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martes, 25 de marzo de 2014

La “prueba final”…… ¿cómo se la imagina usted?


Es más…… ¿le teme usted a dicha “prueba” y de la que se nos habla en Rev. 20:7-10? Y ello se comprendería, a tenor de lo que nos explican de esta cuestión los llamados “entendidos” y que se atribuyen doctos estudios en teología, pues sobre la misma dicen todo tipo de tropelía y mostrando con ello la tremenda ignorancia que les adorna en cuanto a la comprensión del contenido de las Escrituras, que es y como diría un castizo, “pa mear y no echar gota”. Porque no estamos hablando de unos simples “mercachifles” que de pronto aparezcan por ahí, soltando chorradas una tras otra, sino de personas que presumen de ser licenciadas en teología, supuestamente preparadas intelectualmente y que están al frente de reputadas organizaciones religiosas de la cristiandad, bien sean Adventistas, Evangélicos, Mormones, Testigos de Jehová, Bautistas, Pentecostales , etc., así como de organizaciones menores como la dirigida por el llamado Pastor Dawlin Ureña (otro que tal baila) de la República Dominicana.

Y es que para documentarnos un poco más sobre esto que están leyendo ahora, queridos amigos que nos siguen, nos dimos un “garbeo” por la red para ver qué se decía por ahí fuera acerca del asunto que nos llevábamos entre manos, visitando algunas páginas y videos en donde predicadores de las susodichas confesiones religiosas, así como “entendidos” en la materia y que supuestamente van por libre, analizando todo aquello que sobre el tema publicaban en sus respectivos artículos. Bien, el resultado ha sido que nos hemos quedado “a cuadros” (ergo “pasmaos”), al ver las barbaridades que son capaces de afirmar esos “intelectuales” y en un total desconocimiento de las Escrituras, que encima se las dan de “ungidos”, por tanto futuros reyes y sacerdotes al lado de Cristo durante el milenio y condición que afirman, es extensiva a todos aquellos que les escuchan y siguen…… o sea, disparate sobre disparate. Por lo que no se tomen como una pedantería por parte de los autores de este blog lo que vamos a decirles, pero es que al final nos tendremos que creer aquello en lo que algunos de nuestros lectores nos han insistido, en el sentido de que lo que nosotros publicamos es totalmente distinto a lo publicado en el resto de páginas de corte religioso existentes en la Red, eso es, que somos los únicos que parece ser transmitimos de las Escrituras lo que realmente estas intentan comunicarnos…… por lo que si ello es así (¡ya nos gustaría!), vamos a darles nuestra opinión acerca de la llamada “prueba” a la que será sometida la humanidad al término del periodo milenal y que a nuestro entender, va más allá de lo que se podría entender como una simple prueba; y que en cualquier caso, en las Escrituras se nos presenta de la siguiente manera:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (los que seguirán a Satanás en su rebelión) es como la arena del mar (por lo numerosos). 9 Y avanzaron (los extraviados) sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10). (Acotaciones nuestras).

Luego estaríamos hablando y resumiendo un poco la cosa, de una destrucción eterna de muchísimas personas y con lo que ello representa; y si tenemos en cuenta que dicha advertencia lleva ahí anunciada por casi 2.000 años y aún le faltan como mínimo 1.000 más para su cumplimiento, además de que todo parece indicar que los que serán extraviados serán más numerosos que aquellos que no se dejarán extraviar, la cosa como que no “pinta” demasiado bien y lo que podría atemorizar a más de uno de la “parroquia”…… pero la pregunta es la siguiente ¿es usted de los que creen que van a ser extraviados, o de aquellos que más bien al contrario, están convencidos de que van a permanecer fieles a Jehová? Si en su ánimo está el contarse entre estos últimos, no tiene de qué preocuparse y como comprobará si sigue leyendo; porque vamos a analizar la secuencia de los hechos que se producen a partir de ese pasaje transcrito, los cuales iremos desarrollando progresivamente y explicando cada una de ellos para mejor comprensión de la idea que pretendemos trasmitirles.

Pero antes de continuar, permítannos un inciso para señalarles algo que entendemos importante: para una correcta comprensión de lo que vamos a escribir, vamos a añadir una serie de enlaces que les llevarán a unos artículos publicados con anterioridad y que proporcionan explicaciones complementarias al tema que nos ocupa y que les facilitarán la correcta comprensión del mismo…… y por supuesto somos conscientes de que ello les resultará en un esfuerzo adicional. Pero piensen que el aprender de la Palabra de Dios exige de mucho esfuerzo y que no se consigue dicho objetivo solo por leer algún escrito porque nos “suene” bien, como podría ser en el caso de algunos que les gusta lo que leen porque les resulta novedoso y atractivo, pero no profundizan en ello y al rato ya se han olvidado de lo que han leído…… lo que les impide el acumular datos e información que con el tiempo les puedan ayudar a entender temas más complejos (Mat. 13:51-52). Dicho lo cual, metámonos “en harina” y entremos ya a ver que sucede a continuación de este aprisionamiento de Satanás, según como nos lo cuentan los versículos que siguen al pasaje mencionado, eso es, del 11 al 13 y en donde se nos muestra la puesta en marcha del reino de Dios y de ahí que se lea esto en el verso 11:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos.”

Pausemos aquí, para señalar que es cierto que la inmensa mayoría de los “entendidos” actuales afirman que la aparición del mencionado “gran trono blanco” se produce al final del milenio y planteamiento que cambiaría radicalmente la lógica del contenido escritural, por lo que ya desde este blog demostramos en un artículo publicado el 29/01/12 que eso no puede ser así como se nos cuenta, de ninguna de las maneras; porque de lo que se nos está hablando en ese verso 11, es del momento en que Jesucristo toma el poder del reino (de sus acompañantes ya se nos ha hablado en el versículo 4 de este mismo capítulo 20) y algo que cuadraría, con lo que leemos en la profecía conocida como la de “las ovejas y las cabras”, que inicia así:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono.” (Mat. 25:31).

Teniendo esto claro, demos un nuevo paso y veamos que se nos dice ahora en los versículos 12-13:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”

Una vez ya establecido aquí en la tierra el gobierno que dirigirá los asuntos humanos durante mil años, vemos que a continuación da inicio el más grande y maravilloso suceso que jamás la humanidad haya contemplado: la resurrección de los muertos; y resurrección de la que ya nos habló, por ejemplo, el apóstol Pablo y cuyas palabras están registradas en Hech. 24:15:

“…… y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección así de justos como de injustos.”

