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viernes, 10 de marzo de 2017

Los “70” de París…… y sus consecuencias.


En nuestro último escrito (18/02/17), les explicábamos como el Salmo 2 y siempre según hasta donde los autores de este blog alcanzamos entender, nos pone al tanto de para cuándo se puede esperar el inicio de la acción que Dios tomará en contra de los gobiernos actuales; porque la realidad sobre que dichos opresivos gobiernos tienen que ser destruidos y sustituidos por uno de procedencia divina y en donde “la justicia ha de morar” (2 Ped. 3:13), queda perfectamente establecida en la profecía de Daniel;

Y en los días de aquellos reyes (es decir, de los gobiernos actuales), el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Dan. 2:44). (Acotación nuestra).

Entonces de lo que aquí se nos habla es de un enorme cataclismo a ocurrir sobre la tierra y que pondrá “patas arriba” al sistema de cosas tal como lo conocemos en nuestros días; de hecho, tan importante y vital es la llegada del citado reino de Dios en la historia de la humanidad, que según nos muestran las Escrituras el anuncio del tal fue la razón fundamental de la venida de Jesús a la tierra, hace casi dos mil años:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.” (Luc. 4:43).

Establecida esta premisa, volvamos a donde estábamos, eso es, al momento en que Dios toma acción en contra de las naciones que se le han sublevado y narración que encontramos en el susodicho Salmo 2 que, recordemos, en sus primeros versos se nos habla de la actitud altanera de los gobernantes actuales en contra de Sus intereses y en los siguientes términos:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido 3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”.” (Sal. 2:1-3).

Señalábamos en el artículo de referencia, que el cumplimiento de estas proféticas palabras tuvieron lugar el día 15 de Enero del año en curso cuando en París se reunieron las 70 naciones más poderosas del mundo con un único punto del día y que no era otro que la división de Israel en dos estados: Palestina e Israel. Pero dado que esto ya lo han leído en el artículo señalado, ocupémonos ahora de la respuesta que el Altísimo da a tan presuntuosa y hostil actitud, según se nos relata en los versos del 4 al 6:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.”

Pero lo que nos interesa de esa porción transcrita y hacia dónde dirigimos nuestra atención, es en la que se nos dice que Dios “hablará” a esas naciones y que con dicha habla, las “perturbará”…… por lo que la pregunta solo puede ser doble: ¿de qué manera les “hablará” Dios a esas naciones y cómo conseguirá de dicha habla les “perturbe”? De entrada, habría que suponer que como siempre lo ha hecho, o sea, a través de “portavoces”, bien fueran llamados profetas, jueces o, en su momento, a Jesús y sus apóstoles, así como a los que a estos siguieron (Juan 17:20)…… en todo caso, por medio de seres humanos; siendo ello así, al respecto se nos abre una derivada y que es la siguiente: ¿en algún lugar de las Escrituras se nos propone dicha posibilidad? Efectivamente así es, porque en principio lo que leemos en Mat. 24:14 y en palabras del propio Hijo de Dios, es lo siguiente:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Luego lo que aquí se nos está proponiendo, no es más que una gran predicación de alcance mundial y como antesala de la destrucción final de esos reinos con sus gobernantes rebeldes al frente y de los que hemos hecho mención hace un momento…… eso es, que antes de ser destruidos, serán advertidos (Sal. 2:10-12); ahora bien ¿en algún otro lugar de la Biblia, se hace referencia alguna acerca de tan grande predicación? Ciertamente; porque si nos dirigimos a Rev. 11:3, esto es lo que leemos por boca de Jehová:

Y haré que mis dos testigos (en todo caso, un pequeño resto “ungido” a la manera de los apóstoles) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco.” (Acotación nuestra).

Entendemos entonces que el Dios Altísimo enviará un “resto” de personas dotadas de los poderes del espíritu santo para llevar a cabo obras poderosísimas (Rev. 11:5-6), como en su momento lo fueron los citados apóstoles; de hecho, que personas serán enviadas por Dios con esa comisión en mira, se desprende claramente de lo que se lee en la apertura del quinto sello (Rev. 6:9-11) y en donde se lee como sigue:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, ejecutados por su lealtad a Dios, según Rev. 20:1).” (Acotación nuestra).

Resuelto el cómo se llevará a cabo ese “hablar” de Dios a las naciones, volvamos al Sal. 2:5 pues en el mismo también se nos dice que dicha habla les “perturbará” y con lo que de nuevo se nos abre otra derivada: ¿cuál será entonces, el contenido de dicho mensaje y que perturbe a las poderosas naciones actuales? Explicación que encontramos en los versículos 6-9 del Salmo que estamos analizando:

“6… diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”. 7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”.”

La razón por la que las naciones se verán “perturbadas”, no será tanto por el contenido del mensaje difundido, sino de las obras poderosas que acompañarán al mismo y contra las cuales las naciones no podrán hacer nada para desbaratarlas; porque es en ese momento cuanto se cumplirá a cabalidad algo que el Hijo de Dios anunció a sus fieles seguidores y que, encontrado en el evangelio de Marcos, se lee como sigue:

“ Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.”

Imagínense ustedes la tierra tomada por un incontable número de personas con dichas poderosas capacidades, a las que se irán uniendo todas aquellas que “crean” y que se irán sumando al grupo de los que apoyan a esos poderosos enviados de Dios (Rev. 11:3) y con idénticos poderes, sin que los gobiernos actuales puedan hacer nada para impedirlo y lo que les causa la mencionada “perturbación” (Sal. 2:5)…… poderosos enviados a los que Jesucristo, no lo olvidemos, en la conocida parábola de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46) identifica como a sus “hermanos más pequeños”; recuerden, por otra parte, que en dicha parábola se premia con la vida eterna a los que se presten a colaborar con ellos en llevar adelante su comisión, mientras que aquellos que se niegan a hacerlo son castigados con la destrucción eterna.

A todo eso, no pasemos por alto que según el versículo cinco del Salmo en cuestión, los hechos mencionados se producen “en aquél tiempo”, eso es, en el momento en que las naciones se rebelan en contra del Dios Altísimo y circunstancia que, como ya hemos señalado, se produjo el día 15 del pasado mes de Enero. Todo ello nos hace pensar que bien pudiéramos estar ante el momento crucial en que puede aparecer y como detonante del “asunto”, el personaje llamado “anticristo” y su pacto por siete años (Dan. 9:27) entre naciones en conflicto (punto de arranque de la llamada “70 semana” de Daniel o, lo que es lo mismo, de los últimos siete años del mundo tal como lo conocemos), coincidente en el tiempo con la aparición de los “dos testigos” de Rev. 11:3 y con ello, el inicio de esa gran predicación anunciada por Jesús y que se llevará a cabo por espacio de 1.260 días en toda la tierra habitada:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mat. 24:14).

Señalar que esos 1.260 días o tres años y medio de predicación que parece ser se llevará a cabo en medio de un ambiente favorable (Rev. 7:1-3), serán seguidos por otro período de 1.260 días de gran disturbio, que se conoce como la “gran tribulación” y en la que serán destruidas todas aquellas naciones (y ya de forma definitiva) que hayan rechazado los términos ofertados en la citada predicación; destructivo evento del que se nos habla en los versos 8-9 del Salmo 2 y en los siguientes términos:

Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.”

Es cierto que no son pocos los autores bíblicos que erróneamente sitúan esos acontecimientos para dentro del período de mil años del reino de Dios, cuando resulta que los mismos están perfectamente contextualizados en el Salmo 2 que estamos analizando, para el período de tiempo en el que las naciones se rebelan en contra del Dios Altísimo y de su Ungido, el Rey Jesucristo y que, como hemos dicho, circunstancia que se plasmó el 15 de Enero del año en curso como es público y notorio. Por lo que todos aquellos que estamos esperando en Dios y sus promesas, no podemos dejar de estar alerta ante los acontecimientos por venir, pues la cosa está muy “calentita”; es cierto, sin embargo, que las naciones están totalmente a oscuras ante las cosas que están por suceder, pues su lógica es la de que estas siempre han estado igual y así seguirán…… pero eso no es lo que dicen las Escrituras, sino que lo que dicen es esto otro:

Porque ustedes mismos saben bastante bien que el día de Jehová viene exactamente como ladrón en la noche. 3 Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!” (aparentemente conseguido su objetivo), entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.” (1 Tes. 5:2-3). (Acotación nuestra).

Por lo que nos permitirnos el repetirnos en la idea: “ojito al parche”, que la cosa está al caer; y todo lo dicho, partiendo de lo expuesto en un cortísimo Salmo 2 de tan solo 12 versículos…… ¿alguien da más?

MABEL


sábado, 18 de febrero de 2017

El “enigmático” Salmo 2.


