como que ya nos viene un poco grande. Pero para consuelo del Sr. Rivas, le diremos que si bien no poseemos dichos conocimientos, afortunadamente nuestra capacidad para leer correctamente, es bastante aceptable. Además de que a pesar de nuestra, relativamente avanzada edad, las cualidades de la lógica, el sentido común y la capacidad de razonar, no han sufrido merma y que si nos dan a escoger, entre estas y las disciplinas por él señaladas para el estudio de la Palabra de Dios, nos quedamos con las primeras y que poseemos a un grado razonable. Algo de eso debía de pensar Jesús, cuando en su momento dijo lo siguiente:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo, y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti.” (Luc. 10:21).

Quedamos a la espera, por tanto, de que el Dr. Rivas nos responda la pregunta formulada, públicamente, si ello es posible.

MABEL

lunes, 25 de enero de 2010

En defensa de Apologista

En el poco tiempo que los autores de este blog, llevamos en estos intrincados caminos de Internet, una de las cosas que más nos han sorprendido, es la manera en que es descalificado Apologista Mario Olcese por algunos (bastantes) de sus detractores. Que si intolerante, intransigente, autoritario..…. en fin, que menos guapo de todo. Cierto es, que sus críticas hacia algunas organizaciones religiosas, entre las que figuran como “estrella invitada” los TJ, así como hacia algunos personajes, como Carlos Luna, Jim Bakker, Pat Robertson, Benny Hinn, etc., son inmisericordes. Ahora bien, cuando uno analiza algo de la forma de actuar de dichas organizaciones religiosas o sobre todo, de los miembros individuales que hemos citado, pues como que algo de razón no le falta, ya que se aprecian actitudes, enseñanzas y comportamientos bastante censurables, sobre todo por el hecho de que las tales, reportan pingües beneficios económicos a las organizaciones o personas envueltas en ellos. O sea y para entendernos, que viven de ellas. Y dado que este no es el caso de Apologista, entendemos que tiene todo el derecho de criticar.

Por ejemplo, los dos integrantes de este blog, muchos años como TJ activos y por tanto, sabedores de lo que hablamos, reconocemos que un porcentaje muy elevado de sus críticas hacia dicha organización, están plenamente fundamentadas, o sea, que tiene toda la razón. Cierto que también entendemos que en algunas cosas se pasa un poquito, pero ese es un problema del que adolecemos todos: o nos pasamos o no llegamos y es que así es la condición humana. Pero es que entre el ser intransigente, intolerante o autoritario y el rebotarse ante el insulto personal, media un trecho; permítannos un ejemplo.

Nosotros desde este blog, somos quizás de los que más nos metemos con las ideas expresadas por medio de sus artículos, porque desde nuestro punto de vista, por supuesto falible, no se ajustan al contexto bíblico. Pues bien, en una muestra de “su intolerancia”, el mismo Mario Olcese, nos invitó a formar parte de sus blogs asociados, para que su audiencia pudiera contrastar distintas opiniones, acerca de los muchos y variados temas que en sus páginas se publican, cosa que así hizo y por lo cual, le estamos muy agradecidos. Lo que ocurre, es que nosotros discutimos las ideas y no a las personas, por lo cual hacemos perfectamente compatible, lo que acabamos de mencionar acerca de una crítica constructiva respecto de determinados puntos de vista, con el mantener una correcta y cordial correspondencia (intercambio de correos) en el plano personal y que en algunas ocasiones, llega al extremo de pedirle orientación en algunos puntos que nosotros, que no contamos con su erudición y sapiencia, nos cuestan de entender. Porque y aunque discrepamos de algunas de sus exposiciones (quizás a veces de forma equivocada), reconocemos que es una bellísima persona, muy culta y muy sincera en las cosas que cree, que además y sin ganancia alguna, dedica muchísimo tiempo a impartir conocimiento de las Escrituras desde sus páginas en Internet y que prescindiendo de lo acuerdo o no, que estemos en algunos de sus planteamientos, para nada le resta merito en esa ingente labor que lleva a cabo. Porque hay que reconocer por nuestra parte y de ninguna manera nos duelen prendas el decirlo, que cuando hará unos siete años fuimos los dos expulsados de los TJ, sus blogs fueron como tablas de salvación a las que nos agarramos en nuestra desorientación y soledad y gracias a las cuales, pudimos recomponer nuestra vida a nivel espiritual y si mucho nos apuran, hasta a nivel personal. Y es de justicia reconocerlo.

Pero claro, otra cosa es el insulto personal, soez y maleducado. Y eso es algo de lo que encontramos entre los innumerables correos que recibe y que entendemos nosotros, que más que causados por las críticas de Mario, son causados por la incultura y mala educación de la que hacen gala los remitentes de los mismos. Y aunque en este momento, quizás no sea apropiado, no podemos menos que lamentar que la mayoría de ellos procedan de TJ activos, lo cual es causa de vergüenza ajena para aquellos que en su día, formábamos parte de esa organización y que quizás convivimos con alguna de esas personas sin saberlo y que cuando se ponen el “uniforme” de TJ y van a predicar, todo son sonrisitas y buena palabras, ocultando su verdadera imagen. Cierto es que siempre hemos dicho, los autores de este blog, no Mario Olcese (no sea que se metan con él, por algo que no ha dicho) y que después de más de treinta años cada uno de pertenencia a dicha organización, algo sabremos del bajísimo nivel cultural de la inmensa mayoría de su base militante, que se nota en la pésima redacción de los correos referidos, así como la gran cantidad de faltas de ortografía que en ellos se producen. Por otra parte nos consuela pensar, que los que escriben solo son unos pocos “atrevidillos” de entre ellos, ya que la mayoría, aunque no con muchos posibles intelectuales, sí son buenísimas y sinceras personas, incapaces de ofender a nadie. Y eso, nos consta.

Otra cosa es que quizás Mario no tendría que entrar al trapo (dicho sea en términos taurinos) y rebajarse a discutir con ellos, que con sus manifestaciones, prueban que son los primeros intolerantes, intransigentes, autoritarios y encima, ignorantes y maleducados. Pero eso, es una decisión soberana de Mario y por demás, del todo respetable.

MABEL

sábado, 23 de enero de 2010

Acerca de las dos clases

Una de las acusaciones más corrientes a las que son sometidos los TJ, es sobre su particular, pero certera visión a nuestro entender (con algunos matices, por supuesto), de un futuro Reino milenario gobernado por unos pocos, con respecto a unos muchos que serán gobernados. Y aunque es una creencia muy contestada por la mayoría de los auto-nombrados ungidos, tiene sin embargo un sólido fundamento bíblico en los pasajes de Rev. 7:4 y 9 y 14:1 y que en anteriores artículos ya hemos desarrollado ampliamente. Uno de los que más se significan a la hora de rebatir esta enseñanza, dicho suavemente, es nuestro común amigo Apologista Mario Olcese a través de sus varios blogs y en el que se distingue en especial, uno llamado lavasori.wordpress.com y que les da “leña” hasta más no poder. Veamos ahora, algunos comentarios de Apologista al respecto sacados de su artículo de 31/05/09, “Los “hermanos de Jesús” y los Testigos de Jehová”:

En la página 118 del mismo libro, y en el segundo párrafo, afirman que los “hermanos” de Cristo son un rebaño pequeño de 144,000 personas. Esta doctrina de los “T.J” es totalmente absurda y claramente antibíblica, pues si sólo los 144,000 “T.J” son los hermanos de Cristo, entonces la gran mayoría de “T.J” no los son. Es más, si sólo los 144,000 “Testigos” son hermanos de Cristo, entonces sólo ellos tienen a Dios como Padre. Recordemos que Dios es el Padre de Cristo, y por extensión, también de sus hermanos. ¿Se da cuenta de lo que esto significa? La gran mayoría de “Testigos” no tienen parte en la familia de Dios. Prácticamente se encuentran como parias y desposeídos de todos los derechos que tiene un hijo legítimo.” (Negritas nuestras).