Pero tema en el que hay fuerte polémica, pues esos “intelectuales” mencionados al inicio de este escrito, afirman sin lugar a duda alguna que en dicho pasaje se está hablando, no de una resurrección durante el milenio y en la que participan todos, “justos” e “injustos”, sino de dos resurrecciones distintas y separadas en el tiempo por mil años: la primera que se nos anuncia en Rev. 20:6 y en la que solo participan aquellos que tienen que reinar con Jesucristo en el reino de Dios (o sea, los “justos”) y por lo que, lógicamente, esta se produce antes del establecimiento de este; y una segunda resurrección que supuestamente se produce al final del milenio para los “injustos”, para ser juzgados y destruidos eternamente…… pero idea que ni por el forro se desprende del pasaje citado, ni de Dan. 12:2 que también hace referencia a dicha resurrección y que, además, no se sostiene cuando se contrasta con el contexto bíblico y algo que ya explicamos desde este blog, en un artículo publicado el 19/08/10. Porque, por ejemplo, lo que Jesús dijo acerca del tema y de donde Pablo se apoyó para sacar la conclusión expuesta en el pasaje mencionado de Hech. 24:15, fue esto:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos (no unos ahora y otros al cabo de mil años) los que están en las tumbas conmemorativas (o en el recuerdo de Jehová) oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas (“justos”) a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles (“injustos”) a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29). (Acotaciones nuestras).

Entonces queda claro que Jesús estaba señalando a una resurrección conjunta en la que se levantarían “justos” e “injustos” (para más información al respecto, pueden considerar nuestro artículo del 06/04/13) y en la que cada uno recibiría la porción que le correspondiera o, lo que es lo mismo, que estaríamos hablando de una sola resurrección y durante el período milenial, con dos retribuciones distintas; y siendo los “justos” personajes como los Abraham. Daniel, David, etc. etc. etc. y los “injustos”, aquellos que a lo largo de su vida y a diferencia de los anteriores, no conocieron a Jehová y no lo tuvieron como su Dios, pero a los que se les dará la oportunidad de conocerle y servirle durante el milenio. Que ello es así, queda claro cuando se profundiza en lo que se lee acerca de los sobrevivientes de la futura “gran tribulación” y que cuadra con el hecho de que la venidera gran predicación de Mat. 24:14, tiene que extenderse por “toda la tierra habitada”; pero veamos que se lee en Rev. 7:9-10, acerca de dichos sobrevivientes:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero”.”

Luego si estas “buenas nuevas” de Mat. 24:14, se llevarán hasta el último rincón del globo y a gente que en su inmensa mayoría no conoce a su Creador, para darles la oportunidad de que puedan conocerlo y servirle y así poder sobrevivir a la citada “gran tribulación” y con ello preservar su vida (Rev. 7:14-15), solo es razonable pensar que a aquellos que murieron siglos antes y en la mismas condiciones de “injustos” que los mencionados, eso es, que tampoco conocieron a Jehová, también se les dé una igual oportunidad para poder recuperar la vida que el pecado les arrebató…… recordemos que es el propio Jehová Dios el que nos menciona que no tiene ningún deleite en la muerte del inicuo, sino en que este se arrepienta de su mala actitud y siga viviendo, para lo cual es necesario que se les dé una oportunidad:

Diles: “Tan ciertamente como que yo estoy vivo -es la expresión del Señor Soberano Jehová-, no me deleito en la muerte del inicuo, sino en que alguien inicuo se vuelva de su camino y realmente siga viviendo. Vuélvanse, vuélvanse de sus malos caminos, pues, ¿por qué deberían morir, oh casa de Israel?”.” (Ezeq. 33:11).

Por lo que es obvio que Jehová Dios, extenderá también dicha oportunidad a esos “injustos” que se levantarán en la resurrección y dejará que sean ellos los que decidan, mediante su comportamiento durante el milenio, acerca de la calidad última de su resurrección: o bien para vida eterna, o bien para destrucción eterna. Aclarado este punto, sigamos con ese versículo 12 y que nos habla de la resurrección de los muertos a continuación de iniciado el milenio, en donde vemos que también se nos explica que “se abren rollos” y a los que hay que prestar muchísima atención, pues es en donde está la clave para no tener miedo a la “prueba final” de la suelta de Satanás, sino todo lo contrario; pero recordemos dicho pasaje y diseccionémoslo, para ver que realmente se nos explica en el mismo y algo que parece ser, los “teólogos” actuales no acaban de tener claro:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos.”

Porque dichos “entendidos” dicen que en esos “rollos” que se abren, están escritas las cosas que cada uno hizo en vida y que en función de ese registro, es por las que serán juzgados los “injustos” al final del milenio; y para lo que se apoyan en la última frase de dicho pasaje …… pero aquí se nos abren algunas incógnitas, porque entonces ¿qué sentido tendría, el que se abrieran los citados “rollos” al inicio del período milenial y como se sobreentiende del pasaje citado, si no serían usados hasta mil años después y en el bien entendido de que fuera cierta la propuesta de esos señores? Tengamos en cuenta también, que dichos “muertos” y los nuevos “rollos” aparecen en el contexto del establecimiento del “gran trono blanco” que ocupa Jesucristo, eso es, al inicio del milenio y no al final del mismo, lo que demuestra que al término de los mil años del reinado de Cristo no hay resurrección alguna y como nos aseguran esos “entendidos” actuales, sino una “prueba” a la que es sometida la humanidad entera, con la suelta de Satanás.

Pero es que además, en ese contexto y junto con los nuevos “rollos” mencionados, se nos señala que se abre otro, el “de la vida” y en el que no sabemos a quiénes se va a apuntar; porque si el planteamiento de dichos “intelectuales” fuera cierto, en el sentido de que los que participan de la “primera” resurrección, más los que sobreviven a la “gran tribulación” reinarán con Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (eso es lo que nos están proponiendo) y solo hay otra resurrección al final de los mil años para juicio y destrucción eterna de los “injustos” a partir de sus fechorías en vida y expuestas en los primeros “rollos”…… ¿para qué puñetas hace falta un “rollo de la vida”, si los primeros ya son inmortales y por lo que ya están por encima del bien y del mal, mientras que los segundos no pueden ser apuntados en él, pues resucitan al “final” del milenio y para destrucción eterna? Y ello, siempre partiendo de lo que nos proponen esos “genios” de la teología; pero como todo eso suena a disparate, solo cabe pensar que esos nuevos “rollos” tengan otro propósito y según explicamos nosotros en otro artículo publicado el 07/07/13 y por lo que no insistiremos de nuevo en el asunto; porque de lo que hablaremos ahora, es del vital contenido de esos “rollos” que se abren y que no pueden significar otra cosa más que nueva información, tendente a la edificación espiritual de los que entren a vivir en ese nuevo mundo.

