miércoles, 10 de abril de 2013

Una reflexión sobre Hech. 9:17 

Y es que uno de las principales argumentos que esgrimen aquellos que van por ahí presumiendo de ser “ungidos”, eso es, Hijos adoptivos de Dios a la manera de los Juan, Pedro, Pablo, Santiago, Felipe y tantos otros seguidores de Jesús del primer siglo, es el uso del citado pasaje para “demostrar” y contrario a lo que afirman las Escrituras, que no solo los apóstoles tenían la autoridad de poder bautizar en espíritu santo, sino que dicha capacidad o poder también la poseían otras personas…… y bautismo en espíritu (que no el de agua) que transmitía la unción de uno como Hijo adoptivo de Dios y acto que se solía escenificar, mediante la llamada “imposición de manos”.

De entrada, dicha afirmación y nos referimos a la de considerarse uno un “ungido”, solo califica a la persona que la formula de auténtico ignorante, altanero y presuntuoso, además prueba inequívoca de que el que tal cosa afirma no sabe de lo que está hablando; pues cuando nos referimos a personas “ungidas” y ahí está el registro bíblico para confirmarlo ¡y es la única referencia que tenemos, pues no hay otra!, estaríamos hablando de las personas más poderosas que puedan existir sobre la tierra, pues de ellas se nos dice que sanaron graves dolencias, restauraron inválidos de nacimiento, levantaron muertos, tenían poder sobre los demonios y otras “menudencias” por el estilo. Sin embargo, de los actuales “ungidos” y supuestos Hijos adoptivos del Altísimo, lo único que conocemos de ellos son los auténticos disparates que publican y que por tanto, la sola afirmación de ostentar dicha condición ya descalifica de entrada cualquier planteamiento que nos propongan…… como por ejemplo, el que hoy nos ocupa; no obstante, pasemos adelante y veamos pues, qué se nos dice en el pasaje que da pie a nuestro escrito:

De modo que Ananías se fue y entró en la casa y puso las manos sobre él y dijo: “Saulo, hermano, el Señor, el Jesús que se te apareció en el camino por el cual venías, me ha enviado, para que recobres la vista y seas lleno de espíritu santo.”

Luego leído dicho texto así “a pelo” y sin otra consideración, tal parecería no ser cierta y ello en línea con algunas críticas recibidas en dicha dirección, la afirmación que siempre hemos defendido en este blog en el sentido de que solo los apóstoles de Jesús podían transmitir dicha condición, mediante el ritual de la imposición de manos y que por tanto con la muerte de estos, se acabó la posibilidad de ser uno reconocido como Hijo adoptivo de Dios, al no existir ya nadie después del primer siglo (el último apóstol murió en el año 99 E.C.), que pudiera llevar a cabo dicho bautismo…… y por lo cual, esos críticos han usado dicho pasaje para mostrar que la acción de “imponer las manos” estaba al alcance de cualquier seguidor de Cristo y que en consecuencia, a la muerte de los apóstoles no le siguió el cese de dicha actividad. Por lo que antes de continuar y por aquello de centrar el tema, nos permitimos una pequeña observación y que tiene que ver con el hecho de que en nuestro escrito del 17/03/13 y causa principal de la crítica recibida, en la parte final de uno de sus párrafos (concretamente en el catorce y no contando como párrafos, los textos transcritos), hacíamos la siguiente puntualización:

“…… y bautismo que según el registro de las Escrituras, se llevaba a cabo mediante el ritual que se conoce como la “imposición de manos”...... y en el bien entendido que no era el acto ritual en sí mismo el que trasmitía la unción de uno como Hijo de Dios, sino la autoridad delegada por el propio Jesucristo para poderla impartir, en el individuo que las imponía.”

Y es que tal parece que dichas palabras no fueron leídas por nuestros críticos “ungidos” o sencillamente no les interesó el leerlas y por aquello de defender su supuesta parcelita de poder cuando llegue el reino; pero continuando con nuestra exposición, vemos que un análisis cuidadoso nos muestra que en el Nuevo Testamento, la acción de imponer las manos sobre la cabeza de uno tenía significados distintos y que quedaban supeditados, al contexto en que se encontrara situada la acción, pues dicha “imposición de manos” y como “rito” podía significar, entre otras cosas, la bendición que uno transmitía a otro, invocando sobre él la benevolencia de Dios; así, por ejemplo, Jesús imponía las manos sobre los niños y los bendecía (Mar. 10:13-16). Otro caso similar lo encontramos en el momento de su ascensión a los cielos, en donde este se expresa también con el mismo gesto: "…… alzando las manos, los bendijo." (Luc. 24:50); en otra circunstancia diferente, vemos que dicha forma ritual tenía otra significación, pues se la relaciona con el procurar la sanación a determinada persona, como en el caso de la hija de Jairo, pues la petición de este a Jesús no dejaba lugar a la duda:

Mi hija está a punto de morir; ven e impón tus manos sobre ella para que se cure y viva" (Mar. 5:23).

Imponer las manos sobre la cabeza de una persona, también significaba en otros muchos casos y dentro de la congregación cristiana primitiva, el acto de dotar a uno de la autoridad para asumir alguna responsabilidad determinada dentro de dicha congregación y ello a la vista de los miembros de la misma, para que estos se dieran por enterados de la nueva circunstancia…… prescindiendo del hecho que ello pudiera implicar o no y siempre en función de quién imponía las manos, el derramamiento del bautismo en espíritu y por tanto, la nueva condición del sujeto o sujetos implicados en el mismo, como Hijos adoptivos de Jehová:

Por eso, hermanos, búsquense siete varones acreditados de entre ustedes, llenos de espíritu y de sabiduría, para que los nombremos sobre este asunto necesario; 4 pero nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra”. 5 Y lo que se habló fue grato a toda la multitud y seleccionaron a Esteban, varón lleno de fe y de espíritu santo y a Felipe y a Prócoro y a Nicanor y a Timón y a Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; 6 y los colocaron delante de los apóstoles y, después de haber orado, estos les impusieron las manos.” (Hech. 6:3-6).

Por ejemplo, en este caso citado y llevado a cabo por los apóstoles (lo cual ya sería otro cantar), lo que se nos cuenta posteriormente de dos de los participantes de dicho acto, Esteban y Felipe, muestra que sí hubo derramamiento de espíritu santo (Hech. 6:8; 8:5-7)…… sin embargo, no se nos da entender lo mismo en el caso de Timoteo y que no era apóstol de Jesús, a tenor de las palabras de consejo que en cierta ocasión le dio el apóstol Pablo:

Nunca impongas las manos apresuradamente a ningún hombre; ni seas partícipe de los pecados ajenos; consérvate casto.” (1 Tim. 5:22).

Pero por el contexto de la frase en si misma, no podemos entender que también Timoteo tuviera el mismo poder que los apóstoles para bautizar en espíritu santo, sino que lo que se le estaba diciendo era otra cosa y algo que entendemos perfectamente, en la versión bíblica Traducción en lenguaje actual:

Antes de nombrar a alguien para el servicio a Dios (o actividad de la congregación), piénsalo bien. Porque, si esa persona hace algo malo, tú serás también responsable de lo que haga. Tú mismo debes apartarte del mal.” (Acotación nuestra).

Lo que entonces Pablo estaba señalándole a sus discípulo Timoteo, es que antes de dar autoridad a alguien para cualquier servicio relacionado con la congregación, se lo pensara dos veces, pues de lo contrario él pasaría a ser responsable final del posible mal uso que se pudiera hacer de la autoridad otorgada. Por lo que vemos que no en todos los casos de imposición de manos, se nos estaba hablando de un bautismo en espíritu santo, aunque el ritual fuera el mismo en todos ellos y con lo que queda claro, que es el contexto el que determina que es lo que se estaba procurando con dicha acción en cada momento y sobre todo, como ya hemos mencionado, siempre en función de quiénes imponían las manos.

Y ejemplos los mostrados, que nosotros ya conocíamos de sobra cuándo escribimos los artículos referentes a este tema…… lo que no sabíamos, era que algún indocumentado nos pudiera salir con esa chorrada, por lo que entonamos el “mea culpa” por dicha falta de previsión. Pero dicho lo cual, volvamos al pasaje de Hech. 9:17, pero ahora entendido en su contexto; porque leído tal cual y si uno no tiene demasiada idea de qué va la película en el tema de las Escrituras y encima, solo persigue el encontrar algún pretexto para poner objeciones y defender posturas personales (y que es lo más común con lo que nos encontramos), bien se pudiera entender que efectivamente, Ananías podía bautizar también en espíritu santo y en consecuencia, el poder nombrar a otros como Hijos adoptivos de Dios…… pues lo que leemos en dicho pasaje es esto:

“…… el Señor, el Jesús que se te apareció en el camino por el cual venías, me ha enviado, para que recobres la vista y seas lleno de espíritu santo.”

Sin embargo y a nuestro entender, Ananías no era más que un “mandao” de Jesucristo, para que Pablo “recobrara la vista” y, según el contexto, explicarle el propósito divino para con él…… absolutamente nada más; pero alguien podría decir, que también figuran en esta oración las palabras “y seas lleno de espíritu santo”, con lo que ya tenemos el “sarao” montado y con ello, el argumento para que cualquiera y quizás sin demasiado entendimiento del contenido escritural, quede convencido de que el bueno de Ananías podía, al igual que los apóstoles, bautizar en espíritu santo. Y que por extensión, ello podía ser llevado a cabo por cualquier seguidor bautizado de Jesucristo y con lo cual la obra continuaría aún en nuestros días y de ello, la razón de tanto “ungido” suelto por ahí…… y lo que a los personajes en cuestión, les vendría al pelo que ello fuera así y razón por la cual, defienden dicha idea; por lo que tendríamos que empezar y como primera providencia, por aquello de despejar dudas, recordando que dicho bautismo y en un principio, solo Jesús estaba autorizado para impartirlo:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo.” (Juan 1:33).

Y además, algo que solo pudo hacer después de su resurrección, según palabras del apóstol Pedro:

Por eso, debido a que fue ensalzado a la diestra de Dios y recibió del Padre el espíritu santo prometido, él ha derramado esto que ustedes ven y oyen.” (Hech. 2:33).

Luego entonces, lo que aquellas personas a las que se dirigía Pedro estaban “viendo” y “oyendo”, no eran más que las consecuencias derivadas de un bautismo en espíritu santo y que confería a la persona que lo recibía, la condición de Hijo adoptivo del Altísimo y con ello, los poderes que dicha condición llevaba inherentes y que se manifestaban, mediante las obras poderosas que les era permitido llevar a cabo, como era el caso de los apóstoles…… y que dejaron perplejas a las personas que observaron dicho fenómeno; de hecho y antes de su ascenso a los cielos, Jesucristo ya les dijo lo siguiente a estos:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Otro bautismo, por lo tanto, entraba en liza en ese mismo momento y lo que nos lleva a analizar las palabras de Mat. 28:18-19, que no siendo entendidas por una inmensa mayoría, añaden, sin embargo, mucha luz al tema que estamos tratando:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre de……”

Partiendo de la base que eso se lo dijo a sus once apóstoles en aquel entonces y no al resto de sus seguidores (Mat. 28:16), la pregunta sería la siguiente ¿a qué bautismo se refería Jesucristo con esas palabras…… al de agua, o más bien al de espíritu santo y que era el que otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios? En el cristianismo actual, se da por sentado que se trataba del bautismo en agua y por ello esta pantomima que se ha convertido en el sacramento indispensable para cualquier denominación cristiana que se precie…… pero planteamiento que se encuentra de entrada con dos obstáculos: el primero de ellos, es que el mismo ya lo llevaban a cabo los apóstoles durante todo su ministerio y por lo que no tendría sentido que se les ordenara hacer, aquello que ya estaban haciendo. Y en segundo lugar, nos encontramos con el hecho de que dicho bautismo en agua se continuó impartiendo por parte de los seguidores de los apóstoles, pero que no concedía a uno el ser reconocido como Hijo adoptivo de Dios y para lo cual, se precisaba el concurso de estos, mediante impartir el bautismo que Jesucristo les había ordenado a ellos llevar a cabo en el pasaje mencionado y que no era otro, que el bautismo en espíritu santo y que este sí concedía el ungimiento como Hijo de Dios y los poderes que dicha condición llevaba inherentes.

No perdamos de vista, que en este pasaje de Mat. 28:18-19, Jesucristo afirma que “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra……” y algo que quedó probado cuando derramó (Hech. 2:33) sobre sus apóstoles en el Pentecostés de 33 E.C. el bautismo en espíritu santo y que los convirtió en Hijos adoptivos de Dios y en consecuencia como hermanos suyos y por lo tanto, con el poder también de bautizar en ese nuevo bautismo; luego el bautismo del que habló Jesucristo en ese pasaje de Mat. 28:18-19, no podía ser otro que el que él mismo había derramado sobre sus apóstoles y que, en función de la expresa orden recibida, solo estos podrían impartir desde ese momento en adelante: el bautismo en espíritu santo y con ello, la autoridad de convertir a uno en Hijo adoptivo de Dios.