Bueno, si eso que dicen los TJ, es totalmente absurdo y anti-bíblico y que solo es la transcripción literal del contenido de los textos citados (ellos ni añaden ni quitan una coma), dígannos Uds. cómo deberíamos de considerar la más que dudosa idea de Apologista, cuando en su artículo “El milenio de Jesucristo ¡Lo que el Señor tiene reservado para usted y su familia”, se lee la siguiente idea:

¡Jesús entonces regirá y reinará en persona, y nosotros le ayudaremos y regiremos y reinaremos con él! ¡Reinará de punta a punta, y nosotros, Sus hijos, ya no seremos la pobre minoría perseguida que somos hoy en día! ¡En compañía de los cristianos de todos los siglos, que habrán resucitado, seremos millones, miles de millones, y gobernaremos junto a Jesús a la gente buena que haya sobrevivido”.

Creencia ésta por demás, desmentida por todo el contexto bíblico y de la que no hay ni siquiera un solo texto, que sugiera tan siquiera una mínima idea de tal circunstancia. Y aquí estamos para debatir con él tanto como quiera, siempre eso sí, públicamente y con textos en la mano. Pero nos encontramos de pronto, que a la postre y fíjate por donde, esa enseñanza de los TJ ya no resulta ser tan absurda ni tan anti- bíblica, cuando es el mismo Mario Olcese el que la está apoyando de forma explícita, aunque sin darse cuenta, claro; veamos.

Este pasaje citado de Mario Olcese, termina de la siguiente manera: “… y gobernaremos junto a Jesús, a la buena gente que haya sobrevivido”. Ahora bien, preguntémonos: ¿a qué habrá sobrevivido esa buena gente? Evidentemente a la terrible “gran tribulación” de Mateo 24:21-22 y a la que se enfrentara la humanidad, antes de la entrada del milenio; bien ¿y por qué se les llama buena gente? Vemos que a Juan y en la revelación que le fue dada, le fue mostrado de forma muy clara este asunto y así nos lo transmitió:

Uno de los Ancianos tomó la palabra y me dijo: "Esos que están vestidos con vestiduras blancas ¿quiénes son y de dónde han venido?" 14 Yo le respondí: "Señor mío, tú lo sabrás." Me respondió: "Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Luego son personas que se han beneficiado del sacrificio de Cristo y por ello han conseguido el beneplácito de Jehová, por lo cual acertadamente son calificadas en el comentario en cuestión, de “buena gente”. Ahora bien, veamos la pregunta del millón: aparte de estos sobrevivientes y de los 144.000, ¿vio Juan a alguien más? Evidentemente no, luego esas personas a las que hace mención Apologista, como sobrevivientes, solo pueden ser las mismas que vio Juan, porque es que no hay más. Entonces, Apologista y sin darse cuenta, expresa la misma idea que los TJ: 144.000 gobernantes y una gran muchedumbre gobernada, o sea, una minoría, gobernando sobre una inmensa mayoría, porque eso precisamente, es lo que se nos dice en el capítulo 7 de Revelación. Pero como suele decirse, poco dura la felicidad en casa del pobre y le falta tiempo a Mario Olcese, contradiciéndose a sí mismo, para decirnos “¡que no hombre, que no!, ¡que eso no es así!, pues la gran muchedumbre son lo mismo que los 144.000”. Y por si Uds. no se lo acaban de creer, porque les parece un tanto contradictorio, dicho argumento, vean los artículos:

La muchedumbre incalculable de 144.000, viene de la Gran Tribulación

¿Pueden ser los 144.000 de Apocalipsis de 7 y 14, la misma grande muchedumbre? ¡Las evidencias indican que sí!

¡Los 144.000 sellados de Apocalipsis, es una grande muchedumbre

Como Uds. pueden apreciar, el colmo de la coherencia y el sentido común. Pero en fin, imaginemos que nos ha pillado con el día bueno y que aceptamos su tesis, con lo cual resulta que ha sido peor el remedio que la enfermedad, ya que ahora se nos plantea una pregunta de difícil respuesta: ¿Quiénes entonces serán los gobernados? Porque recordemos que Juan solo vio dos grupos: gobernantes y gobernados, luego si los fusionamos y solo quedan gobernantes, ¿sobre quién gobernarán? Ahora solo es menester que Apologista nos responda a esa pregunta y por otra parte nos diga, de las dos opciones que defiende, por cuál de ellas se decanta, dado que las dos al mismo tiempo, no es posible. En fin, concedámosle el beneficio de la duda y esperemos su respuesta.

Y en cuanto a lo de parias y desposeídos, pues nada de nada, que también tenemos a nuestro propio Padre, según Isaías 9:6:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Bueno, eso al menos es lo que me explico en un breve correo remitido, el propio Mario Olcese:

Somos Hijos de Dios por la fe en Cristo...pero somos hijos del nuevo Adán, Jesucristo.”

Luego sería menester por parte de Mario, un poco más de coherencia en las ideas que proclama, porque o bien tenemos un Padre (por derecho de recompra), aquellos que no somos escogidos como Hijos de Dios o bien somos unos zarrapastrosos descamisados sin futuro alguno, ni perro que nos ladre. Pero las dos cosas al mismo tiempo, evidentemente no.

Y prescindiendo que esta idea se contradice a sí misma, dado que no es posible que por la fe en Cristo seamos reconocidos como Hijos de Dios, pero a la vez y por la misma fe, ser considerados hijos de Cristo, convirtiéndonos por tanto en hijos de los dos, por lo menos nos saca de nuestra condición de huérfanos. Pero siempre y cuando, la grande muchedumbre sobreviviente asuma esa condición de Hijos de Cristo (por derecho de recompra) y de gobernados durante el milenio, lo cual la hace totalmente distinta de la clase gobernante que son, no hijos, sino hermanos de Cristo. Por lo tanto, continúa prevaleciendo el argumento bíblico, de una minoría gobernante de 144.000, sobre una inmensa mayoría o gran muchedumbre gobernada; porque claro, eso no es un invento de los TJ, como erróneamente da a entender Apologista, sino que eso está escrito en la Biblia, concretamente en Rev. 7:4 y 9 y en 14:1. Lo que no está escrito en la Biblia, es lo de los “millones, miles de millones” de cogobernantes con Cristo y que mantener esa idea, es afirmar que Jesús no tenía ni puñetera idea (con perdón), cuando dijo aquello del rebaño pequeño, según Luc. 12:32:

No teman, rebaño pequeño, porque su Padre ha aprobado darles el reino.”

Y que prescindiendo la cantidad exacta de componentes de ese grupo, lo que sí está claro es que a Jehová, en su momento se complació en dar el reino a unos pocos, según nos explica alguien que tenía información de primera mano. Por lo tanto, esa temeraria afirmación de los “millones, miles de millones”, no deja de ser un disparate alejado por completo del sentido en que se pronuncian las Escrituras, eso es, promulgar una falsa enseñanza.

Pues bien, según entendemos nosotros, aparentemente eso es lo que está haciendo nuestro buen amigo Mario Olcese y los que con él comparten dicha idea.

Pues bien, según entendemos nosotros, aparentemente eso es lo que está diciendo nuestro buen amigo Mario Olcese y los que con él comparten dicha idea.

