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miércoles, 27 de julio de 2016

O sea y por aquello de ir resumiendo la cuestión: que Jesús les mintió a sus apóstoles como un bellaco... ¿no?


Porque claro, decir que Jesús no podía pactar un reino con estos, pues Jehová Dios a su vez, no había pactado nada con él y por lo que, en consecuencia, el Hijo no podía ofrecer a sus asociados algo que a él no le había sido concedido, es acusar a este de mentir como un bellaco a sus propios apóstoles…… y esto es exactamente lo que ha hecho ese raro espécimen intelectual que resulta ser el “teólogo” Apologista Mario Olcese (que tiene de teólogo, lo mismo que un servidor de “madre Teresa de Calcuta”) y que ahora incluye en alguno de sus videos y por aquello de si no nos habíamos enterado de que es “teólogo”, la leyenda “Ingº Mario Olcese Sanguineti (Apologista). Diplomado en Teología. Instituto Baxter, Honduras” (por ejemplo, en el video fechado en 27/06/16).

Detalle que no hace más que poner de nuevo de manifiesto la extrema presunción del personaje, cuando no la carencia del más elemental sentido del recato que debería de caracterizar a quién se identifica como un “ungido” (pues así se considera a sí mismo ese “genio” de la teología), cuando la realidad muestra que no es más que un disparatado y errático personaje que cuenta sus “enseñanzas” por monumentales disparates (solo por el mero hecho de considerarse un “ungido”, ya demuestra cómo tiene de “amueblada” la “terraza” el personaje en cuestión), como desde este blog se ha demostrado vez tras vez y sin que haya sido capaz de demostrar lo contrario…… luego ¿cómo va a escoger Dios a semejante personaje para que le represente en calidad de “ungido, cuando además resulta que no existen aún en la tierra personas que puedan afirmar ser enviadas por Dios a la manera de los “dos testigos” de Rev. 11:3 y que son los “ungidos” de “vérité”? ¡A ver…… que nos lo explique!

Pues nada: ahí tienen ustedes a ese espantajo intelectual que resulta ser Apologista Mario Olcese dándoselas de “ungido” y emulando al maestro Ciruela “que no sabía leer y puso escuela”…… y así le luce el pelo, con tanta disparatada enseñanza y de lo que les vamos a dar una nueva muestra de cómo se las gasta el “gacho” en asuntos de “entendimiento” bíblico, en lo que les vamos a contar a continuación. Para ello retomaremos el tema que nos ocupa y analizaremos el pasaje objeto de debate, que no es otro que el de Luc. 22:29 y que situado en su contexto correspondiente nos dice como sigue:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

No obstante, ante tan claras y concisas palabras que no dejan lugar a duda alguna, el personaje señalado y en un video titulado “La mentira de la Watchtower de que Jesús hizo un pacto para un reino con sus apóstoles” (23/06/16), a partir del minuto 14’35 en adelante afirma que Jesús no pudo hacer un pacto por un reino con sus apóstoles, sencillamente porque Jehová no había pactado nada de esto con Su Hijo, sino que dicho pacto “por un reino” ya había sido “pactado” siglos antes con el rey David…… y en lo que no deja de ser otra “mamarrachada” sideral de ese desnortado personaje que cree ser el súmmum de la teología y que cuenta sus planteamientos, como ya hemos señalado, por absurdos disparates. Porque lo que ocurrió en el caso del rey David, no fue más allá de ser una promesa que, a modo de graciosa concesión (que no un “pacto” y cuyo procedimiento es muy distinto) Jehová Dios le hizo al personaje a través del profeta Natán, en el sentido de que la línea sucesoria hasta llegar a la futura descendencia que regiría en el reino de Dios, no se apartaría de su línea hereditaria:

“… Y Jehová te ha declarado que una casa (eso es, una línea de sucesión) es lo que Jehová hará para ti. 12 Cuando se cumplan tus días y tengas que yacer con tus antepasados, entonces yo ciertamente levantaré tu descendencia después de ti, que saldrá de tus entrañas; y realmente estableceré con firmeza su reino. 13 Él es el que edificará una casa para mi nombre y ciertamente estableceré el trono de su reino (el de la futura descendencia y no el de David) firmemente hasta tiempo indefinido.” (2 Sam. 7:11-13). (Acotación nuestra).

Luego queda claro que no estamos ante un “pacto por un reino” entre Jehová Dios y David, en el sentido de que este tendría que reinar con la condición de inmortal rey y sacerdote en un futuro y que es de lo que se trata en Luc. 22:29, sino ante una promesa divina que Dios le hizo a una persona fiel como fue el personaje en cuestión y relacionada esta, con el tema de una línea sucesoria que perpetuaría su dinastía hasta llegar al personaje que en un futuro (Jesucristo) tendría que ocupar ese trono que en su momento ocupó David, posteriormente su hijo Salomón entre otros y que era conocido como “el trono de Jehová” (1 Crón. 29:33). Que ello es como se lo contamos, queda claro en el verso 13 del pasaje señalado cuando, como hemos visto, el trono que proféticamente sería “firmemente establecido” era el del futuro descendiente de David y no el de este; pero es que además y para confirmar la razón que nos asiste en nuestro planteamiento, tenemos el hecho constatado de que ni el rey David ni la inmensa mayoría de los patriarcas del AT podían participar de dicho reino (luego difícilmente podía haber sido este pactado con ellos), al no reunir el requisito fundamental exigido para ello y que se encuentra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Al respecto, si ustedes visitan nuestro artículo del 16/10/14 verán en las condiciones que, tanto David como el resto de patriarcas del AT, terminaron sus días en la tierra y circunstancia que les elimina radicalmente de poder participar en el reino de Dios; por lo tanto y volviendo a donde estábamos, queda claro que el “pacto por un reino” no pudo ser establecido con una persona (o personas) que no podría formar parte de dicho reino y como era en el caso del famoso antepasado de Jesús, el rey David…… pero restricción que aplicaría también y como les hemos apuntado, a los Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, etc. etc. etc. Por lo que el planteamiento que el indocumentado del Sr. Olcese hace y apoyándose en su supuesta condición de “teólogo”, en el sentido de que Jesús no fue el tenedor de dicho pacto pues este fue concertado con su antepasado David, no pasa de ser más que la memez propia de una persona que lo más cercano a una Biblia que ha leído en su vida, son “Las aventuras del Guerrero del antifaz”…… siendo ya generosos en extremo, podríamos aceptar incluso que hubiera leído en alguna ocasión la hoja dominical de la parroquia de su barrio ¡pero paren ustedes de contar!

Es cierto que como tiene por costumbre el “teologuillo” de marras, se ampara en el resto de versiones bíblicas para destacar el incorrecto uso del término “pacto” por parte de la TNM de los Testigos de Jehová en el citado pasaje de Luc. 22:28-29, pues las versiones señaladas usan distintas expresiones y que según tan “preclaro” intelectual, se ajustan más al contexto que la usada por la versión de los TJ; pero como nosotros (que sabemos leer muy bien) discrepamos de ello, veamos dicho pasaje tal como está reflejado en las distintas versiones bíblicas y empezando, lógicamente, por la TNM que es la que tenemos de cabecera en este blog y juzguen ustedes:

TNM: “Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino.”

RV 1960: “Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 29 Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí.”

TLA: “Ustedes me han acompañado en los tiempos más difíciles. 29 Por eso, yo los haré reyes, así como mi Padre me hizo rey a mí.”

PDT: “Ustedes son los que han estado conmigo durante todos mis tiempos difíciles. 29 Mi padre me dio un reino y yo les doy también la autoridad para reinar conmigo.”

NVI: “Ahora bien, ustedes son los que han estado siempre a mi lado en mis pruebas. 29 Por eso, yo mismo les concedo un reino, así como mi Padre me lo concedió a mí.”

NBD: “Ahora bien, ustedes son los que han estado siempre a mi lado en mis *pruebas. 29 Por eso, yo mismo les concedo un reino, así como mi Padre me lo concedió a mí.”

DHH: “Ustedes han estado siempre conmigo en mis pruebas. 29 Por eso, yo les doy un reino, como mi Padre me lo dio a mí.”

Ahora bien, de todo lo que hemos leído en esos pasajes y aunque expuesto en diferentes términos, quedan claras dos ideas fundamentales: la primera, que Jesús con su decisión estaba premiando una línea de conducta y, segunda y más importante, que solo podía estar ofreciendo aquello que previamente le había sido ofrecido a él y como con una claridad meridiana queda demostrado en los pasajes citados…… obviamente ello condicionado, a que dicha actitud de fidelidad tenía que ser continuada en el tiempo y condición que fue aceptada por sus apóstoles, como queda claro de las palabras del apóstol Pablo:

Fiel es el dicho: Ciertamente si morimos juntos, también viviremos juntos; 12 si seguimos aguantando (o “perseveramos”, o “nos mantenemos firmes”, o “seguimos constantes”, o “resistimos”, etc. y según versiones), también reinaremos juntos; si negamos, él también nos negará; 13 si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.” (2 Tim. 2:11-13). (Acotación nuestra).

En todo caso, estaríamos ante lo que se conoce como “un trato” y que es sinónimo de “pacto”; porque recordemos que cuando buscamos en un diccionario el término “pacto”, lo que leemos es lo siguiente: “Acuerdo entre dos o más personas o entidades” y uno de cuyos sinónimos es, repetimos, el término “trato”…… es más: si mucho nos apuran y estrujando el diccionario al máximo, un “pacto” es la figura resultante del “trato” al que han llegado las partes y por tanto, estaríamos ante términos consustanciales entre sí: no hay pacto, sin trato y no hay trato, sin pacto. Por lo tanto, de nuevo resulta que contrario a lo que pretende demostrar Apologista Mario Olcese con las comparaciones que hace con otras versiones (y es que no sabe ni lo que lee), la TNM es la que más se ajusta al sentido correcto de lo que se estaba dilucidando en el pasaje analizado.

Pero para enfatizar un poco más el tema, tenemos que recordar que en la oferta de Jehová Dios al rey David en su momento, no existió “trato” o “pacto” alguno pues David fue solo un sujeto pasivo que no ofertó ni se le demandó nada a cambio de lo ofrecido y que es de lo que fundamentalmente consta un “trato”…… cuestión que sí existió en el caso de Jesús y sus apóstoles, según lo que leemos en Mat. 19:27-29:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?” (eso es, que ellos habían ofrecido una contribución y demandaban algo a cambio de ella, en lo que es puramente un “trato”). 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel (luego el “trato” de cerró con la contraprestación de hacerles reyes en el reino de Dios y que, aceptada por los doce, devino en el “pacto” del que se nos habla en Luc. 22:29). 29 Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o tierras, por causa de mi nombre, recibirá muchas veces más, y heredará la vida eterna”.” (Acotaciones nuestras).

Luego está claro que estamos ante un “trato” entre dos partes que tenían que tomar posición acerca de lo ofrecido: un reino a cambio de una fidelidad inquebrantable…… y puesto que dicho “trato” fue aceptado por ambas partes, nos encontramos ante la resultante de ello que es lo que conocemos como “un pacto”; luego Jesús y diga lo que diga ese desnortado personaje que es Apologista Mario Olcese, lo que hizo si fue “un pacto por un reino” con sus seguidores tal como se muestra en el pasaje de Luc.22:29 y por lo que la única versión que refleja realmente lo que ocurrió en esa reunión del Hijo de Dios con sus apóstoles y usa la expresión correcta, como es la del término “pacto”, es la TNM de los Testigos de Jehová.

Porque las demás versiones bíblicas mencionadas por el Sr. Olcese y que ya hemos considerado, resulta que usan para un mismo hecho, expresiones tales como “asignar”, conceder”, “dar”, “hacer reyes” u otras expresiones en la que solo se manifiesta la decisión de una sola persona con respecto de otra, eso es, de la que asigna, concede, da, etc. tal o cual cosa a otra y esta acepta sin que medie intercambio alguno (caso citado del rey David); también se hace mención del término “hacer reyes” (TLA) y con lo que resulta que estamos en las mismas: uno es el que “hace” (nombra) algo a otro, mientras que el otro solo recibe y sin que medie contraprestación alguna, por lo que no hay “trato” de por medio en ninguna de esas acciones y según lo que comúnmente entendemos por “trato”…… por lo que los términos “asignar”, “dar” o “conceder” no proceden en ese pasaje de Luc. 22:29. Por lo tanto, nos reiteramos en lo dicho: la única versión que da con “la tecla” de lo que ocurrió realmente en ese momento, es la TNM al hablar del establecimiento de un “pacto” (resultado de un “trato” previo) y para lo que se precisa de la voluntad activa de ambas partes.

Pero resulta que ese personaje de opereta y no muy “afinado” en el uso de un diccionario, como gran “argumento” para dar peso a su proposición, lleva la cosa al extremo al afirmar que si siguiéramos esa línea de razonamiento de la TNM, tendríamos que aceptar también que lo que hizo Judas con los fariseos para vender a Jesús, también fue un “pacto”…… y que es sencillamente lo que se hizo, ni más ni menos: un “trato” y que resultó en un “pacto”; pero veamos cómo se nos relata lo que ocurrió y saquemos de ello conclusiones:

Pero Satanás entró en Judas, el que se llamaba Iscariote, que se contaba entre los doce; 4 y él se fue y habló con los sacerdotes principales y los capitanes del templo acerca de la manera eficaz de traicionarlo a ellos. 5 Pues bien, estos se regocijaron y convinieron en darle dinero en plata. 6 De modo que él (Judas) consintió y se puso a buscar una buena oportunidad para traicionarlo a ellos sin que estuviera presente una muchedumbre.” (Luc. 22:3-6). (Acotación nuestra).

¿Y cómo le llaman ustedes a esto, según lo leído en el diccionario acerca del significado del término “pacto” y sinónimo de “trato” que, repetimos, es el acuerdo “entre dos o más partes que convienen en algo”? Es más, cuando leemos esos versos 5-6 en la versión BLP, eso es con lo que nos encontramos:

Ellos se alegraron y, a cambio, le ofrecieron dinero. 6 Judas aceptó el trato (luego es obvio que se consumó un “pacto”, pues como ya hemos señalado son términos consustanciales) y comenzó a buscar una oportunidad para entregárselo, sin que la gente se diera cuenta.” (Acotación nuestra).