Y es que las Escrituras nos muestran, que mientras los que recibieron dicho bautismo en espíritu a través de los apóstoles (estos lo recibieron directamente de Jesucristo en el Pentecostés de 33 E.C.), si bien continuaban bautizando en agua, no podían sin embargo, hacerlo en espíritu santo…… y algo que queda claro, en el caso de Felipe en Samaria. Porque si bien este y como poderoso Hijo de Dios que era, asombró a toda Samaria por las obras asombrosas que llevaba a cabo y bautizó en agua a muchas personas debido a ello (Hech. 8:4-13), no pudo sin embargo, bautizar en espíritu santo y por lo que se tuvieron que desplazar desde Jerusalén a Samaria dos de los apóstoles, para que aquellas personas recibieran dicho bautismo del espíritu y a través del mismo, el ungimiento como adoptivos Hijos de Dios:

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había aceptado la palabra de Dios, les despacharon a Pedro y a Juan; 15 y estos bajaron y oraron para que recibieran espíritu santo. 16 Porque todavía no había caído sobre ninguno de ellos, sino que solo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces se pusieron a imponerles las manos y ellos empezaron a recibir espíritu santo.” (Hech. 8:14-17).

Fijémonos en lo que se nos está diciendo aquí: “solo” habían sido bautizados en agua en el nombre de Jesucristo y por un poderoso Hijo de Dios como era Felipe, luego…… ¿por qué no les impuso este las manos, para que recibieran también el bautismo en espíritu santo y en consecuencia, la adopción como Hijos de Dios y que el propio Felipe tenía? Porque lo que se nos cuenta y como hemos mencionado, es que tuvieron que desplazarse los apóstoles desde Jerusalén hasta Samaria para llevar a cabo este ritual de la “imposición de manos”, para que aquellos creyentes recibieran dicho bautismo de espíritu y en consecuencia, fueran reconocidos como Hijos adoptivos de Dios…… luego hagámonos la pregunta del millón: ¿por qué no pudo hacer eso el tal Felipe? Pues sencillamente y como hemos señalado, porque solo los apóstoles, que tenían la autoridad delegada por el mandato que les dio el propio Jesucristo, podían impartir dicho bautismo en espíritu y no así aquellos, que recibieron su condición de Hijos adoptivos de Dios, a través de los apóstoles como intermediarios de Jesucristo; ello se desprende, además, de lo que leemos a continuación de los versículos citados:

Ahora bien, cuando Simón vio que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el espíritu, les ofreció dinero, 19 diciendo: “Denme a mí también esta autoridad (o “poder”, según versiones), para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba espíritu santo”.” (Hech.8:18-19).

Luego queda claro que el mandato dado por Jesucristo en Mat. 28:18-19, hacía referencia al bautismo en espíritu santo y por lo que solo los apóstoles tenían la autoridad para impartirlo y por tanto, transmitir la unción de uno como Hijo adoptivo de Dios…… y no Felipe, que si bien tenía parecidos poderes a estos, no así la autoridad que estos recibieron directamente de Jesucristo para poder impartir dicha unción. Queda claro, por otra parte, que nada tenía que ver el ritual o forma de ser administrado dicho bautismo, sino los poderes o autoridad concedidos a la persona para poderlo llevar a cabo…… y que repetimos, solo tenían los apóstoles; pues según el registro escritural nos muestra y sin lugar a duda alguna, dicho bautismo y sus posteriores consecuencias, solo se otorgaba mediante los apóstoles de Jesús o en su defecto, estando cómo mínimo presente alguno de ellos y como fue en el caso de Cornelio (Hech. 10:46-48. Por lo tanto, si Felipe y en calidad de poderoso Hijo de Dios que era no podía impartir el espíritu santo, cuanto menos Ananías y que en ningún lugar se nos da a entender, que figurara entre aquellos escogidos por Dios para reinar con Su Hijo…… y que en caso de serlo, estaría en las mismas condiciones que Felipe: no estaba autorizado para administrar el bautismo en espíritu santo y que daba la condición de Hijo adoptivo de Dios; luego este personaje no pudo transmitirle a Pablo, aquello para lo cual no estaba autorizado.

No obstante y de momento, la cosa no parece ser más que la opinión de unos en contra de la de otros y ambas partiendo del mismo pasaje; por lo tanto lo que procede, es que empecemos por averiguar qué fue realmente lo que Jesucristo le dijo a Ananías y para lo cual, leeremos el pasaje de Hech. 9:10-12:

Había en Damasco cierto discípulo de nombre Ananías y el Señor le dijo en una visión: “¡Ananías!”. Él dijo: “Aquí estoy, Señor”. 11 El Señor le dijo: “Levántate, ve a la calle llamada Recta y busca en casa de Judas a un hombre cuyo nombre es Saulo, de Tarso. Porque, ¡mira!, está orando 12 y en una visión ha visto que un varón por nombre Ananías, entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista.”

Luego la comisión dada a Ananías, nada tenía que ver con el bautizar a Pablo con espíritu santo, sino el simplemente poner las manos sobre él para que se le abrieran los ojos…… absolutamente nada más, a tenor de las expresas palabras con las que Jesucristo transmitió a Ananías la comisión a llevar a cabo. Pero claro, esas palabras “y seas lleno de espíritu santo” y que en principio, no pronunció Jesucristo en ningún momento, continúan ahí; por lo que nos encontramos con que un texto nos dice una cosa y el otro, otra totalmente distinta…… lo que como mucho dejaría la cosa en un empate, entre nuestro planteamiento y el que hacen los “entendidos” mencionados. Sin embargo y en nuestro convencimiento de que la Biblia no se contradice, esta será la que dé la razón a unos…… o a los otros; para ello, dejaremos que sea el propio protagonista de la historia, quien mucho tiempo después de dicho suceso, explicaba qué fue lo que ocurrió realmente durante el mismo, de la siguiente manera:

Más al ir caminando y acercándome ya a Damasco, hacia el mediodía, de repente fulguró desde el cielo una gran luz en derredor de mí 7 y caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me estás persiguiendo?”. 8 Contesté: “¿Quién eres, Señor?”. Y me dijo: “Soy Jesús el Nazareno, a quien estás persiguiendo”. 9 Ahora bien, los hombres que estaban conmigo contemplaron, en realidad, la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. 10 Entonces dije: “¿Qué haré, Señor?”. El Señor me dijo: “Levántate, sigue tu camino a Damasco y allí se te dirá acerca de todo lo que te está señalado hacer”. 11 Pero como yo no veía nada a causa de la gloria de aquella luz, llegué a Damasco, conducido por la mano de los que estaban conmigo.

12 “Entonces Ananías, cierto varón reverente según la Ley, acerca de quien daban buen informe todos los judíos que allí moraban, 13 vino a mí y, puesto de pie a mi lado, me dijo: “¡Saulo, hermano, recobra la vista!”. Y levanté la vista hacia él en aquella misma hora. 14 Él dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido (luego Pablo ya había sido bautizado en espíritu directamente por Jesucristo) para que llegues a conocer su voluntad y veas al Justo y oigas la voz de su boca, 15 porque has de ser testigo a todos los hombres acerca de cosas que has visto y oído. 16 Y ahora, ¿por qué te demoras? Levántate, bautízate y lava tus pecados mediante invocar su nombre”.” (Hech. 22:6-16). (Acotación nuestra).

Por lo que nos encontramos, con que este relato hecho en propia persona, coincide totalmente con las indicaciones que Jesucristo le dio a Ananías en el sentido que su función era simplemente la de devolver la vista (obviamente no por su poder, sino que transmitía un mandato de Jesucristo) a Pablo y explicarle el motivo y razón, de la peripecia por la que estaba pasando…… por lo que se deshace el empate en favor de los que sostenemos la tesis, de que Ananías no transfirió ningún tipo de espíritu santo a Pablo y mucho menos, la adopción como Hijo de Dios. Y es que en ninguno de esos dos pasajes transcritos, se nos menciona que el personaje en cuestión tuviera dichas atribuciones, pues como hemos visto en palabras del propio Pablo, lo único que hizo Ananías fue devolverle la vista y ponerle al corriente de la situación; y que Ananías no tuvo nada que ver con la conversión de Pablo, ni le transfirió espíritu santo alguno que le ordenara o le nombrara para algo, queda claro por las palabras de este, en su carta a los miembros de las congregaciones en la provincia romana de Galacia:

Pablo, apóstol, ni de parte de hombres ni mediante algún hombre, sino mediante Jesucristo y Dios el Padre, que lo levantó de entre los muertos.” (Gál. 1:1).

Y contenido de este pasaje, que queda más claro en la versión Palabra de Dios para todos:

Estimadas iglesias de la provincia de Galacia: Los saludo yo, el apóstol Pablo y también los saludan los hermanos que están conmigo. No fui nombrado ni enviado como apóstol por ningún ser humano, sino por Jesucristo y por Dios Padre, quien resucitó a Jesús de la muerte.”

Ya otra cosa sería y solo lo mencionamos como una posibilidad que diera algún sentido a las palabras de Ananías en Hech. 9;17 (y tómenselo, por favor, como una simple conjetura), que en el instante que le fueron abiertos los ojos a Pablo, ya Jesucristo y al igual que hiciera con los apóstoles en su momento y que también habían sido elegidos directamente por él, derramara sobre Pablo el bautismo en espíritu santo que le otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios con los poderes inherentes a dicha condición y ya en su calidad de apóstol (Gál. 1:1), la autordad de podérsela transmitir a otros (Hech. 19:6). Aunque nosotros nos inclinamos más, por pensar que Pablo ya adquirió dicha condición en el mismo instante que tuvo su primer encuentro con Jesucristo y algo que ya hemos apuntado; pero es que además, con Pablo concurre una circunstancia que no se dio entre los demás apóstoles y que añadiría fuerza a nuestro argumento.

Porque si bien los apóstoles de Jesús obraron para conseguir dicha condición (Mt. 19:27-28), no así en el caso de Pablo que era un furibundo perseguidor de los cristianos y que fue escogido a dedo por Jesucristo, eso es, “por real decreto” y por lo tanto, sin posibilidad de marcha atrás…… ello nos lleva a pensar, que fue en el preciso momento de su primer encuentro con Jesucristo, luego antes de la intervención de Ananías, que Pablo ya fue nombrado apóstol y con todo lo que ello conllevaba, directamente por el propio Jesucristo. Entonces solo faltaría el trámite del bautismo en agua, al igual que en el caso de Cornelio (primero recibió el espíritu santo y después fue bautizado en agua, según Hech. 10:47-48) y que es lo que le reclama Ananías a Pablo en Hech.22:16:

Y ahora, ¿por qué te demoras? Levántate, bautízate y lava tus pecados mediante invocar su nombre.”

Todo considerado, lo que Ananías solo hizo y por orden divina (Hech. 9:17) fue el devolver la vista a Pablo y ponerle en antecedentes de cuál sería su cometido a partir de ese momento. Por otra parte, para que Ananías pudiera bautizar en espíritu santo, obviamente tendría que ser apóstol y este no era el caso, pues lo que el propio Pablo nos dice sobre este personaje es esto:

Entonces Ananías, cierto varón reverente según la Ley, acerca de quien daban buen informe todos los judíos que allí moraban, 13 vino a mí y, puesto de pie a mi lado, me dijo: ‘¡Saulo, hermano, recobra la vista!’. Y levanté la vista hacia él en aquella misma hora.” (Hech. 22:12-13).

Vemos entonces y si nos fijamos un poco (y eso es lo que hay que hacer, cuando leemos las Escrituras), que Pablo no nos habla de Ananías como de un personaje prominente dentro de la congregación de Damasco, sino como uno más del montón, al usar la expresión “cierto varón...”. Pero es que nos dice otra cosa y que de ser como nosotros la entendemos, si era seguidor de Jesucristo y algo que todo el mundo da por supuesto (y que nosotros no lo acabamos de tener del todo claro), sería de los primeros empezando por la cola.

Porque fíjense que Pablo nos habla de un varón “reverente según la Ley”, cuando esta hacía años que había sido abolida por la muerte de Jesús (Col. 2:14); y que daban de él (Ananías) “buen informe todos los judíos que allí moraban” (eso es, en Damasco), cuando lo normal era que los cristianos o seguidores de Cristo fueran, sino perseguidos y que es a lo que se dedicaba Pablo en sus “ratos libres” (Hech. 9:13-14)), como mínimo mal vistos entre las comunidades judías…… sin embargo, sorprendentemente, dicho personaje y aparentemente siendo cristiano, tenía el reconocimiento de todos los judíos con los que uno se podía topar en dicha ciudad; y algo que ciertamente no cuadraría con el ser un fiel seguidor de Jesucristo. Pero tómense esto como una mera reflexión hecha en voz alta y no nos hagan mucho caso, pues ni es el tema que estamos tratando, ni mucho menos algo que hayamos investigado a fondo y que por otra parte, en definitiva, de una manera u otra y eso es lo que cuenta, fue un personaje usado por Jesucristo para un cometido determinado.