Porque si bien y como a nuestro entender todo apunta, es cierto que cuando uno entre en el reino de Dios ya será dotado de un cuerpo físico perfecto, tanto si viene de la “gran tribulación”, como si lo hace desde la resurrección (ver nuestro artículo del 09/04/12), no es menos cierto que ello no ocurre así con la condición espiritual del “personal”; pues infinidad de los que se levantarán en la resurrección, de espiritualidad ¡pues lo que nosotros les digamos, oigan!, ya no conocerán a Jehová y se les tendrá que enseñar todo acerca de Este. Súmenle a ello y siendo cierto que aquellos que entren en dicho reino como sobrevivientes de la gran muchedumbre, lo consiguen porque “han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”, eso es, han conocido el propósito redentor del Altísimo y han dado los pasos para beneficiarse del mismo (por lo que tendrán una sustancial ventaja sobre aquellos que resuciten y que no tuvieron relación alguna con el Altísimo en el plano espiritual), no es menos cierto que actualmente las personas estamos alejadísimas de Dios y que entraremos en el reino (los que lo hagan) con un aprobado más bien “raspadito” en cuanto a espiritualidad; lo que significa que para poder enfrentarnos con las artimañas de Satanás cuando este sea soltado y que es un elemento de mucho cuidado, necesitaremos haber acumulado durante esos mil años un tremendo caudal de información tendente a elevar nuestra espiritualidad a un grado óptimo suficiente, o de lo contrario no superará la mencionada “prueba” ni el “lucero del alba”…… y esa información es, precisamente, la que contienen esos nuevos “rollos” que se abrirán.

No pasemos por alto que cuando el ser humano haya alcanzado la perfección completa, eso es, el volver a la misma condición que tuvo Adán en un principio, será un ser poderosísimo (de hecho, Adán era un dios en el mundo de lo material) y al que Satanás no podrá enfrentar directamente, como no lo pudo hacer con nuestro primer padre ¡vamos, que ni siquiera lo intentó! Fijémonos que el hecho de que recurriera a la astucia y la mentira a través de la mujer Eva, ya nos indica que ese “pendón verbenero” sabía que con Adán tenía poco donde “rascar”; y así va a actuar de nuevo, para entrampar o extraviar al “personal”…… usando artes malignas y engañosas; ahora bien ¿a quienes va a entrampar? ¿Quiénes serán aquellos que se verán seducidos a seguirle en su nueva rebelión contra la Soberanía de Jehová Dios? Pues sencillamente, aquellos que hayan pasado por alto la importancia del contenido vivificador de esos nuevos “rollos” que serán abiertos en beneficio de quiénes aprecien las cosas de Jehová y se hayan dedicado a menesteres menos edificantes; pero pongamos un ejemplo práctico, para corroborar nuestro planteamiento sobre la finalidad de dichos “rollos”: todos aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación” y entren al reino de Dios, sencillamente consiguen dicho objetivo porque habrán aprovechado al máximo la fuente de información espiritual que tenemos hoy día a nuestro alcance, eso es y a modo de simbólicos “rollos”, los distintos libros que conforman como un todo lo que hoy conocemos como La Biblia…… pero que esta llega hasta donde llega, en el cumplimiento de su propósito. Porque veamos y para apoyar este razonamiento, unas palabras del apóstol Pablo:

Por consiguiente, la Ley ha llegado a ser nuestro tutor que nos conduce a Cristo, para que se nos declarara justos debido a fe. 25 Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos bajo tutor (eso es, bajo dicha Ley).” (Gál. 3:24-25). (Acotación nuestra).

Y dado que la Ley ya dejó de ser el tutor mencionado, pues Cristo ya había aparecido, esta pasó a mejor vida, o sea, que cumplido ya su papel, en ese mismo momento fue abolida (Col. 2:14); algo parecido podríamos decir del NT y básicamente la Revelación y dicho sea a grosso modo para que se entienda la idea, que han sido la guía que a modo de “tutor” ha ayudado a muchas personas a enfrentar “las maquinaciones del diablo” (Gál. 6:10-13) por casi 2.000 años y que nos ha permitido a algunos de esta última generación, llegar con una buena posición espiritual hasta las mismas puertas del reino de Dios. Y por lo que cuando ya estemos dentro del mismo, la Biblia y cumplido su propósito, quedara obsoleta y precisándose desde ese mismo momento en adelante, información adicional adecuada a las nuevas circunstancias concurrentes y que nos capaciten para enfrentar el último desafío por venir…… y ahí es en dónde encajan los “nuevos rollos” para cumplir con dicho cometido.

Por ello que entendamos desde este blog, que la tan traída y llevada “prueba final” no es algo para temer, sino algo para desear…… sí, sí, tal como lo leen. Porque veamos: si usted, querido lector o lectora sigue este blog, es obvio que lo hace porque le interesan las cosas de Dios, pues aquí no hablamos de otro tema; y en el bien entendido que nuestra información se limita a textos bíblicos explicados, eso es, que no nos inventamos nada ni enseñamos nada, pues solo buscamos ayudar a hacer más entendibles los distintos pasajes considerados a la luz de sus contextos y ya a partir de ahí, que cada uno con su ejemplar de las Escrituras saque las oportunas conclusiones…… luego lo que en definitiva usted está haciendo en todo este proceso, es leer de la Palabra de Dios. Pero que en todo caso, usted se siente atraído por dicha Palabra de Dios y lo que muestra que usted y quien quiera que sea, está consciente de su necesidad espiritual y por lo que le aplican las palabras de Jesús en su llamado “sermón del monte”:

Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos.” (Mat. 5:3).