Por lo que es obvio que de lo que estamos hablando es de un “pacto” fruto del “trato” entre dos partes: una compensación económica ofrecida por los fariseos a Judas, a cambio de que éste les entregara la persona de Jesús…… luego y diga lo que diga ese “genio” de la teología, que no sabe ni por dónde le sopla el aire en cuestiones bíblicas, lo que se estableció entre Judas y los fariseos enemigos de Jesús, no fue otra cosa que un “trato” con su resultante final al ser aceptado por ambas partes, eso es, un pacto. Por otra parte, en ese mismo video (m. 2-4 de grabación) el indocumentado del Sr. Olcese nos habla de los “numerosos pactos” que Jehová Dios celebró con la nación de Israel, cuando la realidad es que Jehová Dios solo hizo dos pactos con dicha nación…… de hecho, al mismo contenido de las Escrituras está dividido en dos partes, eso es, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento y en el bien entendido que el término “testamento” aquí se usa como sinónimo de “pacto”; y que ello es como se lo decimos queda claro en las siguientes palabras del propio Jehová Dios “que no puede mentir” (Tito 1:2) y que hallamos registradas en Jer. 31:31-33:

¡Mira! Vienen días —es la expresión de Jehová— y ciertamente celebraré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto; 32 no uno como el pacto que celebré con sus antepasados en el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, el cual pacto mío ellos mismos quebrantaron, aunque yo mismo los poseía como dueño marital, es la expresión de Jehová (luego estaríamos ante un “viejo pacto” ya obsoleto, a ser substituido por el “nuevo pacto” y cambio que se sustanció con la muerte de Jesús, según Col. 2:13-14).

33 Porque este es el pacto que celebraré con la casa de Israel después de aquellos días —es la expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos y en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré a ser su Dios y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.”(Acotación nuestra).

Y que estaríamos hablando de solo dos pactos, es lo que nos confirman las palabras de Pablo (se supone que fue el escritor de la carta “a los hebreos”), cuando nos identifica al mediador de ese “nuevo pacto” en la persona de Jesucristo:

Por eso él (Jesucristo) es mediador de un nuevo pacto (recordemos que el “mediador” del antiguo pacto fue Moisés) para que, habiendo ocurrido una muerte para la liberación de ellos por rescate de las transgresiones bajo el pacto anterior (noten que la formulación está hecha en singular y no en plural), los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna.” (Hebr. 9:15). (Acotaciones nuestras).

Luego lo que se desprende de dicho pasaje es que han sido solo dos los “pactos” que Dios ha celebrado con la nación de Israel como entidad nacional…… otra cosa son los que pudiera haber establecido a título personal con individuos de dicha nación y como se nos indica, por ejemplo, en el siguiente pasaje:

Y yo solía aparecerme a Abrahán, Isaac y Jacob como Dios Todopoderoso, pero en cuanto a mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos. 4 Y también establecí mi pacto con ellos (no con Israel) para darles la tierra de Canaán, la tierra de sus residencias como forasteros, en la cual residieron como forasteros. (……) 8 Y ciertamente los introduciré en la tierra acerca de la cual alcé mi mano en juramento para darla a Abrahán, Isaac y Jacob (luego no a Israel como tal); y verdaderamente la daré a ustedes como cosa que han de poseer. Yo soy Jehová.” (Éxo. 6:3-8). (Acotaciones nuestras).

Por lo que, resumiendo la cuestión, queda claro que el Sr. Olcese tendría que “hacérselo mirar”, porque mucho presumir de “teólogo” pero las meteduras de pata en las que incurre son antológicas; y es que para decir que Jesús no podía pactar un reino con sus apóstoles (luego está acusando al Hijo de Dios de mentir como un bellaco), porque dicho reino “ya había sido pactado" siglos antes por Jehová Dios con el rey David, me reconocerán ustedes que…… ¡ya hay que tenerlos como un toro!

MABEL


martes, 17 de noviembre de 2015

¿Qué nos quiso decir Jesús, realmente, en Juan 10:16?


Porque nos acaba de publicar el “teólogo” Apologista Mario Olcese un nuevo video, en esa cruzada personal que mantiene con la sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová y en la que resulta que son más los disparates que publica, que aquellos que les pretende enmendar a esos señores; y es que en el mismo nos hace unas aseveraciones del todo incomprensibles para alguien con un mínimo conocimiento acerca de qué va el tema de las Escrituras, algunas de las cuales ya entran en el campo del engaño premeditado o, en cualquier caso, de la intención de condicionar subliminalmente el punto de vista del lector en favor de la tesis que uno expone…… y lo que no deja de ser una forma de engaño ¡claro!

En el video en cuestión, publicado en fecha 06/11/15 y titulado “La impía Watchtower degrada al rey David y le quita su corona real”, el personaje aludido continúa incidiendo en su disparatada idea mantenida en el tiempo, en el sentido de que los notables del AT o “héroes de la fe” (como tiene a bien llamarlos), también reinarán al lado de Jesucristo en el reino de Dios junto a los Pedro, Pablo, Juan y compañía. Y decimos disparatada, porque resulta que dicha supuesta “degradación” no la hace la “impía sociedad Watchtower” (descriptivo calificativo en el que los autores de este blog coincidimos), sino que la hacen las propias Escrituras y como en numerosas ocasiones le hemos señalado a ese “genio” de la teología, pero siendo el caso que aún no ha respondido a ninguna de las persistentes objeciones que sobre este tema en concreto se le han formulado desde este blog…… más bien al contrario y como tiene por costumbre, en una más que evidente muestra de su total ignorancia acerca del contenido escritural, se continúa “haciendo el sueco” reafirmándose en su propuesta, mientras ignora olímpicamente lo que en contra de la misma se le ha planteado.

Y es que entrando ya a analizar dicho video, lo primero con lo que nos topamos es con una afirmación tendenciosa y que no se ajusta a la realidad, pues ya en el minuto 2’35 de grabación nos sale el Sr. Olcese con que según “se nos dice” en la Biblia, David “fue rey en el reino de Dios” y lo cual no es más que una solemne animalada con el ánimo, repetimos, de condicionar la mente del lector, porque veamos: ni David reinó sobre el “reino de Dios” en ningún momento, ni en las Escrituras se nos dice algo semejante en ese sentido, sino todo lo contrario…… pues lo que estas nos dicen con respecto al gobierno ejercido por dicho personaje, es lo siguiente:

Y los filisteos llegaron a oír que David había sido ungido por rey sobre todo Israel. Ante eso, todos los filisteos subieron para buscar a David. Cuando David lo oyó, entonces salió contra ellos.” (1 Crón. 14:8).

Luego el personaje David, como su predecesor Saúl y los que les siguieron posteriormente a ambos (Salomón y otros), solo fueron reyes de la nación de Israel y no “del reino de Dios”, como así se desprende también del siguiente pasaje:

Así haga Dios a Abner y así añada a ello, si, tal como Jehová juró a David, no es como yo le haré, 10 para trasladar el reino de la casa de Saúl y para establecer el trono de David sobre Israel y sobre Judá desde Dan hasta Beer-seba.” (2 Sam. 3:9-10).

Entonces lo que Jehová le “juro a David” no fue el hacerle rey “en el reino de Dios” y como disparatadamente nos afirma el Sr. Olcese, sino sobre el pueblo que Jehová Dios tenía en la tierra en ese momento y que no era otro que la nación de Israel…… por lo tanto su gratuita afirmación en el minuto 3 de grabación, en el sentido de que el “fundador” del reino de Dios es el personaje en cuestión (y disparate que repite en el minuto 13’12-14 de grabación), no es más que una manifiesta falsedad tendente a continuar manipulando la mente del lector; de hecho, la primera mención del “reino de Dios” como tal, eso es, como un gobierno de alcance mundial, la encontramos posteriormente (sobre los 500 años después de desaparecido el personaje David) en la profecía de Daniel y en su capítulo 2 y concretada en el versículo 44:

Y en los días de aquellos reyes (en nuestros tiempos) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los que actualmente rigen en el mundo y sujetos a Satanás, según palabras del propio Hijo de Dios en Luc. 4:5-6) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Acotaciones muestras).

Luego de ninguna manera, repetimos, David fue rey en el “reino de Dios” (cuánto menos “fundador” del mismo), ni lo será en un futuro y como el Sr. Olcese de forma tan disparatada afirma, puesto que el tal personaje (David, no el Sr. Olcese) forma parte de aquellos a los que el Sal. 45:16 denomina como “antepasados” de Jesús y de los que se nos dice como sigue:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Por lo que si bien es cierto que no serán reyes al lado de Jesucristo en el reino milenial, no es menos cierto que se les concederán posiciones de privilegio en la gobernación de dicho reino…… luego si bien no fungirán como reyes en dicho gobierno del reino, tampoco serán “degradados” a la condición de simples súbditos del mismo y como será en la mayoría del “personal”; entonces habría que señalar al Sr. Olcese aquello de que “ni tanto, ni tan poco”. Y que dichos personajes no reinarán al lado de Jesucristo, se desprende claramente del propio contenido del salmo citado y que solo un ignorante de la talla del “teólogo” en cuestión no entiende, pues por no saber no sabe ni leer; porque mientras en dicho salmo se nos aclara que cuando esos antepasados de Cristo resucitan serán “nombrados” algo, en este caso príncipes, aquellos que tiene que reinar con Cristo ya se levantan en su particular resurrección con la condición de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) y por lo que, obviamente, no precisan de ser nombrados nada…… y mucho menos de un título de menor condición de la que ya ostentan “de salida”; esta es la “pequeña” diferencia y sobre la que el Sr. Olcese, en su total desconocimiento del texto escritural, jamás ha sido capaz de argumentar nada a nuestros continuos apercibimientos de lo errado de su planteamiento.

Lo que ocurre con dicho personaje, que blasona de ser “ingeniero” y “teólogo”, es que no es más que un analfabeto integral y por lo que no tiene ni la más leve idea de lo que es la lengua española, rica en matices donde las haya, pero que sin embargo en uno de sus correos nos acusó de no saber leer siquiera en nuestro propio idioma; pero resulta que no solo el que es desconocedor del mismo es él, sino que además ignora una de las normas fundamentales de la llamada lógica o sentido común y que es lo que comúnmente se conoce como la “acción por activa” y su contraria, eso es, la “acción por pasiva”…… y que por aquello de explicárselo de manera accesible a su limitada capacidad intelectual, se lo pondremos facilito: si a una persona se le dice que lo que uno tiene en la mano es un tomate (acción por activa), lo que se le está diciendo subliminalmente (acción por pasiva) que lo que se tiene en la mano no es ni un pepino, ni un rábano, ni una zanahoria, etc. Entonces, cuando uno lee en el Sal. 45:16, que esos antepasados de Jesús van a ser “nombrados príncipes” (acción por activa), lo que se le está diciendo también de forma subliminal al lector (acción por pasiva), es que no son reyes, pues de lo contrario sería un contrasentido el ser nombrados para un cargo de inferior rango o condición del que ya están investidos…… y conclusión a la que se llega, por si no lo sabe el Sr. Olcese, solo leyendo con un mínimo de coherencia.

Sin embargo, dicho esto y cuestión a la que, por cierto, dicho personaje nunca ha respondido a nuestras objeciones relativas a ese Sal. 15:16 cuando desde este blog se las hemos presentado, vayamos a un asunto que demuestra los “poderes” que como teólogo le adornan. Y es que lo dicho hasta el momento, no pasa de ser una simple broma si se compara con la particular interpretación que nos hace ese “genio” de la teología del pasaje de Juan 10:16 y que nos lleva ya a entrar de lleno en el tema anunciado en nuestro titular, en su intento por sostener esa disparatada idea de que esos “héroes de la fe” del AT (los Abraham, David, Moisés, etc.) reinarán también al lado de los “héroes de la fe” del NT, eso es, con los Pablo, Juan, Pedro y compañía, al lado de Jesucristo en el reino de Dios…… pero veamos primero las palabras de Jesús el pasaje en cuestión:

Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer y escucharán mi voz y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.”

En este pasaje se nos habla de la unificación de dos grupos en uno solo, eso es, de dos clases de ovejas de distinta procedencia que son reunidas en un solo redil y bajo la dirección de un solo pastor, que es Jesucristo…… hasta aquí, bien; el problema surge cuando a partir del minuto 7 de grabación y mezclando “churras con merinas”, dicho “teólogo” nos hace su particular y disparatada interpretación de dicho pasaje y en la que no se aclara en quién son unos y quiénes son los otros (los “héroes de la fe” del AT y los seguidores de Jesús del I siglo), en definitiva que no sabe ni de lo que está hablando, pues para nada se menciona en dicho pasaje a esos “héroes de la fe” del AT o también llamada primera “dispensación”. Porque una lectura coherente de dicho pasaje, nos muestra que Jesús estaba dirigiéndose a las ovejas del “redil” que ya tenía en ese momento y que no eran otros que sus seguidores, a los que les notifica que había “otras” ovejas ajenas a ese redil que ellos en conjunto componían y las que en su momento serían también atraídas por su “voz” (o mensaje) y ya, todas juntas, conformarían un solo redil y del que él sería el pastor único. Pero para entender de qué estaba hablando Jesús, tenemos que retrotraernos al tiempo de los profetas y ver a qué o a quiénes prefiguraban las expresiones “ovejas” y “redil” o aprisco; para ello, veamos qué se nos dice en los siguientes pasajes:

Y en lo que respecta a ustedes (los miembros de la nación de Israel) mis ovejas, las ovejas de mi apacentamiento, ustedes son hombres terrestres. “Yo soy su Dios”, es la expresión del Señor Soberano Jehová.” (Ezeq. 34:31).

Positivamente te reuniré, Jacob (refiriéndose a la nación de Israel), todo; sin falta juntaré a los restantes de Israel. En unidad los pondré, como rebaño en el aprisco (o redil), como hato en medio de su pasto; tendrán el alboroto de hombres.” (Miq. 2:12). (Acotaciones nuestras).