Uno de los errores más garrafales que puede cometer todo aquél que pretende enseñar de la Biblia a otros, no solo es saltarse el contexto y explicar sencillamente lo que él entiende del pasaje que lee, sin considerar lo que en otras partes de ella se nos cuenta relacionado con el tema tratado, perdiendo con ello de vista lo que está envuelto en el asunto y, como parte fundamental de la cuestión, la posible relación de la actual situación mundial con lo que estamos leyendo. Y puesto que tal error no lo queremos cometer, aquí “los mendas”, es por lo que les vamos a hablar del susodicho Salmo 2, así como de la gran relevancia que ha adquirido en estos últimos tiempos y a tenor de algunos sucesos ocurridos que han pasado totalmente desapercibidos por algunos “expertos” en las Escrituras…… y ello porque de forma disparatada, fijan el cumplimiento del citado Salmo 2 para dentro del período milenario del reino de Dios y que aún no ha llegado; para sostener tal planteamiento dirigen la atención del “personal” a los versos 8 y 9, en dónde se lee como sigue:

Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.”

Entonces y continuando con el disparate, deducen de estas palabras que Jesucristo ya tiene que estar reinando en el milenio y por lo que estaríamos hablando de una gobernación con mano dura por su conflictividad, supuestamente debida a unos gobernantes que se rebelan de continuo contra su autoridad y, siempre, según lo que interpretan de los tres primeros versos del Salmo en cuestión y en los que se lee como sigue:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”.

Sin embargo, la realidad es muy distinta, pues de ninguna manera puede ser aplicada tan conflictiva situación para después de iniciado el período milenial, si tenemos en cuenta lo que se nos dice en Rev. 19:11-21 y que nos habla del guerrear de Jesucristo, precisamente contra esas naciones con sus gobernantes al frente que se le oponen en su comisión de establecer el reino de Dios en la tierra y por lo que son destruidas totalmente…… luego si ello es así, difícilmente puede haber naciones o gobernantes “rebeldes” dentro del reino de Dios. Entonces lo que esos primeros versos hacen, en realidad, es marcarnos el momento en que Jehová Dios tomará acción en contra de los desmanes del hombre sobre la tierra…… dicho de otra manera, la llegada del momento tan esperado por aquellos que nos interesamos en las promesas divinas, eso es, el que se haga realidad nuestra tan deseada liberación del actual sistema opresivo creado por el ser humano, mediante el establecimiento del reino de Dios aquí en la tierra. Recordemos que lo que se nos explica en el citado Salmo 2 y por aquello de resumir su contenido a una mínima expresión, es que el desafío de esos gobernantes terrestres y relatado en los versículos que acabamos de leer, lo que hace es que monte en cólera el Dios Altísimo y cuya inmediata reacción es mandar a Su Rey Jesucristo para que destruya a tan revoltosos personajes:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo (lógicamente, estaríamos hablando del tiempo en que se produce dicha rebelión y dato a tener muy en cuenta) les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.

7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo: yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”.” (Acotación nuestra).

Entonces parece quedar claro que estamos ante una reacción inmediata de nuestro Creador para el momento en que se produce la rebelión de los gobernantes de las naciones que “se han reunido en masa como uno solo” contra el Dios Altísimo y lo que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿cómo han podido materializar ese enfrentamiento dichos gobernantes?

En primer lugar y para situarnos, tenemos que tener en cuenta que esas naciones que se nos mencionan en esos tres primeros versos leídos, no pueden hacer nada contra Jehová Dios ni contra Su Ungido, Jesucristo, pues estos están fuera de su alcance…… pero lo que sí tienen a su alcance es una preciada propiedad del Altísimo que está sobre la tierra y que conocemos como la nación de Israel, contra la que si pueden y quieren actuar; teniendo esto presente y, sobre todo, que dicha nación es el reloj profético sobre el que tenemos que apoyamos para saber dónde estamos situados en la corriente de los tiempos, pasemos ahora a analizar el contenido de esos primeros tres versículos a la luz de los últimos acontecimientos ocurridos y que nos revelan lo “adelantada” que está la cosa, es decir, lo cercana que está la actuación divina en contra de los reyes y gobernantes de este mundo (así como de sus seguidores) y por lo tanto, consecuentemente, de la pronta instauración del reino de Dios en la tierra.

Por lo que la pregunta a formularnos debería ser la de ¿y cuando se cumple lo escrito en esos tres primeros versos, es decir, la rebelión “en masa” de dichos gobernantes? Pues no habrá que esperar mucho, pues la realidad es que esta ya se ha producido y algo que ha pasado desapercibido por la inmensa mayoría del “personal”, incluidos aquellos que se interesan en las Escrituras…… porque recordemos que el día 15 de Enero del corriente 2.017, se produjo una inusual reunión en París de los mandatarios de las 70 naciones más importantes del mundo y con un único tema del día: Israel. Recordemos también, que lo que se debatía en dicho foro (cabría señalar que sin la presencia de los interesados) y en aras de conseguir una paz “duradera”, de ahí que se nos diga de esos gobernantes que “han seguido hablando entre dientes una cosa vacía” (v. 1), era como dividir dicha nación en dos estados independientes: Israel por un lado y Palestina por el otro y la capitalidad de Jerusalén, repartida entre las dos naciones resultantes y proyecto que es un claro desafío al Dios Todopoderoso, que tiene a Su pueblo como indivisible y a Jerusalén como la Capital Santa del mismo; por otra parte y por aquello de añadir más “emoción” al asunto, tenemos lo llamativo de la cantidad de participantes en dicho foro, eso es, 70 naciones.

Porque resulta que dicho número es usado en importantes profecías; por ejemplo, en las “setenta semanas” de la profecía de Daniel que trata sobre la venida del Mesías. (Dan. 9:24-27); o con relación al tiempo que Jerusalén y Judá yacieron desoladas “setenta años” debido a su desobediencia a Dios (2 Crón. 36:21). Pero es que además, los dígitos que conforman el número “70” son el siete y el diez (siete veces diez o diez veces siete) y que si por separado representan cada uno la cualidad de completo, unidos representan lo completo de lo completo; por lo tanto, la reunión de las 70 naciones más importantes de la tierra no es más que el cumplimiento profético del versículo 2 del citado Salmo que incide en el hecho que los gobernantes de las naciones “se han reunido en masa como uno solo” en contra del Dios Altísimo.

De hecho y por aquello de destacar cómo “hilan de fino” las Escrituras en lo que a profecía se refiere (al menos según lo versiona la TNM de los Testigos de Jehová y de la que hemos transcrito los textos), de lo que se nos habla en el primer versículo del Salmo 2 es de “naciones” y “grupos nacionales” y que no son la misma cosa…… porque veamos quiénes intervinieron en “la fiesta” de París: por una parte, el llamado “Cuarteto” (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia, Naciones Unidas), en todo caso un “grupo” de naciones; por otra parte, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y EEUU), todas ellas “naciones” independientes. También países árabes (Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, etc.) y europeos, los países del G20 y otros países de América Latina como Colombia, Perú, Bolivia, Chile, etc. etc. y que también van “por libre”: eso es, tanto “naciones” a título individual, como “grupos nacionales” o naciones asociadas entre sí por diversos intereses…… o sea, que hasta ese grado, es exacta la Palabra de Dios y por tanto, fiable su profecía.

Por lo que todo considerado, querido amigo que nos lee y siempre teniendo en cuenta la rápida reacción de nuestro Creador ante la sublevación mencionada en los primeros versos del Salmo 2 (según se deduce por lo relatado en el mismo), hágase la siguiente reflexión: una vez ya consumada por parte de las naciones de la tierra, la profetizada rebelión y ocurrencia de la que no queda duda alguna que ya se ha producido…… ¿cuánto tiempo, cree usted, que se tardará el Dios Altísimo en actuar en contra de esas naciones rebeldes?

Y nosotros ahí lo dejamos, para que cada uno saque sus propias conclusiones…… ¡pero se nos antoja y visto lo visto, que la cosa tendría que estar al caer!

MABEL


miércoles, 10 de junio de 2015

La “vara de hierro”, los súbditos del reino…… y las “revueltas” durante el milenio.


El día 24/05/15, el autor de artículos bíblicos (al menos eso cree él) Apologista Mario Olcese, publicó un sorprendente video que previamente titulado “El reino férreo que impondrá el Mesías en el milenio, no será del agrado de muchos”, posteriormente se cambió (se supone que en un intento de “suavizar” la cosa ante la salvajada que en el mismo perpetra) a “Eventuales revueltas durante el reino de cristo de mil años”…… y que, manteniéndose la salvajada, con esa expresión “eventuales” como que la cosa ya no sonaba tan mal al oído ¡vamos, que se disimulaba un poco el estropicio! Porque lo que nos dice tan “afamado” teólogo en el video de marras, es que el Salmo 2 y en donde se nos habla de la citada “vara de hierro” (o “cetro de hierro” según versiones y concretamente en su versículo 9), tiene su aplicación durante el período de tiempo del reinado de Cristo y ello debido, según dicho “erudito” en las Escrituras, a que el “populacho” que entrará en dicho reino y saliente de la llamada “gran tribulación” (por tanto, los primeros súbditos del reino de Dios), estará compuesto por lo “mejorcito” de cada casa o, lo que es lo mismo, por unos “pendones verbeneros” tales que ante la disyuntiva de aceptar el reinado de Cristo o la destrucción eterna por no hacerlo, optan a regañadientes por lo primero y por aquello tan manido de “del mal, el menos”…… y esa es la propuesta del “teólogo” en cuestión.