Pero de ello, a deducir según los “entendidos” de turno y partiendo de Hech. 9:17, que el personaje Ananías tuviera el poder de impartir el bautismo en espíritu santo y las consecuencias que del mismo se derivaban ¡pues que quieren ustedes que les digamos!...... como no sea, que eso es “pasarse siete pueblos”, o como mínimo y por aquello de ser suaves, tomarse “algo” a la ligera la Palabra de Dios.

MABEL

lunes, 8 de abril de 2013

¡Y es que cuando no hay mimbres…!

… no se pueden hacer cestos! Porque quizás recordarán ustedes, queridos amigos que nos leen, que el pasado día 24 de Marzo del año en curso, Apologista Mario Olcese publicaba el video en su página de Youtube titulado “Los vasallos del reino de Cristo, no son los de la grande muchedumbre” y en donde al final del mismo, decía lo siguiente:

“…bueno, esto es lo que quería comentarles hasta el momento y si tienen alguna pregunta me la pueden hacer sin ningún tipo de temor, pues podemos conversar cuantas veces quieran…… y por supuesto, también mi querido amigo D. Armando López Golart, el caballero español.”

Obviamente un servidor, aprovechó la ocasión para recordarle a tan “generoso” caballero, que todavía quedaban por ahí, desde hacía algún tiempo, ciertas cuestiones pendientes de respuesta y por lo que pase a repetírselas de nuevo en mi escrito publicado 2 días después “¡Hombre, ya que se ofrece… ”, pensando que, quizás en esta ocasión, sí sería atendida mi demanda. Bien, pues esto es lo que recibí, imagino que como muestra de su “generosidad”, mediante un correo el día 2 de este mes de Abril, con foto incluida (la que encabeza este escrito) y en el que se lee lo siguiente:

Sr. Olcese no!...¡ingeniero es Mejor! Además, ¿se dio cuenta que Ananías no fue apóstol pero impuso sus manos sobre Saulo para que recibiera el Espíritu Santo? Eso tumba su absurda tesis de que sólo los apóstoles impusieron las manos...jajajajaja

Para más inri (excuso decir que voy a escribir un artículo en el que probaré, que esto no fue así), recordemos que solo unos días antes, el 25/03/13, desde este blog se había denunciado el hecho que de nuevo y como en el caso de los “millones, miles de millones” y que según tan “preclaro” intérprete de la Escrituras tenían que gobernar con Cristo en el reino de Dios, había dado de pronto un giro de 180 grados en otra de sus “enseñanzas” y discutida por este blog hasta la saciedad, en el sentido y según nos afirmaba en dicha “enseñanza”, que los notables del AT (ya saben, los Abraham, David, Moisés, Noé, etc. etc. etc.) también reinarían el reino milenario con Jesucristo. Sin embargo y como les estábamos diciendo, de pronto nos sale con la barbaridad mencionada de que solo aquellos que mueran durante la aún futura “gran tribulación”, por enfrentar a la “bestia”, no adorar su “imagen” y no aceptar la “marca” de esta, son los que reinarán con Cristo. Y dejando con ello fuera de poder participar en dicha responsabilidad, pues hace siglos que murieron y con lo que, lógicamente, no podrán enfrentar dicha tribulación, a los apóstoles y a los que a estos siguieron (Juan 17:20)…… cuando fue con estos, precisamente, con aquellos que Jesús estableció un pacto para concederles sentarse en tronos a su lado, en el mencionado reino de Dios:

Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.” (Mat. 19:28).

Sin embargo, de dicha cuestión ni una sola palabra se nos dice en el correo citado y en una nueva muestra de que dicho acaballero no tienen ni la más remota idea de lo que habla, pues publica la primera “chorrada” que se le ocurre, así como el mostrar de nuevo la desvergüenza que atesora, pues ante dicha acusación perfectamente documentada en nuestro artículo “¡Notición! Apologista Mario Olcese reconoce, implícitamente, haberse equivocado en otra de sus “grandes” enseñanzas”, a lo único que ha podido llegar, es a responder ese infecto correo que les hemos transcrito.

Pues bien, Sr. “Ingeniero”, continúe usted con sus payasadas, reafirmándose en esos esperpentos a los que eufemísticamente llama “enseñanzas”, así como en su total incapacidad para responder adecuadamente a las objeciones que se le formulan; clara evidencia, por otra parte, de que no es capaz de hacerlo (de lo contrario ya lo había hecho, en lugar de hacer el ridículo como lo está haciendo, lo que es público y notorio) y por tanto, muestra inequívoca de que está equivocado en todas sus formulaciones…… yo, por mi parte, continuaré apegándome a las Escrituras y aplicando su sabiduría, que en este caso me da el siguiente consejo:

Mejor es encontrarse con una osa despojada de sus crías, que con un necio empeñado en su insensatez.” (Prov. 17:12, RVA 1989).

O sea que ¡con su pan se lo coma, Sr. Ingeniero!...... yo hasta aquí he llegado.

Armando López Golart

sábado, 6 de abril de 2013

Las “dos” resurrecciones de Juan 5:28-29

Una de las enseñanzas más extendidas entre los autores de temas religiosos y que gozan de cierto relieve en la actualidad (los autores, no los temas, que son manifiestamente mejorables) tiene que ver con las palabras que Jesús dijo en el pasaje citado y que según interpretan los citados autores de ellas, lo que este quiso decirnos era que cuando él llegara en su reino, se producirían dos resurrecciones: una “primera” de vida para los “justos” y una “segunda” de juicio o destrucción eterna para los “injustos” y entre ambas, un espacio de tiempo de mil años…… o lo que es lo mismo, la “primera” en el momento de la futura venida de Jesucristo y con la que iniciaría el reino milenario de Dios y la “segunda”, justo al final del mismo, eso es, mil años después. Sin embargo, dicho planteamiento y que de entrada niega la enseñanza de Jesús, en cuanto a la esperanza de la resurrección para todas las personas y con ello, la posibilidad de alcanzar la vida eterna, se enfrenta a una dificultad y la cual tiene que ver, precisamente con aquello que nos cuentan las Escrituras que realmente se produce en esas dos franjas de tiempo; porque lo que se nos dice para el momento de la venida de Cristo y con lo que inicia el milenio, es lo siguiente:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego ya tenemos la “primera” de dos resurrecciones mencionadas en marcha, colocada al inicio del período milenario…… sin embargo, la “segunda” y que supuestamente, tendría que ocurrir al final de los mil años y siempre a la luz de lo que nos dicen dichos “entendidos”, resulta que no aparece por ningún lado, pues lo que se nos dice que ocurre al final de ese tiempo es esto:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (los que son entrampados por Satanás) es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.” (Rev. 20:7-9). (Acotación nuestra).

Entonces lo que se nos cuenta que ocurre “terminados los mil años” y por llamarlo de alguna manera, es una revuelta orquestada por Satanás y en la que todos aquellos que le sigan en su fechoría, serán devorados por el fuego divino y lo que nada tiene que ver, obviamente, con algo parecido a una resurrección…… sin embargo, puesto que hemos leído de una “primera” resurrección, solo es razonable que exista una “segunda” y a la que habría que ubicar, visto lo visto y de todas, todas, dentro del espacio tiempo que media entre la “primera” resurrección mencionada y el momento de la suelta de Satanás al fin de los mil años, eso es, durante el período milenario y algo que con insistencia niegan, los que defienden el planteamiento que da pie a este artículo. Por lo tanto y para ver qué ocurre aquí, tendríamos que empezar por averiguar qué fue realmente lo que dijo Jesús en el mencionado pasaje de Juan 5:28-29 y ver, si de lo que nos estaba hablando era de la “segunda” resurrección y compuesta de personas con diferentes actitudes en función de sus particulares circunstancias (a renglón seguido de la mencionada en Rev. 20:6) y por acontecer durante ese intervalo de mil años, como afirmamos nosotros…… o por el contrario y dando la razón a esos autores reseñados, Jesús estaba hablando en el pasaje de Juan, de dos resurrecciones distintas y separadas en el tiempo por ese espacio de tiempo señalado; pero veamos qué nos dijo Jesús:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”

Habría que señalar como primera providencia, que no se aprecia en dicho pasaje nada que nos transmita la idea de algo parecido a una “primera” y una “segunda” resurrección y mucho menos, de la existencia de mil años de separación entre las mismas; más bien y si uno analiza con atención el texto en sí mismo, tal parece que de lo que nos está hablando es de una sola resurrección, con dos retribuciones distintas. Pensar lo contrario, parece más bien propio de personas que en lugar de leer la Biblia, lo que han leído en toda su vida no ha sido otra cosa que el periódico local; sin embargo, dichos autores y en un intento de reafirmar su planteamiento, incorporan al mismo, el texto que encontramos en la profecía de Dan. 12:2 y en donde se lee algo expuesto en parecidos términos:

Y habrá muchos de los que están dormidos en el suelo de polvo que despertarán, estos a vida de duración indefinida y aquellos a oprobios y a aborrecimiento de duración indefinida.”

Con lo que de nuevo nos encontramos con el mismo panorama: que nada se nos habla en dicho pasaje, de una “primera” y una “segunda” resurrección, ni de mil años que las separen en el tiempo…… por lo que otra vez tenemos que concluir y después de analizar el contenido del texto en cuestión, que de nuevo se nos estaría hablando de una misma resurrección, con dos resultados claramente opuestos. Sin embargo, sorprendentemente, lo que no hacen esos caballeros es usar con la misma frecuencia y para hablar de “sus” dos resurrecciones, el pasaje de Hech. 24:15 y del que más bien huyen como el gato del agua hirviendo, pues en el mismo si se nos habla de una sola resurrección, con dos retribuciones distintas:

“…… y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección (en singular) así de justos como de injustos.” (Acotación nuestra).

Parece que aquí, el apóstol Pablo y que sí captó el verdadero sentido de las palabras de Jesús, nos presenta una sola resurrección conjunta en la que se levantarán tanto los considerados “justos”, como aquellos que son llamados “injustos” y cuya única diferencia entre ambos, estaría en el hecho de que mientras los primeros fueron fieles a Dios mientras vivieron, los segundos no y, probablemente, por el simple hecho en la inmensa mayoría de los casos, que no tuvieron relación con Él por no pertenecer a su pueblo, al ser personas de culturas distintas y esparcidas por distintas partes de la tierra…… excusamos decir y según entendemos nosotros del contenido escritural, que no entrarían a formar parte de ese grupo de “injustos”, aquellos que como los habitantes de Sodoma y Gomorra, o los del día de Noé, o los destruidos por la “gran tribulación” (aún por venir) y otros casos de menor relieve, murieron ejecutados por un juicio sumarísimo de Jehová.

Hecha esta importante y necesaria puntualización y ya volviendo al pasaje mencionado de Pablo, quizás sería oportuno para confirmar nuestra posición en el sentido que dicho apóstol, nos estaba señalando que las palabras de Jesús en Juan 5:28-29 hacían referencia a una sola resurrección, con dos retribuciones distintas, acudir a otras versiones bíblicas para considerar lo que sus distintos traductores, entendieron acerca del particular; por lo que, veamos por ejemplo, cómo se nos vierte dicho pasaje de Hech. 24:15 en otras versiones:

TLA: “Yo creo que Dios hará que los muertos (en general) vuelvan a vivir, no importa que hayan sido buenos o malos. Y también los que me acusan, creen lo mismo.” (Acotación nuestra).

NVI: “Tengo en Dios la misma esperanza que estos hombres profesan, de que habrá una (no dos) resurrección de los justos y de los injustos.” (Acotación nuestra).

LBLA: “……teniendo la misma esperanza en Dios que éstos también abrigan, de que ciertamente habrá una resurrección tanto de los justos como de los impíos (luego una sola resurrección, que incluiría a ambos grupos).” (Acotación nuestra).

BJ: “…… y tengo en Dios la misma esperanza que estos tienen, de que habrá una resurrección, tanto de los justos como de los pecadores.”

Luego queda claro como el agua, que estos traductores entendieron y al igual que nosotros, que el apóstol Pablo se estaba refiriendo a una misma resurrección en la que participarían tanto los unos como los otros…… por tanto, una “segunda” resurrección totalmente distinta a la “primera” de la que nos habla Rev. 20:6 y en la que se nos dice que sus participantes y solo dos versículos antes (el 4), tendrían que reunir las siguientes características:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

En la versión Traducción en lenguaje actual (TLA), se vierte dicho pasaje de manera más sencilla y por tanto, más comprensible, que complementa la idea que nos transmite la TNM de los TJ y que es la que usamos como referente en este blog:

Luego vi unos tronos; y en esos tronos estaban sentados los que habían sido asesinados por mantenerse fieles a la enseñanza de Jesús y al mensaje de Dios. Ellos no habían adorado al monstruo ni a su estatua, ni se habían dejado poner su marca en la frente ni en las manos. Ellos volvieron a vivir y Dios les dio tronos para que gobernaran con el Mesías durante mil años.”