Luego compendiando el contenido de ambos pasajes, tendríamos lo siguiente: las “ovejas” de Jehová tienen que ver con hombres y el “aprisco” (o redil) que los contiene tiene que ver con la nación de Israel; ello considerado, Jesús en Juan 10:16 lo que quiso decir es que aparte de las “ovejas” que ya tenía del redil de Israel, había otras que no eran de dicha procedencia y en clara referencia a los “gentiles” (o gente “de las naciones”), que posteriormente y ante el rechazo mayoritario del pueblo con el que Dios había entrado en pacto, fueron invitados a participar de la promesa divina hecha en Sinaí, referente a sacar de entre Su pueblo Israel “un reino de sacerdotes” (Éxo. 19:6)…… y cambio de planes que el apóstol Pablo excusó con las siguiente palabras:

De modo que, hablando con denuedo, Pablo y Bernabé dijeron: “Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes (los miembros de la nación de Israel y en función del mencionado pacto). Puesto que la están echando de ustedes (eso es, rechazando dicha oferta divina) y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones.” (Hech. 13:46). (Acotaciones nuestras).

Luego esas “otras ovejas” de las que habló Jesús en Juan 10:16 y que serían captadas de “entre las naciones” mediante el “oír su voz”, eso es, el mensaje proclamado, nada tenían que ver con los “héroes de la fe” del AT (los Abraham, Noé, Moisés, David, etc. etc. etc.) y de los que nos habla el Sr. Olcese, sino con los “gentiles” o gente de “las naciones” y que en principio no estaban incluidas en dicho pacto. Por otra parte y leyendo con la atención debida el pasaje de Juan 10:16, vemos que Jesús se estaba dirigiendo a unas “ovejas” que ya tenía y a las que advertía, que en un futuro se añadirían “otras” que aún no tenía y que reaccionarían ante su voz o mensaje publicado: ello se sustanció, con la conversión del oficial romano Cornelio y algo que se encuentra en el interesante relato del capítulo 10 del libro bíblico de Hechos de los Apóstoles.

Y que ello es como nosotros se lo estamos planteando, queda perfectamente establecido por una aseveración del propio Sr. Olcese (m. 3:48 de grabación), cuando refiriéndose al personaje David afirma que había muerto “en buena vejez” y como fue en el caso de la mayoría de los más prominentes “héroes de la fe” del AT (como atestiguan los relatos acerca de Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Daniel, Moisés, etc. etc. etc.) y lo que nos enfrenta al hecho de que dichos notables del AT no pueden reinar al lado del Hijo de Dios en el reino milenario de Cristo, si nos atenemos a la siguiente cuestión que se nos plantea en el libro de Revelación o Apocalipsis, ya en el mismo cap. 2, versículo 10:

“…… Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida (eso es, la inmortalidad).” (Acotación nuestra).

De hecho, en Rev. 3:21, Jesucristo menciona que para acceder a reinar con él se tenía que “vencer” como él “había vencido” y todos sabemos cómo venció Jesús: aguantando hasta la misma muerte; ahondando en la cuestión, tenemos las palabras de Pablo en el sentido de que solo muriendo a la “semejanza de Cristo”, se puede obtener una resurrección de gloria “semejante” a la suya (Rom. 6:5) y que es lo equitativamente correcto. Pero es que además, todo lo dicho queda confirmado por un pasaje que el Sr. Olcese ha usado con frecuencia y que contradice escandalosamente su planteamiento, en el sentido de que personajes que han muerto “en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria” y como fue en el caso de David (1 Crón. 29:28), puedan reinar al lado de Jesucristo…… y este es el pasaje en cuestión:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, muertos de forma violenta a la “semejanza” del Hijo de Dios) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que solo las personas que reúnan dicho requisito (y los “héroes de la fe” del AT mencionados por el Sr. Olcese no lo hacen), serán aquellas que ocuparán un lugar al lado de Cristo en la gobernación del reino de Dios.

Sin embargo, el Sr. Olcese y que cambia de pensamiento tan rápido como de chaqueta, corbata o sombrero, nos decía en un video publicado el 02/08/13 que dichos personajes sí reinarían con Cristo en el reino de Dios por ser “conocidos” de Dios y en una más que estrafalaria interpretación del pasaje de Rom. 8:29-30. Unos meses antes, concretamente el 12/03/13 y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” nos había dicho y apoyándose precisamente en el pasaje mencionado de Rev. 20:4, exactamente todo lo contrario al afirmar en el mismo y entre los minutos del 16 al 20 de grabación (si pueden, no se los pierdan), que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y con lo que rebatía flagrantemente lo dicho en el primer video mencionado.

No obstante e inasequible al desaliento y superándose a sí mismo, cinco días después (18/03/13), nos publicaba otro, en esta ocasión titulado “La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo” y en donde incluso nos llegaba a afirmar con gran convicción y muy seguro de lo que decía (ya conocen aquella máxima aristotélica de que “el necio afirma, el sabio duda y reflexiona”), que aquellos que tenían que reinar con Cristo no saldrían de entre los seguidores de Jesús del primer siglo, sino de la “gran muchedumbre” sobreviviente de la “gran tribulación” aún por venir y de la que se nos habla en Rev. 7:9; 14; y con el peregrino argumento de que estas estaban vestidas de blanco y que solo las personas que así estuvieran vestidas (según nos aseguraba ese “estratega” de la teología), es a las que Jesucristo les concedería el sentarse junto a él en el trono para reinar en el reino de Dios (Rev. 3:4-5)…… y vestimentas blancas que solo se pueden conseguir, según tan estrafalario personaje, mediante el “vencer” en la “gran tribulación” final, eso es, en un suceso que aún no se ha producido.

Luego “revolucionario” planteamiento que inevitablemente excluye del gobierno del reino a los seguidores de Jesucristo del primer siglo, ni que hablar ya de los “héroes de la fe” del AT (Abraham y David incluidos), pues ni los unos ni los otros pueden pasar por las pruebas que la “bestia” impondrá durante la “gran tribulación” y con ello, hacer “méritos” para recibir sus vestiduras blancas como “vencedores” pues ya hace siglos (milenios en el caso de los notables del AT) que fallecieron; por lo que la pregunta solo puede ser esta…… ¿quiénes son, realmente entonces, aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios o, dicho de otra manera, con cuál de las cuatro posibles opciones nos quedamos? ¿Reinarán con Cristo los notables del AT, o lo harán solo los sobrevivientes vestidos de blanco de la “gran tribulación” venidera o, en su defecto, los primeros seguidores de Cristo y los únicos bautizados con espíritu santo y por tanto, únicos reconocidos públicamente como Hijos adoptivos de Dios y por tanto, coherederos con él del reino milenario…… o lo harán todos juntos?

A nuestro entender, los notables del AT no pueden hacerlo, pues a lo ya dicho sobre el tema habría que añadir que para reinar en el milenio se tiene que ser “hermano” de Jesucristo (luego Hijo de Dios) y esos personajes no lo son, siempre atendiendo a lo que se nos dice en el profético Sal. 45:16 y que leeremos de nuevo:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Por lo que si dichos “héroes de la fe” del AT y por el “derecho de recompra” (Lev. 25:29-32), mediante la sangre derramada del Hijo de Dios, pasan a convertirse en hijos suyos y eso es lo que nos dice el salmo en cuestión, de ninguna manera pueden ser a la vez Hijos de Jehová Dios y lo que, por extensión, les impide ser “hermanos” de Jesucristo y por lo que no pueden ser coherederos con él del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Añadámosle a ello y a modo de curiosidad, el hecho de que si bien esos fieles antepasados de Jesús del AT reciben el nombramiento de “príncipes” en el momento de su resurrección, no así el de “sacerdotes” y condición “sine qua non” para tomar posesión como reyes al lado de Jesucristo, según Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Descartados por lo tanto estos “héroes de la fe” del AT, como futuros reyes cogobernantes en el milenio al lado de Jesucristo, veamos ahora que hay de aquellos que “salen de la gran tribulación” y que como hemos visto, el Sr. Olcese también los coloca en dicha posición en otra muestra de su clara ignorancia de lo que dice el texto escritural, porque veamos que se nos dice en Rev. 7:13-17 y con referencia a esas personas:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.”

Analicemos ahora lo que se nos dice en este pasaje acerca del tema que estamos considerando: en primer lugar, se nos dice de esas personas que salen de la “gran tribulación” o sobreviven a esta, pero que en todo caso aparecen después de terminada dicha tribulación; y debemos de tener en cuenta, que dicha “gran tribulación” culmina con la batalla de Har-magedón y que es peleada por Jesucristo, acompañado por sus leales seguidores:

Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Rev. 17:14).

Y teniendo en cuenta que esos “llamados, escogidos y fieles” ya pelean con él dicha batalla contra los reyes de la tierra, solo pueden ser anteriores en orden de aparición a la “gran muchedumbre” de aquellos que aparecen después de terminada dicha batalla y que no han participado de la misma, sino que son los directos beneficiarios de la misma y por lo que no podemos estar hablando de las mismas personas. Por otra parte, tenemos el hecho de que el bueno de Juan desconocía la procedencia de dichas personas y por lo que no pudo responder a la pregunta que se le formuló, en el sentido de “¿quién son estos y de dónde vienen?”…… sin embargo, esa situación de ignorancia no se produce cuando a Juan se le habla de los 144.000 al lado de Jesucristo sobre el monte Sión (Rev. 14:1), porque ya sabía de lo que se le estaba hablando, pues él formaba parte de esos; porque Juan recordaba el “pacto por un reino” que Jesús en su momento les había ofrecido:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?”. 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.” (Mat. 19:27-28).

Mientras, tenemos que los sobrevivientes de la “gran tribulación” aún futura, de ningún modo han podido seguir a Jesús, pues este murió hace casi 2.000 años, aunque sí se benefician del sacrificio vicario de la sangre derramada por este. Dicho lo cual, veamos un tercer aspecto por el que de nuevo queda claro que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga ese indocumentado del Sr. Olcese, no pueden reinar al lado de Cristo. Porque habrán notado ustedes, queridos lectores, que lo que leemos en el versículo 17 de ese capítulo 7 del libro de Revelación, es que esos sobrevivientes serán “pastoreados y guiados a fuentes de aguas de vida” por el pastor Jesucristo…… cosa que no aplica a aquellos que tienen que reinar con él, pues como hemos dicho se levantan en la resurrección ya con la inmortalidad concedida y lo que significa que no precisan el ser “guiados” a fuente alguna de “agua de vida”, pues ellos ya tienen vida en sí mismos (esto es lo que significa el ser inmortal), eso es, que no dependen de fuente exterior alguna para mantenerla; más bien al contrario, ellos son los que colaboran con Jesucristo en la labor de pastoreo y guía de esos sobrevivientes mencionados, a las “fuentes de aguas de vida”…… que son ellos mismos.

Pero como colofón a nuestra afirmación en el sentido de que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga esa estulticia con patas que resulta ser el “ingeniero” y “teólogos” Sr. Olcese, tenemos lo siguiente: de esas personas se nos dice que “salen” o sobreviven a la “gran tribulación” y lo que significa que entran con vida al reino de Dios; eso es, que serán personas que pasarán al reino de Dios sin haber experimentado la muerte…… ya aquí es en donde se crea el problema para el Sr. Olcese, según se lee en el siguiente pasaje:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no, sobre los que no participen de dicha primera resurrección) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotaciones nuestras).

Entonces “blanco y en botella”: aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación”, es obvio que no pueden participar de dicha “primera” resurrección (ni de ninguna otra), pues no han muerto y por lo que no tienen acceso a reinar con Cristo en el reino de Dios…… luego nos tendrá que explicar el Sr. Olcese cómo “se come esta ensalada”.

Por lo que todo considerado, queda claro que los únicos que pueden reinar con Cristo son sus seguidores del primer siglo, eso es, los apóstoles y los que siguieron a estos posteriormente (Juan 17:20) y el resto o remanente aún por aparecer, de los que se nos habla en Rev. 11:3; todo lo demás, no son otra cosa más que gansadas de ese “iluminado” de Apologista Mario Olcese, que tendrá muchos títulos colgados en la pared, pero que por no saber no sabe ni leer y por lo que hoy nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Porque habrán notado ustedes, que lo que nosotros les acabamos de contar nada tiene que ver con estar titulado en tal o cual materia, sino sencillamente en el leer con la corrección debida los textos usados…… y es que la Biblia no está al alcance de los “teólogos” (Dios no la hizo escribir para ellos), sino de aquellos que saber leer con un mínimo de lógica y sentido común

Volviendo al punto de partida y con los antecedentes ya expuestos, queda claro que ese “genio” de la teología no tiene ni puñetera idea de lo que se nos dice en Juan 10:16 y de ahí, que lo use para apoyar una idea tan disparada como es la de unos “héroes de la fe” del AT reinando al lado de Jesucristo en el reino de Dios, cuando todo el contexto escritural y según acabamos de comprobar, está diciendo exactamente todo lo contrario. Pero no se preocupen, que en su paranoia intelectual y en la que está permanentemente establecido, dicho personaje dejará pasar unos días y luego, como si no hubiera ocurrido nada y la cosa no fuera con él, volverá a publicar la misma sandez…… ¡¡que cruz, Señor, que cruz!!

MABEL


domingo, 16 de agosto de 2015

Por supuesto que lo publicaré, Sr. Olcese…… ¡y además, se lo responderé punto por punto!


Y es que usted, Sr. Olcese, ha respondido a mi escrito anterior (23/07/15) con un nuevo correo y con el especial ruego de que lo haga público en mi blog; un correo que con la apariencia de dialogante, una vez más esconde las malas artes de las que usted es poseedor y olvidándose una vez más (¡mire que tiene usted poca memoria!), de que en cada ocasión que se mete con el “miura” españolillo, la cosa termina siempre en un nuevo “revolcón”. Parece olvidarse de la ajustada semblanza que en su momento y en uno de sus artículos titulado “Don Armando: el “correcaminos” (16/10/11) hizo sobre mi persona, al identificarme como el entrañable “correcaminos” de una conocida serie de dibujos animados (vean ustedes, queridos lectores, un pequeño capítulo de la misma en este enlace, para que tengan una pequeña aproximación de por dónde va la cosa,) y con lo que, obviamente, usted pasó a asumir el papel de “coyote” y que en sus disparatados planes para entrampar al susodicho “correcaminos” cuenta sus intentos por fracasos, pues dicho “pajarito” siempre “se la da con queso” al taimado coyote, lo cual (permítame la observación), no es más que un fiel reflejo de la realidad.