De ahí que el Sr. Olcese, con la fatuosidad que le caracteriza, siseando como una serpiente y adornándose en la “suerte”, pase a explicar de forma pormenorizada y por supuesto, disparatada, el contenido de ese Salmo 2 y tomado de la versión PDT, donde en sus tres primeros versos se lee como sigue:

¿Por qué se rebelan las naciones? ¿Por qué los pueblos hacen planes inútiles? 2 Los reyes y gobernantes se han unido en contra del SEÑOR y del rey que él eligió. 3 Y dicen: “¡Cortemos las ligaduras que nos imponen y liberémonos de sus ataduras!

A partir de ahí, el Sr. Olcese y de una manera totalmente gratuita y en extremo arriesgada, pues ningún contexto avala tan peregrina idea, ya afirma que dichas palabras tienen que ver directamente con el reinado del Hijo de Dios, eso es, que dicha situación se produce dentro del período de mil años de gobernación divina y que derivará en grandes “revueltas”, como consecuencia de que los individuos que entran en ese período de tiempo son personas que, renuentes a someterse a la gobernación de Cristo, pero ante la alternativa de ser destruidas eternamente si no lo hacen y como ya les hemos señalado, optan por la opción menos mala…… de ahí que la reacción inmediata de los nuevos gobernantes y según versión de dicho “caballero”, es lo relatado en los versos 8 y 9 y tomados de la misma traducción PDT:

Sólo tienes que pedirlo y te daré por herencia las naciones. El mundo entero será de tu propiedad. 9 Tú las golpearás con cetro de hierro y las harás pedazos como ollas de barro.”

Y siendo eso lo que nos explica ese “genio siseante” de la teología que sucederá durante el reinado de Cristo, eso es, un continuo batallar del Hijo de Dios al frente de sus gobernantes asociados, para sofocar las continuas “revueltas” que las naciones descontentas con su gobernación y con sus mandatarios (o reyes) a la cabeza le montarán…… y saltándose a la torera, por tanto tan “reputado” teólogo, el contexto escritural y que cuando se toma en cuenta, no solo desmiente semejante salvajada, sino que retrata a dicho personaje como el verdadero ignorante que es y que a falta de “más luces”, se ha inventado una historia para no dormir. Porque veamos, de entrada, qué es lo que se nos dice en dicho contexto escritural, acerca de las primeras personas que entran en el reino de Dios y como súbditas del mismo:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (o los que han sobrevivido a esta y por tanto, los primeros súbditos del reino) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en el sacrificio vicario de Cristo). 15 Por eso (por haber ejercido dicha fe y no por haberse rebelado contre él) están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos (a modo de bondadosa aprobación).” (Rev. 7:13-15). (Acotaciones nuestras).

Luego nada más lejos de la realidad el que esas personas de las que nos hablan las Escrituras como los primeros súbditos del reino, puedan corresponderse con el estereotipo que propone esa catástrofe intelectual con patas que es el Sr. Olcese, como de personas resignadas a aceptar la gobernación de Cristo como un mal menor, ante las fatídicas consecuencias de no hacerlo; pero es que además, resulta que para poder acceder a la condición de primeros súbditos del reino, dichas personas habrán tenido que demostrar fehacientemente que quieren realmente vivir bajo dicha gobernación, mediante una estrecha colaboración con los hermanos “más pequeños” de Jesucristo (el poderosísimo resto “ungido” por aparecer) y ello por espacio de tres años y medio según Rev. 11:3, en extender por todo el mundo la buena nueva de la inmediata instalación en la tierra del reino de Dios y según se deduce del contenido de la parábola conocida como la de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46). Recordemos que en la misma, se nos explica que si unos son colocados a la derecha del rey y lugar que significa posición aprobada para su entrada al reino de Dios, es por la ayuda que dichas personas les han prestado es esos personajes a los que Jesús identifica como sus “hermanos más pequeños”:

Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Vengan, ustedes que han sido bendecidos por mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. 35 Porque me dio hambre y ustedes me dieron de comer; me dio sed y me dieron de beber. Fui extraño y me recibieron hospitalariamente; 36 desnudo estuve y me vistieron. Enfermé y me cuidaron. Estuve en prisión y vinieron a mí”. 37 Entonces los justos le contestarán con las palabras: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos extraño y te recibimos hospitalariamente, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en prisión y fuimos a ti?” 40 Y en respuesta el rey les dirá: “En verdad les digo: Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron”.” (Mat. 25:34-40).

Lo contrario sucede con aquellas que rehusaron colaborar con esos “hermanos” de Cristo y actitud propia de las supuestas personas que, según el Sr. Olcese, a regañadientes aceptan la soberanía de Jesucristo y ante la que se les puede caer encima de no hacerlo…… y a las que se les dice esto:

Entonces ellos también contestarán con las palabras: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, o con sed, o extraño, o desnudo, o enfermo, o en prisión y no te ministramos?”. 45 Entonces les contestará con las palabras: “En verdad les digo: Al grado que no lo hicieron a uno de estos más pequeños, no me lo hicieron a mí”. 46 Y estos (los que rehusaron colaborar) partirán al cortamiento eterno, pero los justos (o los que sí colaboraron) a la vida eterna.” (vs. 44-46). (Acotaciones nuestras).

Entonces y por esta “regla de tres” y que se resume en ese verso 46, queda clarísimo que nadie que no esté el 100% a favor de la gobernación divina mediante Jesucristo, tendrá acceso al reino de Dios como súbdito del mismo…… y con lo que la afirmación de ese “estropicio” teologal conocido como Apologista Mario Olcese sobre este particular, no es más que un puro esperpento que ya de entrada invalida la razón fundamental por la cual la “vara de hierro” tendría que ser aplicada “durante” el reinado de Cristo. Porque lo que ha quedado demostrado al contrastar lo dicho por el contexto escritural que acabamos de señalar, con respecto del disparatado planteamiento del personaje en cuestión, tiene que ver con el hecho de que el cumplimiento de dicho Salmo 2 no puede ser posterior a la toma de posesión de Cristo de su reino, sino anterior a esta…… y es que si esto no fuera así, tendríamos que preguntarnos qué es entonces, lo que hace Jesucristo en la batalla de Armagedón y evento que se produce antes de ser entronizado como rey sobre la tierra, eso es, aún dentro de este sistema corrupto de cosas.

Porque lo relatado de dicho episodio bélico en Rev. 19:19-21 y que ocurre antes de que sea atado Satanás (Rev. 20:1-3) y por tanto, antes de la toma de posición de los gobernantes del reino de sus respectivos tronos y que se nos relata en el verso 4 del capítulo 20 de Revelación o Apocalipsis (la toma de posesión de Jesucristo se nos relata en el versículo 11), es lo siguiente:

Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos (implica también a los miembros de las naciones que los apoyan y lo que nos retrotrae al Salmo 2) reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje (el imperio mundial dominante y unido en contra del futuro rey) fue prendida y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás (los reyes mencionados y los miembros de las naciones que siguen a estos en su rebelión) fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos (lo que nos habla claramente de una destrucción total de aquellos que no aceptan la gobernación divina).” (Acotaciones nuestras).

Luego lo que queda claro, por una parte, es que dicha escena se corresponde a lo relatado en el Salmo 2 y por la otra, que de aquellos que no aceptan el ser regidos por el gobierno del Hijo de Dios, no queda ni el “apuntador” y que pudieran pasar con vida al reino milenario; cuestión que queda refrendada en la profecía de Daniel y en donde de nuevo se hace referencia a lo dicho en el Salmo 2, como de un evento a tener su ocurrencia antes de la instauración del reino de Dios en la tierra…… pero veamos qué se nos dice en dicha profecía:

Y en los días de aquellos reyes (los actuales gobernantes mundiales) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (o naciones que se resisten a ser gobernadas por Jehová Dios, mediante su rey delegado) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos, 45 puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue cortada, no por manos y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (o la imagen que simboliza a los distintos gobiernos humanos que han dominado a través de los tiempos).” (Dan. 2:44-45). (Acotaciones nuestras).