Por lo que cuando esté en ese nuevo mundo, lo razonable es que usted siga apreciando la sana información que se le vaya dando y ya directamente de una fuente divina, eso es, de parte de Dios mediante sus reyes y sacerdotes y a diferencia de lo que ocurre a día de hoy, con tanta información falsa promovida por el hombre; por lo que imagínese por un momento, lo “jugoso” que estará ese “alimento” espiritual que recibirá directamente de Jesucristo y sus hermanos y que progresivamente le irá acercando más y más a su Creador, sin nada ni nadie que le estorbe y no como ocurre ahora, que se nos “pincha” por tierra, mar y aire. Sin embargo y con la aparición de los resucitados, algo cambiará en el panorama, pues probablemente una inmensa mayoría y que no habrá vivido los momentos finales del mundo como lo conocemos, así como las generaciones que vayan apareciendo dentro de ese mundo de bonanza en el que se habrá convertido la tierra, se decantarán más por disfrutar de los beneficios materiales que se nos brindarán en ese paradisíaco mundo, que de aprovechar el contenido de los benéficos “nuevos rollos” y que nos prepararán para la “prueba” final; y con lo que no se quiere decir que ello signifique que dichas personas no tengan un buen comportamiento dentro de esa nueva sociedad…… lo que quiere decir, es que cuando sea soltado Satanás probablemente les pillará “el toro”, eso es, que se encontrarán con las defensas espirituales mal nutridas y lo que las convertirá en terreno abonado para dicho maléfico personaje.

Pero hemos dicho que ese es un momento para desear, no para temer, porque si uno es poderoso espiritualmente, eso es, que haya aprovechado bien el tiempo durante esos mil años para nutrirse adecuadamente, es muy posible que Satanás ni se le acerque (recuerde que no lo hizo con Adán), sino que como animal de presa, dirija toda su atención a aquellos que vea “cojear” y los devore, eso es, los “extravíe” con sus engañosas maquinaciones o artimañas. Luego nada que temer y mucho que desear que llegue dicho momento, cuando el tema se enfoca desde una óptica correcta y lo que implica, el ver la cuestión fundamental que subyace detrás de lo que siempre se ha planteado como la “prueba final”, cuando en realidad tendríamos que estar hablando de la gran oportunidad final. Y es que la humanidad yace sumida en el pecado, por la errada decisión que en su momento tomó Adán, cuando le fue dicho esto:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.” (Gén. 2:16-17).

La pregunta es ¿por qué Adán desobedeció semejante mandato? Y aunque nos apartemos un poco del tema, lo creemos necesario pues es una pregunta interesantísima, porque nos pone sobre aviso de un error que nunca debemos cometer si queremos superar esa “prueba” final con éxito, porque veamos: en ese envite, Adán tenía todas las de ganar, pues Satanás no le podía tocar ni un pelo…… ni siquiera engañarle; de hecho, lo que leemos en 1 Tim. 2:14, es que “Adán no fue engañado”, sino que la mujer fue la engañada, luego ¿qué ocurrió? Pues que Adán sucumbió al engaño satánico por medio de la presión de su esposa, por una sencilla razón y que nada tenía que ver en que Satanás le pudiera entrampar él (pues de hecho no lo hizo), sino porque el primer hombre antepuso algo a su relación con Jehová: a Eva…… o sea, que Adán tuvo que decidir entre si obedecer a Jehová y perder a su esposa, pues él sabía que ésta había incurrido en un pecado que implicaba muerte, o por el contrario seguir a su esposa (en definitiva, a Satanás), carne de su carne (Gén. 2:23) y desobedecer a Jehová; desafortunadamente optó por lo segundo y así “nos luce el pelo” ahora. Y ese es el error que tenemos que evitar cometer, eso es, el permitir que algo, lo que sea y por muy querido que nos sea, se interponga entre nuestro Creador y nosotros; porque la realidad es la que es y a resultas del error de Adán, sus descendientes hemos cargado con “el mochuelo”…… luego y retomando el hilo de lo que decíamos, la finalidad última por la que Jehová pone ante nosotros la “prueba” mencionada, no es con la intención de probarnos ya que Él conoce el corazón de las personas y sabe perfectamente quiénes le son leales y quiénes no, sino para darnos la maravillosa oportunidad de decidir por nosotros mismos a quién queremos servir: si a Él, como escogió Jesús, o a Satanás, como escogió Adán.

Por eso los autores de este blog, no tememos ese momento en que supuestamente seremos probados, sino que deseamos que llegue ese momento y poder manifestar personalmente de una vez por todas, que deseamos vivir eternamente bajo la soberanía del Supremo Hacedor del Universo y todo lo que este contiene, Jehová Dios, porque le amamos y porque eso es lo que queremos: enfrentarnos a ese repugnante sujeto que es Satanás el Diablo y decirle directamente que nuestra porción está al lado de nuestro Creador, mientras que su porción es la destrucción eterna…… al hilo de esto, vean lo que Jehová dijo en su momento:

Esto es lo que ha dicho Jehová: “Los cielos son mi trono y la tierra es el escabel de mis pies.” (Isa. 66:1).

Y todos sabemos que un “escabel” no es más que una especie de banqueta en donde debido a la altura de un trono (Jehová nos habla en términos de percepción humana) apoya sus pies un rey y por lo que se podría entender que dicho “escabel”, forma parte del mismo. Ello nos permite decir, que simbólicamente dicho divino “escabel” estará conformado por los primeros seres humanos que decidieron y en uso de su libre albedrío, el apoyar, contra “tirios y troyanos”, la Soberanía del Creador de todo el Universo sobre su creación viviente, frente al maléfico resistidor Satanás el diablo. Y ese es un privilegio, queridos amigos que nos leen, que no queremos perdernos por nada de este mundo los autores de este blog, pues dicha gesta y cuando el ser humano se vaya expandiendo y poblando el universo (ver nuestro artículo del 07/07/11), será recordada por generaciones y recompensada por Jehová, al tenernos como el “escabel” de Sus pies. Es por esto por lo que afirmamos que no hay que temer ese momento de la llamada “prueba final”, sino que todo al contrario, lo que hay que desear es que llegue cuanto antes, pues el privilegio que devengará en aquellos que teniendo por bandera el amor hacia su Creador la superen, será infinito: ser por una eternidad y como ejemplo universal de lealtad a Este, el “escabel” sobre el que el Altísimo Soberano de todo el Universo, Jehová Dios, soportará o sustentará la “legalidad” de Su Soberanía sobre toda la creación material viviente.

Dicho lo cual, de nuevo le emplazamos a que coja su ejemplar de las Escrituras y compruebe si lo que nosotros le proponemos, se ajusta a lo que usted entiende de ellas acerca del tema expuesto; por lo que hecho este pequeño recordatorio, solo nos queda plantearle una pregunta…… ¿formará usted parte de dicho “escabel”?

MABEL

martes, 26 de marzo de 2013

¡Hombre, ya que se ofrece…!