Siendo la cosa así y tal parece que así es, quedarían descartados para tomar parte en esa “primera” resurrección, aquellos que nacieron, vivieron y murieron antes de la aparición de Jesús como el Mesías de Jehová y que probablemente, se cuentan en miles de millones de personas y entre los que estarían, obviamente, personajes bíblicos de relumbrón como los Noé, Abraham, Isaac, Moisés, David, Daniel, etc. etc. etc., pues la mayoría de estos personajes no solo murieron en su vejez “satisfechos y colmados de días” (Gén. 9:28.29; 25:8; 35:29; Deut. 34:5-6; 1 Crón. 29:28; Dan. 12:13), sino que no pudieron ser fieles a la “enseñanza de Jesús”, pues este aún tardaría siglos en aparecer…… por lo que nadie que vivió en esa franja de tiempo que conocemos como el AT, pudo reunir los requisitos exigidos para reinar con Cristo.

Quedando claro, por lo tanto, que estos personajes del AT no tuvieron una muerte como la exigida en Rev. 20:4 y que les permitiera levantarse en una “primera” resurrección y que, precisamente, es la que concede la inmortalidad y el poder reinar con Cristo en el milenio (Rev. 20:6), esto plantea un serio problema a los autores que defienden una “segunda” resurrección para juicio (o destrucción eterna) para el final de los mil años de reino milenario. Y es que esos notables del AT, se cuentan sin lugar a duda alguna, entre aquellos que Jehová considera como “justos”, por lo que va contra toda lógica el que sean destinados a tan horrendo castigo…… y con lo que queda claramente probado que Juan 5:28-29, nos habla de una resurrección durante el período milenario y en donde serán levantadas dichas personas “justas” ante El Divino, junto a otras que por no haber sabido de Él, no tuvieron oportunidad de servirle y las cuales se identifican, en las palabras de Jesús, como de “injustas”. Obviamente y dado que en este grupo evidentemente se incluye a todo tipo de personas, como niños que a lo largo de la historia murieron a temprana edad y por tanto, sin uso de razón que les hiciera responsables de sus actos ante el Creador, o deficientes mentales y que estarían en la misma situación, así como un largo etc. de personas que vivieron ignorantes de las disposiciones divinas, el término “injustos” y desde el punto de vista del Hijo de Dios, no necesariamente tiene relación con una “voluntariosa” actitud personal incorrecta y delictiva con respecto de Dios, sino más bien se nos vendría a decir, que dadas las particulares circunstancias de dicho personal, estos no pudieron “hacer méritos” y por decirlo de alguna manera, para merecer una resurrección y que sí los había en el caso de los personajes o notables del AT citados previamente…… una forma como otra cualquiera de “distinguir” a unos de otros.

Ahora bien y prescindiendo de lo ya afirmado ¿cómo se puede sostener bíblicamente, el que no pueda existir algo parecido a una resurrección al término de los mil años para juicio y posterior aniquilación eterna de los involucrados en ella, como retribución por actos llevados a cabo en una vida anterior? Y el que ello es así, lo prueba el hecho del sinsentido que significaría el que una persona tuviera que morir dos veces por el mismo pecado y que es lo que ocurriría, si una persona fuera resucitada para responder por los pecados cometidos en su vida anterior y por los que ya pagó con su muerte…… algo que contradeciría totalmente el texto sagrado; porque veamos lo que nos dijo Pablo en Rom. 6:7:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto (“liberado”, “justificado”, “libertado”, “redimido” según versiones) de su pecado.”

Eso es, “absuelto” de los pecados derivados de nuestra imperfección, heredada de nuestros primeros padres y que tienen por precio la muerte, pues eso es lo que nos dice el apóstol Pablo, solo unos versos más adelante, concretamente en el 23:

Porque el salario que el pecado paga, es muerte……”

Visto lo cual y para poder entender de qué estamos hablando, nos tendríamos que plantear una pregunta que al menos nosotros, nunca la hemos visto plantear a nadie y respuesta que nos imaginamos, la inmensa mayoría de personas que se dicen cristianas desconocen totalmente: ¿Por cuál pecado muere actualmente el ser humano realmente: por el que cometió Adán en su momento…… o por los que comete uno individualmente? Es obvio, que por aquellos que cometemos nosotros individualmente contra Dios y que según el texto mencionado, acarrean muerte; por lo tanto y en un intento por aclarar lo que pretendemos explicar, veamos parte de una conversación mantenida por Dios con Adán:

Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.” (Gén. 2:17).

Entonces la conducta pecaminosa de nuestros primeros padres, desobedeciendo a Dios, fue la que les llevó a la muerte a ellos, así como son nuestros propios pecados, los que nos hacen reos de muerte a los ojos de Este, pues esto es lo que le fue dicho al hombre:

Y tienen que guardar mis estatutos y mis decisiones judiciales, los cuales, si el hombre los hace (o los guarda), entonces tendrá que vivir por medio de ellos. Yo soy Jehová.” (Lev. 18:5). (Acotación nuestra).

La versión Reina Valera Contemporánea, vierte dicho pasaje de la siguiente manera:

Por lo tanto, obedezcan mis estatutos y mis ordenanzas. Todo el que los cumpla, vivirá por ellos. Yo soy el Señor.

Parece ser entonces y noten que lo ponemos en condicional, que si un hombre fuera capaz de guardar las disposiciones reglamentarias del Altísimo cabalmente, eso es, que no cometiera pecado, según propias palabras de Este no tendría por qué experimentar la muerte y lo que deja perfectamente claro, por otra parte, que respondemos con nuestra vida ante Jehová, por los pecados que cometemos personalmente contra Este y cuyo precio es la muerte. Porque lo que ocurre realmente, es que el pecado adámico conllevó como consecuencia colateral, la imperfección de nuestros primeros padres y que es la herencia genética que estos transmitieron a su descendencia, lo que inhabilitó totalmente al ser humano para seguir un camino de rectitud ante su Dios; pues tal como un molde defectuoso transmite a todas las piezas moldeadas en él el mismo defecto, así también nuestros primeros padres nos transmitieron su imperfección…… por lo que si bien somos víctimas de la herencia recibida, eso es, la imperfección que nos lleva inevitablemente al pecado, no somos sin embargo, culpables del pecado original cometido y por el que no pagamos, sino de los que cometemos nosotros en contra del Altísimo y por lo que contraemos una deuda personal e intransferible con Este, que se salda solo con la muerte de uno (Gén. 2:17; Rom. 6:23).

Para ejemplificar el asunto, podríamos hacer el siguiente planteamiento: cuando la persona muere por las consecuencias derivadas del pecado adánico (la imperfección que nos impide llevar a cabo lo correcto) y siempre según los pasajes señalados, por decirlo de alguna manera dicha persona devuelve en pago a Jehová por los pecados cometidos durante su existencia, la vida que este le ha “prestado” hasta el día de su muerte…… y con ello el individuo en cuestión, queda libre de pecado, eso es, ya ha pagado su deuda personal con su Creador. Para expresarlo de una manera que nos entendamos, queda en paz con el Altísimo y se acabó el “chiringuito”, o sea, Jehová se queda con lo que es suyo, eso es, la vida del ser que ha dejado de existir y el muerto, vuelve al polvo del suelo o lo que es lo mismo, a la inexistencia eterna (como fue en el caso de Adán y Eva) y asunto finiquitado:

Cuando llegue ese día (el de la muerte), volverás a ser polvo, porque polvo fuiste y el espíritu (o aliento de vida) volverá a Dios, pues él fue quien lo dio.” (Ecle. 12:7, en la versión Traducción en lenguaje actual). (Acotaciones nuestras).

La cuestión está, en que si bien con la vida hemos pagado la deuda, ello de poco nos sirve como seres vivientes, pues resulta que al morir dejamos de existir y sin solución de continuidad, por lo que se acabó todo lo que se daba: sencillamente no hay más…… y lo cual es terrible, porque el ser humano está creado para vivir y lo prueba el hecho constatado, que la idea de la muerte no está en sus genes:

Todo lo ha hecho bello a su tiempo. Aun el tiempo indefinido (o el sentido de la eternidad) ha puesto en el corazón de ellos, para que la humanidad nunca descubra la obra que el Dios verdadero ha hecho desde el comienzo hasta el fin.” (Ecle. 3:11). (Acotación nuestra).

Y es aquí, en este preciso y trágico momento del ser humano, cuando entra en juego el más maravilloso regalo que Dios jamás ha hecho al hombre y que es el sacrificio vicario de Su propio Hijo, Jesucristo, como “rescate correspondiente por todos” (1 Tim. 2:5-6); y que devuelve a los descendientes de Adán y no responsables por tanto, del pecado de este (hacemos esta aclaración, porque contrario a lo que muchos afirman, ni Adán ni Eva serán resucitados y algo de lo que hablaremos en un próximo artículo), la posibilidad de vivir otra vida ya exenta de la imperfección que genera el pecado, mediante la dádiva divina de la resurrección y lo cual nos introduce de lleno, en el cuándo esta se llevará a cabo para que la misma tenga lógica y sentido…… por lo que para hacernos entender en lo que pretendemos decirles, permitámonos un ejercicio de imaginación y acompáñennos en la visualización de una escena celestial, en la que mostramos una hipotética conversación entre nuestro Excelso Creador Jehová y Su Hijo Jesucristo, en el momento de morir una persona, la que sea, eso es, justa o injusta; y veamos a Jehová diciendo lo siguiente:

Mira hijo, fulanito, sotanito y menganito acaban de morir y por lo tanto, ya están en paz conmigo y no me deben nada: yo tengo sus vidas y ellos han vuelto al polvo de la tierra…… por lo tanto, deuda satisfecha.”

A lo que Jesucristo responde:

Cierto es, pero recuerda que tú ofreciste mi vida por sus pecados y yo acepté gustoso dicho sacrificio, por lo que ahora sus vidas me pertenecen a mí, pues las compré con mi sangre sin pecado.”

Y esta es la respuesta de nuestro Amoroso Creador:

Es verdad y por ello, te he dado el poder de resucitarlos y devolverlos a una nueva vida en perfección durante tu reinado y ayudarles durante ese tiempo, si son “justos”, a que continúen en su justicia y si son “injustos”, ayudarles a regresar al camino de la justicia…… ya al término de los mil años, les dejaremos que sean ellos mismos los que determinen que quieren hacer con su vida, mediante la prueba que significará el soltar de nuevo a Satanás.”

Volviendo ya a la realidad y pidiendo disculpas por ser tan “horterillas” en nuestros ejemplos gráficos, queda claro que la “segunda” resurrección y para que cumpla con su objetivo, tiene que producirse durante el período milenario; y que ello es así, luego no fruto de nuestra fértil imaginación, lo comprobamos cuando leemos Rev. 20:11-15 y que nos coloca en el mismo momento en que Jesucristo toma el control de las cosas en la tierra y espacio de tiempo, en donde inicia el llamado “reino milenario de Dios”:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él (Jesucristo). De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos (eso es, nueva información). Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos (obviamente, hechos posteriores a su resurrección, pues de lo contrario lo dicho en Rom. 6:7 y 23, sería mentira). 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego.” (Acotaciones nuestras).

Obviamente, el verso 11 nos coloca en el momento que inicia el reinado milenario y algo que pensamos haber dejado claro en nuestro artículo del 29/01/12 “El misterio del “gran trono blanco”…… ¿antes o después del milenio?” y en dónde también hablamos de la “segunda” resurrección…… por lo que no estaría de más y tómenselo como una simple sugerencia, que le dedicaran un poco de atención, por la información complementaria que añade a este escrito que están ustedes leyendo. Ya volviendo a lo que estábamos, este pasaje que acabamos de leer, nos está hablando de una gran resurrección durante el reinado milenario de Cristo, pues es durante el mismo que se produce la entrega por parte del mar y de la muerte y el Hades de todos los muertos sin excepción (prescindiendo de si son “justos” o “injustos”, pues ni el mar, ni la muerte, ni el Hades pueden establecer diferencia alguna, obviamente) y con lo que se lleva a cabo, la razón de ser del reino milenario de Cristo, eso es: la resurrección de los muertos y sin la cual, el reino de Dios no tendría ningún sentido. Y es que de lo contrario, que nos explique alguien qué objetivos, aparte del citado, pudieran ser tan esperados durante esos mil años de gobernación divina; de hecho, esta esperanza de la resurrección, es la que llevó a Pablo a decir que “si los muertos no han de ser levantados, comamos y bebamos, porque mañana hemos de morir” (1 Cor. 15:32); luego lo que Pablo vino a decir, es que si no existe una resurrección de los muertos, nada tendría sentido y por lo que no habría razón alguna para mantener uno una conducta correcta y ajustada a los requisitos divinos, pues si la muerte acabara todo, todo esfuerzo sería en vano. Pero es que resulta que la gran promesa de Jesús para el hombre, tuvo que ver con una resurrección durante el milenio y esperanza final de la humanidad que yace en el polvo de la tierra, para conseguir la vida eterna y lo que nos devuelve al origen de este escrito:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29).