Mabel



Gog de Magog
Así se conoce, dentro de campo profético, al personaje o entidad que en su día tiene que aparecer en franca oposición al pueblo de Jehová, Israel y que aparece en los capítulos de Ezeq. 38 y 39, así como también en Rev. 20:8. Y bien ¿cuál es el problema?, se podría preguntar el amable lector y al cual nosotros desde este blog, respondemos lo siguiente: Sencillamente el momento de su aparición, ni más ni menos. Permítannos el que se lo expliquemos.

Hace unos días y leyendo un artículo del Dr. Javier Ribas Martínez titulado: “Israel y los conflictos bélicos finales” en su página: endefensadelafecristiana.blogspot.com, notamos que él colocaba dicho acontecimiento, “en la primera fase del tercer conflicto mundial que a continuación describiremos.” (según frase final del párrafo dos). Y por lo tanto entendemos nosotros, que entre los futuros eventos a producirse durante el período de tiempo que incluye también a la gran tribulación de Mat. 24:21, o sea, antes del Reino milenario de Cristo. De entrada quedamos un poco sorprendidos, dado que nosotros, en este blog, no teníamos eso entendido así. Pero claro, el Dr. Rivas es una persona muy cualificada y de amplios conocimientos, además de una pluma hábil en el arte de Cervantes (entiéndase arte literario), por lo que comprendimos que no se trataba de un error: el Dr. Rivas decía exactamente lo que quería decir. Por ello y antes de pronunciarnos, decidimos hacer una pequeña investigación en la Red, visitando otras páginas, entre ellas las de Apologista Mario Olcese, personaje que por demás también brilla con luz propia, en ese vasto y conflictivo firmamento de la temática bíblica. Pues bien, para nuestra sorpresa, todas las páginas consultadas estaban de acuerdo con lo expresado por el Dr. Rivas. Por ello el paso siguiente, fue un exhaustivo repaso y siempre según nuestras carencias y limitaciones, del contenido de dichos pasajes así como de sus respectivos contextos, para ver si eso era realmente así y nosotros estábamos equivocados.

Sin embargo, cuanto más íbamos avanzando en esa investigación, más convencidos estábamos de que la afirmación y causa de este artículo que Ud. está leyendo en este momento, era incorrecta, o sea, que la biblia no dice esto. Pero como no es asunto de pensar que solo nosotros tenemos la razón, en contra del resto de opiniones, creemos oportuno y razonable exponerles lo que dicen las Escrituras, según nosotros leemos y que ustedes decidan, hacia qué parte se decanta la balanza.
Veamos la primera cita en las Escrituras de este personaje o ente, según se refleja en Ezeq. 38:1-4:

La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: 2 Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Gog, en el país de Magog, príncipe supremo de Mesek y Túbal, y profetiza contra él. 3 Dirás: Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe supremo de Mesek y Túbal. 4 Yo te haré dar media vuelta, te pondré garfios en las quijadas, y te haré salir con todo tu ejército, caballos y caballeros, todos bien equipados, inmensa asamblea, todos con escudos y paveses, y diestros en el manejo de la espada.”


Veamos ahora, que nos dice Rev. 20:7-8 de este poderoso príncipe, en la única vez que se hace mención de él en este libro:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión, 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar.”

Luego el tiempo de la entrada en escena de ese personaje, está fijado para después de los mil años del reinado de Cristo y no antes. Solo este pasaje debería de ser suficiente, para hacer reflexionar al Dr. Rivas y demás, de lo errado de sus afirmaciones. Ahora bien, quizás ellos nos podrían objetar, el hecho de que las profecías suelen tener un cumplimiento doble y eso es verdad, sin embargo, no en este caso y por las razones que vamos a dar a continuación. La secuencia de los hechos por acaecer, en la final séptima semana y que aún queda por cumplirse, de Dan. 9:25-27, más o menos es la siguiente: esta semana comienza con el establecimiento y posterior confirmación de un pacto entre Israel y sus enemigos, que tiene como mediador el personaje conocido como el “Anticristo” (como cabeza visible de la “bestia” de Dan. 7:7-8):

Por una semana él confirmará un pacto con muchos, y en la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Sobre alas de abominaciones vendrá el desolador, hasta que el aniquilamiento que está decidido venga sobre el desolador.” (Dan. 9:27).

Puesto que el pacto es roto a la mitad de la semana (tres años y medio), podríamos entender que esta primera parte será un tiempo de relativa calma y que bien pudiera corresponder al momento de la gran predicación mundial de Mat. 24:14, con aceptación por parte de unos y la aceptación de la marca de la bestia, por parte de otros, o sea, un tiempo en el que cada uno deberá posicionarse a favor de una de estas dos opciones. Podría ser así o no, pues solo es una sugerencia y en la cual no vamos a incidir, porque no es de lo que estamos hablando; bien, continuemos.


Al inicio de la parte final de la séptima semana (o los tres años y medio posteriores), el Anticristo rompe el pacto con lo cual empieza la cadencia de eventos que faltan por cumplir y que culminan con la venida de Cristo en Poder y Gran Gloria, con el siguiente resultado:

Vi entonces a la Bestia y a los reyes de la tierra con sus ejércitos reunidos para entablar combate contra el que iba montado en el caballo y contra su ejército. 20 Pero la Bestia fue capturada, y con ella el falso profeta (el que había realizado al servicio de la Bestia las señales con que seducía a los que habían aceptado la marca de la Bestia y a los que adoraban su imagen) y los dos fueron arrojados vivos al lago del fuego que arde con azufre.” (Rev. 19:19-20).

Luego lo que acabó siendo arrojado al lago de fuego (muerte eterna), fueron el bestial sistema de gobierno mundial encabezado por el Anticristo y el falso sistema religioso y Satánico que habrá apoyado el poder de la Bestia, ya que es a estos dos a los que se enfrenta Cristo y sus fuerzas destructoras. Luego ni rastro de Gog de la tierra de Magog en este evento, ni de sus fuerzas acompañantes.
Veamos un pasaje (párrafo cinco) del artículo del Dr. Rivas:

Debemos aclarar que la alianza multinacional que comprende la confederación del Norte y los pueblos árabes adversos a Israel no tiene
ninguna relación o afinidad con las naciones que integran el Imperio del Anticristo. En el capítulo 38 de Ezeq. se encuentra descrito el fin de la confederación del Norte y congregados; cronológicamente este hecho se suscitará al fin de la primera mitad de la Gran Tribulación Final, posteriormente, en los capítulos 33 y 34 del mismo libro, muestra la destrucción del resto de las naciones que van contra Israel, hecho que se cumplirá al término de la Gran Tribulación Final. En este último suceso bélico el Anticristo asedia a Israel (Ap.cap.12). Los cuernos de la Bestia de Ap.13:1, son diez naciones que en conjunto integran el reino del Anticristo Final (superpotencia de diez naciones), ajeno completamente a la confederación del Norte (Ez.38) comandada por Gog, príncipe de Mesec y Tubal (Gog: Líder ruso. Magog: el país de Rusia).” (Negritas nuestras).