… aprovecharemos la oportunidad! Y es que resulta queridos amigos que nos leen, que el “ínclito” Apologista Mario Olcese y en uno de sus últimos videos de su canal en YouTube, concretamente en el titulado “Los vasallos del reino de Cristo, no son los de la grande muchedumbre” (24/03/13) y orientado a los TJ (y por supuestísimo a un servidor), lo termina con estas palabras:

“…bueno, esto es lo que quería comentarles hasta el momento y si tienen alguna pregunta me la pueden hacer sin ningún tipo de temor, pues podemos conversar cuantas veces quieran…… y por supuesto, también mi querido amigo D. Armando López Golart, el caballero español.”

Claro, la cuestión Sr. Olcese, está en que el “caballero” español y desde hace algún tiempo le tiene formuladas unas cuantas, sin que hasta el momento haya habido respuesta alguna por su parte…… pero puesto que dicen ¡qué arrepentidos los quiere Dios!, aprovecharemos la circunstancia y se las formularé de nuevo, por si en esta ocasión suena la flauta, aunque solo sea por casualidad; vamos allá:

: El significado concreto del Sal. 45:16. 

: Lo que se nos representa y la idea que se nos transmite en Rev. 14:1, a la luz del Sal. 2:6. 

: Si Jehová había rechazado al Israel natural del acceso al reino, según Mat. 21:43 ¿a cuál Israel se refería Pablo en Gál. 6:16, cuando habló del “Israel de Dios”? 

: Si la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 no muere, sino que sobrevive a la “gran tribulación”, por lo que pasa con vida al nuevo orden o reino de Dios y por lo tanto, no puede participar de la primera resurrección de Rev. 20:6 y que es la que da la inmortalidad, así como el derecho a reinar con Cristo ¿cómo puede ser, según afirma usted, que los miembros de la “gran muchedumbre pasen a reinar con este? 

: Si según su enseñanza en el sentido que tanto los notables del AT, como los cristianos de todos los tiempos tienen que reinar con Jesucristo en el milenio…… ¿sobre quiénes reinarán entonces? 

: ¿De cuántos grupos de personas se nos habla en Rev. 7 y que estarán presentes en el reino de Dios, tan pronto como este eche a andar…… y ya puestos, qué posición ocupará el uno, con respecto del otro?

Y dado que cada una de ellas desmonta alguna de sus “enseñanzas”, dudo mucho que usted me las responda, al menos con principios bíblicos bien fundados por delante que sostengan sus argumentos, puesto que si así lo hiciera tendría usted que rectificar muchas de sus creencias y lo que implicaría el dar de nuevo la razón a un servidor, el “vasallo españolillo”; recuerde que de momento, ya lleva dos rectificaciones: la de los “millones, miles de millones” que con Cristo tenían que reinar, por una parte y por otra, la de los “santos” del AT que resulta que ahora y según la última ocurrencia contenida en sus recientes artículos (algo de lo que ya le he hablado), resulta que tampoco podrán reinar en el milenio y algo que usted siempre ha defendido con pertinaz empeño…… o en su defecto y si no las responde de una manera clara y entendible, quedará demostrado, no solo yo tengo razón en mis planteamientos, sino que una vez más, usted no cumple con su palabra. No pase por alto el hecho de que en su video/artículo “¡No, Don Armando, usted debe responderme esto primero...!” (12/03/13), al final del mismo me decía que si yo le respondía “primero” a lo que me demandaba, usted atendería mis preguntas “después”…… o al menos eso era lo que se podía deducir de sus palabras; sin embargo los hechos demuestran que dos semanas nos contemplan y usted continúa sin hacerlo, cuando el caso es que sí ha escrito diferentes artículos intentando rebatir el contenido de la respuesta que yo sí di a su exigencia y de forma inmediata, luego incumpliendo usted con lo pactado: si yo le respondía primero a usted, usted me respondería después a mí.

Pero puesto que de nuevo parece ofrecer la posibilidad de atender a mí petición, veamos si ello es así y podemos reconducir las cosas entre usted y un servidor…… soy capaz hasta de retirar todos los “piropos” que le he dedicado ¡fíjese usted! 

Atte.

Armando López Golart

martes, 3 de mayo de 2011

¡Por alusiones!

Tal y como les prometimos en nuestro anterior artículo “¡Y cabalgamos de nuevo!”, por “alusiones” vamos a dedicar esta reflexión a un escrito del Dr. Javier Rivas Martínez y en el que, de nuevo y sin venir a cuento, se mete con nosotros. Claro, con ello lo único que ha conseguido es que analicemos con un poco más de atención dicho escrito y nos hayamos dado cuenta de los errores que en los que incurre, en una muestra más de su total ignorancia en el contenido escritural. Veamos: en su artículo “¿Una segunda oportunidad?”, el citado personaje nos habla de lo que él entiende como errónea enseñanza de los TJ y en la que se nos habla de la posibilidad de que se conceda una “segunda oportunidad” a la humanidad obediente, durante el período milenario del reino de Dios y a través de una gobernación encabezada por Jesucristo, para ayudarles a alcanzar la vida eterna. En esa labor, Jesucristo es ayudado por una cantidad determinada de reyes/sacerdotes asociados y que Rev. 14:1, fija en 144.000, a los cuales ya les ha sido concedida tal potestad (el vivir eternamente), en el mismo momento de su resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Y estando de acuerdo en el hecho de que esos señores (los TJ), han enseñado algunos disparates y que no han acertado en ninguna de las fechas anunciadas para el cumplimiento de algunas de sus extravagantes afirmaciones, o que han usado (y continúan usando) las Escrituras, así como a una ingente masa de adeptos (la mayoría buenísimas personas, pero de bajo coeficiente intelectual), para el beneficio propio o lucro personal de los dirigentes de esa organización, lo cierto es que en esta enseñanza en concreto y a nuestro entender…… tienen razón y el Sr. Rivas, como casi siempre, está equivocado. Y eso es lo que vamos a analizar en este artículo: cuál de las dos partes tiene la razón y para ello, veamos lo que nos dice el respecto el caballero en cuestión:

Los Testigos piensan que los que resuciten tendrán “mil años para tomar una decisión para llegar a salvarse”. De no sujetarse a los designios de Dios, entonces serán “aniquilados”.

Para empezar, la Biblia ni refiere ni infiere tamaña mentira. Esta es una quimera de tercera clase, una mal chiste religioso de graves consecuencias espirituales, y potencialmente, eternas.” (Negritas nuestras).