Y palabras de Jesús que solo significan, que aquellos que después de su resurrección observen una conducta correcta cuidando la parte espiritual, que les permita al término del milenio superar la prueba final, dicha resurrección habrá sido una “de vida”, mientras que aquellos que se habrán aprovechado de las ventajas materiales de vivir en un paraíso en perfección física, pero habrán descuidado el fortalecerse espiritualmente, con toda seguridad serán entrampados por Satanás y destruidos eternamente por Dios (Rev. 20:9b)…… y con lo que su resurrección, habrá resultado ser una “de juicio”. Eso es, sencillamente, lo que nos quiso decir Jesús y como aviso a navegantes, para aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación” y a los que posteriormente vayan resucitando durante el milenio: no dormirse en los laureles y aprovechar bien el tiempo, pues el simplemente pasar al nuevo orden de Dios, bien sea sobreviviendo a la “gran tribulación”, bien sea a través de la “segunda” resurrección y que imaginamos será progresiva en el tiempo, no garantiza en manera alguna el alcanzar la vida eterna…… para ello, habrá que tenérselas tiesas primero, con el “amigo” de los cuernos (Rev. 20:7-8).

Sin saber si lo hemos conseguido, lo cierto es que con este escrito hemos intentado probar que la mencionada “enseñanza” de las dos resurrecciones de Juan 45:28-29, propuesta por una gran mayoría de autores de temas bíblicos, eso es, una “primera” al inicio del milenio para vida de los “justos” y una “segunda” para juicio o destrucción eterna, al final de los mil años para los “injustos” es sencillamente un disparate sin pies ni cabeza. Y “enseñanza” que para más inri, se produce a partir de la incorrecta aplicación de determinado texto bíblico y que probablemente, ni siquiera es un texto como tal, sino una mera acotación aclaratoria de la “calidad” diferencial entre dos distintas resurrecciones (la de Rev. 20:6 y la de Juan 5:28-29) y de ahí, que alguna traducción coloque dichas palabras entre paréntesis, lo cual probaría como correcta nuestra afirmación en el sentido que dichos autores mencionados, lo más cercano que han leído de la Biblia es la hoja dominical de sus respectivas parroquias. Y siendo el texto pésimamente entendido y rematadamente mal aplicado, el de Rev. 20:5 y del que damos una amplia explicación, en nuestro artículo del 19/08/10, bajo el título “El incomprendido pasaje de Rev. 20:5”.

Dicho lo cual y si lo tienen a bien, les dejamos con la consideración de los dos artículos de referencia mencionados, eso es, este último y el señalado del día 29/01/12, pues ambos complementan al actual…… al tiempo, por supuesto, que nos ponemos a su disposición para cualquier consulta que crean oportuno formularnos.

MABEL

domingo, 31 de marzo de 2013

¿Cuán realista es, en nuestros tiempos, el creer en Dios? 

Es cierto que en el mundo en que vivimos, tecnológicamente tan desarrollado, la idea que persiste en un inmenso sector de llamada cristiandad es la de no creer que los gravísimos problemas en los que está envuelto el mundo en estos momentos, tendrán solución solo mediante una intervención directa de nuestro Creador; pues la mera proposición de dicha idea es considerada como una simple entelequia, propia de gente retrógrada y sin percepción de la realidad que las rodea, por tanto de ignorantes que no están “al día”…… y si no, coja usted una Biblia y váyase por ahí diciendo que esta es la que nos explica como Dios acabara con nuestros males y verá lo pronto que la mandan a hacer puñetas. Excusamos decir, lo que le puede ocurrir si toma tan noble decisión con aquellos que no reconocen las Escrituras como el libro inspirado que es por el Creador del Universo y lo que este contiene, Jehová Dios y que tachan a los que lo usan, como de “infieles”…… por lo general se suele recordar a esos esforzados como “mártires”.

Y de lo cual los autores de este blog (ex-TJ) tenemos mucha experiencia (por supuesto, no en el segundo supuesto mencionado), pues ambos tenemos más de treinta años de militancia en dicha organización y lo que ello implica en miles de horas de predicación en la calle Biblia en mano…… en fin, ya conocen la forma de llevar su “apostolado” por dichos señores. Pues bien, su ustedes nos pidieran que resumiéramos en una sola frase nuestra dilatada experiencia en la predicación de puerta en puerta, sería esta: “¡No me interesa!”…… y es cierto que algunas de las doctrinas de esa organización a la que nos referimos, la Watchtower, son y por decirlo suavemente, manifiestamente mejorables; pero esto es una cosa y otra muy distinta, que aquello de lo que no quiera hablar una persona, sea de Dios. Pues a aquella que sí le gusta hablar de Este y siempre teniendo la Biblia como referente, no le importa defender sus creencias, tanto si el que está enfrente es TJ, católico, protestante o lo que sea, pues el que en última instancia lo que prevalece es la opinión de Dios por medio de Su Palabra; por lo que habría que entender y como ya hemos señalado, que lo que se nos quería decir con ese “¡No me interesa!”, no era tanto que no querían hablar con nosotros por ser quién éramos, sino que lo que no querían esas personas a las que visitábamos era hablar de Dios, prescindiendo de quien fuera su interlocutor…… y si no, lo dicho: llame a cualquier puerta y díganles a los que están detrás de ella, que les viene a hablar de Dios y ya nos contará como le ha ido la cosa.

Ahora bien, si no es realista según esas personas, el pensar que Dios vaya a tomar acción para remediar el “zapitoste” que tenemos montado aquí abajo y que ya está adquiriendo tintes dramáticos ¿sería más realista el pensar que es el hombre el que puede poner remedio a un entuerto que el mismo ha provocado?¿Cuán realista es en todo caso y como suelen decir esas personas para justificar su posición, que las cosas aunque algo “achuchaillas”, se irán solventando por sí solas, pues en realidad estaríamos hablando de “ciclos” por los que siempre ha pasado la humanidad? ¿Es realista de verdad, el pensar que las cosas se arreglarán por si mismas, como afirman algunos miembros de las clases estratégicamente colocadas? Porque algo que sí es real, es el “tinglao” que tenemos montado en este valle de lágrimas y que precisa de rápida solución, pues está en juego a medio plazo (sino a corto y que es lo más seguro) la pervivencia de la humanidad como tal; por lo que vamos a considerar algunos de los potenciales peligros que nos acechan…… independientemente claro está, de otros peligros tan probables, como el que nos alcance una “chinita” de esas que errantes por el espacio, de cuando en cuando pasan “rozando el larguero” o que se monte “la mundial” con una guerra nuclear y que nos las pintamos solos para crear las condiciones idóneas para ello. Por lo que estaríamos en estos dos casos mencionados, hablando de algo que puede ocurrir…… o no; sin embargo, vamos a hablar ahora de tres problemas que van a ocurrir y que es algo “dudosillo” que se arreglen por sí mismos.

Porque es cierto, por ejemplo, que cíclicamente nuestro astro rey, el sol, ha tenido una fuerte actividad magnética y que actualmente conocemos como “tormentas magnéticas” que inciden fuertemente en la “magnetosfera” o campo magnético de la tierra y que es el que nos defiende de estos “ataques” y que por otra parte, se han producido desde que el mundo es mundo sin que siquiera fueran percibidos por el ser humano, como no fuera por el aumento y alcance de las bellas auroras boreales…… claro, eso mientras la humanidad en general se desenvolvía en un ambiente rural y sin dependencia alguna de la electricidad y la moderna tecnología. Ya cuando el hombre empezó a “jugar con fuego”, resulta que ya empezó a “quemarse”, pues en 1.859 el Sol y en uno de esos ciclos mencionados, dio un “estornudo” y nos mandó una andanada, eso es, lo que conocemos como una “tormenta electromagnética” y que se cargó en tan solo unos segundos el incipiente sistema de telégrafos existente en esos tiempos, quemando el cableado e incendiando algunas terminales en Europa y EEUU…… y porque eso es lo que había en esos momentos, pues la luces de las calles en las grandes ciudades para alumbrar la noche, aún era de gas; ahora bien ¿qué ocurriría en un mundo totalmente dependiente de la tecnología y esta a su vez, de la electricidad, si de nuevo se repitiera algo parecido y que todo indica volverá a ocurrir en este año 2.013 o principios del 14, a tenor de la actividad que se observa actualmente en el Sol, con el agravante que se prevé que dicha tormenta sería corregida y aumentada en comparación con la que ocurrió en 1.859?

Pues según los expertos en el tema y resumiéndolo al máximo, lo siguiente: todo aquello que se mueve con electricidad y en este momento es todo, quedaría instantáneamente “frito”, el mundo se quedaría a oscuras y sencillamente se pararía; desde satélites hasta el último surtidor de combustible quedarían inutilizados, pasando por la paralización de hospitales, ascensores, bombas de agua que la elevan hasta el último piso de esos inmensos bloques que son los rascacielos, aires acondicionados, calefacciones, sistemas de navegación aérea o marítima, desabastecimiento de los grandes supermercados por falta de transporte y todos los etc. que quieran ustedes añadirle a apartir de su fértil imaginación. Porque todo aquello que llevara un chip quedaría inutilizado: su ordenador, teléfono móvil, la centralita de su automóvil, etc. etc. etc.; en definitiva, que retrocederíamos en el tiempo a la sociedad rural de la edad media, pero con el “pequeño” detalle que no estamos preparados para ello y lo que significaría la práctica extinción de la humanidad como especie…… ¡y solo porque el Sol habría hecho, lo que ha hecho por miles de millones de años! Por lo que queda claro, que el que con su falta de previsión se ha colocado en mitad de la vía del tren, cuando viene lanzado un convoy a toda “pastilla”, ha sido el hombre al crear esa total dependencia de los sistemas electrónicos (avisado como estaba) y de los que, repetimos, somos totalmente dependientes en nuestro día a día…… pero veamos otra.

El hombre y en su necesidad de proveer la energía suficiente para su voraz desarrollo industrial, ideo lo de las centrales nucleares y que posteriormente extendió a su industria militar (buques de superficie y submarinos movidos por energía nuclear, así como ojivas nucleares) y olvidándose de un pequeño “asuntillo”: que eso, la energía nuclear, genera residuos contaminantes que hay que depositar en algún sitio y residuos que son letales para la vida (radiación nuclear). Ya ni hablemos, en caso de accidente como el ocurrido en 1.979 en la central de Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania, en donde miles de habitantes fueron evacuados ante la nube radiactiva que se formó, en una franja de unos treinta kilómetros cuadrados.

O el que en 1.986 ocurrió en Chernóbil (Ucrania), en donde la explosión de un reactor causó el mayor accidente nuclear de la historia, pues fueron arrojadas a la atmósfera unas 200 toneladas de material fisible con una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas, como la que fue lanzada sobre Hiroshima. Posteriormente y según los expertos ucranianos, dicho accidente se cobró la vida de más de 100.000 personas en Ucrania, Rusia y Bielorrusia (los países más afectados por la catástrofe), cifra que organizaciones ecologistas, como “Greenpeace”, elevan hasta 200.000…… y que sus efectos aún perduran y perdurarán por generaciones futuras, en la forma de malformaciones genéticas.

Igual se podría decir de lo ocurrido en la Central nuclear Fukushima I (Japón) el 11 de marzo de 2011 y que originó una serie de incidentes en cadena, tales como las explosiones en los edificios que albergan los reactores nucleares, fallos en los sistemas de refrigeración, triple fusión del núcleo y brutal liberación de radiación al exterior y directa consecuencia de los desperfectos ocasionados por el brutal terremoto y posterior tsunami que devastó la parte oriental de Japón..... y cuyos efectos negativos, no solo persisten, sino que aumentan con el paso del tiempo, tanto en gravedad como en radio de acción. Pero claro, ese material residual de la energía atómica y que se mantiene activo por miles de años, bien hay que colocarlo en algún sitio y para lo que se han usado distintos sistemas: desde minas subterráneas abandonadas, a hundirlos en barriles forrados de hormigón en las profundidades de los océanos, o en algunos casos en silos construidos a propósito…… y algo que ya está causando graves problemas, es que estos depósitos en tierra de residuos radioactivos están colapsados, ya dejando aparte el hecho de que los recipientes que los contienen son de materiales que se degradan mucho más rápido que el producto altamente tóxico que contienen y por lo que un día u otro, todos esos miles de barriles lanzados al mar o colocados en antiguas minas abandonadas en las entrañas de la tierra, se romperán soltando toda esa letal carga tanto en la tierra, como en el mar, así como en la atmosfera…… y entonces ¿qué pasará con las personas que vivan en esos momentos? Pero para que no decaiga la fiesta, tenemos otro fenómeno que muchos pasan por alto y de más corto plazo, que más pronto que tarde nos va a poner las “peras al cuarto”: la expansión demográfica.