Algo interesante de este párrafo, lo tenemos en el hecho de que el Dr. Rivas ya nos afirma de entrada, lo pueden leer tanto al principio como al final del párrafo, que nada tiene que ver el grupo compuesto de Gog de Magog y sus aliados, con el grupo del Anticristo y sus seguidores, los diez cuernos de la bestia. O sea, son dos cosas totalmente distintas. Luego, si como hemos visto y él mismo afirma, el Anticristo está reservado para la parte final de la Gran Tribulación y en consecuencia es el que se enfrenta a Cristo y sus huestes celestiales, para acto seguido y tras su derrota ser instaurado el Reino ¿en dónde colocamos a Gog de Magog y sus fuerzas? Solo nos queda, el momento anterior al pacto celebrado por el Anticristo “y los muchos” (entre Israel y sus agresores), con lo cual dicho evento, inexplicablemente, se situaría fuera de la séptima semana dado que con esa firma, como ya hemos dicho, se da inicio a la citada semana y lo cual es aceptado por la inmensa mayoría de escritores bíblicos. Imaginémonos la secuencia: en el grave momento actual en Oriente Medio, con la crisis de los misiles de Irán, la creciente hostilidad generada contra Israel por las naciones árabes de su entorno y sobre todo, la declarada hostilidad de Siria y que se traduce con su apoyo constatado a los grupos terroristas que continuamente hostigan a Israel (Hezbollah; Hamas; Jihad Islámica, así como el apoyo y protección de los prófugos de la justicia israelí), de pronto y ya hasta las narices, Israel bombardea y destruye Damasco mediante un artefacto nuclear de “efecto reducido” (conforme a la profecía de Isaías 17:1-3), lo que conlleva la intervención de los aliados de Siria, probablemente entre ellos Rusia.

Y aunque este es un marco de circunstancias probable, de ser así, hay un detalle que nos muestra que no puede significar de ninguna manera la aparición de Gog de Magog en este momento. Veamos: mientras que esta hipotética situación, de producirse, es aliviada y reconducida por el Anticristo mediante un pacto de no agresión por siete años (aunque lo rompe a los tres años y medio), en el caso de la profecía de Gog de Magog y según Ezeq. 38: 18-23, es Jehová en persona quién actúa en contra de ese personaje y sus huestes y liquida la situación, no el Anticristo, como nos muestra Rev. 20: 9b:

Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.”

Con el resultado del que se nos habla en Ezeq. 39:7:

Manifestaré mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, no dejaré que vuelva a ser profanado mi santo nombre, y las naciones sabrán que yo soy Yahveh, santo en Israel.”

Pero es que resulta, que si la situación fuera como dice el Dr. Rivas y este evento ocurriera donde él lo coloca, o sea, “en la primera fase del tercer conflicto mundial que a continuación describiremos”, como ya antes hemos señalado, resulta que Jehová estaría equivocado, puesto que aún quedaría en escena el Anticristo y que según nos cuenta la Escritura, se las pinta solo para no solo profanar, sino desafiar además Su Santo Nombre cuando se coloca en el lugar de Dios:

Que nadie los seduzca de manera alguna, porque no vendrá a menos que primero venga la apostasía y el hombre del desafuero quede revelado, el hijo de la destrucción. 4 Él está puesto en oposición y se alza a sí mismo sobre todo aquel a quien se llama “dios” o todo objeto de reverencia, de modo que se sienta en el templo del Dios, y públicamente ostenta ser un dios.” (2 Tes. 2:4).

Pero es que además y al final de los mil años de nuevo, vuelve a ser profanado y desafiado Su Nombre en la revuelta final, orquestada por Satanás y sus secuaces, según Rev. 20:7-9. Por lo tanto, no puede aplicar el pasaje o profecía de Gog de Magog, en el momento que la colocan en la corriente del tiempo, el Dr. Rivas y compañía. Pero hay otro detalle, pues
mientras que en las profecías que tienen que ver con “la última semana”, las escrituras hacen referencia a ella como: al final de los días; los últimos días; el día final; el gran día de Jehová, etc., en el pasaje de Ezeq. 38:8, leemos lo siguiente:

Después de muchos días se te dará atención. En la parte final de los años llegarás a la tierra de gente traída de vuelta de la espada, juntada de muchos pueblos, a las montañas de Israel, que han resultado ser un lugar constantemente devastado; aun a una tierra que ha sido sacada de los pueblos, donde han morado en seguridad, todos ellos.”

Y hasta donde nosotros sabemos, en ningún lugar de la profecía bíblica se hace referencia a la expresión, al final “de los años”, excepto en un lugar:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión, 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar.” (Rev. 20:7-8).

Luego viendo la interconexión existente, no nos queda ninguna duda de cuando aparecerá el tal Gog de la tierra de Magog: al final de los mil años y que tendrá incidencia directa con la prueba final,
porque hay otro detalle que así parece que nos lo quiere indicar. Leamos Ezeq. 38:11 y que nos habla de los razonamientos que pasarán por la cabeza del tal Gog de Magog:

y dirás: Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan confiadamente; todas ellas habitan sin muros y no tienen cerrojos ni puertas.”

Luego aquí la acción de Gog de Magog se colocaría, no antes del pacto de no agresión, auspiciado por el Anticristo, sino un tiempo después y cuando la gente de Israel haya aprendido a estar tranquila y confiada, como consecuencia del pacto, lo cual es aún más disparatado. Veamos dos razones para tal afirmación: la primera es que entonces, el que rompería el pacto de no agresión y en contra de lo profetizado, sería Gog de Magog, en su ataque sorpresa y no el Anticristo, a los tres años y medio de establecido dicho pacto. Y veamos la segunda razón: imaginémonos que mañana por la mañana nos levantamos y la primera noticia/portada de todos los medios de difusión, es la de la firma de un pacto de paz entre Israel y sus enemigos. Preguntémonos: ¿Hay alguien en su sano juicio, que se crea que por eso ya las gentes de Israel, habitarán tranquilas y confiadas? ¿Se imaginan al gobierno de Israel, inhabilitando su arsenal nuclear y desmantelando sus fuerzas armadas, porque se ha firmado un papel? De eso nada de nada, por lo tanto y acerca de lo de “tierra indefensa”, que nos cita el texto, pues ya nos contarán Uds., máxime teniendo en cuenta que Israel tiene un potencial bélico superior a los países de su entorno todos juntos. Pero además, con el riesgo de que después de los siete años de paz firmados y en el supuesto que se cumplieran, las cosas se volvieran a poner tiesas y de nuevo se requirieran de las armas para defenderse...... y con los vecinos que tiene, cualquiera se desarma. Luego vemos que eso no se lo puede creer nadie, máxime cuando una constante en la historia de la humanidad, ha sido un continuo firmar pactos para automáticamente incumplirlos, además del hecho de que Israel continuaría rodeada de enemigos irreconciliables (se firme lo que se firme) que sueñan con su desaparición del “mapamundi” y armados hasta los dientes. Y dicho sea de paso, anda que no se han llegado a firmar acuerdos entre los miembros de esa zona del Oriente Medio, para incumplirlos al poco tiempo de su firma y a veces ni eso; o sea, que por falta de experiencia no será.

Por lo tanto, vemos que esa circunstancia que cita Ezeq. 38:11, solo se puede producir en el marco de un gobierno milenario de paz, justicia, armonía y buena voluntad entre todos los habitantes de la Tierra. Solo entonces las personas, vivirán confiadas, sin muros ni cerrojos, ni tendrán armas de ningún tipo porque sencillamente no harán falta, porque:

Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena del conocimiento de Yahveh, como cubren las aguas el mar.” (Isa. 11:9).

Todos estarán bajo el cuidado de nuestro Maravilloso Creador, el Señor Soberano de todo el Universo, Jehová, mediante la acción benefactora de Su Hijo reinante Jesucristo y el resto de sus hermanos. Es solamente en ese entorno, donde se pueden producir las condiciones reflejadas en las palabras de Gog de Magog y por lo tanto, es evidente que no puede aparecer antes del Reino Milenario; y en fin, aunque hay más razones para esgrimir, creemos que con esas hay suficiente.


Por otra parte, nosotros, desde la lógica y el sentido común, entendemos así la cuestión. Ahora les exhortamos a que sean Uds. los que hagan sus propias averiguaciones. Desde esta página, no se pretende enseñar ni impartir doctrina, solo reflexionar acerca de algunas ideas que nos parecen incorrectas, pero claro, nosotros también nos podemos equivocar.