Porque mientras que un servidor, al igual que el simpático “correcaminos”, siempre ando en la línea recta de la lógica y el sentido común al utilizar los textos bíblicos, ajustándolos a su contexto natural o, en su defecto, al general de las Escrituras para saber qué es lo que realmente quieren decir, usted y en su desnortado papel de “coyote” siempre está buscando atajos y extraño vericuetos al torcer los textos bíblicos usados, bien sacándolos de su contexto, bien sea retorciéndolos hasta que aparenten decir lo que a usted en determinado momento le hace falta que digan y claro, como al personaje de ficción, nada le da resultado en su intento de desmontar mis lógicos planteamientos…… o sea y resumiendo, que es usted el que siempre se lleva todas las “tortas”.

Dicho lo cual, Sr. Olcese, me permito recomendarle que vaya haciendo acopio de “árnica” porque de nuevo y en su auto adjudicado papel de “coyote”, se va a llevar todas las “tortas” que se repartan; porque si bien he dicho que de entrada parece que nos encontramos ante un texto conciliador, la realidad es que detrás del mismo hay muy “mala uva” y que como comprenderá, ya soy mayorcito y bastante puesto en las cosas de la Biblia, como para que algún indocumentado me la quiera “dar con queso”…… y mucho menos un “personajillo” de tan ínfima talla en lo escritural, como es usted. Por lo que sin más dilación, pasaré a responderle dicho correo párrafo por párrafo y tal cual me ha llegado (eso es, sin retoque gramatical alguno), para que no me pueda acusar de dejarme algo en el tintero porque, según dice “no sé qué responder” a lo que usted me plantea; empecemos, por lo tanto, con el primer párrafo:

apologista commented on ¡Y MIREN QUE YO NO QUERÍA HACERLO...!

DICEN QUE LOS GENIOS TIENEN ALGO DE LOCOS Y ESTRAFALARIOS...EN CAMBIO ARMANDITO NO DA LA CARA...LA ESCONDE...¿POR QUÉ SERÁ? ADEMÁS, ESA FOTO ESTÁ TRUCADA CON PHOTOSHOP, AUNQUE YO NUNCA HE DICHO QUE TÚ, ARMANDITO, ERES EL CULPABLE DE SEMEJANTE ENGAÑO...TÚ LO DICES, NO YO.”

O sea, que ahora se las da usted de “genio” para justificar sus payasadas…… ¡pues ya me disculpará, Sr. Olcese, pero los Pedro, Juan, Santiago, Bernabé o Pablo entre otros y por no hablar ya del propio Jesús, no me negará que eran unos genios del entendimiento escritural y sin embargo, no me los puedo imaginar de esa guisa con la que se nos presenta usted! Por otra parte, si alguien se caracteriza por “dar la cara” es un servidor, pues a diferencia de usted salgo al trapo de todo aquello que se me pone por delante y respondiendo a cualquier objeción que se me presente y venga de quién venga…… algo que usted, siempre ha sido incapaz de hacer. Por otra parte, yo ya sé que por ese “dar la cara” a lo que usted se refiere es a que no cuelgo mi imagen en el blog, aunque me permito adelantarle lo siguiente: si en su momento decidiera hacerlo y que “no va a caer esa breva”, sería con el decoro debido y ello por el inmenso respeto que tengo por la Persona de la que hablo en mis escritos, eso es, que nunca daría el espectáculo ridículo y bufonesco que usted ha dado constantemente, como queda demostrado en los videos que de su autoría colgué en un artículo anterior y al que se corresponde la imagen que acompaña a este escrito. Porque cuando no ha sido por la cantidad de sombreros usados, ha sido por el amplio despliegue de trajes y corbatas y, cuando no, por el abanico de símbolos religiosos con los que ha adornado su lugar de grabación, bien fuera una cruz, la estrella de David, el símbolo del pez, etc……. en definitiva, un claro ejemplo de “equilibrio” y de “saber estar” y, sobre todo, del “buen juicio” que se presupone debe de caracterizar a una persona sería y entendida en las Escrituras.

Dicho lo cual, permítame añadir que la razón de no incluir mi imagen en el blog y ya que lo pregunta, es porque considero que lo interesante no es mi apariencia personal (bastante mejorable, por cierto y para mi desgracia, pues los años no perdonan y menos, si les ayudas con algunos “kilitos” de más), sino las cosas que explico a quienes me leen; porque uno puede ser alto, bajo, delgado, gordo, calvo, miope y hasta mediopensionista, si mucho me apura, pero nada de ello va en menoscabo de su discurso, siempre que este se apegue fielmente lo que se dice en las Escrituras…… ninguno de nosotros sabe, por ejemplo, cómo era Pablo (aunque todo apunta a que no era un “adonis” precisamente), pero nadie puede negar que sus enseñanzas son geniales y extremo que nos demuestra que la importancia no esté en el “quién”, sino en el “qué”. Ya otra cosa es que uno tenga un ego por las nubes y por ello precise de que se le reconozca como “teólogo”, ingeniero y si se tercia, hasta como presidente de su comunidad de vecinos, como sucede en su caso…… de ahí, su esfuerzo en muchos de sus videos en mostrarnos la pared de su estudio de grabación en donde sobresalen sus diplomas, sus fotografías y todo aquello que hable de usted y en lo que se puede considerar, como un desmedido culto a la personalidad.

También y dado que en ese primer párrafo veo que continúa acusándome de falsear su imagen, no puedo resistirme a preguntarle lo siguiente: ¿y por qué no me acusó de ello, la primera vez que la usé, hace nada menos que la friolera de dos años y medio (22/12/12), o en las posteriores ocasiones (hasta un total de cuatro veces más) en las que volví a hacer uso de ella? Es más, Sr. Olcese, si la imagen original, eso es, antes de mi supuesta manipulación de la misma, existe ¿por qué no la muestra? ¿Por qué, por el contrario, ha desaparecido de su página de videos “cristiano72392”, la grabación en donde estaba la imagen objeto de disputa y que es de donde la saqué? Porque lo que sí está claro es que siendo que yo la tomé de allí, resulta que ahora ya no está…… por lo que ahí va otra “preguntita” para demostrar lo farsante y desvergonzado que es usted, porque veamos: si yo hubiera retocado la foto mediante “photoshop” o como quiera que se llame y que es de lo que usted me acusa, es obvio que tuve que partir (según me han contado) de una imagen anterior sobre la que poder trabajar para realizar la “chapucilla” en cuestión, luego ¿por qué no saca ese video con la imagen original y demuestra con ello, que no se corresponde con la que yo he publicado, en lugar de borrarla como usted ha hecho?

Pues porque esa imagen sí existió y exacta a como yo la publiqué (prescindiendo de quién la hubiera trucado y que usted sí insinuó que fui yo), pero que para mantener su falaz acusación y a falta de poder hacer frente a mis objeciones, no se le ha ocurrido otra cosa y para desviar la atención de dicha circunstancia, que eliminar el video y acusarme de tramposo, con lo de nuevo ha incurrido usted en su recurso más manido y que es el mentir…… pero como decían nuestros abuelos “se coge antes a un mentiroso que a un cojo”, porque repito: para poder hacer una corrección sobre cualquier imagen, se precisa de un original sobre el que poder trabajar, luego ¿dónde está ese original sobre el que supuestamente yo actué (u otros), que muestre a las claras un antes y un después de dicha imagen, eso es, la diferencia entre ambas imágenes? Por lo tanto y a menos que pueda mostrar la imagen original, queda claro que está usted mintiendo al acusarme de adulterar una imagen suya y por esto la ha borrado, pensando que con ello me dejaba a mí en evidencia, cuando resulta que es todo lo contrario; pero sigamos adelante:

TE PIDO QUE NO ME ODIES, ARMANDITO, PORQUE EL ODIO ES COMO EL PECADO DE ASESINATO. ASÍ QUE NO ME MATES, POR FAVOR, QUE TERMINARÁS ENVENENADO POR DENTRO, Y FINALMENTE SERÁS CASTIGADO POR JEHOVA DIOS POR NO HABER AMADO A TU HERMANITO "DESCARRIADO".”

Pero es que yo no le odio, Sr. Olcese: sencillamente le desprecio y no por “quién” es usted, sino por lo “qué es” usted, eso es, un fiel escudero de Satanás, pues en todo lo que habla enseña la mentira y aplicándole, por tanto, estas palabras que dijo Jesús:

Ustedes proceden de su padre el Diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Ese era homicida cuando principió y no permaneció firme en la verdad, porque la verdad no está en él. Cuando habla la mentira, habla según su propia disposición, porque es mentiroso y el padre de la mentira.” (Juan 8:44).

Y dado que usted está permanentemente instalado en dicha mentira, es obvio que el que va a ser castigado por Jehová Dios no es un servidor, sino usted que en el colmo de la altanería más absoluta se adjudica un título que no le ha sido concedido, como es el da haber sido “ungido” por Dios para representarle en la tarea de la divulgación del “verdadero evangelio de Jesucristo”, cuando resulta que en un video compartido con su hermano Franco (28/06/11) y de más de una hora de inútil verborrea dedicada a explicarnos dicha cuestión, fue usted incapaz de decirnos “cuál era” ese evangelio…… eso sí, lo que en cambio nos quedó perfectamente claro fue que usted es “ingeniero” y “teólogo”. Sin olvidarnos que en sus primeros artículos se presentaba o, en su defecto los firmaba, con el rimbombante calificativo de “Embajador Plenipotenciario del Reino de Dios” (y que ya hay que ser fatuo), como tengo denunciado en alguno de mis artículos; pero sigamos adelante “con los faroles”, que diría mi amigo el castizo:

¿QUÉ DIGO QUE SOY UNGIDO Y UN INSTRUMENTO ÚTIL DEL SEÑOR? ¡PUES SÍ! Y LE DOY GRACIAS AL ALTÍSIMO DE QUE MI BLOG, A DIFERENCIA DEL TUYO, ARMANDITO, TENGA MILLONES DE VISITAS, Y MUCHOS SUSCRIPTORES QUE VAN EN AUMENTO CADA DÍA. ¿ES TODO ESTO ALGO FORTUITO? ¡NO LO CREO! ES, MÁS BIEN, UNA BENDICIÓN DEL CIELO QUE HA PERMITIDO QUE MÁS PERSONAS VAYAN APRENDIENDO EL VERDADERO EVANGELIO DEL REINO QUE ES LA ESPERANZA VERDADERA PARA TODOS LOS QUE SOMOS HIJOS DE DIOS Y HERMANOS DE CRISTO.”

Y dado que se reafirma en su condición de “ungido” e “instrumento útil” para Dios, cosa que por otra parte hace cualquiera de esos “tropecientos mil” indocumentado de las distintas organizaciones religiosas cristianas, entre ellas, sus “amigos” del Cuerpo Gobernante de los TJ, permítame recordarle esta reflexión que usted mismo hacía en un artículo titulado “¿Quiénes son los 144.000 de Apocalipsis 7:4 y 14:1?” el 25 de Abril del 2007 y que reproduzco tal cual:

¿Cómo sabe un "T.J" que es un miembro de los 144,000 y no de la "GRAN MULTITUD" y viceversa? Bueno, aquí aparece el subjetivismo puro. Yo, como ex-"T.J", me hacía la misma pregunta. Una vez le pregunté a uno de la clase de la Iglesia o de los 144,000, lo siguiente: ¿cómo sabe usted que es de la clase ungida?, y me contestó: “Yo siento un llamado celestial" o "Mi corazón me dice que mi paradero final y eterno está en el cielo y no en la tierra". ¡Punto final! Caramba dije: ¡qué fácil es saber si uno es miembro de la iglesia! Como si nuestro destino final dependiera de lo que a uno le guste o le parezca. Los más de los "T.J" dicen no sentir el deseo de vivir en el cielo sino en la tierra. A éstos les corresponde vivir en la tierra, pues así lo han decidido ellos en su corazón. ¡Qué tontería! ¿Acaso se han olvidado los "T.J" que engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; y quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9). ¿Acaso no recordamos que el Diablo suele usar "el corazón" de los hombres para engañarlos? (Ver Juan 13:2). Por tanto, debemos basarnos en lo que realmente dice la Biblia sobre algún asunto, y no en nuestras propias elucubraciones.” (Negritas mías).

Sin embargo, unos pocos meses después (07/09/07) y en un artículo titulado “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas” y contrariando lo afirmado anteriormente acerca de lo necesario de basarse en lo que dicen las Escrituras sobre el asunto y no según propias elucubraciones para determinar uno su condición de “ungido” o Hijo de Dios, veamos lo que usted de forma categórica afirmaba sobre su persona y extremo en el que se acaba de reafirmar en el párrafo del correo que estamos considerando:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

Luego y resumiendo, Sr. Olcese, lo que usted nos viene a decir, es que a sí mismo se considera un ungido y si no nos lo creemos…… pues eso, que nos den; porque resulta que el problema está en nosotros, que no entendemos nada de nada y no en usted que no es más que un pobre botarate desquiciado con ansías de notoriedad. Y es que me tendrá que reconocer, que cómo mínimo y por aquello de ser suave, es usted víctima del mismo subjetivismo que les imputa a los supuestos “ungidos” de los TJ, porque ¿cómo ha averiguado usted, de forma tan convincente, su condición de “ungido”? Es cierto que nos afirma estar convencido de su pertenencia, pero…… ¿no le podría engañar su corazón lo mismo que, según dice, les ocurre a los supuestos “ungidos” de los TJ que afirman ser tales? Porque a estos, Sr. Olcese, le aseguro a usted que tienen el mismo “convencimiento personal” que afirma tener usted y que, por otra parte, no hay razón objetiva alguna para dudar que ello sea así. ¿O es que a usted no le aplican las palabras de Jer. 17:9 y su corazón está “blindado”, frente a un engaño potencialmente perverso…… por ello inmune, a las potencialmente peligrosas maquinaciones del diablo? No se olvide que si Satanás ya consiguió influir en el corazón de un discípulo directo de Jesús como fue Judas, según Juan 13:2 y solo por citar un texto que usted mismo usa en su exposición, luego que admite como válido ¿tendríamos que pensar que se cree usted a salvo de tan maligna influencia diabólica?