Esa, como mínimo discutible conclusión, la pueden encontrar entre la última frase del segundo párrafo y la primera del tercero del artículo citado y que de entrada, ya abre una serie de interrogantes. Porque si la conclusión del Dr. Rivas es correcta y los TJ, están equivocados en su planteamiento…… ¿nos podría explicar entonces D. Javier, qué sucesos estarían por ocurrir durante ese período milenario? O en su defecto ¿qué actividades se llevarán a cabo, por medio de esos gobernantes encabezados por Cristo, durante esos mil años? Y lo que es más ¿con qué propósito entonces, ha creado Jehová ese instrumento que Jesús nos presentó como el reino de Dios, o el reino de los cielos? Porque hay que tener claro, que ese período milenario no es más que el instrumento que Jehová usa para la consecución de un logro, a saber: “la restauración de todas las cosas” (Hech. 3:21).

Pero si según se deduce de lo expuesto por el señor Rivas en el artículo en cuestión, la fe en el rescate de Jesucristo, ya da al hombre la salvación definitiva (y que es lo contrario de lo que dicen los TJ) ¿qué razón de ser tendría dicho milenio? Obviamente no tendría ningún sentido; pero es que además, no podemos olvidarnos que esos gobernantes del reino de Dios, aparte de ser nombrados reyes, son también dotados de los atributos de sacerdotes y lo cual implica una misión mediadora entre Dios…… y los hombres (1 Tim. 2:5). Pero si los primeros que resucitan (según D. Javier) ya lo hacen con el derecho a la salvación (la vida eterna) y los que lo hacen al cabo de mil años, sin posibilidad ya de conseguirla ¿qué necesidad habría entonces, durante el milenio, de una mediación por parte de esos reyes/sacerdotes? ¿Entre quiénes se mediaría y para qué?...... luego ¿para qué invistió Jehová a esas personas escogidas para gobernar en ese reino, de los citados atributos sacerdotales?

Y preguntas todas estas, que de ninguna manera nos responderá tan “iluminado” caballero, no solo porque, como se ha puesto de manifiesto en innumerables ocasiones, no tiene ni idea de lo que está diciendo, sino porque además y de responderlas de manera correcta, quedaría desmontado todo su planteamiento. Exactamente igual que en otras cuestiones que tiene pendientes de atender, como por ejemplo, esa que hace más de un año le planteamos desde este blog, acerca de en que resurrección nos coloca a Juan el Bautista, de las dos que, según ese caballero, se nos mencionan en Juan 5:28-29; o en su caso explicarnos, de dónde saca los argumentos para esa disparatada interpretación en el sentido de que “el mar que dejará de existir” de Rev. 21:1, hace referencia a mares y océanos literales y que como burrada no está nada mal. ¡Ah! qué no se creen que alguien sea capaz de semejante animalada…… pues lean, lean:

«Y el mar ya no existía más», significa que la nueva creación no contará con océanos, con mares literales, habiendo sido éstos eliminados como parte de la antigua creación, y porque esta fuente de innumerables y variadas riquezas dejará de tener una importancia vital.” (Negritas nuestras).

Publicado el 24 de Julio de 2010 en su blog “endefensadelafecristiana.blogspot.com”, bajo el título “La nueva creación de Dios (cielos nuevos y tierra nueva)” y al inicio del párrafo ocho. Y que debidamente replicado por nosotros, el día 1 de Agosto de 2010 bajo el tema “Cuando el absurdo supera los límites”…… aún estamos esperando una respuesta. Eso sí, lo que hemos recibido han sido varios correos insultantes y cuyo contenido hemos publicado en distintos artículos, para general conocimiento de cómo las gasta dicho caballero, cuando a alguien se le ocurre decirle que está equivocado.

Y es que en lugar de atender de forma adecuada a esos temas de evidente calado bíblico, que hemos mencionado, a lo único que se dedica es a meterse con los autores de este blog, en una clara muestra de total impotencia ante su manifiesta incapacidad de responder a las cuestiones citadas, obviamente como consecuencia de su absoluta carencia de los más elementales conocimientos bíblicos. Vean el comentario y que sin venir al caso, coloca a continuación de las frases que les hemos transcrito, en el artículo que estamos analizando:

Si no vean amables lectores los escritos de su “agente”, no tan “secreto” ya, que lleva el nombre de Armando Lopéz Golart (El Blog de Armando López Golart).”

Y nos preguntamos nosotros, si lo más correcto no sería responder adecuadamente a las objeciones que se le han planteado, como el mejor método de dejarnos en ridículo y por supuesto, más provechoso para los que nos leen, que en definitiva es lo que nos debería de importar. Porque un servidor podrá ser un “agente” encubierto de los TJ o el bufón de la corte si así le place a D. Javier, pero la cuestión es si los planteamientos que desde este blog se publican, son correctos…… o no. Dicho de otra manera, que tanto da que el gato sea blanco o sea negro, con tal de que cace ratones; luego poca importancia tiene lo que uno pueda ser, si las afirmaciones que hace no se pueden demostrar como falsas, como es el caso que nos ocupa. Y hasta el momento (al menos con textos bíblicos por delante), de ninguna manera se ha podido probar que estemos equivocados en las objeciones que le hemos presentado a ese caballero. Sin embargo nos alegra infinito, a la par que se lo agradecemos, que nos haga tanta propaganda y dirija a sus seguidores hacia nuestra humilde página, ya que ello hará que muchos de esos lectores(esperamos que sigan su consejo) y al leer los argumentos que planteamos, quizás se pregunten un tanto sorprendidos, porque en vez del insulto y la descalificación personal como argumentos para ridiculizarnos, no se responde contundente y bíblicamente a las objeciones recibidas y demostrando con ello, lo erróneo o equivocado de su formulación.

Pero claro, para poder hacer eso, se precisan dos requisitos indispensables: en primer lugar, que la objeción presentada no sea correcta y circunstancia que, a menos que alguien nos demuestre lo contrario, no es el caso; y en segundo lugar, que el receptor de la objeción, tenga la suficiente capacidad o conocimientos bíblicos necesarios para responderla…… y que tampoco parece ser el caso. Porque ese señor y a tenor de sus insostenibles planteamientos, no resulta ser más que un analfabeto integral en cuestiones bíblicas y por ello, solo le queda el recurso de la barriobajera actitud del insulto o la descalificación personal, algo impropio de una persona con titulación universitaria. Y es que cada uno vale para lo que vale.