MABEL
¿Qué es un “ungido” y quiénes son “ungidos”?

Si en algo hay unanimidad entre los distintos y numerosos comentaristas bíblicos que publican en la Red (y mira que es difícil que se pongan de acuerdo en algo), sean miembros de alguna confesión religiosa en particular o vayan por libre, es en que todos se consideran “ ungidos”, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con él del reino de Dios (por supuesto cada grupo, se considera a sí mismo como los verdaderos “ungidos” a diferencia de los otros que, faltaría más, son falsos). Y para que no hayan malos entendidos, les podemos afirmar que este no es el caso de los dos integrantes de este blog, lo cual posiblemente nos permita el ver las cosas desde un punto de vista un poco más objetivo. Pero no por ello y que esto quede muy claro, nos consideramos menos cristianos que los demás, circunstancia que a estos supuestos “ungidos” les suena como un disparate, por ejemplo, a nuestro buen amigo Apologista Mario Olcese y con el que hemos mantenido más de un debate sobre el tema.

Según la teoría de estos auto-proclamados “ungidos”, cuando uno se bautiza por inmersión en el nombre de Jesucristo, ya recibe el Espíritu Santo y por lo que automáticamente ya es declarado Hijo de Dios, con todo lo que eso comporta y que hemos citado al inicio de este comentario...... así de fácil; por lo tanto y según su lógica, si uno no se considera hijo ungido de Dios, no puede ser un cristiano reconocido por muy bautizado que esté. Ahora bien, nosotros desde este blog, no tenemos nada claro esta supuesta pertenencia de esas personas a un grupo de “ungidos” actualmente presente aquí en la tierra, lo cual no significa que para nada pongamos en duda la sinceridad de sus personales convicciones, no obstante sí desearíamos pasar dicha afirmación por el filtro de la Biblia, contrastando para ello los argumentos en los que ellos se apoyan para confirmar o apoyar tal idea, con lo que nos dicen las Escrituras; porque sencillamente entendemos, que la Biblia no dice esto. Veamos que es un “ungido”:

Un tema que nos viene al pelo, es uno que no hace mucho publicó Apologista titulado “¡Agustín de Hipona tenía…...”, en 03/01/2010 y que no es más que la reposición de uno más antiguo cuyo título era “¡Ud. está llamado para ser un Cristo …... un Hijo de Dios! ” (07/08/2009), a raíz del cual ya mantuvimos en su día, un intenso debate. Pero lo citamos solo como un ejemplo, ya que como hemos dicho, todos los que se postulan para dicha esperanza son legión y teniendo en común el uso prácticamente de los mismos argumentos y casi los mismos textos bíblicos todos ellos. Luego cuando hablamos de Apologista Mario Olcese, entiéndase que nos referimos a todos en general. Pero para centrar el tema, deberíamos primero responder a la pregunta que da título a este comentario: ¿Qué es un “ungido” y quiénes son “ungidos”? Simplificando al máximo la cuestión, nos quedamos con lo siguiente: un “ungido” es aquella persona que ha sido comisionada por el Altísimo, para llevar a cabo una tarea por Él encomendada, luego y al igual que Jesús, es una persona enviada en representación de Jehová:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado.” (Luc. 4:43).

Esta palabra fue una constante para Jesús en cuanto a su relación con el Padre Celestial, hasta tal grado que con frecuencia, a lo largo del Evangelio de Juan, le encontramos refiriéndose a Dios, no como “Dios”, ni como “mi Padre”, sino como “El que me envió”, por lo tanto y por extensión, vemos que un “ungido” es una persona elegida y comisionada por Jehová, enviada en su representación. Luego el primer principio que debemos notar en cuanto a la obra de Dios, es que todos Sus obreros son enviados; entonces si no hay comisión divina, no puede haber obra divina y por lo tanto, vemos que el poder milagroso para cambiar las situaciones en el mundo físico, es una manifestación necesaria en nuestra afirmación de ser “ungidos” o comisionados por Dios. Declarar ser enviados del Dios omnipotente y sin embargo, estar impotentes ante situaciones que desafían Su poder y con las que normalmente se enfrentan aquellos que actúan en su nombre, sería una clamorosa contradicción.

Veamos ahora quiénes son “ungidos” (y entendamos que ya estamos hablando a partir del año 33 EC). Para ello debemos tener en cuenta que las expresiones “ungido” y elegido (o escogido), aunque no son sinónimas, sí son ambas ciertamente interdependientes. Uno no puede ser “ungido”, sin previamente haber sido elegido, del mismo modo que uno no puede afirmar que ha sido elegido, sin posteriormente probar mediante el poder recibido por Espíritu Santo, su “ungimiento” mediante algún tipo de manifestación externa (tal y como acabamos de afirmar ), que de prueba de ello . Otro detalle a tener en cuenta, es el significado de las expresiones elegido o escogido, que son sinónimas. Según el diccionario de la RAE, ambas tienen su raíz en la palabra del latín saligêre, cuyo participio pasivo es selectus, en español “selecto” y que significa: “Que es o se reputa como mejor entre las cosas de su especie”. O sea, de ello podemos concluir que escoger o elegir y en el caso que nos ocupa se refiere a, de entre iguales, escoger o elegir a algunos y que por alguna razón Jehová considera más óptimos, derecho que por demás tiene el Altísimo, como en su momento nos recordó:

Pero él dijo: “Yo mismo haré que toda mi bondad pase delante de tu rostro, y ciertamente declararé el nombre de Jehová delante de ti; y ciertamente favoreceré al que favorezca y ciertamente mostraré misericordia al que le muestre misericordia.” (Exo. 33:19).

Luego es un “ungido”, aquella persona que elegida de entre otras de igual condición, o sea, todos los seguidores de Cristo, recibe mediante el Espíritu Santo, el poder necesario para llevar a cabo cualquier comisión recibida de Jehová. Luego vemos que no todos los cristianos bautizados tenemos por qué ser “ungidos”, mientras que sí todos los que son “ungidos” o elegidos como sus representantes, tienen que ser cristianos bautizados. Y entendemos, como ya hemos comentado, que el poder referido es un poder que les permite realizar actos impensables para el ser humano normal, como nos muestran los primeros capítulos del libro de Hechos, así como el caso de Pablo, Bernabé y otros:

Por lo tanto, ellos pasaron bastante tiempo hablando con denuedo por la autoridad de Jehová, quien daba testimonio de la palabra de su bondad inmerecida, concediendo que mediante las manos de ellos ocurrieran señales y portentos presagiosos.”

Y si se nos permite la observación, hoy en día no hay nadie en capacidad de realizar tales logros o portentos presagiosos, puesto que habría que pensar que de haberlos, ya nos habríamos enterado. Luego, en consecuencia, no hay actualmente nadie en nuestros días que pueda afirmar el haber sido escogido/ungido/enviado por el Altísimo, para una comisión en particular, por ejemplo, la predicación de las buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada, por lo que dicha obra no se puede estar realizando en nuestros días, pues no hay mandato divino. Ya sabemos que más de uno se escandalizará ante esta afirmación, pero es que si esa obra se estuviera realizando en el momento actual, se nos plantearía la siguiente cuestión ¿para qué entonces, se le tendría que haber dicho al apóstol Juan en la revelación, que le sería necesario “profetizar de nuevo”? (“otra vez” según versiones). Veamos:

Y me dicen: “Tienes que profetizar de nuevo respecto a pueblos y naciones y lenguas y muchos reyes.” (Rev. 10:11).