Porque nos tendrá que reconocer, que el que usted se considere a sí mismo, como depositario de semejante privilegio (nada menos que el ser un “ungido”), le pone exactamente en la misma posición que los TJ (entre otros) y a los que de forma tan vehemente critica. No se puede olvidar, por otra parte, que aunque usted nos diga apoyarse en las Escrituras para llegar a semejante convencimiento, no es menos cierto que los textos que usted usa para avalar su afirmación de pertenencia, son exactamente los mismos que usan los miembros supuestamente “ungidos” de la Watchtower y de la que, dicho sea de paso, servidor fue miembro por más de treinta años, por lo que ¡fíjese si sabré de qué le estoy hablando!…… luego y por aquello de ir resumiendo ¿por qué hay que creerle a usted sobre lo de su supuesta “unción” y a los “ungidos” de los TJ, negarles dicha credibilidad?

Y es cierto, pasando ya a otro tema, que usted tiene mucha más audiencia que un servidor…… es más: de un tiempo a esta parte y para que su gozo sea pleno, tengo que reconocerle que, aunque de forma leve, noto que esta me va menguando; otra cuestión es si eso es bueno o malo y que desde un punto de vista objetivo redunda en mi favor, porque veamos: en un mundo cada vez más alejado de Dios como el actual, un blog que solo hable de Dios y como es este, lo razonable es que vaya perdiendo audiencia de forma progresiva. Todo lo contrario a lo que ocurre con aquellos blogs que en un “tótum revolútum” lo mezclan todo (noticias de prensa, de ovnis, de brujería, etc.) y que encima dicen aquello que la gente quiere oír, como por ejemplo, que todos seremos reyes al lado de Jesucristo, que seremos inmortales, que tendremos poder sobre muchas ciudades y estupideces por el estilo, que es lo que usted propone en el otrora un blog puntero en la red y que en la actualidad, se pasa días sin publicar nada; ni hablemos ya de ese “estropajo” en el que publica bochornosos videos en contra de los TJ, muchos de los cuales con una duración que no llega ni al minuto de duración…… eso sí: de cuando en cuando nos sale con la “machada” de que ya tiene “miles” de videos publicados y así alimentar su sobredimensionado ego.

Sin embargo, Sr. Olcese y ya que hablamos de ello, aquí hay algo que no me cuadra: porque si bien usted me habla de los “millones” de personas que visitan sus blogs y se suscriben a los mismos, cuando uno analiza la cantidad de visitas y comentarios que tiene, por ejemplo, en su blog de videos (en su blog de cabecera, apenas publica nada, repito), resulta que las cuentas no salen…… y si a ello le sumamos que es usted mismo el que continuamente tiene que estar suplicándole al “personal” que no cierre la visualización del contenido de dichos videos a la mitad, sino que haga un esfuerzo para acabar de visionarlos y por su “gran interés”, aunque sea en dos o tres etapas, eso de tantos millones de visitas y de los suscriptores que van en constante aumento, como que no suena demasiado convincente ¿no cree? Dicho lo cual, continuemos avanzando:

YO MAYORMENTE TE HE TRATADO CON RESPETO, Y HE SABIDO SOPORTAR ESTOICAMENTE TUS INSULTOS Y DESPRECIOS, PORQUE HE COMPRENDIDO QUE NO ERES TÚ QUIEN HABLA ESAS PATRAÑAS, SINO EL ENEMIGO DE LOS SIERVOS DE DIOS QUE A VECES SE METE EN EL CUERPO DE SUS VENTRÍLOCUOS INCAUTOS.”

Del respeto con el que usted me ha tratado siempre, se puede encontrar una pequeña muestra en el video que me dirigió el 12/03/13…… entre otros.

FINALMENTE DEBO DECIRTE QUE NO CUESTIONO TU HONESTIDAD, Y SÉ QUE HACES MALABARES INTELECTUALES PARA PODER SOSTENER TUS CURIOSAS "ENSEÑANZAS BÍBLICAS", TAL COMO LO HACEN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ, CUANDO TUERCEN LAS ESCRITURAS A SU GUSTO. PERO YA SABEMOS QUE TAMBIÉN DAREMOS CUENTA POR HABER TORCIDO LAS ESCRITURAS PARA SOSTENER ENSEÑANZAS DE DEMONIOS. FELIZMENTE, A DIFERENCIA DE TI, YO ME SACUDÍ DE TODAS LAS FALSAS DOCTRINAS DE LA WATCHTOWER Y YA NO ESTOY CONTAMINADO CON LOS ERRORES QUE DIVIDEN EL CUERPO DE CRISTO. YO CREO QUE DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS, Y TÚ SÍ. TU CREES QUE HAY DOS GRUPOS DE CRISTIANOS CON PROMESAS DISTINTAS, Y YO NO. YO SÉ QUE DIOS NO ES PARCIAL, PERO TÚ PARECES CREER QUE SÍ LO ES, Y ESO ES TRÁGICO, SINCERAMENTE.”

¡Hombre, Sr. Olcese, decir que hago “malabares intelectuales” para sostener mis “curiosas” enseñanzas bíblicas, cuando le obligué a retractarse públicamente de una de las suyas y defendida desde que yo le conozco, como era la de los “millones, miles de millones” que según usted tenían que reinar con Cristo en el reino de Dios…… ¿no cree que es pasarse un poco?! Porque recordará que se la estuve rebatiendo por más de dos años (ahí está la hemeroteca para confirmar dicho extremo) y al final tuvo que retractarse de dicha afirmación en un video publicado el 03/01/12 diciendo que, no solo usted realmente “no sabía” si esto era así (minuto 10´55 de grabación), sino que dicha idea “no estaba” contenida en las Escrituras (minuto 16´45 de grabación)…… sin embargo, sorprendentemente, usted lo estuvo enseñando por casi tres años como una gran “verdad” y lo que me lleva a preguntarle ¿qué criterios sigue usted, para sostener las “enseñanzas” que actualmente está proponiendo y que, dicho sea de paso, se las tengo todas objetadas y sin que sea capaz de responder a dichos requerimientos? Por lo tanto, lo menos que puede hacer es callarse y no alborotar “el gallinero”, máxime cuando por el mismo pulula un “gallo” de armas tomar, u séase aquí “el menda”…… pero continuemos:

BUENO, LO CIERTO ES QUE CREO HABER REFUTADO EFICIENTEMENTE MUCHAS DE TUS INTEPRETACIONES PRIVADAS O PERSONALES DE LAS ESCRITURAS, CON LAS MISMAS ESCRITURAS, Y CON ALGO DE SENTIDO COMÚN. SÉ QUE EN TU CORAZÓN YA TE HAS CONVENCIDO DE LA VERACIDAD DE MUCHAS DE MIS CREENCIAS BÍBLICAS, Y AUNQUE NO LO ADMITAS ABIERTAMENTE, SÉ QUE ES ASÍ.”

Y es que usted, le repito, no ha sido capaz de refutarme nada de nada, sino que lo que ha hecho de forma continuada es responder a mis objeciones mediante el sencillamente reafirmarse en sus disparatadas propuestas (como si la repetición continuada de una mentira, llegara a convertirla en verdad), pero sin entrar a desmontar mis argumentos y que es de lo que se trata. Como ejemplo de lo que le digo, tenemos que aún no nos ha aclarado cómo puede ser posible que si los gobernantes con Cristo en el reino de Dios tienen que participar obligatoriamente de la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6), aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación” (Rev. 7:14), eso es, que pasan con vida al reino de Dios, luego difícilmente pueden participar en resurrección alguna, puedan en modo alguno sumarse a dichos gobernantes…… máxime teniendo en cuenta que la mencionada “primera” resurrección se produce tres años y medio antes de que aparezcan en escena dichos sobrevivientes, como he publicado en varias ocasiones y sin que usted me negara la mayor; pero continuemos:

ESPERO, SIN EMBARGO, QUE ALGÚN DÍA RECONOZCAS ABIERTAMENTE DE QUE LOS GRANDES HÉROES DE LA FE DEL LLAMADO ANTIGUO TESTAMENTO NO SERÁN MEROS VASALLOS DEL REINO DE CRISTO, SINO REYES Y SACERDOTES QUE GOBERNARÁN LADO A LADO CON EL MESÍAS JESÚS. ESTO DEBERÁS ADMITIRLO CON HIDALGUÍA Y HONESTIDAD EN ALGÚN MOMENTO DE TU VIDA Y NO CALLARLO POR UN SIMPLE ORGULLO BARATO.”

Pero vamos a ver, Sr. Olcese ¿cómo puedo creerme semejante estupidez, como la que nos está proponiendo en este párrafo y que siempre ha mantenido en el tiempo? Y disparate en el que se repite continuamente, en el sentido de afirmar con gran vehemencia que los notables del AT como los Abraham, Isaac, Jacob, David, etc. etc. también reinarán al lado de Cristo en lo que no es más que una verdadera salvajada y producto de una mente obtusa y disparatada como la suya; además usted incide enfáticamente en dicho extremo en el caso de los personajes de David y Abraham, como aquellos que por sus innegables méritos no pueden ser apartados de ninguna manera de gobernar con Cristo en el reino de Dios…… pero resulta que dichos personajes fueron antepasados de Jesús y por lo que según el Sal. 45:16, resulta que no pueden en manera alguna reinar con Cristo, pues en el mismo se nos dice lo siguiente:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Luego si esos antepasados precisan de ser nombrados “algo”, en este caso príncipes, en el momento de levantarse de nuevo a la vida, significa que no han participado de la “primera” resurrección, pues los que en ella lo hacen ya se levantan con la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan de nombramiento alguno…… además del hecho y del que usted en su supina ignorancia nunca ha reparado, como es el que si bien se nos dice que serán nombrados príncipes (que no “reyes” y esta es otra), no así sacerdotes y condición sine qua non según Rev. 20:6, para reinar al lado de Jesucristo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán (luego también son reyes) con él por los mil años.” (Acotación mía).

Por lo tanto, Sr. Olcese, su planteamiento y al igual que lo ya señalado acerca de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo y del que estaba usted tan “convencido”, no es más que un puro disparate; le recuerdo que sobre Abraham usted siempre ha afirmado que lo del premio “sobremanera grande” significa que dicho personaje reinará al lado de Cristo…… sin embargo, aún espero que dé respuesta a mi escrito del 13/05/15 en el que le muestro bíblicamente qué esto no es así, sino que lo que realmente le fue prometido a dicho personaje es otra cosa muy distinta y que nada tiene que ver con lo que usted afirma; luego ¿por qué será, Sr. Olcese, que usted aún no se ha pronunciado sobre mi planteamiento? ¿ Quizás porque tengo razón…… y mejor “no meneallo”, para que pase desapercibido su nuevo fracaso “teologal”?

Y es que no puede responderlo, porque su planteamiento no es más que fruto de su incapacidad congénita para, no solo entender las Escrituras, sin incluso de aquello que lee, porque veamos: la promesa divina, o pacto, de hacer de algunos individuos reyes y sacerdotes para Dios se gesta muy atrás en el tiempo, concretamente en el momento en que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud en Egipto y establecido en los siguientes términos:

“…… “Y ahora si ustedes (obviamente, aquellos que en ese momento estaban presentes) obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.” (Éxo. 19:5-6). (Acotación mía).

Luego la pregunta clave es con quiénes fue establecido dicho pacto y lo que nos lleva al meollo de la cuestión en dónde se nos aclara que ni Abraham, ni Isaac, ni Jacob, ni sus doce hijos y por supuesto, personajes bíblicos anteriores a estos tienen parte alguna en ese gobierno de reyes y sacerdotes prometido por Jehová Dios…… y eso, Sr. Olcese, no me lo invento yo, sino que lo dijo el propio Moisés unos 40 años después de haberse establecido dicho pacto (y personaje que como mediador del mismo, algo sabría del asunto), en el siguiente versículo:

No fue con nuestros antepasados con quienes Jehová celebró este pacto, sino con nosotros, todos nosotros los que estamos aquí hoy vivos.” (Deut. 5:3).

Y que en la versión RVC, entre otras, se transcribe de la siguiente manera:

Este pacto no lo hizo el Señor con nuestros padres, sino con todos nosotros, los que hoy estamos aquí con vida.”

Por lo tanto queda claro que esos personajes mencionados y por ser anteriores al establecimiento del pacto en cuestión, quedan totalmente excluidos del mismo, eso es, no entran a participar en el tal y por lo que no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios…… recordemos que los pactos y por su propia naturaleza, no tienen efectos retroactivos, sino que solo atañen a los que participan en el mismo y manifiestan aceptar sus condiciones, así como aquellos que posteriormente decidan apegarse al mismo y que es lo que se plantea en el pacto celebrado entre Dios y Su pueblo Israel en las llanuras del Sinaí. Pero claro, Sr. Olcese, resulta que si ello es así y así es, pues la Biblia no miente y teniendo en cuenta que usted acepta que Dios no hace acepción de personas, sería del todo irrazonable pensar que los antepasados de Jesús posteriores a Abraham, como David y tantos otros (como los profetas) que aparecieron después de Moisés, el mediador de dicho pacto, sí formaran parte de dicho gobierno celestial, cuando a todos se les consideran parecidos merecimientos ¿o es que Abraham es menos merecedor que David? Cuestión irresoluble si no tomamos en consideración lo dicho en el Sal. 45:16, en el sentido de que ningún antepasado de Jesús puede reinar con él en el gobierno del venidero reino de Dios…… de lo contrario y ya que usted afirma que responde a todas las objeciones que yo le planteo ¿cómo nos resuelve este “embolao” y de manera que lo entendamos todos? Plenamente convencido de que no lo hará, continuemos con su correo:

BUENO, AHORA SÍ TE DEJO, AMADO ARMANDITO, Y DESDE HOY EMPEZARÉ A ORAR POR TI PARA QUE EL SEÑOR TE QUITE TODA AMARGURA DE TU CORAZÓN, FRUTO DEL ODIO Y DEL RESENTIMIENTO. ES HORA QUE MATEMOS LA CARNE Y REAVIVEMOS EL ESPÍRITU SANTO. TÚ TIENES LA OPCIÓN DE LLENARTE DEL UNGIMIENTO DEL ESPÍRITU SANTO SI SÓLO LE PIDES AL SEÑOR QUE TE LLENE DE SU ESPÍRITU. RECIÉN ENTONCES DEJARÁS DE DESPRECIARME Y ODIARME, Y POR VEZ PRIMERA SENTIRÁS AMOR POR LOS QUE PARECEN SER ANTIPÁTICOS Y ADVERSARIOS DE UNO.”