Pero veamos otra afirmación un tanto “dudosa” en ese artículo objeto de análisis y que prueba sin lugar a dudas, nuestra afirmación de las limitaciones bíblicas de dicho caballero. Y es que en el párrafo que vamos a transcribir, nos hace su particular “interpretación” del relato que se conoce como la parábola o ilustración de las ovejas y las cabras, que encontramos en Mat. 25:31-46:

Cuando Cristo regrese al mundo, se «sentará en su trono de gloria para juzgar las naciones». En ese futuro tiempo, Cristo apartará a las ovejas, a sus fieles creyentes, a la derecha; y a la izquierda, a las cabras, que representan a los hombres malvados. Los primeros «heredarán la tierra» para reinar junto con él; y los segundos «irán al castigo eterno», y para esto, ante todo, los enemigos de Dios serán decapitados delante del Rey Jesucristo.” (Negritas nuestras).

Luego según dicho caballero, esas personas de condición de oveja y que Cristo coloca a su derecha, son las que han de reinar con él en el milenio y que como disparate no está nada mal. Pero antes de continuar, establezcamos un aspecto del asunto que tiene su importancia: los que gobiernan con Cristo, son solo aquellos que han sido reconocidos como Hijos de Dios y que por tanto, lógicamente, son hermanos de Jesucristo. De hecho, es así como Él los reconoce:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: “Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes” .” (Juan 20:17).

Establecida esa puntualización, continuemos con la ilustración de las ovejas y las cabras. Y en primer lugar, en ella vemos que el juicio se dirige a las naciones, obviamente a las que existen en el momento de la venida de Jesucristo en gloria. Y dado que está claro, que cuando Jesucristo toma posesión de su reino, lo hace con su gobierno en pleno, o sea, que con él lo hacen sus hermanos y colaboradores (Rev. 14:1), el cupo de gobernantes ya está al completo. Luego ya nadie más, puede entrar a formar parte del mismo y reinar con Cristo. Y ello nos lo confirma, la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la razón por la que las personas de esas naciones, reciben juicio adverso o en su caso, favorable? Veamos: según el relato, Jesús coloca a su derecha a personas de esas naciones, por las cosas que han hecho por él; cuando esas personas, sorprendidas, le preguntan cuándo han podido hacer algo por él, vean cual es la respuesta de Jesucristo, registrada en el versículo 40:

Y en respuesta el rey les dirá: “En verdad les digo: Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron”.”

Y respuesta que, en sentido negativo, se repite con aquellos que han sido colocados a la izquierda de Jesucristo; luego si el juicio a las personas de las naciones, gira sobre lo que han hecho o no han hecho “al más pequeño de esos hermanos míos”, resulta que estamos hablando de dos grupos de personas distintos: por una parte, la gente de las naciones, que son juzgadas en función de lo que han hecho…… o no, a otro grupo que está formado por los hermanos de Jesucristo y por tanto, herederos con él del reino de Dios, en calidad de reyes y sacerdotes. O sea y para enfatizar la idea: se somete a juicio a las personas del grupo de las naciones, por la actitud (favorable o desfavorable) que en determinado momento han tenido para con los integrantes de otro grupo y cuyos miembros, Jesucristo reconoce como sus hermanos. Luego esas personas que son colocadas a la derecha del Hijo de Dios y que son sacadas del grupo de las naciones, no pueden, obviamente, formar parte al mismo tiempo del grupo de hermanos de Jesucristo y con respecto del cual son sometidas a juicio, no lo olvidemos. Por tanto y puesto que los colocados a la derecha de Jesús, pertenecen al grupo de las naciones y no al grupo con respecto del que han sido juzgados y que es el de los hermanos de Jesús, obviamente no pueden reinar con él, contrario a lo que afirma el Sr. Rivas con tanto convencimiento. Y esto solo es un asunto de lógica y sentido común; por lo tanto, lean ustedes la parábola en cuestión…… lo que afirma D. Javier en su artículo y compárenlo con lo que nosotros les acabamos de exponer y saquen sus propias conclusiones. ¡Ah! y no esperen que tan “entendido” caballero les explique de qué va la cosa, porque sencillamente no tiene ni idea. Pero veamos otra extraña afirmación del Sr. Rivas:

Al terminar el Milenio, todos los malignos, sin excepción, serán resucitados para el Juicio del Gran Trono Blanco.”

De entrada, el citado Gran Trono Blanco no aparece al final del milenio, sino al inicio del mismo, ya que hace referencia al momento en que Jesús es entronizado y planteamiento que en su día desarrollamos, concretamente el 15 de Febrero de 2010 bajo el título “El gran trono blanco” y cuyos argumentos, por cierto, no nos han sido rebatidos hasta el momento. Pero dejando eso a parte, nosotros desearíamos que dicho caballero nos explicara, dónde en las Escrituras, se habla de algo parecido a una resurrección al término de los mil años del reinado de Cristo. Porque lo único que se nos dice que ocurre al final de ese período de tiempo, es lo siguiente:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10).

Eso es lo que, según las Escrituras, ocurrirá al término del reino milenario…… absolutamente nada más. Y no olvidemos que la Revelación se dio, para “manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder” (Rev. 1:1). Luego si al final del milenio hay una resurrección, como nos asegura D. Javier y en las Escrituras no se nos dice nada de ello, solo caben dos opciones: o bien ese señor no sabe de qué habla, o bien a Jesucristo al dar la Revelación, o el ángel al transmitirla, o a Juan al ponerla por escrito, se les quedó algo en el “tintero”: juzguen ustedes mismos. Pero veamos otra idea de tan “ingenioso” autor y que se halla en el párrafo seis del artículo que estamos analizando:

La creencia tratada de los Testigos, no encaja con la resurrección de malos al final de la Teocracia del Señor. El propósito de que los malos sean despertados del letargo de la muerte, es únicamente para su juicio y condena de «muerte eterna», y no para otorgarles una segunda oportunidad de “vida eterna”.”

Y claro que esa idea de los TJ, no encaja con la citada resurrección del Sr. Rivas, quizás porque como hemos señalado, “resulta” que no hay tal resurrección. Y en cuanto al “propósito” que según dicho “entendido” caballero afirma, tiene la resurrección de los impíos o malos, hay algunos argumentos que demuestran lo disparatado de tal afirmación. Veamos: en primer lugar, tenemos lo que nos dice Judas 7:

Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas, después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural, son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno.”