Porque la realidad es que vivimos en un planeta con un espacio habitable limitado, con unos recursos limitados y cada día que pasa somos más personas que dependemos de ellos, pues el número de habitantes en la tierra crece a un ritmo desmesurado; por ejemplo: si a comienzos del siglo XX, sobre 1.913 más o menos, estaríamos sobre los 1.800 millones de habitantes, actualmente en 2.013 somos más de 7.084 millones, lo que significa que mientras para alcanzar la cifra de población de 1.800 millones en 1.913, se precisaron más de 4.000 años (mal contados y desde los días de Noé), en tan solo 100 años casi hemos cuadruplicado dicha cifra…… y con el agravante que se calcula que de seguir con esta progresión, para 2.050/60 habremos alcanzado los 9.000 millones de personas.

Ello implica más espacio para la vivienda y en consecuencia menos suelo para el cultivo de alimentos, cuando paradójicamente se necesitaría mucho más para abastecer de ellos a tant0 personal y contrasentido este, que aumenta a pasos agigantados; por otro lado, más necesidad de recursos materiales para atender la demanda de tanto gente y que se traduce en más consumo de energía, bien sea fósil (petróleo), nuclear (y con los problemas que hemos señalado), más industrias y todo ello con los efectos contaminantes que resultan en una alteración de los ecosistemas naturales, en fin ¡todas esas cosas que se pueden imaginar ustedes, si medianamente están puestos en el tema!...... luego ¿creen los más optimistas, que será el hombre el que puede solventar en todos los órdenes, una situación que se le ha escapado ya de la manos y que necesita de una pronta solución, sino no queremos desaparecer como especie? Porque la realidad es que nos enfrentamos a tres bombas de tiempo que más pronto que tarde nos van a estallar en plenas narices…… y puesto que el más elemental sentido de la lógica nos dice que no le es posible al hombre, el arreglar aquello que no ha sabido mantener, no tenemos más remedio que aceptar que sin la intervención directa del Creador de todas las cosas (y que el “espabilao” del hombre ha puesto patas arriba, pues ha estropeado todo aquello en que ha metido mano), no es posible el salir del follón en el que nos hemos metido. La Biblia por otra parte, no es parca en cuanto a identificar las causas del “maremágnum” en el que estamos inmersos hasta las “cachas” y a la verdadera razón detrás de ello:

Más sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate.” (2 Tim. 3:1-5).

Luego según leemos en dicho pasaje, la razón por la que estaríamos viviendo tiempos tan “críticos y difíciles de manejar”, es porque “los hombres” serían de determinada condición, de la cual derivarían los nefastos resultados que acompañan a nuestra generación. Ahora bien, lo que está claro entonces, es que con esos “mimbres no se puede hacer el cesto” eso es, que le es imposible al hombre poner coto al asunto de manera satisfactoria…… y ello, mal les pese a algunos, nos lleva a dirigir nuestra atención a las Escrituras y en donde nuestro Creador nos explica, no solo la razón de porqué estamos como estamos, sino lo que se propone hacer en auxilio de su creación humana:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Y que estamos ya en “el tiempo señalado” para que Jehová Dios tome cartas en el asunto, queda perfectamente establecido, solo con ver lo cerca que está el hombre de “arruinar”, o sea, de destruir el planeta en su disparatada deriva…… ¿o que creen esos realistas que confían en el hombre para que “arregle” el mundo y por citar un caso de máxima actualidad, que puede ocurrir si a algún descerebrado de Corea del Norte se le ocurre continuar en sus bravuconadas y le manda un misil como regalo de Pascua a una ciudad norteamericana, o dependencia militar de EEUU en el pacífico? Recordemos que todos los países de ese entorno y que podrían intervenir en el asunto, tomando partido por uno u otro contendiente, tienen amplios arsenales nucleares y lo que podría derivar en una conflagración nuclear a nivel mundial; y si ello fuera así, la destrucción del planeta como lugar habitable estaría más que asegurada…… de hecho, si semejante situación aún no se ha producido, es por la plena convicción que tienen los gobiernos que poseen armas nucleares o de destrucción masiva, que de producirse un enfrentamiento de alcance mundial, no habría ni vencedores ni vencido: sencillamente todos seríamos reducidos a cenizas. Lo que nos lleva a aquellos que esperamos en la promesa que Dios nos da, por medio de Su Palabra, la Biblia, a confiar en que Este no permitirá que las cosa lleguen al extremo de que el hombre se auto destruya y borre la vida de sobre el planeta.

Por otra parte y prescindiendo de lo mencionado, en las Escrituras se nos dan diversas profecías, que a modo de señales identifican nuestros tiempos, como aquellos en que se tomaría acción directa sobre la humanidad, por parte del Creador de la misma…… y hay una de ellas que por su peculiaridad nos llama mucho la atención, pues se está cumpliendo antes nuestra mismas narices y que nos muestra, sin lugar a duda alguna, que dicho momento lo tenemos ya encima:

La declaración formal contra Damasco: “¡Miren! Damasco quitada de ser ciudad y ha llegado a ser un montón, una ruina pútrida.” (Isa. 17:1).

Que esta profecía apunta directamente a los tiempos actuales, lo demuestra el hecho de que jamás se ha cumplido, pues la ciudad de Damasco y capital de la República Árabe Siria, es la ciudad continuamente habitada más antigua del mundo, eso es, que nunca pasó por lo que dicen esas palabras de Isaías…… es la única ciudad de las que aparecen en la Biblia que nunca ha sido total o parcialmente destruida. Sin embargo, eso es lo que está sucediendo ahora ante los ojos de la humanidad, porque ¿en qué condiciones de habitabilidad está actualmente dicha capital? Porque bíblicamente el término ciudad tiene la connotación de seguridad personal para sus habitantes; no obstante, lo que vemos actualmente en sus calles, solo es ruina, desolación, cadáveres por todos lados, sin agua, sin luz, sin gas, etc., eso es, la desolación total; prescindiendo, eso sí, de que el cumplimiento de la profecía implicara su total destrucción y lo que se puede conseguir con una ojiva nuclear de efectos reducidos, lo que la dejaría igual que Hiroshima después de la bomba atómica y acto que quizás se pueda llevar a cabo a no tardar, para cortar radicalmente con un conflicto que se va enquistando progresivamente y que acabará por implicar directamente a los países vecinos…… pero en todo caso, algo muy cercano en el tiempo, por cómo se están desarrollando los acontecimientos.

Ahora bien, estando las cosas así, uno podría ceder al temor y pensar que bien sea por “h” o por “b”, realmente lo que se nos viene encima es para ponerse a temblar…… sin embargo y en una muestra de que no hay porque temer nada y que estamos en el momento en que nuestro Creador va a tomar acción e intervenir en las cosas de la tierra, tenemos la siguientes palabras de Jesús:

Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.” (Luc. 21:28).

Luego en lugar de ceder al temor y a la desesperación y teniendo en cuenta que las cosas no están “comenzando” a suceder, sino que más bien hace tiempo que empezaron a suceder y que ya no se puede aguantar por mucho tiempo la situación de las mismas, más convencidos tendríamos que estar de que la intervención divina en las asuntos de la humanidad, para una total restauración está al caer y que es la única opción posible y por tanto, la más realista; veamos que nos dijo el apóstol Pedro en su momento:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:21).

No obstante y ante el negro panorama quetenemos por delante, la cuestión podría ser si esos “tiempos” señalados, no llegarán tarde ya para evitar la debacle mundial, pues siempre hay que tener en cuenta el factor humano y que no nos libra de que algún descerebrado pulse el “botón” que no debe y se entre en un punto sin retorno…… pero hemos dicho hace un momento, que Jehová no permitirá que eso suceda, pues antes de que el hombre arruine la tierra, el destruirá a aquellos que lo intenten (Rev. 11:18). Por lo que una destrucción en masa de la humanidad no se puede producir, como causa directa de alguna de las posibilidades existentes que hemos barajado, porque en la profecía de Daniel se nos marca la ruta de los acontecimientos a producirse en cuanto inicie la profética semana 70 y nada se nos indica en ella, que nos permita pensar en tal posibilidad; no obstante y para más información sobre el tema, pueden acudir a nuestro artículo del 07/02/12 “La Biblia…… y el año 2012”.

Y allí leerán que dicha semana se abre con la aparición del personaje “anticristo”, que confirma un plan de paz entre las naciones y lo que da inicio a tres años y medio de cierta tranquilidad…… cierto es que no sabemos si eso se producirá después de algún conflicto bélico (en todo caso de ámbito local) o antes de que este se produzca y que sería lo razonable; pero que en todo caso, repetimos, nada indica en esa profecía de Daniel que la humanidad en su conjunto haya sufrido percance grave alguno. Espacio de tiempo el mencionado que será usado para llevar a cabo la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 (Rev. 11:3); una vez finalizada esta, es cuando se abre la caja de los truenos e inicia la “gran tribulación” por los restantes tres años y medio que faltan para completar dicha profética semana y que dará paso, ya al reino de Dios anunciado. Y detalles de cómo se producirá todo ello, que los tienen en nuestro artículo “¿Qué ocurrirá con nosotros, en la ya cercana “Gran Tribulación”?” del 08/11/12.

Todo considerado, queridos lectores, lo verdaderamente realista en este mundo sumido en la más espantosa de las confusiones y lo que le lleva directo a la autodestrucción, es el confiar en que nuestro Creador nos librará de esa pesadilla, pues Este fue el que dijo lo siguiente:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, que la formó aun para ser habitada: “Yo soy Jehová y no hay ningún otro. 19 En un escondrijo no hablé, en un lugar oscuro de la tierra; ni dije yo a la descendencia de Jacob: “Búsquenme sencillamente para nada”. Yo soy Jehová, que hablo lo que es justo, que informo lo que es recto.” (Isa. 45:18-19).

Se nos podría decir más alto ¡pero más claro, no!

MABEL

martes, 26 de marzo de 2013

¡Hombre, ya que se ofrece…!

… aprovecharemos la oportunidad! Y es que resulta queridos amigos que nos leen, que el “ínclito” Apologista Mario Olcese y en uno de sus últimos videos de su canal en YouTube, concretamente en el titulado “Los vasallos del reino de Cristo, no son los de la grande muchedumbre” (24/03/13) y orientado a los TJ (y por supuestísimo a un servidor), lo termina con estas palabras:

“…bueno, esto es lo que quería comentarles hasta el momento y si tienen alguna pregunta me la pueden hacer sin ningún tipo de temor, pues podemos conversar cuantas veces quieran…… y por supuesto, también mi querido amigo D. Armando López Golart, el caballero español.”

Claro, la cuestión Sr. Olcese, está en que el “caballero” español y desde hace algún tiempo le tiene formuladas unas cuantas, sin que hasta el momento haya habido respuesta alguna por su parte…… pero puesto que dicen ¡qué arrepentidos los quiere Dios!, aprovecharemos la circunstancia y se las formularé de nuevo, por si en esta ocasión suena la flauta, aunque solo sea por casualidad; vamos allá:

: El significado concreto del Sal. 45:16. 

: Lo que se nos representa y la idea que se nos transmite en Rev. 14:1, a la luz del Sal. 2:6. 

: Si Jehová había rechazado al Israel natural del acceso al reino, según Mat. 21:43 ¿a cuál Israel se refería Pablo en Gál. 6:16, cuando habló del “Israel de Dios”? 

: Si la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 no muere, sino que sobrevive a la “gran tribulación”, por lo que pasa con vida al nuevo orden o reino de Dios y por lo tanto, no puede participar de la primera resurrección de Rev. 20:6 y que es la que da la inmortalidad, así como el derecho a reinar con Cristo ¿cómo puede ser, según afirma usted, que los miembros de la “gran muchedumbre pasen a reinar con este? 

: Si según su enseñanza en el sentido que tanto los notables del AT, como los cristianos de todos los tiempos tienen que reinar con Jesucristo en el milenio…… ¿sobre quiénes reinarán entonces? 

: ¿De cuántos grupos de personas se nos habla en Rev. 7 y que estarán presentes en el reino de Dios, tan pronto como este eche a andar…… y ya puestos, qué posición ocupará el uno, con respecto del otro?

Y dado que cada una de ellas desmonta alguna de sus “enseñanzas”, dudo mucho que usted me las responda, al menos con principios bíblicos bien fundados por delante que sostengan sus argumentos, puesto que si así lo hiciera tendría usted que rectificar muchas de sus creencias y lo que implicaría el dar de nuevo la razón a un servidor, el “vasallo españolillo”; recuerde que de momento, ya lleva dos rectificaciones: la de los “millones, miles de millones” que con Cristo tenían que reinar, por una parte y por otra, la de los “santos” del AT que resulta que ahora y según la última ocurrencia contenida en sus recientes artículos (algo de lo que ya le he hablado), resulta que tampoco podrán reinar en el milenio y algo que usted siempre ha defendido con pertinaz empeño…… o en su defecto y si no las responde de una manera clara y entendible, quedará demostrado, no solo yo tengo razón en mis planteamientos, sino que una vez más, usted no cumple con su palabra. No pase por alto el hecho de que en su video/artículo “¡No, Don Armando, usted debe responderme esto primero...!” (12/03/13), al final del mismo me decía que si yo le respondía “primero” a lo que me demandaba, usted atendería mis preguntas “después”…… o al menos eso era lo que se podía deducir de sus palabras; sin embargo los hechos demuestran que dos semanas nos contemplan y usted continúa sin hacerlo, cuando el caso es que sí ha escrito diferentes artículos intentando rebatir el contenido de la respuesta que yo sí di a su exigencia y de forma inmediata, luego incumpliendo usted con lo pactado: si yo le respondía primero a usted, usted me respondería después a mí.