Entonces Sr. Olcese ¿le tengo que pedir a Dios que me dé el mismo “espíritu santo” que al parecer le guía a usted, según se deduce de su propia afirmación?:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas mías).

Afirmación en la que se reitera en otro de sus artículos y en la que nos afirma lo siguiente:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Ese espíritu “de Dios” que le engaña con lo de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo y que le hace salir en sus videos con esa pinta de payaso (nada que ver con los dignos profesionales en el arte de llevar un poco de alegría al “personal” y que merecen todo nuestro respeto y consideración) y encima medio borracho, pues de lo contrario no se entiende su comportamiento en el video (13/10/12) que se corresponde a la imagen que encabeza este artículo…… ¿es este el espíritu que, según usted, debo de pedir para que me “guíe”? Porque habrá usted escogido al “espíritu tonto”, pues de lo contrario no se entienden sus disparatadas propuestas; lo que ocurre, Sr. Olcese, es que lo que le guía a usted no es el espíritu santo de Dios y que no se equivoca, sino el espíritu de Satanás y de ahí que sus enseñanzas se cuenten por mentiras y no pueda rebatir ni una sola de las objeciones que sobre las mismas se le plantean…… y es que usted no es más que un pobre hombre que se cree ser el ombligo de mundo bíblico, con un ego exacerbado que no cabe dentro de su cuerpo y lo que le lleva, como hemos visto, a creerse y con esa “pinta” de descerebrado, nada menos que un “ungido”, un Hijo de Dios.

En otro orden de cosas, señalarle que esa afirmación de que un servidor le odia, no es más que un intento de desviar la atención del “personal” del verdadero punto central del asunto: usted es incapaz de poder responder a mis objeciones y cuestión que le deja en el más absoluto de los ridículos, por lo que piensa que haciendo alusión a un supuesto “odio” que siento por usted, la gente entenderá el porqué del que yo me meta con usted. Pero resulta que la cuestión no radica en esto, sino en el hecho de si en lo que yo le discuto tengo razón o no…… y como si la tengo y de ahí que no pueda desmontar mis argumentos, pasa a intentar desmerecer a la persona o, dicho sea de otra manera, en centrar la atención en el mensajero y no en el mensaje que este trae. Por otra parte, usted se apoya en una supuesta autoridad escritural sobre mí persona, por el hecho de que ha cursado estudios en teología y lo cual no le discuto…… en todo caso estudios estos u otros cualesquiera que yo no tengo; y ahí radica su error, pues contrario a lo que usted piensa sus supuestos conocimientos teológicos y en lo cuales se apoya, nada tienen que ver con el que uno entienda lo que dicen las Escrituras, siempre que tengamos en cuanta lo que dijo Jesús en su momento:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.” (Luc. 10:21).

Según estas palabras, Sr. Olcese (y algo sabría el Hijo de Dios sobre el tema), el entender las Escrituras no depende de los altos conocimientos que uno tenga en la materia que sea, teología en este caso, sino en el hecho de que Jehová Dios le permita a uno el entender Su Palabra y lo que, ciertamente, no es este su caso; por ello es incapaz de proponer alguna enseñanza ajustada al contexto escritural y tenga que recurrir al campo de lo personal, afirmando que yo “le odio”…… cuando lo más práctico es desmontar argumentos con textos bíblicos y por aquello de “papeles hacen callar bocas”. En el caso que nos ocupa y como ejemplo de lo que le quiero decir, el texto que acabo de señalar de Luc. 10:21 desmonta toda su fantasiosa estructura en el sentido de que por estar diplomado en “teología”, usted ya tiene que saber más que un servidor de lo que nos explica el contenido escritural y que es lo que nos viene a dar a entender.

ESPERO QUE ESTO TAMBIÉN SEA PUBLICADO EN TU BLOG.
SINCERAMENTE,
INGENIERO MARIO OLCESE SANGUINETI (APOLOGISTA)

Esperando que se haya visto complacido en su petición, permítame que le reitere una pregunta que le formulé en uno de mis anteriores artículos y a la que hasta el momento no ha dado atención: ¿qué piensa usted acerca de mí afirmación en el sentido de que entre Septiembre y Octubre próximo se podría iniciar la profética “semana 70” de Dan. 9:27 con la aparición del “anticristo” y con ello, los últimos siete años del mundo como lo conocemos? Porque acabo de visualizar uno de sus videos (11/08/15) en los que critica a los TJ por no concretar para cuando llega “el fin”, pero en el que cae usted en el mismo error de ellos al no pronunciarse tampoco para, en función de las señales que tenemos (“lunas rojas”, caos mundial, destrucción medioambiental, la generación que no pasará a partir del establecimiento de Israel de nuevo como nación, etc.), pronunciarse en dicho sentido…… ¿es que el espíritu que “le guía” no está al tanto de ello, o quizás está de vacaciones, o es que usted es lo mismo que los TJ, eso es, un auténtico farsante al que tampoco le importa un bledo el orientar un poco a sus seguidores, sobre acontecimientos tan cruciales para su inmediato futuro? ¡Haga algo por ellos y oriénteles, hombre!

Por lo que espero que haga pública su respuesta, aunque la circunstancia de que aún no se haya posicionado en contra de mi propuesta y teniendo en cuenta que la primera alerta la di el 22/04/14 y para el 20/02/15 (también en otros escritos posteriores) ya me “arrimé” un poco más y marque el espacio para finales del verano del año en curso, me hace pensar que no tiene usted ni puñetera idea del tema y que, al igual que los TJ, no se quiere “mojar”…… pero en fin, no perdamos la esperanza y esperaremos a ver que nos dice usted.

Armando López Golart


lunes, 16 de diciembre de 2013

El relato de David y Goliat…… ¿qué “lecciones” prácticas nos transmite?


Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, dijo unas palabras que pusieron sobre aviso a sus seguidores, acerca de lo que les esperaba si decidían seguirle, pues siendo cierto que los males que aquejan al mundo en general, son tantos como variados y a los que se tiene que enfrentar todo hijo de vecino en su día a día, no es menos cierto que adicional a esa tribulación propia del género humano en el vivir diario, el cristiano genuino carga con una persecución constante que busca socavar su fe e integridad al Dios verdadero…… y en un intento para “reciclarlo” en el defectuoso molde que voluntariamente acepta la inmensa mayoría de las personas, no solo de la llamada “cristiandad”, sino del resto de habitantes del planeta tierra y eso a lo que llamamos “sociedad”; pero veamos qué es lo que nos dijo Jesús:

Si el mundo los odia, saben que me ha odiado a mí antes que los odiara a ustedes. 19 Si ustedes fueran parte del mundo, el mundo le tendría afecto a lo que es suyo. Ahora bien, porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia.” (Juan 15:18-19).

Luego queda claro que es la condición de seguidor de Jesucristo y no otra cosa, la que lleva a uno a ser receptor directos del “odio” de las personas que nos rodean y que no comparten nuestra creencia; pero ¿y eso porque, si los que da tal manera nos identificamos, no nos metemos con nadie y cuando lo hacemos, es para darles una buena noticia procedente de Dios?...... pues por una cuestión muy simple: si una persona tiene la aprobación divina, porque se ajusta a sus directrices, es repelido u “odiado” por el mundo y por la razón que nos explicó el apóstol Pedro en su momento:

Porque no continúan (los seguidores de Cristo) corriendo con ellos en este derrotero al mismo bajo sumidero de disolución, ellos están perplejos y siguen hablando injuriosamente de ustedes.” (1 Ped. 4:4). (Acotación nuestra).

Lo que viene a significar, que debido a que la conducta del fiel seguidor de Jesucristo es correcta y “contrasta” escandalosamente con la que esa inmensa mayoría mencionada despliega (2 Tim. 3:1-5), ello les “retrata” y en lugar de hacer un cambio en sus modos o formas de actuar, recurren a descalificar al que hace lo correcto, por todo medio a su alcance y en un intento de “matar al mensajero”, como si este fuera el culpable de la situación creada. Pero séale sabido, querido amigo que nos lee, que no es su vecino del quinto o los miembros de su comunidad (familiares incluidos) los que le “odian” sino Satanás, como quedo claro en nuestro anterior artículo “El “desconocido” libro de Job” (09/12/13) y del que este es continuación e idea que avalan las siguientes palabras de Pablo:

Pónganse la armadura completa que proviene de Dios para que puedan estar firmes contra las maquinaciones del Diablo; 12 porque tenemos una lucha, no contra sangre y carne (eso es, no contra las personas que nos rodean y que en principio parecen ser las que nos atacan), sino contra los gobiernos, contra las autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales.” (Efe. 6:11-12). (Acotación nuestra).

Lo que ocurre es que ese opositor a Dios y dado que no nos puede atacar de frente, usa todo lo que de nuestro entorno tiene a mano (amigos, familiares, vecinos, etc.) para “alegrarnos” la vida y elementos a los que usa como títeres o instrumentos en su propósito desestabilizador, al igual como en su momento, uso a una serpiente (Gén. 3:1-5) para amargarles “la fiesta” a nuestros primeros padres. Por lo que mucho de lo que nos acontece a los que somos fieles seguidores de Jesucristo (por ende fieles a Jehová) y que nos causa perturbación, bien sea la pérdida de empleo, algo frecuentísimo en la actual situación económica del mundo, o incomprensivas dificultades en el ámbito familiar (Luc. 12:52-53) y cualquier otra cosa “rara” que nos ocurra, tiene como instigador preeminente al maligno personaje mencionado y en manos de quién, según afirmó Juan en su momento “yace el mundo entero” (1 Juan 5:19). En todo caso, la realidad es que nos enfrentamos y al igual que el David de la antigüedad, a nuestro “Goliat” particular y ser poderosísimo, ante el que en apariencia (y también como en el caso del pastor David) tenemos todas las de perder…… pero puesto que el pastor y contra todo pronóstico, de un “cantazo” venció al poderoso guerrero filisteo, no estaría de más investigar un poco y analizar las claves de dicha victoria, viendo que cosas podemos entresacar del relato en cuestión y en provecho de nuestra particular batalla, partiendo de la premisa que se nos da en Rom. 15:4:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras, tengamos esperanza.”

Y es que de todos los relatos contenidos en las Escrituras, pocos han acabado calando tanto en la mente del “personal”, como la historia de David y Goliat y que se nos cuenta en capítulo 17 del primer libro de Samuel; y es que el tal relato ha trascendido el ámbito de lo religioso y siendo el caso que personas de las más diversas culturas y formas de religión en el mundo entero, han utilizado ese suceso ocurrido en el corazón de la Palestina antigua para ilustrar las luchas que cada día se producen entre el débil y el poderoso…… en todo caso, un relato que mantiene la esperanza a aquellos que tienen todas las de perder cuando se enfrentan a una fuerza superior y que les mantiene una mínima esperanza de sobreponerse al más grande; ahora bien ¿qué pasaría si todo lo que se nos ha contado de este relato, no fuera tan simplista como de entrada parece ser? Es más ¿qué pasaría si hubiera una razón lógica por la que David de un “cantazo” tumbó al “invencible” Goliat? Y lo que es más importante ¿qué sacamos en claro como enseñanza práctica, en cuanto a enfrentarnos a nuestro “Goliat” particular y en un intento de vencer en la pelea? Planteado lo cual, qué les parece si nos metemos “en harina” y empieza usted por leer en su personal ejemplar de las Escrituras el relato en cuestión (ya sabe, por aquello no tener que transcribir todo el capítulo de 1 Samuel y hacer de este escrito un artículo kilométrico); luego les invitamos que abran su ejemplar de las Escrituras por el primer libro de Samuel, colóquense en el capítulo 17 y vean lo que se nos relata…… ya una vez tomada conciencia de su contenido, analizaremos el mismo.

(……) 

Bien, convencidos de que ya está usted y después de su lectura, en antecedentes de los hechos ocurridos, pasemos a analizarlos y a sacar algunas conclusiones sobre ellos: de entrada, el relato nos sitúa en los tiempos del Israel de Dios, aproximadamente allá por el año 1090 a.E.C. y bajo el reinado de Saúl; en esa ocasión el pueblo de Israel se enfrentaba a los filisteos y como se debería de esperar de siervos de Dios, aparentemente estaban preparados para afrontar dicha situación. Podemos imaginar la escena: por una parte, el ejército de Israel, armado y dispuesto para la batalla y a unos 1.500 metros de distancia, aproximadamente y justo enfrente de ellos, al ejército filisteo (v. 1-3); en ese momento el ejército filisteo no parecía muy diferente a cualquier otro ejército que Israel hubiese enfrentado y algo en lo que tenía cierta “experiencia”…… por lo que tal pudiera parecer que se trataba de una situación frecuente dentro de las circunstancias que se presentaban en esos tiempos y por lo que el pueblo de Dios, debiera de contar con la preparación y experiencia suficiente para superar el obstáculo. Pero hete aquí, que surgió un imprevisto que los tomó por sorpresa: de entre los componentes el ejército filisteo, salió un “tío” de prácticamente 3 metros de altura, con una armadura imponente y con un servidor delante de él, solo para llevarle el “escudo grande” que lo protegería de los dardos del enemigo ¡vamos, como un tanque “Panzer” a toda “pastilla” frente al “bravo” ejército de Israel!