Y como la secuencia lógica de la acción, resumida esta, es que llega un nuevo gobierno a escala mundial, destruye a los reyes o fuerzas opositoras que se le enfrentan y, derrotadas estas, pasa a establecerse en su lugar, no tenemos más remedio que aceptar que los relatos del Salmo 2, Rev. 19:19-21 y Dan. 2:44-45 mencionados, nos hablan de un mismo suceso y que nos muestra que el reino de Dios primero derrota a los reyes y naciones en conflicto y ya después de “triturados como vasos de alfarero” estos, eso es, arrasados de raíz y borrados de la faz de la tierra, toma su lugar y empieza a reinar…… decir otra cosa es ya simplemente desbarrar y que es lo que hace ese personaje llamado Apologista Mario Olcese, en el desvarío intelectual al que nos tiene acostumbrados y del que hace gala un día sí y el otro también.

Otra cuestión que contribuye a desbaratar tan esperpéntica propuesta y por aquello de que “para que falte, más vale que sobre”, tiene que ver con el hecho de que todo lo dicho por los profetas que hablaron en nombre del Altísimo (Hech. 3:20-21), se circunscribe al ámbito de las cosas a ocurrir dentro del período de mil años que abarca el reino de Dios y tema único alrededor del que giran las Escrituras, salvo en Rev. 20:7-10, en donde se nos avisa de algo con lo que nos enfrentaremos una vez terminado dicho milenio…… y acerca del ambiente que como nota característica marcará a este reino de Dios venidero, vean lo que leemos en un Salmo de David y referido, como hemos señalado, a lo que ocurrirá durante el prometido reino de Dios:

Y solo un poco más de tiempo (se nos dirige al período milenial) y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (eso es, buscarás una persona inicua dentro de dicho reino de Dios y no la podrás hallar). 11 Pero los mansos mismos (o personas sujetas por convicción, que no por conveniencia, a la gobernación divina) poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz (nada que ver entonces, con “revueltas” y cosas por el estilo).” (Sal. 37:10-11). (Acotaciones nuestras).

Pasaje que vertido por la TLA, corrobora el correcto sentido de nuestras acotaciones en dicho pasaje y que hemos tomado de la TNM…… pero veamos como lo vierte dicha TLA:

Dentro de poco no habrá malvados; podrás buscar y rebuscar, pero no encontrarás uno solo. 11 En cambio, la gente humilde recibirá la tierra prometida y disfrutará de mucha paz.”

Y dado que esa “tierra prometida” no es otra que el reino de Dios ¿de dónde puñetas se saca el botarate de Apologista Mario Olcese, la “chorrada” de que al reino solo pasa gente descontenta y obligada por las circunstancias, por lo que Jesucristo continuamente y para sofocar “eventuales revueltas”, se verá obligado a reinar con “vara de hierro”? ¿Pero de dónde procede la pretendida “iluminación” de semejante cretino? Pues sencillamente del dios al que sirve y que no es otro que Satanás, por lo que no puede decir más que mentiras para extraviar a los cuatro ignorantes que le siguen y le ríen las gracias, sin darse cuenta que están siendo extraviados por dicho repugnante sujeto y ya caricaturizado por Pedro hará unos dos mil años, según se lee de la misma TLA y pasaje que también puede ser entendido de la siguiente manera:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios (eso es lo que afirma ser tan extravagante personaje), sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas (“les enseñarán herejías”, según algunas versiones) y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar (eso es, por medio de sustituir la verdad de lo dicho en las Escrituras, por sus disparatados y erráticos planteamientos). Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo. 2 Mucha gente vivirá como esos falsos maestros (creyendo en la mentira que se les cuenta), haciendo todo lo malo que se les antoje (entre lo que se encuentra el re difundir a otros las tales mentiras). Por culpa de ellos, la gente hablará mal de los cristianos (o de aquellos que entienden la verdad contenida en las Escrituras y en un intento de ahogar dicha verdad, que es lo que intenta hacer Apologista) y de su modo de vivir. 3 Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero (en el caso del personaje que nos ocupa, reconocimiento y prominencia con el que alimentar un ego desmedido, en todo caso otra forma de ganancia personal) y lo ganarán enseñando mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo y no se salvarán de ese castigo.” (2 Ped. 2:1-3). (Acotaciones nuestras).

Y para aquellos que entiendan que nos hemos pasado un “pelín” al llamarle siervo de Satanás a ese nefasto personaje de vodevil y que responde al pomposo nombre de Apologista Cristiano Ingº Mario Olcese Sanguineti, señalarles que eso no es de una descripción de nuestra “propia cosecha”, sino tomada de algo que dijo el propio Hijo de Dios:

Ustedes proceden de su padre el Diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Ese era homicida cuando principió y no permaneció firme en la verdad, porque la verdad no está en él. Cuando habla la mentira, habla según su propia disposición, porque es mentiroso y el padre de la mentira.” (Juan 8:44).

Por lo que si como hemos visto vez tras vez, ese bochornoso personaje nos miente en todas y cada una de sus “enseñanzas” y siendo como es Satanás, el “padre de la mentira”, dígannos ustedes de quién creen que puede ser seguidor Apologista Mario Olcese…… de hecho, en la imagen que acompaña a este escrito y con el aspecto que le dan las alas de ese ridículo sombrero, tal parece la viva imagen de Beelzebú, el gobernante de los demonios (Mat. 12:24). Por otra parte decirle a este caballero, que no tenga tan poca vergüenza (si acaso le queda alguna) y cree expectativas falsas entre la “concurrencia”, porque veamos qué es lo que responde a un comentario que recibió al video del que estamos comentando y señalado en el mismo inicio de este escrito.

Eso es lo que recibió:

LaVerdadOculta:
Estoy totalmente de acuerdo con usted hermano. Dios lo bendiga.”

Y esto es lo que respondió el “teólogo” en cuestión:

cristiano72392:
Gracias, y creo que mi hermano Armando López Golart también!

Contra respuesta:

LaVerdadOculta:
Asi es....”

Por lo que nos vemos obligados a aclararle a ese/esa comunicante de “LaVerdaOculta”, que Armando López Golart ni se considera “hermano” de semejante sujeto (¡y es que aún existen clases!), ni está de acuerdo con la bazofia que continuamente publica ese desnortado “mercachifle” de la teología y lo nos lleva a pensar a los autores de este blog ¡qué tal serán, los remitentes de esos correos de aprobación!...... y es que ya se sabe aquello de que “en el reino de los ciegos, el tuerto es el rey”.

MABEL


martes, 11 de enero de 2011

 ¡Efectivamente, nos toma a todos por...



… tontos, tal como apuntábamos como posibilidad, en un artículo anterior (en su antepenúltimo párrafo) titulado “Miqueas 4:1-3” y es que lamentablemente, no parece quedarnos otra opción que tener que creerlo así, dado como está llevando las cosas el caballero que vamos a citar. Porque probablemente estarán ustedes al tanto de unos correos que publicamos en este blog y en los que Apologista Mario Olcese (remitente de los mismos), nos instaba a responderle a la cuestión de si a nuestro juicio, la gran muchedumbre de sobrevivientes Rev. 7:9 y 14, es la que sería tratada con la “vara de hierro” que se menciona en el Sal. 2:9. Y ello tenía que ver con un artículo publicado el 4 de Diciembre pasado por el citado autor y en que se planteaba la cuestión, con la variante eso sí, de si sería la “gran muchedumbre de otras ovejas” de los TJ, quienes serían tratados con semejante dureza; y que aprovechando la pertenencia en su día a dicha organización de los autores de este blog, dirigía personalmente a uno de ellos. Por nuestra parte, una vez leído dicho escrito y puesto que en él habíamos sido aludidos, inmediatamente preparamos una respuesta y que colgamos en nuestra página, el siguiente día 8 (solo cuatro días después) y con todos los argumentos y matices que creímos oportunos, en el sentido de que eso no era así: la gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14, pero en abstracto o sin etiquetas, no son los destinatarios de esa vara de hierro, como afirma dicho caballero.