Pero puesto que de nuevo parece ofrecer la posibilidad de atender a mí petición, veamos si ello es así y podemos reconducir las cosas entre usted y un servidor…… soy capaz hasta de retirar todos los “piropos” que le he dedicado ¡fíjese usted! 

Atte.

Armando López Golart

lunes, 25 de marzo de 2013

¡Notición! Apologista Mario Olcese reconoce, implícitamente, haberse equivocado en otra de sus “grandes” enseñanzas.

Pero que de ser eso así y lo es, resultaría que de nuevo nos ha estado engañando desde hace años con otra de sus disparatadas ocurrencias y encima, como en el caso de los “millones, miles de millones” que con Cristo tenían que reinar, de tan infausto recuerdo y primer error reconocido, después de habernos estado discutiendo hasta la saciedad nuestra objeción ante tan disparatado planteamiento y al que nos vamos a referir a continuación. Para ello, recordemos en primer lugar, el planteamiento que el Sr. Olcese aún mantenía hace tan solo un par de meses y refiriéndose a personajes del AT, tales como los Abraham, David, Daniel, Noé, Moisés, etc., etc., etc. y que comúnmente se les identifica como los “notables” o “santos” del AT, en el video/artículo “¿Qué premio recibirán los notables o beneméritos fieles del antiguo testamento?” (13/01/13) y rebatido constantemente desde este blog (y ahí está la hemeroteca, por si D. Mario tiene alguna duda), en el sentido de que estos “notables” reinarían durante el milenio junto a Cristo…… y artículo del que, como tenemos por costumbre, transcribimos algunos fragmentos para probar la veracidad de nuestra afirmación:

Esto muestra claramente que la iglesia de la Edad del Evangelio es realmente añadida a, y perfeccionada con, los fieles pre-cristianos comenzando con Abel y terminando con Juan el Bautista.

Algunos de estos antiguos que fueron “llamados” por Dios incluyen a Noé, Abraham, Moisés, Rut, Jonás, Isaías, Jeremías, Ezequiel, todos los profetas y de todos los escritores de la Biblia, por nombrar sólo algunos.”

Y prescindiendo que en ese listado de los “llamados” por Dios a reinar con Su Hijo, el Sr. Olcese y en una muestra más de su supina ignorancia del contenido escritural, nos coloca a Rut (una mujer) entre estos y dando a entender con ello, que las mujeres también pueden reinar con Cristo, cuando la realidad bíblica nos muestra que estas no pueden participar en el gobierno del reino, ni en nada que implique autoridad sobre el varón (ver nuestro artículo “Ungidos…… ¿y ungidas?” del 14/07/11), el hecho que queremos destacar es que D. Mario y hace de ello solo un par de meses, aún nos estaba diciendo que personajes destacados que vivieron siglos antes de Jesucristo, sin lugar a duda alguna reinarían con este en el reino de Dios; unos párrafos más adelante en el artículo del que estamos citando, nos confirma esta idea al decir lo siguiente y añadiendo más contundencia a su argumento:

Concluyendo en el verso 40, se da a entender que los notables del AT recibirían su “mejor resurrección”, junto con los fieles de la edad de la iglesia evangélica cristiana.

Lo que se quiere dejar bien establecido es que los beneméritos de la antigüedad y de la Iglesia, tendrán la misma posición y destino privilegiado JUNTOS.” (Negritas nuestras).

O como ya hemos apuntado, que dichos personajes como un todo, eso es, los “santos” del AT (Abraham, David, Daniel, Moisés, ect.), más los “santos” del primer siglo o la época del evangelio, los Pedro, Pablo, Juan, etc., etc., reinarán todos ellos junto a Cristo en el venidero reino de Dios…… y planteamiento al que desde este blog nos hemos opuesto desde un principio como piratas berberiscos (por aquello de que dicen que fueron los peores), con nulos resultados, obviamente. Sin embargo, dicho planteamiento sostenido por años en multitud de artículos de Apologista y causa de numerosos enfrentamientos entre dicho caballero y los autores de este blog, de pronto ha sido desechado y cambiado por otro de un plumazo, sin decir nada del porqué de dicha decisión. Y es que si ustedes han estado al tanto de los últimos videos del Sr. Olcese, habrán notado que este ha estado enseñando y sin dejar resquicio a la duda, que los que reinarán con Jesucristo durante el milenio y apoyándose para ello en Rev. 20:4, son ahora aquellos que habrán sido muertos durante la venidera “gran tribulación” a manos de la “bestia” (Rev. 11:7), por resistirse a someterse a ella y aceptar su “marca”…… algo que pueden ver y oír, entre los minutos 16 al 20 de grabación en su video “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) y en donde esa catástrofe intelectual con patas, que responde al pomposo nombre de Apologista Ing. Mario A. Olcese Sangineti y diplomado en teología por el Instituto Baxter de Honduras, nos deja perfectamente claro además ¡pásmense ustedes!, que esas personas mencionadas resultan ser los miembros de la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y que ya tiene delito la cosa, pues lo que se nos dice de esa muchedumbre incontable, es esto:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Luego es obvio que dicha “gran muchedumbre” la componen personas que no han muerto durante la citada “gran tribulación”, sino que como nos dice el pasaje en cuestión, estas “salen” de ella y lo cual significa que sobreviven a la misma, por lo que pasan con vida al reino de Dios…… luego si los miembros de esta “gran muchedumbre” resulta que no han muerto durante la “gran tribulación” y si hacemos caso a lo que nos “enseña” ahora el propio Sr. Olcese, razonablemente no pueden reinar con Cristo en el milenio; recordemos que dicho “caballero” se apoya para defender su nuevo planteamiento, en una catastrófica interpretación de Rev. 20:4 (en otro artículo hablaremos de ello), en donde se lee lo siguiente:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (en definitiva, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje, ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

No obstante, el Sr. Olcese se ratifica en lo afirmado, en el reciente video/artículo “¡La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo!” (18/03/13) y en donde nos repite en varias ocasiones (y ahí tienen el video para comprobarlo, queridos lectores) que esos que han de reinar durante el milenio, tienen que aparecer en los “últimos tiempos”, eso es, durante la “gran tribulación” aún por venir, pues este “nomber one” de la interpretación bíblica y según nos dice ahora (y en total contradicción, con lo que nos estuvo diciendo por años y hasta hace unos días), solo aquellos que enfrentan dicho evento y son “degollados” o asesinados en el mismo, por no aceptar la marca de la “bestia”, son los que han de ocupar tan regia posición. Y enfoca su atención, como ya hemos señalado, hacia la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, sencillamente porque van vestidos de blanco y que solo significa en terminología bíblica, que uno tiene la aprobación de Dios…… nada más; pero que como acabamos de ver en la lectura de Rev. 7:13-14 y repetimos el argumento para énfasis, estaríamos hablando de personas que lejos de morir asesinadas en dicha “gran tribulación”, resulta que “salen” de ella, o sea, que sobreviven a la misma y por lo que pasan con vida al reino de Dios. Luego lo que dicho “iluminado” realmente nos está diciendo es una cosa totalmente disparatada, pues no puede ser que los asesinados por la “bestia”, luego muertos en defensa de su fe e integridad para con Cristo durante la “gran tribulación” (según Rev. 20:4), sean los mismos que al final de la misma “salen” o sobreviven a ella; por lo que no nos negarán que la cosa y como animalada, no está nada mal…… ¡y encima va el tío y se lo cree!

Pero es que dejando tan esperpéntica barbaridad aparte y centrándonos en el punto al que queremos llegar, resulta y resumiendo el tema, que en dicho video el Sr. Olcese nos asegura enfáticamente que esos futuros reyes y sacerdotes, son personas que han de pasar forzosamente (eso nos afirma dicho “caballero”) por la “gran tribulación” aún por venir, para adquirir dicho privilegio y en virtud de su resistencia franca a la “bestia” y al “anticristo”. Por lo tanto y ya yendo al tema de fondo, si ello fuera así, como con tanta convicción y despliegue de argumentos nos plantea el Sr. Olcese, resultaría que lo por él tantos años defendido en el sentido de que los notables del AT también reinarían al lado de Jesucristo (algo de lo que hace solo un par de meses aún afirmaba, según hemos leído), se va a hace puñetas pues estas personas fallecieron hace milenios y por lo tanto no pueden enfrentar de ninguna manera dicha “tribulación”…… con lo cual, es de todo punto imposible que cumplan con el requisito exigido por Rev. 20:4 de morir “ejecutadas con hacha” o asesinadas por la “bestia” durante la misma y conseguir con ello, el alcanzar el privilegio de sentarse en tronos al lado de Jesucristo:

Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya más salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado. 6 También, su amor y su odio y sus celos ya han perecido y no tienen ya más porción hasta tiempo indefinido en cosa alguna que tenga que hacerse bajo el sol.” (Ecle. 9:5-6).

Y requisito necesario, el sufrir una muerte de martirio para reinar con Cristo, que hace años viene discutiéndonos dicho caballero, pues este nos decía que se podía reinar sin morir en defensa de la fe de uno. Recordemos, entre otros, el artículo “¿Es necesario morir en el martirio para reinar con Cristo?” (29/09/11), en el que rebatía nuestra afirmación en sentido contrario sobre dicho planteamiento y en donde podíamos leer, por ejemplo, esto:

Es decir, lo que Don Armando López está diciendo alegremente, es que todos aquellos que serán reyes y sacerdotes con Cristo en su reino deberán primero morir martirizados como lo fue él mismo, y así merecer resucitar a su misma semejanza con vida inmortal. Y para sostener esta tesis, López esgrime el pasaje de Romanos 6:5, donde dice: Porque si fuimos plantados juntamente con él en la SEMEJANZA de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”. Pues bien, si tomamos literalmente lo que Pablo les dice aquí a los Romanos, ¿qué pasará con el apóstol Juan, quien, según todas las evidencias disponibles, no murió asesinado sino desterrado en la isla de Patmos? ¿Acaso el no reinará con Cristo por haber muerto de viejo? ¿Realmente tendríamos acaso que morir a la misma semejanza de su muerte, es decir, en una cruz, para poder reinar con Cristo en su reino?

Creo que la correcta explicación de Romanos 9:5 está en los versos 3 y 4, en donde se lee lo siguiente: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. Así que, guiándonos por el contexto, lo que Pablo quería decir es que si somos sepultados en su muerte por el bautismo, resucitaremos a su semejanza. Aquí Pablo no está en ningún momento hablando de morir físicamente en el martirio, sino morir y ser sepultados por Cristo en el bautismo. Es el bautismo que no faculta a resucitar a la semejanza de Cristo en novedad de vida. Y sin duda, cuando resucitemos de la tumba, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es (1 Juan 3:2).

Y finalmente, si hay algo que se nos pide para reinar con Cristo es vencer, no necesariamente morir como mártires, sino vencer. Y uno puede vencer sin tener que morir asesinado por causa de Cristo.

Por lo tanto, lo que dice Don Armando López Golart, en el sentido de que uno debe morir martirizado primero antes de poder reinar lado a lado con Cristo, simplemente no es verdad.” (Negritas nuestras).

Sin embargo y sorpresivamente, acabamos de ver que D. Mario y dando un giro de 180 grados con respecto de su anterior “enseñanza”, lo que nos está diciendo ahora y en ese video del 19/03/13 mencionado y del que vamos a citar a partir de ahora, es todo lo contrario de lo que defendió por tanto tiempo y con lo que de nuevo da la razón a un servidor en mi planteamiento por tanto tiempo mantenido, pues ahora nos dice que solo reinan con Cristo “aquellos que han sido “degollados (eso es, asesinados) por causa del testimonio de Jesús” (minuto 1’30 a 2’30 de grabación) y que es lo que desde este blog y como afirma el propio Sr. Olcese en la transcripción hecha de sus palabras, siempre se ha defendido…… lo que aparta, en todo caso y de forma definitiva de la gobernación del reino, a los notables del AT y por lo que estaríamos hablando de una total rectificación de un planteamiento que hasta hace pocos días estaba enseñando aún.