Y encima poniéndose “chulo el gachó”, como diría nuestro amigo el castizo, pidiendo a alguien con agallas y con quién pelear, solventando así la cuestión por la vía rápida, sin excesivo derramamiento de sangre (v. 4-10); y práctica que según los historiadores era usual en esa época entre las naciones paganas (pero no así en Israel), ya que los ejércitos no eran partidarios de enfrentamientos que pudieran implicar grandes pérdidas de soldados, pues aunque vencieran en la batalla de que se tratare, quedaban debilitados numéricamente ante otros posibles rivales, además de que se quedaban sin los efectivos necesarios para mantener el orden dentro de los terrenos conquistados…… de hecho, la propuesta de Goliat en sí misma ya demuestra que dicha manera de actuar, bien pudiera ser cierta. Y “cachondeíto” que se mantuvo por espacio de cuarenta días (v. 16), mientras el “bravo y aguerrido” ejército israelí, “todo valor y audacia”, reaccionaba de la siguiente manera:

Cuando Saúl y todo Israel oyeron estas palabras del filisteo, entonces se aterrorizaron y tuvieron muchísimo miedo.” (v. 11).

La pregunta solo puede ser la siguiente ¿qué estaba ocurriendo ahí, para que Israel quedara tembloroso y agarrotado ante el desafío de un solo hombre, imponente eso sí, pero hombre al fin y al cabo, cuando dicha nación había ganado magníficas batallas con la ayuda directa de su Dios Jehová? Para entender qué tan lejos llegó esa decepcionante reacción, con respecto de lo que Dios les había prometido en Su Palabra en casos similares, vamos a compararla con Lev. 26: 3; 7-8 y Josué 23:9-11, en donde se lee esto:

Lev. 26: 3; 6-8: “Si continúan andando en mis estatutos y guardando mis mandamientos y de hecho los ponen por obra (……) Y yo ciertamente pondré paz en el país y ustedes verdaderamente se acostarán, sin que nadie los haga temblar; y ciertamente haré que deje de estar en el país la bestia salvaje dañina y una espada no pasará por la tierra de ustedes. 7 Y ustedes ciertamente correrán tras sus enemigos y ellos verdaderamente caerán delante de ustedes a espada. 8 Y cinco de ustedes ciertamente correrán tras cien y cien de ustedes correrán tras diez mil y sus enemigos verdaderamente caerán delante de ustedes a espada.”

Josué 23:9-10: “Y Jehová expulsará de delante de ustedes naciones grandes y poderosas -en cuanto a ustedes, ningún hombre ha quedado de pie delante de ustedes hasta el día de hoy- 10 Un solo hombre de ustedes correrá tras mil, porque Jehová su Dios es el que está peleando por ustedes, tal como les ha prometido.”

La promesa de Dios era clarísima: si caminaban con Él, solo uno de ellos iba a ser suficiente para perseguir a mil y cien de ellos, harían correr a diez mil de sus enemigos o lo que es lo mismo, serían prácticamente invencibles y palabras que también están entre las que fueron escritas para nuestra instrucción…… sin embargo, en el caso que nos ocupa, lo que vemos es exactamente lo contrario: ¡un solo filisteo “acoquinó” a todo el ejército de Israel! Luego ¿qué había ocurrido, para que Israel diera el lamentable espectáculo de permitir que fuera vituperado el nombre de su propio Dios, siendo incapaces de reaccionar ante tamaña afrenta? Pues sencillamente que se habían apartado de Jehová y en consecuencia, Este les había abandonado a ellos…… afortunadamente, se produjo un cambio en la situación, cuando apareció David en escena y que a diferencia de sus hermanos, parece ser que debido a su juventud, no formaba parte del ejército de Israel; pero no adelantemos acontecimientos y sigamos el relato con el debido orden.

Tengamos en cuenta que Israel ya había combatido en su momento contra hombres de gran tamaño y había salido vencedor, pero eso había tenido lugar en tiempos de Moisés y Josué (Num. 13:32-33); pero para esa generación esto era desconocido y por tanto, algo nuevo y desafiador, por lo que ¿podría la confianza en su Dios, superar el asombro y darles el valor suficiente para luchar? Lo razonable sería pensar que sí, pero la situación iba de sorpresa en sorpresa: no solo se enfrentaban a un individuo impresionante (un “Panzer” con patas), sino que además se les proponía una forma nueva de decidir una batalla, que aunque era común para las naciones paganas y como ya hemos señalado, no así para el pueblo de Jehová y lo que les tenía totalmente agarrotados ¡pues a ver quién era el “guapo” que se enfrentaba a esa bestia!…… y este es el desafío al que tenía que responder el ejército de Israel y que encontramos en los versos 8 al 11. El relato es claro y diáfano acerca del impacto que causó esta nueva situación en el completo pueblo de Dios representado en ese momento por el ejército de Saúl: se “aterrorizaron” y tuvieron “muchísimo” miedo. Es cierto que como seres humanos, estamos sujetos a todo tipo de emociones, como el miedo o la incertidumbre y si estas no se controlan de manera adecuada, eso es, teniendo plena confianza en el poder de Dios, estas pueden paralizarnos al grado de poner en riesgo no solo nuestra condición espiritual, sino que al mismo tiempo tal pasividad nos hace presa fácil de nuestro Goliat particular, Satanás el Diablo y algo que bien podríamos tomar como una primera lección que aprendemos de este relato…… porque no olvidemos que en las Escrituras leemos lo siguiente:

¿Te has mostrado desanimado en el día de la angustia? Tu poder será escaso.” (Prov. 24:10).

¿Se ha enfrentado usted a una prueba de tal envergadura, que le ha dejado perplejo y sin saber qué hacer? Entonces está experimentando el mismo sentir del ejército de Saúl; y es que cuando estamos conectados con el grupo de personas con las que compartimos la misma convicción en cuanto a la fe en las promesas de nuestro Creador y tenemos acceso a su consejo y apoyo, nos envalentonamos y nos sentimos preparados para la “pelea” (Efe. 6:12)…… pero cuando esta se lleva al terreno de lo individual, es decir, “al uno contra uno”, ¡qué difícil resulta seguir centrado ante las dificultades ¿verdad?! Pero continuemos con el relato que nos lleva a una serie de detalles que nos permitirán comprender a cabalidad el porqué del éxito de David, pues en los siguientes versículos, eso es, del 12 al 15 inclusive, se nos habla de una familia de siervos fieles y valientes al servicio de Dios y que era la familia de Jesé “el betlemita”; tanto él como sus hijos, entendían la responsabilidad de servir con valor en defender la soberanía de Dios y de ahí, que los tres hijos mayores se encontraran inmersos en el conflicto del que estamos hablando como soldados de Saúl, mientras que David, el más joven y probablemente por ello eximido de formar parte del ejército de Israel, atendía a las cuestiones de la casa, como era el cuidar de los rebaños de ovejas propiedad de su padre.

Entonces la Biblia revela algo que nos permite identificar la razón o propósito de esta prueba a la que se enfrentó Israel y que era consecuencia del desapego de Jehová a Su pueblo, dada la actitud alejada de Él por parte de la tal nación en ese momento. Y es que el que dicho filisteo siguiera presentándose temprano por la mañana y al atardecer y tomando su posición por cuarenta días (v. 16), nos permite deducir que Dios estaba permitiendo esta prueba a fin de refinar la fe del rey Saúl y de su ejército; recordemos que 40 días y 40 noches, fueron los designados por Jehová para la purificación de la tierra en el diluvio del día de Noé; por otra parte, 40 años fueron los designados para refinar a Moisés respecto de su comisión divina en Egipto y guiar al pueblo de Dios hacia la libertad; tenemos también los 40 años establecidos a vagar por un desierto “grande e inspirador de temor” (Deut. 8:15),como castigo a su falta de fe, al hacer más caso de los espías enviados a espiar la tierra de Canaán que a las animadoras palabras de Josué y Caleb…… y cuarenta días fueron los que Goliat estuvo dando la “matraca” al pueblo de Dios. Es cierto, que si bien tanto Saúl como su ejército no se habían paralizado por completo y a “trancas y barrancas” estaban haciendo frente a la situación, es obvio que ello era con más voluntad que acierto, ya que no tenía ningún resultado positivo y estaban perdiendo la partida; deducimos esto, por lo que leemos en el versículo 19, pues allí se nos dice que “Saúl y todos los demás hombres de Israel estaban en la llanura baja de Elah, peleando contra los filisteos”. Y es en ese contexto que se produce un hecho que tenía que cambiar las cosas, al entrar en escena el joven pastor que sí confiaba en Jehová y que por encargo que su padre, llevó provisiones a la línea de batalla para sus hermanos y al tiempo que se interesaba por la integridad física de estos…… y suceso que llevó al joven David, al marco de circunstancias en donde se produciría la epopeya más conocida del registro bíblico.

Ahora bien, en cuanto a que los israelitas estuvieran “peleando” contra los filisteos, no deja de ser un eufemismo, pues al estar aterrorizados y con miedo, peleaban de manera insegura e ineficiente y lo que es peor, sin el motivo apropiado, eso es, en defensa del nombre de su Dios y por ello, sin la convicción correcta de que como en otras grandes batallas libradas por Israel, Este no les fallaría. Pero el caso es que ese día 40 y completado el escarnio que Jehová permitió que le fuera infligido a Su pueblo, resulto ser diferente que los anteriores y que dio un giro copernicano a la situación; pero ¿cómo ocurrió? Veamos: resulta que el joven David, que se había desplazado al frente de batalla para saber de sus hermanos, mientras estaba hablando con estos presenció el desafió que de nuevo el filisteo Goliat lanzaba contra las filas del ejército del pueblo de Dios (v. 23); desafío que como llevaba ocurriendo por los 39 días anteriores, la respuesta continuó siendo la misma por parte del ejército israelí…… pero claro, David no era parte de esa organización paralizada por el miedo al hombre (Prov. 29:25), pues él tenía claras y bien definidas sus prioridades y obligaciones para con Dios. Y como muestra de verdadera sabiduría, primero escucho con atención el relato de los hechos acaecidos hasta ese momento, a fin de contar con suficiente información de tal manera que pudiese evaluar la situación y con ello, tomar una decisión correcta y ajustada a la misma (segunda lección para nosotros: una correcta evaluación de la prueba que estemos enfrentando y sus posibles alternativas, siempre desde el punto de vista de Dios, nos pueden llevar a tomar la decisión correcta para salir de ella) y que podemos leer en los versículos del 24 al 27, como siempre, ambos inclusives.

Las palabras de David en el verso 26, en el sentido de preguntarse quién era este filisteo incircunciso, para atreverse a desafiar con escarnio a las líneas de batalla del Dios vivo y sin que nadie le respondiera adecuadamente, demuestran sin lugar a duda alguna que David estaba indignado con la situación, básicamente con la actitud del ejército de Israel, empezando por el rey Saúl, pasando por sus hermanos y acabando por el último mozo de cuadras, pues ninguno tuvo las “agallas” suficientes para salir en defensa de Jehová…… y planteamiento del joven pastor que “molestó” a algunos. Porque veamos la iracunda reacción del hermano mayor de David que, atenazado por el miedo y probablemente, avergonzado de su cobarde actitud, en vez de reconsiderar esta, la tomó con su hermano menor poniéndolo “a caldo”:

Y Eliab su hermano mayor llegó a oír cuando él hablaba con los hombres y la cólera de Eliab se enardeció contra David, de modo que dijo: “¿Para qué has bajado? ¿Y a cargo de quién dejaste aquellas pocas ovejas allá atrás en el desierto (¡bonito momento para acordarse de las ovejas!)? Yo mismo conozco bien tu presuntuosidad y la maldad de tu corazón, porque has bajado con el propósito de ver la batalla (o lo que es lo mismo, ver el ridículo que estaban haciendo)”. 29 A esto David dijo: “¿Qué he hecho yo ahora? ¿No era solo una palabra?” (v. 28-29). (Acotaciones nuestras).

Obviamente, Eliab se dio por aludido en su cobardía y descargó su ira contra David su hermano, reprochándole el hecho de que hubiera abandonado al rebaño de ovejas ¡cómo si las ovejas fueran más importantes que la situación de Israel en ese momento, dejando ya aparte lo que dicha situación significaba de oprobio y ofensa al mismo Dios de Israel! El caso es, que tanto David como el ejército de Israel con su rey y comandantes al frente, vieron y escucharon las mismas cosas…… sin embargo, su respuesta ante la situación fue totalmente diferente: así que, mientras que el pueblo se quedaba viendo al problema y lo evaluaba de acuerdo a lo que habían visto y oído, David tenía en mente la Palabra de Dios y evaluó el problema en línea con dicha palabra. De ahí, que mientras el pueblo se justificaba diciendo “quiénes somos nosotros, en comparación con Goliat”, David se preguntaba “¡quién era ese Goliat, en comparación de Dios!”. Luego una tercera lección que aprendemos, es que no es tanto lo que vemos, sino el cómo evaluamos lo que vemos; por lo que la pregunta que tenemos que hacernos es ¿evaluamos como el pueblo de Israel, la aparente realidad de un asunto desde un punto de vista meramente humano, o evaluamos esta y como hizo David, desde el punto de vista de Dios y mediante el uso de Su Palabra la Biblia?

Note querido amigo, por otra parte, que no solo la intención de David fue mal interpretada, sino que además se le imputaron malos motivos y maldad en el corazón, lo cual no desmoralizó al joven pastor, pues él sabía que no es la opinión de otras personas lo que define al individuo, sino que es la opinión que Dios tiene de cada uno de nosotros lo que nos define ante Él (probable cuarta lección que nos transmite el relato). Por eso David siguió insistiendo en su exhortación, hasta que perturbo al entero campamento y sus palabras llegaron a oídos de Saúl el rey, por lo que este le mando traer ante su presencia; ahora bien ¿cómo plantearía el asunto David al monarca? Pues con convicción y claridad y sobre todo, por la vía rápida, veamos:

Y David procedió a decir a Saúl: “No se desplome en él (eso es, en Goliat) el corazón de hombre alguno. Tu siervo mismo irá y realmente peleará con este filisteo.” (v. 32). (Acotación nuestra).