Ello es prueba de que esta comisión de Mat. 24:14, reservada para los últimos días y como preludio de la gran tribulación (que aún no ha llegado), no se está efectuando en nuestros días, o sea, Jehová aún no ha enviado a nadie para poner en marcha tal comisión (Rev. 14:6). Por lo tanto y aunque es cierto que hoy en día se están haciendo muchos esfuerzos en ese sentido, las organizaciones dedicadas a ello han resultado fraudulentas (Iglesia Católica, Testigos de Jehová, etc.), por lo cual no pueden ser un instrumento usado por nuestro Creador. Tenemos por otra parte Internet con el inmenso caudal de información al respecto, pero que de ninguna manera llega a toda la tierra habitada (por falta de medios, claro) y que además, en aquellos lugares que sí tienen acceso a dicho medio, la inmensa mayoría de las personas no tiene el más mínimo interés en ese tema, ocupadas como están en mantener el ritmo trepitante de sus vidas. Luego ¿por qué tan nulos resultados, ante tan loables esfuerzos? Para encontrar la respuesta a esa pregunta, nos tendríamos que remontar muy atrás en el tiempo y escuchar unas palabras de Jehová, de las que dejó constancia Jeremías:

Yo no envié a esos profetas y ellos corrieron. No les hablé y ellos profetizaron.” (Jer. 23:21).

Y veamos ahora, las consecuencias de ese actuar, sin mandato expreso de Jehová:

Aquí estoy yo contra los profetas de sueños falsos, es la expresión de Jehová, que los cuentan y hacen que mi pueblo ande errante debido a sus falsedades y debido a su jactancia.” “Pero yo mismo no los envié ni les di orden. Así que de ninguna manera aprovecharán a este pueblo”, es la expresión de Jehová (Jer. 23:32).

Luego vemos una relación causa/efecto, entre el no haber sido comisionados/enviados, directamente por Jehová y la tremenda falta de resultados. Sin embargo, vean lo que menciona nuestro Creador en el ver. 29 de este mismo capítulo 23 de Jeremías, acerca de la efectividad de su palabra: “¿No es así mi palabra, como el fuego y como un martillo golpea la peña?" Luego Su palabra, en boca de sus enviados, tiene efecto, deja huella de su paso; todo lo contrario a lo que estamos observando en nuestros días, donde nadie en absoluto y por diversas circunstancias, hace el más mínimo caso de la predicación de los innumerables “profetas” de hoy en día. Según Jehová, profetas que Él no ha enviado, manteniéndose por lo tanto la máxima antes enunciada: “si no hay comisión divina, no puede haber obra divina”. Luego de lo que nos está hablando la Biblia, es de una predicación mundial persona a persona y por medio de unos agentes debidamente reconocidos como representantes legales de Jehová, mediante las obras poderosas (a modo de tarjeta de presentación) que les será permitido llevar a cabo, como se nos dice de los dos testigos de Rev. 11:3-6 y que serán elegidos de entre cristianos de hoy en día y que tengan las debidas cualidades espirituales requeridas por Jehová. Pero de momento y por mucho que lo afirmen, nadie puede probar que ha sido comisionado por Jehová, para efectuar tal obra.

Deberíamos de tener en cuenta además, que el mero acto del bautismo, en sí mismo no nos confiere ningún “estatus” especial, ya que no es más que la manifestación pública de la decisión que uno toma en determinado momento, de hacer algo y que no es más que el arrepentirse y el volverse de un proceder no acepto a Dios y el de aceptar el sacrificio redentor de Cristo, mediante su sangre derramada para el perdón de nuestros pecados. A partir de ese momento y por esa razón, no por el acto del bautismo en sí mismo, pasamos a convertirnos, no en Hijos de Dios, sino en hijos de Jesucristo por derecho de recompra de la humanidad caída mediante su sangre derramada y por concesión explícita del Altísimo al concederle los títulos que se resumen en Isaías, en donde leemos lo siguiente:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” (Isa.9:6).

Dicho esto, volvamos ahora a lo que implica el bautismo, según el contexto bíblico. Y que conste, que nosotros desde este blog, claro, lo que se dice claro, eso del bautismo en nuestros días, no lo tenemos en absoluto...... pero ese ya sería otro tema; por lo tanto, continuemos con lo que nos ocupa y veamos las palabras expresadas por Pedro en Hech. 2:38:

Pedro les dijo: “Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados y recibirán la dádiva gratuita del espíritu santo.”

Un poco más adelante y en otra ocasión, Pedro fue un poco más explícito y nos aclaró aún más la situación:

Arrepiéntanse, por lo tanto y vuélvanse para que sean borrados sus pecados, para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová.” (Hech. 3:19).

Vemos que en este pasaje, Pedro no menciona para nada el acto del bautismo. Luego el arrepentirse y volverse uno de su anterior conducta pecaminosa, ajustando su vida a las enseñanzas de Jesús, era y es, lo que comporta el perdón de pecados y el beneficiarse del sacrificio de este, siendo entonces el acto del bautismo, solo la manifestación pública (ante testigos) de la decisión tomada, como en su día lo fue el ungir públicamente a uno con aceite, por ejemplo un rey o un sumo sacerdote. Las palabras de Jesucristo a sus discípulos momentos antes de su ascensión, nos hablan de la finalidad de la predicación:

“…. y les dijo: “De esta manera está escrito que el Cristo sufriría y se levantaría de entre los muertos al tercer día, 47 y sobre la base de su nombre se predicaría arrepentimiento para perdón de pecados en todas las naciones... comenzando desde Jerusalén, 48 ustedes han de ser testigos de estas cosas” (Luc. 24:46-47).

Luego en principio y dado que el bautismo solo era la manifestación pública de esa actitud, nada que ver con un bautismo que nos convierta automáticamente en Hijos de Dios. Pero permítannos un inciso y que tiene que ver con el texto citado de Hech. 2:38; porque verán Uds. que al final del mismo leemos “...... y recibirán la dádiva gratuita del Espíritu Santo” y aunque este texto se usa, entre otros, para apoyar la idea de que cuando uno se bautiza ya es engendrado por Dios como Hijo, una cosa es la posesión de este Espíritu Santo y otra muy distinta, ser escogido por Dios para gobernar con su Hijo en el reino. Veamos un ejemplo: ese Espíritu Santo de Hech. 2:38, es el mismo que poseía Juan el Bautista desde su infancia:

...... porque él será grande delante de Jehová. Mas no debe beber en absoluto vino ni bebida alcohólica alguna y estará lleno de espíritu santo hasta desde la matriz de su madre.” (Lucas 1:15).

Sin embargo, el propio Jesús afirmó, que Juan el Bautista no estaría entre los elegidos para gobernar con Él:

Os digo: Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.” (Lucas 7:28.

Luego recibir la dádiva del Espíritu Santo en nuestro bautismo, si eso fuere así, es una cosa y el ser elegido/escogido por Dios para gobernar en el reino con su Hijo, es otra muy distinta. Huelga decir, que uno no puede ser escogido/elegido, si previamente no se ha convertido en seguidor y por tanto, en hijo de Jesucristo, mediante su dedicación y posterior bautismo. Con eso en mente, pasemos a analizar, los argumentos de estos auto-declarados “ungidos”, contrastándolos con el contenido de las escrituras. Vean que nos dice Apologista en el segundo párrafo del artículo citado al principio de este comentario:

Una de las verdades fundamentales que muchos “cristianos” ignoran es que ellos han sido llamados para ser Cristos e Hijos de Dios.”