Sin embargo y lejos de darle la oportuna atención, discutiendo u objetando su contenido y en un intento de llegar a una razonable conclusión, beneficiosa e instructiva para todos, el Sr Olcese inició esa serie de correos que les hemos citado, en demanda de una respuesta a su solicitud y que ya desde el día 8 tenía a su disposición; y correos que hicimos públicos en artículos publicados los días 16, 19 y 22 del mismo mes. Este último bastante escueto por cierto y recordándole una vez más (la tercera), en dónde tenía la respuesta que con tanta urgencia nos demandaba, pero que para facilitarle la in in embargo y lejos de darle la oportuna atención, discutiendo u objetando su contenido y en un intento de llegar a una razonable conclusión, beneficiosa e instructiva para todos, el Sr Olcese inició esa serie de correos que les hemos citado, en demanda de una respuesta a su solicitud y que ya desde el día 8 tenía a su disposición; y correos que hicimos públicos en artículos publicados los días 16, 19 y 22 del mismo mes. Este último bastante escueto por cierto y recordándole una vez más (la tercera), en dónde tenía la respuesta que con tanta urgencia nos demandaba, pero que para facilitarle la embargo y lejos de darle la oportuna atención, discutiendo u objetando su contenido y en un intento de llegar a una razonable conclusión, beneficiosa e instructiva para todos, el Sr Olcese inició esa serie de correos que les hemos citado, en demanda de una respuesta a su solicitud y que ya desde el día 8 tenía a su disposición; y correos que hicimos públicos en artículos publicados los días 16, 19 y 22 del mismo mes. Este último bastante escueto por cierto y recordándole una vez más (la tercera), en dónde tenía la respuesta que con tanta urgencia nos demandaba, pero que para facilitarle la cuestión, le transcribimos el párrafo de conclusión de nuestro artículo de respuesta y en donde se resumía claramente nuestra posición y con lo que esperábamos que se diera por enterado de una vez por todas. Pues bien, después de un tiempo prudencial y dejando pasar las fiestas navideñas, ya saben, por aquello de “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”, etc., etc., hemos de hacer constar que el Sr. Olcese aún no ha dicho esta boca es mía y hecho que no llegamos a entender, después de tan apremiante exigencia. Bueno, lo cierto es que somos nosotros los que pensamos que no nos ha respondido, aunque quizás y desde su punto de vista si lo ha hecho, porque vean lo que ha ocurrido:

El día 3 de este recién estrenado mes de Enero, D. Mario publicó el siguiente artículo: “Esto dicen los Testigos de Jehová, de los gobernantes y súbditos del reino de Cristo” y en el que, al no ser aludidos directamente ni hacerse referencia al artículo de respuesta que en su día publicamos, obviamente no podíamos considerarlo como una respuesta dirigida a nosotros y por lo tanto, dejamos a los TJ (si así lo creían oportuno) el resolver sus cuitas con dicho caballero. Sin embargo y después de la amplia transcripción de una información sacada de las mismas publicaciones de los TJ, el Sr. Olcese pasa a exponer lo que podríamos considerar como su comentario de conclusión, acerca de esa información transcrita y en donde una vez más, se reafirma en sus argumentos en el sentido que esa gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9/14, es la que sí tiene que ser gobernada con vara de hierro y en donde parece que empieza a tomar forma la idea de que posiblemente y de una manera indirecta, nos estuviera respondiendo a nosotros. Vean lo que dice, en el tercer párrafo de su comentario de conclusión:

Por otro lado, ¿no resulta paradójico que siendo la grande muchedumbre, o los llamados “súbditos” del reino, los Testigos de Jehová convertidos al evangelio que han demostrado ser siervos leales a Jehová y a su organización en estos tiempos, y además, porque han desarrollado un carácter manso y humilde de corazón, necesiten ser regidos por Cristo y su “manada pequeña” de co-gobernantes con “VARA DE HIERRO”? ( Ver Salmo 2:9; Apo. 2:27; Apo.12:5; Apo. 19:15).” (Negritas nuestras).

Luego si tomáramos ese comentario como una respuesta a nuestro escrito, la cosa sería muy grave ya que con ello nos vendría a decir, que nos pongamos como nos pongamos, digamos lo que digamos y aportemos las pruebas que aportemos, no nos hace ni puñetero caso y continúa con su rollo a machaca martillo y si no estamos conformes…… pues eso. Y ello conllevaría el implícito reconocimiento de que nosotros tenemos razón, mejor dicho, la Biblia tiene razón (ya que solo usamos argumentos bíblicos) y que D. Mario está equivocado completamente en sus postulados y por eso no puede rebatir nuestros argumentos. Ello, más agravado aún si cabe, por el hecho de no tener la necesaria humildad para reconocerlo y además, por esa constante actitud del “mantenella e no enmendalla”, mediante la que continua esparciendo enseñanza falsa, con el grave perjuicio espiritual que ello puede reportar a todos aquellos que le lean…… y le crean; y ahí está la gravedad del asunto.

Luego como les hemos dicho, nos toma a todos, incluidos los que le leen, por tontos, porque esos argumentos los tiene rebatidos, pero no ha sido capaz de responder a dicha objeción, de lo contrario tengan por cierto que ya lo habría hecho. Por lo tanto, solo el sentido común nos dice, que hasta que no lo haga y se aclare el tema, no está en disposición de reafirmarse de nuevo en tales extremos y lo que es peor: que no tiene ningún crédito, mientras no resuelva semejante cuestión, para ser tenido en cuenta en nada de lo que publique. Porque una persona que presume de una Diplomatura en Teología, de ser un adalid de la verdad y máximo exponente de la prístinas verdades de la Biblia y que como guinda del pastel, se auto-proclama un “ungido”…… pues hombre, como mínimo y con la voluntad de enseñarnos y sacarnos de esa oscuridad en la que estamos metidos el resto de mortales, tendría que manifestarse en algún sentido ¿no creen? Pero claro, como a ese señor eso le tiene sin cuidado y a la mayoría de los que le leen parece que también, ya que ninguno de ellos es capaz de coger una Biblia y ponerle las peras al cuarto si lo que les cuenta, no se ajusta al registro sagrado, pues todos tan contentos…… y tan engañados: en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Pero ya puestos en harina y aunque ese artículo nada tenga que ver con nosotros (eso queremos pensar y así dar la palabras dichas, por no dichas), veamos algunas afirmaciones del Sr. Olcese en su citado comentario de conclusión y en el que demuestra una vez más, no saber ni por donde le da el aire, al menos hablando en términos bíblicos o como mínimo, que no sabe explicarse correctamente. Veamos el primer párrafo del citado comentario de conclusión:

Sin duda, los Testigos de Jehová tienen un concepto muy sui géneris del reino de Cristo, al hacer de los salvos dos clases o grupos de personas: Los que gobiernan y los gobernados. Los que gobiernan según la WT son los TJ que son sellados o comprados para la vida celestial para convertirse en los reyes y sacerdotes de Dios, reinando con Cristo desde los cielos. En cambio, los súbditos del reino son todos aquellos que sin ser sellados, comprados, o ungidos, son llamados para una vida terrenal en un paraíso restaurado, porque han obedecido a Dios y han creído en las Buenas Nuevas del reino de buena gana, y han apoyado a la organización mundial de Jehová que lleva el mensaje verdadero a los pueblos.” (Negritas nuestras).

Y esa opinión de la Watchtower, acerca de los que gobiernan y los que son gobernados (y si la sacamos del ámbito watchtoweriano, o sea, universalizándola), es exactamente lo que nos dice la Biblia de lo que será el reino de Dios: unos pocos “sellados” o elegidos para gobernar (Luc. 12:32), sobre otros muchos (Rev. 7:9) no sellados o elegidos para tal fin: eso en esencia es el reino de Dios. Por ello ¿nos podría decir el Sr. Olcese entonces, cual es su idea acerca de cómo estará estructurado dicho reino? O en su defecto ¿qué entendían aquellos judíos a los que se dirigía Jesús en el primer siglo de nuestra era, por la expresión “reino”? El común de los mortales entendemos que estamos hablando de unos (los menos) que gobiernan y de otros (la inmensa mayoría) que son gobernados: o sea dos grupos ¿o no es así? Luego la idea de los TJ, lejos de ser “rarita”, se ajusta perfectamente a lo que todos entendemos, porque a menos que Pitágoras estuviera loco 1+1=2; o sea: un grupo, más otro grupo, igual dos grupos. Luego el concepto que tienen los TJ de lo que es el reino, es el correcto y lo cual nos indica, puesto que el Sr. Olcese les contradice el citado planteamiento, que el que tiene un concepto erróneo de lo que es el reino es él, porque ¿de qué se compondría entonces y según entiende dicho caballero, el reino de Dios? Y que no deja de ser una buena pregunta ya que hasta el momento, con todo lo que D. Mario lleva hablado del reino, en ningún momento se ha descolgado en el sentido de decir: el reino de Dios, estará compuesto de esto, de aquello y de lo de más allá. Por ello preguntamos…… ¿cómo estará organizado el reino, según usted, D. Mario? ¿Nos podría hacer una pequeña descripción? Y ya sabemos que no lo va a hacer, pero por preguntar que no quede.

Pero es que además, el Sr. Olcese hace gala de una limitada capacidad de entendimiento, porque los TJ, no dividen a los que son salvos en dos grupos, unos gobernando sobre los otros, como nos afirma. Cierto es que a continuación y como es característico en él, ya en la siguiente frase se contradice totalmente, al afirmar que según los mismos TJ, aquellos que gobiernan son los sellados, comprados de la tierra o “ungidos” para ser reyes (luego los salvos, según Rev. 20:6), sobre aquellos que no siendo sellados, comprados o “ungidos” para ser reyes, no participan de ese gobierno del reino; luego en armonía con el mismo texto, esos no serían salvos. Luego no existe, contrario a lo que nos indica en la primera frase del citado párrafo, ninguna división entre el grupo de los salvos. Entonces ¿nos podría aclarar el Sr. Olcese, qué es lo que realmente dicen los TJ?