Y aquí nos encontramos con otro rasgo desanimador a añadir a la oposición que David encontró en sus hermanos, proveniente en esta ocasión del que llevaba la delantera en “el pueblo de Dios”, pues Saúl descalifica a David por sus pocos años y por su poca experiencia en la vida militar…… pero ¿era cierto que David era “solo un muchacho” y sin experiencia en el combate? No parece ser así y aunque esta es la idea generalizada, si leemos lo que se nos dice en 1 Sam. 16:17-18:

De modo que Saúl dijo a sus siervos: “Provéanme, por favor, un hombre que toque bien y tienen que traérmelo”. 18 Y uno de los servidores procedió a contestar y decir: “¡Mira! He visto que un hijo de Jesé el “betlemita”, es diestro en tocar y es un hombre valiente y poderoso y hombre de guerra y persona que habla con inteligencia y hombre bien formado y Jehová está con él”.”

¿Qué ocurría entonces? Sencillamente que entre David y Saúl había la misma divergencia de puntos de vista, del mismo modo que la había entre David y el pueblo de Israel. En consecuencia, para Saúl, David era incapaz de pelear contra Goliat ¿la razón?...... los hechos físicos, eso es, la situación vista desde la perspectiva del ojo humano: David era un muchacho, aunque bien plantado y valiente, como lo acredita su enfrentamiento con animales de la talla de un león o de un oso y que, obviamente, no eran de “peluche”; pero en todo caso un simple pastor ante los ojos de Saúl, por lo que ¿cómo podría tener éste oportunidad alguna, contra el “Panzer” al que se tenía que enfrentar, un guerrero además experimentado y fuertemente armado como Goliat? Pero por el otro lado, David no solo creía que podía pelear contra Goliat, sino que sabía que tenía que hacerlo porque el nombre de Jehová estaba envuelto en el asunto, por lo que también estaba seguro que le ganaría, pues él sí confiaba en el poder de Dios y en las promesas contenidas en Su Palabra (y una posible quinta lección a aprender)…… entonces, el planteamiento de David, totalmente contrario al de Saúl, era el de ¿cómo podría tener Goliat, oportunidad alguna frente a Jehová?

Lo que nos muestra, que ambos, tanto Saúl como David, tenían razones lógicas para creer lo que creían: uno se apoyaba en razones físicas y razonables desde el punto de vista humano, mientras que el otro tenía poderosas razones espirituales…… así, mientras uno hacía una evaluación de los hechos físicos (armas, peso, experiencia, envergadura, etc.) y razonables desde el punto de vista del hombre, el otro partía de un punto de vista totalmente espiritual, eso es, confianza absoluta en las promesas de Dios (importante sexta lección a tener en cuenta, ante una prueba severa). De ahí que el uno estuviera aterrado y temblando de miedo (v. 11), mientras el otro, confiando en Jehová, estaba lleno de coraje y presto para la batalla…… y que el joven pastor se decantó por la opción correcta, lo podemos ver a continuación, según los v. 40-51: David procedió a tomar su cayado en la mano y a escogerse cinco piedras lisas del valle torrencial y a ponerlas en su bolsa de pastor que le servía de receptáculo y llevaba en la mano su honda. Notemos que cuando David se ofrece a pelear contra el filisteo, el rey Saúl comete otro error y que una vez más demuestra su falta de confianza en Jehová, pues insta a David a utilizar su propia espada y armadura. El pastor responde con argumentos de peso para negarse a llevarlas, afirmando que le pesaban demasiado, dado que pertenecían a un hombre de mayor envergadura que él y más que una protección, se convertían en un estorbo (v. 38-39); luego lo que queda claro que David ya había planeado un plan adecuado a sus posibilidades para derribar al rival que tenía enfrente y usando su propia estrategia, pues si bien en el cuerpo a cuerpo tenías las de perder, no así en un enfrentamiento a distancia…… por lo que se deshizo de lo que cargas superfluas que le estorbaban y eligió el arma que en sus manos era demoledora: la honda y con “munición” cuidosamente elegida, lo que demuestra que no actuó de forma improvisada, sino de manera muy meditada (séptima lección para nosotros).

Por otra parte, David como siempre hizo gala de una visión espiritual única y le deja ver de nuevo al rey, que Jehová le dará la victoria en esta ocasión debido a que el único móvil que tiene para pelear contra Goliat, es santificar el nombre de Dios; y cuestión que nos sirve como octava lección, en el sentido de que para superar las pruebas a las que nos tengamos que enfrentar, no se necesitan largos años de experiencia (como tenía Saúl con respecto de David), sino únicamente es necesaria una fe sólida en Dios y un conocimiento exacto o pleno de su voluntad (Col. 3:10). Uno pensaría que ante semejante demostración de fe y confianza en Jehová, lo razonable es que el corazón del rey despertara de su letargo y asumiera su papel como cabeza del pueblo de Dios y ser él quien limpiara el oprobio del nombre de Jehová; después de todo, él era el más alto de los israelitas por cerca de 30 cm, lo cual lo pondría bastante por encima de los 2 mts. (de ahí que a David la armadura de Saúl le fuera pesada y engorrosa) y altura más que suficiente para hacerlo un contendiente digno de Goliat…… pero no fue así, por lo que una vez más, Saúl deja ver que no es el cabeza apropiado para dirigir el pueblo de Dios (de hecho, David ya había sido ungido como su sustituto). Dicho sea de otra manera, que el sentido de responsabilidad para con Dios, no es requisito privativo de aquellos que disfrutan de reconocimiento teocrático, sino que la espiritualidad es posesión de los que ven a Jehová Dios y a Jesucristo como personas reales, a la vez que se esfuerzan por conocer y conformarse a la voluntad divina; pero veamos cómo transcurre el enfrentamiento entre ambos contendientes, según nos lo relatan los versículos del 41 al 47.

Goliat, al ver a su contrincante, empezó a despreciarlo porque resultaba que era la antítesis del guerrero con el que el filisteo imaginaba encontrarse y probablemente, algo que le desconcertó, siendo que además en apariencia David iba desarmado y de ahí, la pregunta que le hace: “¿Soy yo un perro, para que vengas a mí con cayados?” (v. 43). Y siendo esta la respuesta de David:

Tú vienes a mí con una espada y con una lanza y con una jabalina, pero yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio. 46 Este día Jehová te entregará en mi mano y yo, ciertamente, te derribaré y te quitaré la cabeza (……) 47 Y toda esta congregación sabrá que ni con espada ni con lanza salva Jehová, porque a Jehová pertenece la batalla y él tiene que darlos a ustedes en nuestra mano”.” (v. 45-47).

Y ya todos ustedes conocen el resto de la historia, de cómo Goliat, un descomunal filisteo que hizo temblar a todo el pueblo de Israel por cuarenta días, fue vencido por un muchacho cuya única arma física era una honda y cinco piedras…… y de las que solo uso una, o sea que el “niño”, donde “ponía el ojo, metía la piedra”. No obstante, resaltemos y como una teórica novena lección para nosotros, que David no fue a esa batalla basándose en sus armas físicas ni en sus habilidades personales, sino como hemos leído en el verso 45 “en el nombre de Jehová de los ejércitos”. Efectivamente, Goliat estaba fuertemente armado y era muy fuerte ¿y qué?...... ¿es que acaso era más fuerte que Jehová de los ejércitos? Obviamente no, por lo que la cuestión y ya entrando en el terreno de cómo enfrenta el cristiano actual su “Goliat” particular, no es tanto si disponemos de los medios físicos para enfrentar una situación, sino más bien, en si confiamos en el poder o el arma infalible que en cualquier situación dificultosa que se nos presente, se pone a nuestra disposición y que se llama “Jehová de los ejércitos”. No olvidemos que el “Goliat” que nos quiere complicar la vida, no es otro que Satanás en su intento de presionarnos para que nos alejemos de nuestro Creador y para lo cual, usa todo lo que tiene a su alcance y consciente de su superioridad, sobre aquellos que no tienen como “arma” salvadora el poder de Dios:

El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo y se le da protección.” (Prov. 18:10).

Es este un recurso que siempre nos está esperando: de hecho, estuvo ahí para el pueblo de Israel, todos los días que se pasaron temblando de miedo ante su Goliat particular; sin embargo, en vez de recurrir al mismo, buscaban la salvación una y otra vez en la “espada y la jabalina” (eso es, recursos humanos) y como esto no les “funcionaba” estaban aterrorizados. Y es que la oportunidad de vencer al Goliat al que nos enfrentamos los actuales seguidores de Jesucristo, eso es, a Satanás, radica en Jehová Dios (y por delegación, en Su Hijo) pues solo en Él hay verdadera seguridad y protección. Así que, o actuamos como David lo hizo, apoyándonos en la fuerza y poder de Dios, o buscamos seguridad en otro lado y que en este caso sería, el apoyarnos en la percepción humana de las cosas, así como el pueblo de Israel pretendía hacer en su momento, sin atender al consejo divino y que en Jer. 9:23-24, se nos resume de la siguiente manera:

Esto es lo que ha dicho Jehová: “No se gloríe el sabio a causa de su sabiduría y no se gloríe el poderoso a causa de su poderío. No se gloríe el rico a causa de sus riquezas. 24 Pero el que se gloría, gloríese a causa de esta misma cosa: de tener perspicacia y de tener conocimiento de mí, que yo soy Jehová. Aquel que ejerce bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra; porque en estas cosas de veras me deleito”, es la expresión de Jehová.”

Y es que una vez que se encontró frente a frente con Goliat, David se encaró a lo que muchos se encaran al enfrentarse a una prueba severa, a saber, la presbicia espiritual y que les incapacita para enfocar los problemas que les afectan personalmente de la manera correcta, eso es, desde el punto de vista de Dios; y es que son capaces de verlos, entenderlos en los demás y hasta de dar consejo, pero cuando son ellos los implicados se “desenfocan” de tal manera que les impide acertar en el golpe o acción que les conduzca a la victoria. Fácilmente David podía haber perdido de vista su objetivo principal y haberse concentrado más en el escudero, pues después de todo este es el que iba delante con el escudo y mientras este estuviera de pie protegiendo al gigante con el tal, habría pocas probabilidades de acertar un golpe; además, justo antes de que David entrara en acción la prueba se puso más dura para él, pues recibió escarnio procedente del gigante y amenazas y ofensas en contra de su fe y tendente a desestabilizarlo. Aquí es donde el relato cobra una tremenda importancia para aquellos que estamos atravesando por una difícil prueba y lo que podríamos considerar como una décima lección a tener en cuenta, al ver la actitud de David en ese momento: este no se desestabilizó ante ese momento crítico de prueba, sino más bien al contrario, sabía quién era su verdadero enemigo e iba totalmente confiado en obtener una aplastante victoria sobre él y atribuyendo ésta al poder y a la grandeza de Dios y no a sus propias capacidades. Y por ello, enfoco toda su atención únicamente en Goliat y no en lo que este tenía a su alrededor: y es que nuestro enemigo no es el vecino del quinto, ni los miembros de nuestra comunidad, familiares incluidos, ni el guardia que injustamente nos pone una multa, por mucho que todo eso nos haga la “puñeta”…… nuestro enemigo es Satanás, pues este es el que mueve todos los hilos y siendo los demás, simples marionetas en sus manos, por lo que el “pedruscazo” se lo tenemos que soltar a él.

Porque mientras Goliat corría y arremetía contra David, éste “actuó” y no se quedó paralizado por el miedo, sino que reaccionó adecuadamente, lanzó el proyectil y logro dar en el blanco…… lo que significa, entre otras cosas, que tenía una grandísima habilidad con el arma que usó, en este caso una honda, pues en aquella mole en movimiento (circunstancia que complicaba la cosa) solo había un pequeño lugar desprotegido en dónde poder poner el proyectil y que era en la frente del gigante; ahora bien, la pregunta es la siguiente: ¿tenemos nosotros la suficiente habilidad para manejar el “arma” que Jehová y a modo de protección, ha colocado en nuestras manos, para que podamos salir airosos del enfrentamiento con nuestro particular Goliat y que no es otro que Satanás el Diablo y quien está realmente detrás de cualquier fechoría que se nos haga? Y es que si bien la armadura que Saúl le ofreció a David, junto con una pesada espada, se convertía en una carga para este y por lo tanto, más que en un sistema de protección se convertía en un estorbo para la pelea, el equipamiento que a modo de armadura Jehová nos proporciona, resulta que a medida que nos lo vamos colocando, más poderosos nos convertimos para enfrentar al Goliat de turno:

Estén firmes, por lo tanto, teniendo los lomos ceñidos con la verdad y teniendo puesta la coraza de la justicia 15 y teniendo calzados los pies con el equipo de las buenas nuevas de la paz. 16 Sobre todo, tomen el escudo grande de la fe, con el cual podrán apagar todos los proyectiles encendidos del inicuo. 17 También, acepten el yelmo de la salvación y la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios, 18 mientras que, con toda forma de oración y ruego, se ocupan en orar en toda ocasión en espíritu.” (Efe. 6:14-18).

Pero de eso, queridos amigos que nos leen, les hablaremos en otra ocasión analizando una por una cada parte de dicha “armadura” y que nos puede hacer invencibles ante Satanás, al igual como en su momento lo fue en joven pastor que, con una simple honda y en su zurrón, unas pocas piedras junto a un inmenso cargamento de confianza en Jehová su Dios, no solo quitó el oprobio de Israel, sino que nos enseñó que podemos salir victoriosos en nuestro particular enfrentamiento con el Goliat de nuestros días, eso es, Satanás el Diablo. Y siendo cierto que hemos señalado lo que nosotros entendemos como posibles lecciones prácticas, básicamente el que siempre tenemos que “tirar por elevación” cuando somos sometidos a prueba, eso es, no fijarnos tanto en quién nos mete el dedo en el ojo (hoy puede ser uno y mañana otro), sino en quién está detrás del que nos mete el dedo en el ojo (que siempre es el mismo) y con la misma finalidad con la que probó a Job, o sea, el apartarnos de la confianza en nuestro Dios y Creador Jehová, no es menos cierto que no es este uno de nuestros artículos más “gloriosos” y dada su complejidad; por ello les rogamos que nos ayuden con su “granito de arena” y se fijen, no tanto en aquello que les decimos en el mismo, sino más bien en aquello que pretendemos decirles…… y es que cada uno “da pa lo que da” ¡qué quieren ustedes que les digamos!

MABEL