Luego si esas personas ya sufrieron a manos de Jehová, un castigo de fuego eterno, lo que obviamente significa que fueron destruidas eternamente, en pago por sus maldades ¿qué razón lógica habría, para que el Creador los levantara de nuevo, para volver a destruirlos por el mismo pecado por el cual ya habían sido ejecutados? ¿O es que Jehová castiga a las personas dos veces, por el mismo delito? Y es que si hiciera algo parecido y ya entrando en otro argumento, no tendrían sentido las palabras de Rom. 6:7:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto de su pecado.”

Otras versiones usan la expresión “justificado” o en su defecto “liberado”, o también “libertado” e incluso “redimido”. En cualquier caso, la idea es que la muerte salda cualquier deuda que pudiéramos haber contraído con nuestro Creador:

Porque el salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.” (Rom.6:23).

Ya otra cosa es que uno haya sido víctima de un juicio adverso de Jehová, como los afectados en el caso del Diluvio, o de Sodoma y Gomorra, o de los Coré, Datán y Abiram y sus seguidores en los tiempos de Moisés, etc., etc. y en cuyo caso, ya no hay resurrección posible, puesto que el juicio ha sido decretado y ejecutado directamente por el propio Jehová.

Pero veamos otro argumento contrario a lo que dice el Sr. Rivas y que además, desmonta todo su planteamiento en contra de lo afirmado por los TJ y que es el siguiente: ¿para qué guarda Jehová a Satanás durante mil años y con qué propósito lo suelta al término de los mismos? Además, si los que resucitan al momento de la venida de Jesucristo, ya han adquirido la salvación, por lo tanto la vida eterna y los que lo hacen al final de los mil años, es para ser destruidos y todo según D. Javier ¿de dónde salen entonces, esos que “numerosos como la arena del mar” (Rev. 20:7), son extraviados por Satanás?

Y nosotros ya les advertimos que dicho caballero, no responderá a ninguna de las cuestiones planteadas en este artículo, porque en cuestiones bíblicas, no sabe ni por donde la sopla el aire. Lo que sí hará, es mandarnos algún correo insultándonos, como siempre y lo cual nos tiene sin cuidado, por aquello que decimos en Cataluña (Comunidad Autónoma española) que “brams d’ase, no pugen al cel” y que traducido al español significa “rebuznos de asno, no suben al cielo”. Y con ello no pretendemos insultar a D. Javier, llamándole asno ¡nada más lejos de nuestra intención!, sino que le damos al refrán el sentido para el cual se usa y que es el de mostrar, sencillamente, que hay opiniones que no merecen ser escuchadas.

Lo que sí nos importa mucho y por eso nos ponemos hechos unos basiliscos, es cómo estas falsas enseñanzas que se publican, pueden afectar a personas no demasiado puestas en cuanto a lo que realmente nos dicen las Escrituras y apartándolas del verdadero contenido del mensaje de Cristo (Gál. 1:6-7). Y es que sin duda usted sabrá, que cuando los apóstoles le preguntaron a Jesús, que señales serían las que anunciarían su futuro regreso a la Tierra, la primera fue la siguiente:

Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” y extraviarán a muchos.” (Mat. 24:4-5).

Luego ya Jesús advirtió que aparecerían muchos, no solo en aquellos tiempos, sino también en los actuales, que asegurando hablar en su nombre (pomposamente se llaman “ungidos” o Hijos de Dios), extraviarían a muchos con sus falsas enseñanzas…… y siendo este el caso del citado caballero, porque nos afirma sin lugar a dudas, que es un “ungido” y que reinará con Cristo. Sin embargo, nosotros tenemos serias dudas de que ello sea así, aunque solo sea por la circunstancia de que a día de hoy, aún no hay en la Tierra personas elegidas por Dios para representarle, a la manera de los Pedro, Juan, Pablo, Santiago, etc., etc. Pero veamos que nos dice dicho caballero, en el primer párrafo del artículo que estamos analizando y hablando del primer presidente de la sociedad Watchtower:

Engreídamente Russell declaró que leyendo sus escritos era suficiente para ser “alumbrados por la luz”. Parece ser que a este cínico y falso profeta se le olvido que la Biblia «no es de interpretación privada» (2 P.1:20), que es el espíritu santo, el Consolador, el Paracleto, el que nos ilumina para entender con claridad lo que Dios nos quiere decir exactamente. Cristo instigó a «escudriñar las Escrituras» (Jn.5:39). Nunca sugirió otra cosa fuera de ella para lograr comprenderla, como una “clave”, “forma”, o “método” determinado, como por ejemplo, los escritos espurios de Russell para vislumbrar los designios correctos de Dios para con los hombres pecadores. Es el espíritu santo es el que nos «enseña todas las cosas» (Jn.14:26), y no hombres como Russell…..” (Negritas nuestras).

Luego como ustedes pueden ver, D. Javier nos está diciendo que el tal Russell no estaba guiado por el Espíritu Santo (luego no era un “ungido”), calificándolo de “cínico y falso profeta”, a la vez que de “espurios” sus escritos…… y tiene toda la razón. Sin embargo y como “ungido” que afirma ser, se aplica a sí mismo el poseer dicho espíritu santo, a tenor de las frases que hemos señalado en negrita. Pero veamos según nos dijo Jesús, que les ocurre a aquellos que poseen dicho espíritu:

Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen.” (Juan 16:13).

Luego si eso fuera cierto en el caso de ese caballero, tal como nos quiere dar a entender al presentarse ante nosotros como un “ungido”, sin ninguna dificultad nos tendría que poder responder a todas las cuestiones que le hemos planteado y en una clara demostración de poseer tal espíritu de verdad. De lo contrario, tendríamos que aplicarle al señor Rivas, el mismo rasero con el que él mismo está midiendo, o sea, que es un “cínico y falso profeta” y sus escritos, tan “espurios” como los del Sr. Russell. Pero demos tiempo al tiempo y esperemos que sea capaz de dar una explicación razonable a cada una de las preguntas que le hemos formulado, de lo contrario demostrará ser, repetimos, lo que a nuestro entender realmente es…… un falso maestro y un farsante. Y si no es así, que lo demuestre dando cumplida atención a las cuestiones planteadas…… ¡a que no!

Y en cuanto a usted, querido lector, recomendarle una vez más que poniendo en cuarentena las reflexiones expuestas en este escrito y mediante el uso de su propio ejemplar de la Biblia, compruebe personalmente quién dice la verdad en cuanto a la cuestión que está en debate y que tiene que ver con lo que va a ocurrir durante el milenio. Porque lo que está claro, es que las dos partes no pueden tener razón; luego nos mienten los TJ…… o nos miente el Sr. Rivas ¡usted mismo!

MABEL