Y lo que ellos dicen, efectivamente y que es de lo que nos habla la Biblia (no olvidemos ese “pequeño detalle”), es que el grupo de los que gobernarán con Cristo y que han sido “sellados” y comprados de entre la humanidad, son los únicos que ya son salvos y que han de gobernar sobre otros, que aún no son salvos. Luego estaríamos hablando de dos grupos perfectamente diferenciados, con distintas atribuciones y distintas responsabilidades. Y universalizando dicha idea y no circunscribiéndola solo, al entorno de esa organización, por supuesto. Y vean ahora, el texto que apoya dicha idea:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre (……) 3…… y nadie pudo dominar aquella canción sino los ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido comprados de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero” (Rev. 14:1; 3-4).

Y que son los únicos que son salvos, porque son los únicos que por participar de la primera resurrección, ya se levantan con inmortalidad:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego si sobre estos no tiene autoridad la muerte segunda y son los que van a reinar con Cristo, significa que hay otros, que no participando de esa primera resurrección y que por lo tanto no van a reinar con Cristo, la muerte segunda sí tiene autoridad sobre ellos y con lo cual estaríamos hablando de los que serán súbditos de ese reino. Entonces tenemos un grupo de ya salvos que reina (gobierna), sobre otro grupo de no salvos y que son gobernados: en todo caso dos grupos distintos. Y para confirmar que esto es así, veamos a continuación el pasaje bíblico que nos habla de esos súbditos, la gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14 y que prescindiendo de etiquetas (al menos por nuestra parte), en el que se nos muestra que aún no son salvos, a tenor de las necesarias medidas que se tendrán que tomar con ellos:

Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero (y evidentemente el resto de los salvos que con Él están), que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.” (Rev. 7:16-17).

Y a menos que D. Mario nos rectifique (no creemos que se atreva), esa actuación progresiva de pastoreo y guía hacia fuentes de aguas de vida, solo denota la necesidad que tienen que ser ayudados para conseguir la vida eterna, que no poseen aún y algo que de ninguna manera, necesitan los gobernantes de ese reino, que ya son inmortales. Y que eso “pinta” de esa manera, mal le pese al Sr. Olcese, tiene que ver con el hecho de que los integrantes de ese gobierno, aparte que reyes, Jehová también los ha hecho sacerdotes y lo cual implica una labor de mediación entre Dios y el hombre (por deducción de 1 Tim. 2:5) y que, permítasenos repetir, labor mediadora de la que no precisan los que con Cristo gobiernan, puesto que ya han sido aprobados directamente por Jehová y por ello ya han recibido la inmortalidad: ellos ya vencieron en la prueba a la que fueron sometidos (Rev. 2:11) y por eso ya en el mismo momento de su resurrección, les es concedida la citada inmortalidad. Por lo tanto, la condición de sacerdotes de esos gobernantes, remarcaría el hecho de que la citada gran muchedumbre de sobrevivientes de la gran tribulación, aún no ha adquirido la condición salva y que necesita de ayuda exterior para conseguirlo. Luego y para enfatizar la idea, tenemos un grupo de salvos, que gobiernan sobre otro de no salvos y que es algo muy distinto de lo que nos dice el Sr. Olcese, que afirman los TJ (porque aunque se contradiga ya en el mismo párrafo, eso es lo que ha dicho).

Luego indisputablemente hay un grupo de salvos, cuantificados en 144.000 según Rev. 14:1, pero que dado lo discutido que es ese tema, lo vamos a obviar, aunque es evidente que siempre según Jesús (Luc. 12:32), estaríamos hablando en todo caso de un reducido grupo de integrantes y que gobernarán con Él, sobre una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar, de sobrevivientes de la gran tribulación (Rev. 7:9; 14). Y personas que aún no son salvas, por las razones que ya hemos apuntado, pero además, con el “pequeño detalle” añadido de que al pasar con vida al reino de Dios y con la posibilidad de ya no morir jamás (aunque eso se resolverá en la prueba final, según Rev. 20:7-9) no han participado de la primera resurrección y que es la única que concede automáticamente la inmortalidad. Sin embargo y volviendo al número de integrantes de dicho gobierno, la opinión que el Sr. Olcese no parece coincidir con la de Jesús en cuanto a una reducida cantidad de miembros, ya que según él y muy al contrario, serán millones, miles de millones los co-gobernantes con Cristo en el reino; luego eso nos llevaría a preguntarnos ¿sabría Jesús de lo que estaba hablando? ¡¡Mira que decir eso, sin antes consultarle al Sr. Olcese!! Pero en fin, mientras el Sr. Olcese solventa con Jesús esa “pequeña diferencia”, lo que está claro es que gobiernen cuantos gobiernen, de momento y como hemos dicho, gobernarán sobre otros que a diferencia de ellos, no tienen aún la condición de salvos. Y mientras tanto, esperaremos que el Sr. Olcese, que en varias ocasiones ha “entrevistado” al Hijo de Dios y que por cierto, nunca ha hablado de ese tema con Él, un día de estos se ponga de nuevo en contacto y le pegunte acerca de estas tres cuestiones, que nos llevan a mal traer y que no nos dejan dormir:

1º ¿Son 144.000 (en todo caso, un grupo pequeño) o son millones, miles de millones los que conformarán el gobierno del reino?

2º ¿Participarán los notables del A.T. de la primera resurrección?

3º ¿Formará parte Juan el Bautizante, del gobierno del reino?

Porque claro, semejante fuente de información, habría que usarla a modo cabal; luego esperamos que a no tardar, D. Mario nos aclare nuestras dudas y nos ayude con ello, a alcanzar ese conocimiento exacto (o pleno) de la verdad, que nos exige el Altísimo (1 Tim. 2:4) y a lo que él, en su calidad de “ungido”, no puede negarse. Por lo tanto, esperamos con ansia contenida, el desvelar de esas cuestiones; y no que las mismas no estén suficientemente explicadas en las Escrituras, sino que lo que ocurre, es que partiendo de los mismos textos, se sacan distintas conclusiones. Por lo tanto una ayuda no vendría nada mal para unificar criterios ¿no creen?

Pero es que además y volviendo al citado comentario de conclusión de Apologista, lo que queda clara es su nula capacidad para entender textos bíblicos y cosa que se complica aún más, cuando se muestra incapaz de mantenerlos en su debido contexto. “¿En su debido con…… ¡queeeeé!?”, seguramente se estará preguntando D. Mario ahora mismo, ya que todo parece indicar que no sabe de lo que le estamos hablando; y que será cierto o no (queremos pensar que no), pero al menos y a tenor de lo visto, eso es lo que parece. Porque como siempre, usa textos sin ton ni son, para apoyar planteamientos que poco o nada tienen que ver con el contenido de los mismos. Porque veamos: en un intento por probar que efectivamente la gran muchedumbre (primeros súbditos del reino) de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14, son los que serán gobernados con dureza (o vara de hierro), como consecuencia (según afirma el Sr. Olcese) de que ni conocerán a Dios y muchísimo menos a Jesucristo y que además, serán rebeldes empecinados y por tanto susceptibles de ser tratados a patadas, D. Mario nos cita algunos textos que según nos asegura él, así lo indican. Y no se esfuercen intentando convencer a tan erudito “entendido” en las Escrituras, de que Rev. 7:13-15, nos dice todo lo contrario: nosotros lo hemos intentando en un montón de ocasiones y ya ven el resultado. Pero volviendo a los textos que usa para demostrar lo indemostrable, veamos uno de ellos, según nos cita en el último párrafo de su artículo y que es el de Lucas 19:27:

En Lucas 19:27 leemos que Jesús dirá: “Y también a aquellos mis ENEMIGOS que no querían que yo REINASE sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí”. Esto sugiere que habrá enemigos del rey que aceptarán ser gobernados por Cristo, pero que necesitarán ser regidos con mano de hierro hasta que aprendan la ley de Dios y la pongan en práctica en el milenio, porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová” (Isa. 2:3; Miq.4:2).” (Negritas nuestras).

Y de nuevo y como nos tiene acostumbrados, D. Mario coge un texto que dice algo que él necesita que diga, lo saca de su contexto y si cuela, cuela. Pero además, resulta que en este caso estamos hablando de un texto que forma parte de un todo, como es una parábola y que al extrapolarlo, o bien pierde todo su sentido o bien convierte en un verdadero contrasentido el planteamiento que con él se pretende apoyar, como es el caso. Porque de lo que nos habla ese pasaje, es de un merecido ajuste de cuentas y que nada tiene que ver con algo parecido a una forma de gobernar, más o menos dura y que es de lo que estamos hablando. Sin embargo a D. Mario, ese texto le sugiere que habrá enemigos que a regañadientes aceptarán ser gobernados por Cristo y que en consecuencia, al no ser supuestamente muy anuentes a tal regir, necesitarán ser conducidos con mano dura o “vara de hierro”. Pero sin embargo y si tuviéramos que sacar forzosamente una conclusión de ese pasaje de Lucas, es obvio que nos dice justo todo lo contrario de lo que plantea dicho caballero: el rey en cuestión lo que hace, es coger a todos aquellos enemigos que no le querían como rey, les corta la cabeza y les impide así, formar parte de sus súbditos; por lo cual si algo se desprende de esa actitud, es que el citado rey solo acepta como súbditos a aquellos que si le quieren como rey: justo lo que nos dice la Biblia. Y es que entender otra cosa, es sencillamente disparatar; sin embargo, como hemos visto, el Sr. Olcese entiende otra cosa…… en fin.