En este caso, los autores de este blog (entre otros), “ignoraríamos” tan radiante perspectiva. Sin embargo si esta idea la contraponemos con las palabras de Pablo, algo aquí no cuadra:

Ahora bien, porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el espíritu de su Hijo a nuestros corazones, y este clama: “¡Abba, Padre!”, 7 Así es que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero, gracias a Dios.” (Gál. 4:6-7).

Por lo que aquí leemos, es el propio Jehová quien manda al corazón del elegido en cuestión y haciéndole saber su nueva situación de Hijo adoptivo, el mismo Espíritu o convicción que tenía el propio Jesucristo acerca de su condición y puesto que se nos dice que este Espíritu está clamando, uno no puede quedar indiferente o ignorante a tal clamor, con lo cual el razonamiento de Apologista no tiene sentido. Porque y repitiendo la idea, si uno ha sido escogido/elegido para ser un ungido, es del todo imposible que no se aperciba de ello, dado que es el propio Jehová, quien se preocupa de que se entere. Además y sería cuestión aparte, es si Jehová haría eso con una persona en el momento de su bautizo, cuando uno es aún principiante o pequeñuelo con respecto a la verdad o elegiría personas ya maduras y de cualidad probada. Por otra parte, si uno no se siente llamado, no es porque no sea un cristiano aceptable a Jehová, sino lo que ocurre, es que no ha sido elegido para tal privilegio y por lo tanto no tiene consciencia de ello, ya que Jehová no ha mandado nada a su corazón, así de sencillo. De hecho, la voluntad de Dios es la siguiente:

“...... cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (1 Tim. 2:4).

Ese fue el propósito Divino, según Juan 3:16:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

Y para nada se nos habla aquí, en estos dos pasajes, del lugar que ocuparemos en el plan de Dios. Y que no se confunda el ser realmente escogido por Jehová, con el que uno crea serlo y basado en unos textos bíblicos, por demás sacados de su contexto. No se trata de lo que uno crea en función de lo que lee, sino de la acción directa de Dios sobre el corazón de la persona determinada, por lo cual uno no podría de ninguna manera ser ignorante de ello y eso, por supuesto, tendría que sustanciarse de forma visible, de una manera u otra como en su día ocurrió, con distintos seguidores de Jesús, como Pablo, Pedro, Juan y resto de apóstoles, así como Felipe, Bernabé, etc. Veamos otra afirmación de Apologista (y siempre refiriéndonos al artículo citado):

La Biblia nos dice que los cristianos, los que hemos sido bautizados para el perdón de los pecados, hemos sido automáticamente ungidos por Dios para ser Cristos y por lo tanto, coherederos con él del reino de Dios.” (Negritas nuestras).

Sin embargo, lo que leemos en 2 Corintios 1:21, no parece llevarnos por ese camino, porque vean que es lo que dijo Pablo:

Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios.”

Bien, preguntémonos entonces, ¿a quién dirigió Pablo estas palabras?; la respuesta no es difícil, ya que el mismo autor del artículo nos la indica: a la hermandad corintia y por lo tanto, ese “vosotros”, se refería a ellos, por lo tanto, nada que tenga que ver con nosotros actualmente...... así de lógico y sencillo. Luego el argumento es falso porque el texto usado para apoyarlo, está sacado de su contexto ya que sus palabras iban dirigidas, no a nosotros, sino a otras personas, por demás distantes en el tiempo casi 2.000 años. Por lo tanto y por otra parte, nos gustaría saber de dónde se saca la idea a partir de ese texto, que cuando nosotros somos bautizados, automáticamente ya somos ungidos por Dios y adoptados como Hijos. Además, que de ser esto así, se generaría un fuerte conflicto con Isaías 9:6. Pero veamos otra afirmación del amigo Mario:

También en 1 Juan 2:20,27, leemos: “vosotros TENÉIS la UNCIÓN del Santo”… “la UNCIÓN que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros”. En el capítulo 3:2 se nos revela que se los está diciendo a todos los que somos “hijos de Dios”, los que seremos semejantes al Señor. Aquí aclara en el capítulo 3:2 que se lo está diciendo a todos los que “ahora somos hijos de Dios”, a los que seremos semejantes a él.”

Pero preguntémonos ¿a quienes se refería 1 Juan 2:20 y 27, al usar la expresión vosotros? Pues a las personas a las que hace casi 2.000 años se dirigía, eso es indudable. Según el verso 27, ellos (vosotros) recibieron la unción y sobre ellos (vosotros) permanecía y nada más se puede entender de ese pasaje. Apologista cita también a Juan 3:2, como prueba irrefutable de su teoría, al insinuar que nos aplican sus palabras y afirmando que ese texto nos “aclara” la cuestión. Bien, leamos el texto:

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”

Pero veamos: cuando Juan dice “ahora somos hijos de Dios”, ¿a qué ahora se estaba refiriendo? ¿Al ahora de nuestro siglo XXI, o al ahora tanto suyo como de sus contemporáneos a los que se dirigía en ese momento? Es obvio que a su ahora y al de sus contemporáneos, no al nuestro. Además y dentro de ese contexto, cuándo dice “seremos semejantes a Él” (Jesucristo) ¿a quienes se refería, a las personas a las que se dirigía Juan en ese contexto, o las personas que vivirían casi 2.000 años después? Dado que la respuesta es obvia, lo que nos encontramos aquí, es de nuevo, con dos textos evidentemente sacados de su contexto y que en lugar de aclarar algo, lo que hacen es confundir a las personas poco versadas en la Palabra de Dios. También en otro párrafo nos cita de 1 Cor. 12:13, que nos dice así:

Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

Según Apologista, la expresión “a todos se nos dio de beber del mismo Espíritu”, significa que en este pasaje el bautismo con el Espíritu Santo tiene relación directa con el ingreso directo al cuerpo de Cristo. Pero claro ¿de qué bautismo nos estaba hablando Pablo aquí? Evidentemente, no del bautismo que conocemos actualmente y el mismo al que fue sometido el propio Pablo, cuando recobró milagrosamente la visión mediante Ananías, según nos relata Hech. 9:17-18. Pablo nos está hablando del bautismo en Espíritu Santo que solo puede dispensar Jehová y que le iguala a uno, con la muerte y resurrección de Cristo (Rom. 6:4-5) y que nada tiene que ver con el bautismo en agua, para perdón de pecados (Hech. 2:38). Por lo tanto y una vez más estaríamos hablando de un texto fuera de su contexto, ya que otra pregunta que le podríamos hacer al autor de esa idea, es la de que cuando Pablo menciona “por un solo Espíritu fuimos todos…...”, ¿a quién se refería, a sí mismo y a las personas a las que se dirigía en su carta, o a personas de un futuro distante de casi 2.000 años?; o cuando dice “y a todos se nos dio de beber..….” ¿estaba hablando de personas distantes 2.000 años en el tiempo o de nuevo se refiere a sí mismo y a sus contemporáneos a los que se dirigía? Evidentemente esto último, ya que una vez más ellos fueron los bautizados y ellos fueron los que bebieron. Apologista, como tantos otros, no quieren entender que el contenido de esas cartas aplicaban solo a las personas a las cuales fueron dirigidas, como además se desprende de su contexto.