Por lo tanto, lo único que de este párrafo transcrito se puede inferir, es la incapacidad de la que hace gala D. Mario, de sacar una conclusión mínimamente lógica y razonable de un texto bíblico, al tiempo de ser incapaz de respetar su contexto. Y es que el texto citado de Lucas 19:27, no sugiere ni por el forro, que los citados sobrevivientes de los que estamos hablado, tengan que ser tratados con “vara de hierro”, porque sencillamente no está hablando de ellos. Y es que dicho pasaje, tiene que ver con lo que conocemos como la “parábola de las 10 minas” (que se halla en Luc. 19:11-27) y que tenía como único objetivo, el sacar a los discípulos del error de pensar, que el reino tenía que manifestarse en ese tiempo. Pero primero, veamos lo que se entiende por una parábola, según el diccionario de la RAE: “Narración de un suceso fingido, del que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral.” Y es que para entender las Escrituras, también necesitamos entender el significado correcto de las palabras (Negritas nuestras).

Luego Jesús, mediante esa parábola, intentaba establecer una analogía entre el mensaje subyacente en el relato y el instaurar del reino en un tiempo aún futuro: nada más…… eso es todo. Porque claro, entre otras cosas, no nos imaginamos el iniciar del gobierno del reino, cortando cabezas de la gente por muy cabritos que sean, ya que algún tiempo habría que darles para enmendar su actitud ¿no creen? Pero claro, como D. Mario ha leído que en ese texto se hablaba de enemigos, que no querían que Jesús reinase y que se cortaban cabezas, pues nada, ni que venido al pelo: conclusión…… la gran muchedumbre será gobernada a estacazos; que el contexto se da de bofetadas con lo que él interpreta ¿y qué? ¿qué importa eso? ¡Si la gente es tonta y no se entera! Pero es que resulta que cuando eso lo leemos personas, que más o menos entendemos algo de las Escrituras y sí nos enteramos de que va la película, no podemos evitar el ponerle la cara roja, diciéndole que es un farsante, por lo de “ungido” y un falso maestro, por sus disparatadas enseñanzas. Pero quizás usted querido lector, se preguntará si estamos seguros de nuestra afirmación en el sentido de que ese pasaje de Lucas, no tiene nada que ver con lo que lo relaciona el Sr. Olcese. Bueno, por supuesto que estamos seguros, de lo contrario no diríamos nada ya que nunca hablamos de aquello que no sabemos (por lo menos algo); pero en cualquier caso, de lo que sí estamos completamente seguros, es de que eso mismo que les estamos diciendo nosotros, es lo que nos afirmaba el citado autor en un artículo publicado el 26 de Junio de 2.009 bajo el título de “¿Por qué pronunció Jesús la parábola de las diez minas?” y del que les transcribimos sus tres primeros párrafos:

Pocos estudiantes de la Biblia se han detenido para preguntarse para qué Jesús pronunció la famosa parábola de las Diez Minas de Lucas 19:11-27. Pues bien, esta es una de las pocas parábolas que Jesús habló para responder a una inquietud o expectativa de sus seguidores con relación a su tan anhelado reinado mesiánico.

¿Un reino que se manifestaría inmediatamente?

En Lucas 19:11 descubrimos la razón por la que Jesús pronunció la parábola de la Diez Minas, con estas palabras: “Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente”. Nótese que Jesús elaboró esta parábola porque sus partidarios pensaban que su reino se manifestaría inmediatamente o que estaba muy próximo a cumplirse.

¿Pero qué les hizo pensar que el reino era inminente?

La respuesta se obtiene del mismo verso 11, el cual dice: “por cuanto estaba cerca de Jerusalén”. Sí, los partidarios del Mesías y su reino creyeron que Jesús ya iba inaugurar el reino esperado porque estaba acercándose a Jerusalén, la ciudad capital que Jesús había llamado: “la ciudad del gran rey” (Mateo 5:35). Recordemos que los antiguos reyes ungidos de Israel habían hecho de Jerusalén la capital del reino de Dios, y como era de esperarse, el heredero al trono tendría que entrar en esta misma ciudad para retomar el reino y el trono de sus ancestros.” (Negritas nuestras).

Luego si la intención de Jesús en ese pasaje y según afirma el propio Sr. Olcese, no nosotros (que también) tenía como propósito el sacar de un error a sus discípulos, en cuanto al debido tiempo de la instauración del reino, ¿por qué ahora le da un sesgo totalmente distinto y lo usa para mostrarnos “la calaña” y consiguiente trato que recibirán los primeros súbditos de ese reino, cuando esa no fue nunca, la intención de Jesús? Pues porque a D. Mario y como ya hemos dicho, le trae al fresco el contexto, tanto el más inmediato al texto de que se trate, como del general de la Escritura. Ese pasaje parece que dice lo que él necesita que se diga, para sostener determinado planteamiento y sencillamente lo usa ¿qué el contexto del mismo no tiene nada que ver con su planteamiento? Pues nada, “peccata minuta”, algo sin importancia, porque como cree que los que le leemos somos tontos…… ¿qué más da?

Pero veamos otro ejemplo y que también se lo hemos razonado al Sr. Olcese, pero como si nada, él a su bola: habrán notado ustedes que en el primer párrafo que hemos transcrito de dicho caballero, hemos marcado en negrita uno de los textos que usa para apoyar su afirmación (el Sal. 2:9) y que es en donde básicamente se usa dicho texto en su contexto natural. Los otros tres textos de Rev. 2:27; 12:5 y 19:15 citados, no son más que referencias que tienen su origen en el Salmo 2 y en cuyo contexto queda delimitada la cuestión del uso de la vara de hierro:

Sal. 2:9: “Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás.”

Y a partir de ese texto, obviamente mal interpretado, formula D. Mario su planteamiento en el sentido de que los miembros de la gran muchedumbre, debido a su pésima condición, tienen que ser gobernados con “vara de hierro”. Sin embargo, noten ustedes de entrada y por eso decimos que está mal interpretado, que las expresiones “quebrantar” y “desmenuzar”, según el diccionario de la RAE, nada tienen que ver con gobernar, sino con destruir y reducir a “picadillo”. Luego no son sinónimas y no tienen nada que ver las unas, con la otra. Sin embargo, de lo que nos habla el Sr. Olcese es de cómo se gobernará sobre esos primeros súbditos del reino ¿o no es así? Luego en principio, nada que ver una cosa con la otra; o sea, no puede ser usado dicho pasaje con relación a una determinada forma de gobernar, porque sencillamente nos habla de destruir, con la facilidad que una vara de hierro destruye una vasija de barro. Pero leamos el siguiente versículo:

Sal. 2:10: “Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra.”

Luego la pregunta solo puede ser una: ¿de qué reyes se nos habla y de que jueces, que deberían supuestamente cambiar de actitud, para no recibir “leña” de la buena, mediante esa “vara de hierro”? Porque claro, averiguando eso, sabríamos a quién realmente se dirigen las palabras del verso 9: y ello nos obliga a considerar el contexto en que se producen esas palabras, si queremos salir de dudas. Para ello vamos a leer el Salmo 2 entero: del verso 1 al 12 y al que le hemos añadido negritas, para remarcar el argumento central:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido 3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”. 4 El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”. 7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”. 10 Y ahora, oh reyes, ejerzan perspicacia; déjense corregir, oh jueces de la tierra. 11 Sirvan a Jehová con temor y estén gozosos con temblor. 12 Besen al hijo, para que Él no se enoje y ustedes no perezcan del camino, porque su cólera se enciende fácilmente. Felices son todos los que se refugian en él.

Luego no hay que ser un lince, sino tener solo un poco de sentido común y capacidad de razonar con lógica, para darse cuenta de que esas duras palabras del verso 9 son dirigidas a aquellas naciones que con sus dirigentes al frente se oponen a la instauración del reino de Dios sobre la tierra y situación que se solventa en la final batalla de Armagedón y que por lo tanto, no tiene ese contexto nada que ver con una determinada manera de ejercer una gobernación. Porque no nos imaginamos a Jehová, burlándose y haciendo escarnio, en cólera y ardiente desagrado, además de amenazarlas con el ser destruidas si no cambian de actitud (como cita el Salmo), a aquellas personas a las que Él mismo, ha considerado dignas de pasar con vida a través de la gran tribulación, porque eso sería un disparate. Veamos el texto que nos confirma esa idea:

Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.” (Rev. 7:10).

Luego en ese Salmo 2, solo se nos está hablando de un enfrentamiento futuro y que acaba con la destrucción total de los opositores (Rev. 19:19-21) al establecimiento del reino de Dios aquí en la Tierra. Y situación límite que se producirá como consecuencia del resultado final de la última de las señales que nos anuncian la inminente venida de “el gran día de la cólera de Jehová” (Sof. 2:2): la gran predicación de Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Y resultado final que se traduce en que muchísimas personas de todas las naciones, independientemente de sus rango, religión u opción política y que renunciando a tales condicionantes, aceptarán esas buenas nuevas (se convertirán), pondrán fe en la promesa de Jehová y aceptarán el sacrificio redentor de Jesús y de ahí saldrá la gran muchedumbre de personas, de las que se dice que han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (Rev. 7:14) y por ello han sido preservadas con vida a través de la gran tribulación. No olvidemos la última frase del último verso del Salmo 2: “Felices son todos los que se refugian en él.” Sof. 2:3, nos lo explica de esta manera:

“…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y a todos aquellos que no desarrollen dicha actitud, las naciones opositoras y sus gobernantes al frente, es a quienes les aplica el Sal. 2:9: son quebradas y destrozadas con la facilidad con que una vara de hierro destroza la frágil estructura de una vasija de barro, obra de alfarero y de lo que se nos habla el ya señalado pasaje de Rev. 19:19-21:

Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. 21 Y los demás (los miembros de las naciones que rechazaron la oportunidad) fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.”

Luego nada que ver el uso de la “vara de hierro” con aquellos que sobrevivan a ese momento y pasen a convertirse en los primeros súbditos del reino y de los que sin embargo, el Sr. Olcese dice entre otras cosas y haciendo gala del “gran entendimiento” bíblico que tiene, lo siguiente en el artículo que publicó el día 4 del pasado mes de diciembre y del que ya les hemos hecho referencia al inicio, titulado: “¿Será la gran muchedumbre de Testigos de Jehová, regida con vara de hierro?” y al que nosotros respondimos adecuadamente cuatro días después (el día ocho) con otro titulado: “¡Por disparates…… que no quede!” y en el que, como también les hemos dicho, exponíamos nuestro punto de vista, como siempre con un amplio despliegue de textos bíblicos probatorios y que por cierto, aún no ha sido respondido y circunstancia que también hemos señalado. Pero volvamos a lo que afirmaba el Sr. Olcese en ese artículo:

Debemos entender que los súbditos de ese reino no son perfectos, y menos, mansos, como para ser regidos sin usar una vara de hierro. Estos súbditos tendrán que ser reeducados e instruidos en el camino del Señor a fin de que puedan conocer al rey y someterse a él. Así lo podrán honrar como corresponde a un rey recto y justo, pues será el mismísimo Hijo de Dios quien los gobierne.” (Negritas nuestras).

O esto otro, en un siguiente párrafo:

Sin duda alguna estos súbditos del reino son los sobrevivientes de las naciones (gente aún no conversa) que habrán quedado vivos después de la destrucción sobrenatural del anticristo y sus fuerzas, al final de la Gran tribulación (Zacarías 14:16).” (Negritas nuestras).

Y disparatado razonamiento éste donde los haya, permítannos señalar, porque ello significaría que la gran tribulación es un acontecimiento indiscriminado, no selectivo, que pilla a quién pilla y negando con ello, lo que implica de juicio de Dios sobre la humanidad y que como burrada (disculpen la equina expresión), es difícilmente superable. Porque lo que nos dice la Biblia, por ejemplo en el texto ya considerado de Sof. 2:3, es que una actitud acorde con la voluntad de Jehová y no la simple casualidad, es lo que puede llevar a uno a ser ocultado (o preservado) o no de la ira del Altísimo. Y que con esa afirmación, lo que hace el Sr. Olcese es de nuevo poner en entredicho unas palabras de Jesús:

De hecho, a menos que se acortaran aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos aquellos días serán acortados.” (Mat. 24:22).

Y aunque en principio esas palabras señalaban a los acontecimientos que tendrían lugar en 66 E.C., es obvio que apuntaban a un hecho de mayor envergadura, ya que Jesús estaba hablando de una gran tribulación, en los siguientes términos:

“…… porque entonces habrá gran tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.” (Mat. 24:21).

Y dado que en la historia de Jerusalén, habían ocurrido episodios más trágicos, por ejemplo en el año 587 a. E.C. con la total destrucción de Jerusalén (templo incluido) y el destierro de los judíos a Babilonia por 70 años, que los cinco meses y algo que duró el sitio de Cestio Galo, antes de que de manera incomprensible se retirara y permitiera a los seguidores de Jesús, escapar de una muerte segura tal como éste prometió, la cosa tenía que ver obviamente con algo más lejano en el tiempo. Prueba de ello, es lo que se nos dice en Rev. 7:14 y que nos habla de los sobrevivientes que entrarán en calidad de primeros súbditos del reino de Dios:

De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Luego de nuevo vemos, que una actitud positiva de esas personas (lavaron y emblanquecieron sus ropas con la sangre del Cordero), es lo que les permitió sobrevivir a esa tribulación y lo que nos lleva a razonar, que los que no hicieron así, no sobrevivieron: luego de casualidad nada de nada. Y que no podemos olvidar, por otra parte, que la revelación a Juan se dio para mostrar “las cosas que deben suceder pronto” (Rev. 1:1) y para ese entonces, la gran tribulación anunciada para la Jerusalén del primer siglo, quedaba ya 30 años atrás en el tiempo, o sea, ya había sucedido, luego se estaba señalando a otra tribulación futura y en la que de nuevo, solo el actuar de acuerdo a la voluntad del Creador (Sof. 2:3), resultará en salvación. Pero continuando con el “ínclito” Sr. Olcese y sus afirmaciones, veamos esta otra en un artículo posterior (22/12/10) titulado: “Miqueas 4:1-2 e Isaías 2:2-3, nos indican que los que……”:

Sin embargo, la Biblia parece indicarnos que los individuos que entren en el milenio de Cristo como súbditos no serán arquetipos de la fe y de la piedad, y mucho menos aún, conocedores de Dios, puesto que necesitarán ser aleccionados y corregidos por el mismo Dios dentro del reino milenial, como lo veremos a continuación……” (Negritas nuestras).

Luego resumiendo la cuestión y según tan “entendido” caballero, nos encontraríamos con lo siguiente: los sobrevivientes de la gran tribulación de Rev. 7:9; 14, no conocen a Jehová; no conocen a Jesucristo como Rey ungido de Jehová; no serán mansos; no tendrán fe; será gente no conversa y que por lo tanto, todo considerado, necesariamente precisarán del “jarabe de palo” (entiéndase vara de hierro) para ser gobernados y llevados al “buen camino”. Y todo ello partiendo de un único texto (Sal. 2:9) que nada dice de esto y solo porque la Biblia parece indicarnos…… y afirmación que sin lugar a dudas ya significa que la Biblia no dice nada de eso en ningún lugar (de lo contrario ya nos lo habría mostrado). Y ello provoca que le digamos a D. Mario que si no sabe, que se calle y no haga más el ridículo, porque precisamente la Biblia nos dice todo lo contrario de lo que él afirma:

conocen a Jehová:

Miq. 4:1-2: “Y en la parte final de los días tiene que suceder (……) 2 Y muchas naciones ciertamente irán y dirán: “Vengan y subamos a la montaña de Jehová y a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos y ciertamente andaremos en sus sendas.”

Rev. 7:10: “Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.”

conocen a Jesucristo:

Rev. 7:9-10: “Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre (......) 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.”

Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

son mansos:

Sof. 2:3: “…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Sal. 37:11: “Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.”

Sal. 76:8-9: “Desde el cielo hiciste oír el litigio; la tierra misma temió y se quedó quieta 9 cuando Dios se levantó a juicio, para salvar a todos los mansos de la tierra.”

tienen fe:

Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

Heb. 11:6: “Además, sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente.”

Rev. 21:8: “Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe (……), su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda.”

es gente conversa:

Sof. 2:3: “…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial……”

Heb. 11:6: “Además, sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente.”

Luego vemos en este breve resumen, que las Escrituras nos dicen todo lo contrario de D. Mario y lo cual tendría que hacerle reflexionar un poco. Es más, dada su auto-supuesta condición de “ungido” y por tanto, se supone que dirigido por el “espíritu de verdad” (Juan 16:13), no tendría que tener ningún problema en desmontar nuestros argumentos, sacar textos que digan lo contrario (algo dificilillo se lo ponemos) y demostrarnos que estamos equivocados. Pero no se preocupen que no caerá esa breva; que vuelva a publicar algo reafirmándose en tan disparatada idea y sin tomarse la lógica, necesaria y decente tarea de responder a las objeciones recibidas, es lo más probable. O sea, nos toma a todos por tontos.

MABEL