No entenderlo así, no es más que forzar su interpretación, para qué digan aquello que no dicen, para qué apoyen una idea un tanto dudosa, en el sentido de que todos los cristianos somos ungidos y en consecuencia heredaremos el Reino en calidad de cogobernantes, lo cual significa un entendimiento un tanto distorsionado de lo que dice la Biblia, así como de su contexto general y sobre todo, de un entendimiento correcto del propósito de Dios. Y es que claro, de ser cierto lo que nos dice Apologista y otros, se nos presenta un problema de difícil solución; porque si esa teoría de Apologista y otros pensantes como él, fuera cierta, resultaría que la humanidad se dividiría en dos grupos, según la particular interpretación que también le dan a los pasajes de Juan 5:28-29 y Rev. 20:5: los que por ser bautizados en Cristo son adoptados como Hijos de Dios y participantes de la primera resurrección, con todo lo que ello implica y los que por no serlo, son declarados inicuos y por tanto destruidos en el momento del juicio en la segunda resurrección, al cabo de los mil años. Bien, citemos de nuevo Isaías 9:6:

“Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Notamos aquí, que entre los títulos que Jehová proféticamente le concede a su Hijo Jesucristo, está el de Padre Eterno, luego la pregunta es: ¿Padre de quién y por qué? De los bautizados en Espíritu Santo y en consecuencia (según Apologista y demás), hijos adoptivos de Jehová, evidentemente no, ya que estos pasan a convertirse automáticamente en sus hermanos, según Juan 20:17:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí, porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: ‘Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes.”

Luego si son hermanos, razonablemente no pueden ser hijos. Por otra parte, Padre de los inicuos tampoco, ya que estos son hijos de la destrucción, debido a que el pecado de Adán nos convirtió a todos en hijos de Satanás. Luego repetimos: ¿Padre de quién y por qué?

Hace un tiempo y como respuesta a este asunto, recibimos de Apologista un escueto correo (de un solo renglón), en el que respondía lo siguiente: “Somos Hijos de Dios por la fe en Cristo...pero somos hijos del nuevo Adán, Jesucristo”. Permítannos señalar, que el amplio argumentario remitido (25/12/09) como respuesta a esa frase, aún no ha sido debidamente atendido a fecha de hoy (22/01/2010) y pensamos que por algo será; pero volvamos a la frase en cuestión. En la respuesta que remitimos, dejábamos de manifiesto la duda en el sentido de que no teníamos claro si nos estaba diciendo algo muy difícil de entender y por tanto, lejano a nuestra capacidad de comprensión, o se trataba de una incongruencia como un piano y que a menos que hubiera más información, no se podía optar más que por la segunda opción, por que veamos: ¿sería congruente que por la fe en Cristo, nos convirtamos en Hijos de Dios y a la vez y por esa misma fe, nos convirtamos en hijos de Cristo y en consecuencia, hijos de los Dos? Como mínimo, tendríamos que aceptar que tal razonamiento no es lógico y atenta contra el más elemental sentido común, porque claro, si nos quedamos con el primer supuesto, al convertirnos en hijos de Dios también nos convertimos en hermanos de Cristo, lo cual invalida Isaías 9:6 porque no podemos ser hermanos y al mismo tiempo hijos de Jesucristo, luego ¿de quién sería Padre entonces Cristo y por qué?; además, también hemos visto que de los inicuos y por las razones dadas, tampoco puede ser Padre.

Luego para enderezar este entuerto y en nuestro modesto entender, solo tenemos dos salidas: o reconocer que Apologista está equivocado en su afirmación o aceptar que Isaías 9:6 no tiene sentido y que no quiere decir lo que entendemos que dice y ante la duda, permítannos que nosotros nos decantemos por la primera opción. Porque este texto, en realidad solo apoya la segunda parte de su pensamiento: que cuando nos bautizamos en el nombre de Jesús, porque hemos ejercido fe en Él y en consecuencia aceptamos el sacrificio de su sangre derramada, pasamos a convertirnos en hijos suyos por derecho de recompra. Y que de estos hijos de Cristo por derecho de recompra mediante su sangre, Jehová elige a unos pocos en el momento que considera oportuno, para adoptarlos como Hijos suyos y hacerlos semejantes a Cristo y que, para acceder a tal condición y al igual que Jesucristo, después de ser enviados a cumplir la comisión asignada, han de probar su fidelidad hasta la muerte en sacrificio:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte, ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección.” (Rom. 6:5).

De una parte, estos escogidos/elegidos de Jehová, son de los que nos hablan las cartas de Pablo, Pedro, Juan, etc. y que, como veremos a continuación, conforman un pequeño grupo, junto al resto por aparecer y que hasta donde sabemos, aún no hay noticias (Rev. 6:11). Porque veamos otro problema que se nos crea, si fuera cierta la idea de Apologista y otros. Ello significaría que si todos los bautizados en Cristo desde el primer siglo hasta nuestros días tuvieran que gobernar con Cristo, se llegaría a la situación que Apologista afirma que se va a producir, según su artículo: “El Milenio de Jesucristo: ¡Lo que el Señor tiene reservado para Ud. y su familia!” de 03/02/2009 y en donde en su párrafo nueve, dice en parte:

¡Jesús entonces regirá y reinará en persona, y nosotros le ayudaremos y regiremos y reinaremos con él! ¡Reinará de punta a punta, y nosotros, Sus hijos, ya no seremos la pobre minoría perseguida que somos hoy en día! ¡En compañía de los cristianos de todos los siglos, que habrán resucitado, seremos millones, miles de millones, y gobernaremos junto a Jesús a la gente buena que haya sobrevivido!

Pero claro, esta idea es totalmente contraria a las palabras expresadas por el mismísimo Hijo de Dios, Jesucristo, cuando dirigiéndose a sus discípulos dijo lo siguiente:

No teman, rebaño pequeño, porque su Padre ha aprobado darles el reino.” (Luc. 12:32).

Luego vemos que según estas palabras, Jehová había aprobado dar el reino a un reducido grupo de personas, al que Jesús calificó como de rebaño pequeño. Y dado que entendemos que el Hijo de Dios conocía perfectamente la voluntad de su Padre Celestial, así como el significado de la expresión “pequeño”, deberíamos de concluir, lamentándolo mucho, que la afirmación de Apologista no pasa más allá de ser un error monumental y sin ningún tipo de apoyo bíblico. Porque además, si fuera cierta la afirmación de Mario Olcese de que a partir de Jesucristo y por medio del bautismo, ya todos tenemos acceso a dicho privilegio ¿qué sentido tendrían esas palabras de Jesús? A menos, claro está, que Apologista nos convenza de que estas palabras no dicen aquello que todos entendemos que dicen.

Concluyendo, un ungido es aquella persona enviada por Jehová, para un ministerio en concreto y que es elegido/escogido, de entre los innumerables seguidores de Jesús, para conformar esa pequeña cantidad que compondrán ese gobierno o administración y que es en definitiva lo que significa el reino y de los que aún queda un resto por aparecer; y a los cuales se les dotará de gran poder (al igual que a sus hermanos anteriores), para dar adelanto a la gran predicación mundial aún pendiente, según Rev. 10:11 y 11:5-6. Durante mil años, ese gobierno o administración regirá los asuntos aquí en la Tierra, para llevar a cabo el cumplimiento del propósito de Jehová con respecto a la humanidad, el cual se resume con las palabras de Hech. 3:21:

“…... a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Por lo tanto, es nuestra convicción y según deducimos por las Escrituras, que no existen actualmente personas a las que Jehová haya escogido para representarle y con la capacidad de manifestar poderes sobrenaturales. Como última providencia, deseamos aclarar que cuando usamos las expresiones ungido, elegido o escogido, estamos usando el genérico, ya que dicho grupo y según los “entendidos” (nosotros tenemos serias dudas en cuanto a ello), lo configuran tanto hombres como mujeres.

Y en fin queridos amigos, ya conocen nuestro consejo: echen mano de su Biblia, pídanle sinceramente a Jehová que les conceda el conseguir entendimiento y comprueben por ustedes mismos en donde hemos acertado y en donde nos hemos equivocado, que de todo hay en la viña del Señor. Y que nuestro Creador sea generoso al compensar su sincero esfuerzo.

MABEL