Pero no queda ahí la cosa, pues no solo con dicho nuevo planteamiento se borra de un plumazo a los notables del NT de participar en el gobierno del reino, sino que en ese nuevo enfoque dicho “caballero” nos afirma algo que, por otro lado, rompe ya totalmente con la coherencia de las Escrituras…… porque si se nos dice con referencia a aquellos que han de reinar durante el milenio al lado de Jesucristo, que “no estamos hablando” de personas del primer siglo y eso es lo que nos dice este indocumentado desde el minuto 4’20 al 6’40 de grabación, ello supone que se quedan también fuera de la gobernación del reino, los propios apóstoles y a los seguidores de estos (Juan 17:20) y con los que Jesús en su momento, pactó lo siguiente:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

Recordamos, no obstante y con respecto a esa extraña afirmación, en el sentido de que “no estamos hablando” (y afirmación que hace concretamente en el minuto 4’20/25 de grabación) de personas del primer siglo para ocupar dicha posición de reyes al lado de Jesucristo y ya en el colmo del disparate, que el mismo Sr. Olcese decía lo siguiente, en su artículo del 12/10/2010, titulado “Estar con Cristo ¿qué implica esta frase?”:

Pero lo cierto es que Jesús vino a los Suyos para buscar herederos de su reino, y éstos, por supuesto, eran una manada pequeña comparados con los gentiles del mundo entero. Pero una vez que la mayoría de Su pueblo natural rechazó la oferta del reino, Jesús llamó a los gentiles a través del ministerio de Pablo, y a éstos, les dijo: “Si sufrimos, también REINAREMOS con él; Si le negáremos, él también nos negará” (2 Timoteo 2:12). Así que una participación activa en el reino también le fue ofrecida a una grande multitud de conversos gentiles.” (Negritas nuestras).

Que Jesús vino a buscar a aquellas personas que tenían que gobernar con él y que las encontró, queda palmariamente demostrado y sin que nos lo tenga que decir el Sr. Olcese, por el registro del NT y que nos habla de las personas que tenían dicha esperanza y de las cartas que se cruzaron entre ellas, por lo que no se entiende la salvajada que dice ese indocumentado al afirmar que no podemos estar hablando de personas del primer siglo como reyes en el milenio y con lo que está negando la veracidad de la propia Escritura. Porque si de algo es de lo que no podemos estar hablando, en todo caso es de aquellos que pasan por la venidera “gran tribulación” y sobreviven a la misma, como de futuros reyes en el reino de Dios y como nos acaba de afirmar ese analfabeto estructural…… y es que ¡cuidadito la empanada mental que lleva ese sujeto y que encima pretende darnos lecciones!

Porque el monumental disparate que nos acaba de plantear ese perverso personaje, solo al alcance de un indigente intelectual, rompe con todos los esquemas de la lógica y la razón, sobre los que se apoya el relato bíblico…… y es que no tiene ni la más ligera idea de lo que dice, porque es inconcebible para una mente medianamente amueblada, el descartar y en contra de lo que dice el NT, a esos primeros seguidores de Jesús y con los que este hizo precisamente un pacto para un reino (Luc. 22:28-30), como gobernantes en el mismo y afirmar que solo los que pasen por la gran “tribulación final” que ocurrirá en nuestros días y “venzan” en ella, muriendo como mártires de la “bestia”, ocuparán el cargo de reyes en el milenio; y afirmación que tienen en el minuto 3’20/58 de la citada grabación, en donde literalmente se nos dice lo siguiente de aquellos que con Jesucristo han de compartir reino:

“…… estos individuos son creyentes, que “fueron” fieles…… o que “serán” fieles en todo caso, cuando se produzca la “gran tribulación” en los últimos tiempos, cuando aparezca la “bestia” y el llamado “anticristo” y por supuesto el “falso profeta” que va a incentivar la aplicación de la “marca de la bestia” en la mano o en la frente de los hombres…… y esto nos está hablando de los últimos tiempos…”.

Entonces y si estamos hablando de una selección de gobernantes del reino aún futura, solo hay que entender que si bien hasta el día de hoy, no se sabe quiénes serán aquellos que superarán la prueba en su enfrentamiento con la “bestia”, el “anticristo” y el “falso profeta”, si conocemos a aquellos que no lo podrán hacer, por no poder afrontar dicha “gran tribulación” que les dé la oportunidad de manifestar su lealtad hasta la muerte, pues fallecieron hace milenios y que son los notables del AT, eso es, los Abraham, David y compañía, lo que les aparta obviamente del reinar con Cristo. Porque eso y no otra cosa, es lo que nos dice ese ignorante patológico en sus actuales artículos y con lo que es obvio que rectifica su anterior enseñanza en la que afirmaba que esos notables del AT sí reinarían con Cristo en el milenio…… y con lo que cambia una animalada, por una salvajada.

Luego queda claro entonces y como en el caso de los “millones, miles de millones” y que según ese “espantajo verbenero” que es Apologista Mario Olcese, tenían que ejercer la gobernación real durante el milenio al lado de Jesucristo, que de nuevo nosotros en este blog teníamos toda la razón del mundo, al pronunciarnos en el sentido que esos personajes del AT no podían en manera alguna reinar en el milenio, a menos que se violentara, entre otros pasajes, el Sal. 45:16 y del que aún esperamos un “análisis a fondo” a cargo de tan “iluminado” caballero. Pero claro, es que dicha rectificación o “marcha atrás” del Sr. Olcese en esta “preciosa” enseñanza (así llama en uno de sus videos a sus disparatadas ocurrencias) y que como ya hemos señalado, también aparta a los apóstoles y a los seguidores de estos, de la posibilidad de reinar con Cristo en el reino de Dios, conlleva una derivada muy interesante, pues recordemos que lo que nos está diciendo ahora por activa y por pasiva el Sr. Olcese en su nuevo planteamiento, es que solo aquellos que sufran muerte de martirio durante la venidera “gran tribulación”, o sea, asesinados en defensa de su fe por su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta” y el “anticristo”, son los que gobernarán al lado de Jesucristo.

Y la derivada tiene que ver, con la situación en la que a partir de este momento quedan esos notables del AT, pues si con su nueva “salvajada” el Sr. Olcese ya ha excluido a estos personajes de reinar junto a Cristo durante el mandato milenario de este y eso es lo que ha hecho, dado que después de muertos ya son totalmente ajenos a cualquier cosa que pueda suceder en el mundo de los vivos (recuerden Ecle. 9:5-6), solo les quedan a esos “santos” dos alternativas: o la de ser y como desde este blog siempre se ha afirmado, súbditos del reino (muy cualificados, eso sí, pero súbditos en definitiva) y para lo cual, tendría que existir una “segunda” resurrección durante el milenio y algo que nosotros damos por sentado, resulta que al negar dicha posibilidad sistemáticamente el Sr. Olcese de forma tajante, ello llevaría a dichos personajes a la segunda alternativa y que tiene que ver con el ser destruidos eternamente, en la segunda resurrección de los “injustos” o “inicuos” al final de los mil años y que es la doctrina que defiende el Sr. Olcese. Porque recordemos y por si ustedes no lo saben, que para el Sr. Olcese no hay tal como una segunda resurrección durante el período milenario, sino una al final del mismo y para juicio o destrucción de los “injustos”, lo cual añade más confusión (si ello es posible) a lo que nos dice dicho “enterao” en su nueva enseñanza. De hecho y si ustedes leen con un poco de atención, cuales son las creencias de dicho personaje y expuestas en un conjunto de 20 disposiciones insertadas al inicio de su blog, verán que la número 8 dice como sigue:

Creemos en la destrucción eterna de los impíos, cuando éstos sean resucitados para juicio.”

Eso ocurre y según ese “genio” de la interpretación bíblica y otros “ilustrados” como él, al final del milenio y en función de un disparatado “razonamiento” sobre Rev. 20:5.…… pero que de ser así, nos encontraríamos con un nuevo conflicto bíblico, pues al no poder pasar por la “gran tribulación” aún por venir, los apóstoles de Jesús y a los que este prometió tronos, resulta que al igual que los notables del AT o bien pasarían a ser súbditos del reino mediante dicha segunda resurrección y en el caso de haberla, o en su defecto, ser también destruidos eternamente en la segunda resurrección de juicio, al término de los mil años…… pero es que en este caso, ninguna de estas dos opciones cuadraría y ahí estaría el conflicto mencionado, con lo que se nos dice de la celestial “santa ciudad” o “nueva Jerusalén” que desciende del cielo (Rev. 21:10) y que representa a la congregación de los “ungidos”, de la que estos apóstoles son, precisamente, las piedras de fundamento:

El muro de la ciudad también tenía doce piedras de fundamento y sobre ellas los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.” (Rev. 21:14).

No obstante y dejando ya aparte la brutalidad que significaría el pensar que todos esos personajes mencionados, tanto del AT como del NT, pudieran ser contados entre aquellos “inicuos” levantados en la segunda resurrección al final de los mil años y en la que cree el Sr. Olcese, para ser destruidos eternamente, la realidad con la que nos topamos y siempre partiendo de la nueva “ocurrencia” del Sr. Olcese, es que si no pueden reinar con Cristo y en el bien entendido que, como este afirma, no hay tal cosa como una segunda resurrección durante el milenio, ya nos contará ese “genio” de la interpretación bíblica en dónde nos mete a esas personas. Pero para que no decaiga la “fiesta” nos encontramos por otra parte (¡con el Sr. Olcese, no ganamos para sustos!) que aparece una nueva derivada y que desbarata otra afirmación en la que se ha prodigado ese “caballero” a lo largo del tiempo y nosotros en rebatirla (claro está), que tiene que ver con el hecho de algo que nos decía ufanamente en su artículo “El Milenio de Jesucristo: ¡Lo que el Señor tiene reservado para Ud. y su familia!” (03/02/09) y en su párrafo nueve:

¡Jesús entonces regirá y reinará en persona, y nosotros le ayudaremos y regiremos y reinaremos con él! ¡Reinará de punta a punta, y nosotros, Sus hijos, ya no seremos la pobre minoría perseguida que somos hoy en día! ¡En compañía de los cristianos de todos los siglos, que habrán resucitado, seremos millones, miles de millones, y gobernaremos junto a Jesús a la gente buena que haya sobrevivido.”

Sin embargo y quedando pendientes de saber a qué resurrección se refiere, pues la “primera” no puede ser, ya que ella convierte a uno en rey sin pasar por la “gran tribulación” (Rev. 20:6) y la segunda, según dicho “caballero” es para juicio o destrucción eterna de los que participan en la misma, nos encontramos con que según la nueva “enseñanza” del Sr. Olcese, los cristianos de “todos los siglos” y que habría que pensar que serán un “mogollón”, tampoco y contrario a tan rotunda afirmación transcrita de dicho “caballero”, pueden reinar con Cristo, pues lo que ahora nos está “enseñando” ese Albert Einstein de las Escrituras, es que solo aquellos cristianos que pasen por la aún futura “gran tribulación” y sean asesinados o “degollados” por su lealtad a Jesucristo, podrán hacerlo; luego ¿dónde nos mete también a estos cristianos de “todos los tiempos”?…… pero es que el esperpento aumenta, cuando a continuación de lo anterior y siguiendo con ese párrafo nueve citado, nos habla de la “gran muchedumbre” qué él mismo reconoce que sobrevive a dicha “gran tribulación” en estos términos:

Ésta será gente que, sin ser salva, habrá resistido al Anticristo y se habrá negado a aceptar su Marca, ¡motivo por el cual Dios, en Su misericordia, les habrá permitido salir con vida del reino del Anticristo, y hasta sobrevivir al periodo siguiente, la Ira de Dios y la Batalla de Armagedón! Son los bienaventurados que dice la Biblia, en Daniel 12:12, que entrarán con vida en el Milenio.” (Negritas nuestras).

Pero ¿no nos acaba de decir y apoyándose en Rev. 20:4, que aquellos que se nieguen a aceptar la marca de la “bestia”, son asesinados por su fidelidad y en consecuencia, son los considerados dignos de sentarse en tronos en el reino de Dios? ¿O es que ahora resulta que Jehová trata de manera diferente a personas que tienen el mismo mérito, eso es, haberse enfrentado a la “bestia” y al “anticristo” y “vencer” en dicha confrontación y lo que las hace automáticamente merecedoras de un trono en el reino?:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.” (Rev. 3:21)

Recordemos que según el propio Sr. Olcese, Jehová no hace acepción de personas (Hech. 10:34-35), luego ¿qué es lo que ocurre en ese caso de clara discriminación de unos sobre otros? Por otra parte ¿no leemos en Rev. 13:15, que el “falso profeta” dio aliento a la “imagen de la bestia, para “que hiciese matar a todo el que no la adorase”? ¿Alguno de ustedes puede entender el follón que se monta este indocumentado, que hoy dice una cosa, mañana otra y pasado mañana exactamente la contraria y encima, se las cree todas? Dicho lo cual y solo por curiosidad, repetimos la pregunta: ¿en dónde nos coloca a todos esos personajes el Sr. Olcese, eso es, a los “santos” del AT, a los apóstoles y ya por último, a los cristianos de “todos los tiempos” y que por haber muerto ya todos ellos, no pueden pasar por la aún venidera “gran tribulación”…… pero que resulta que están ahí?

¿O nos los coloca en una segunda resurrección durante el milenio y lo que les convertiría en súbditos del reino y con lo que una vez más, tendría que reconocer ese analfabeto estructural, que nosotros tenemos razón al afirmar que la que se podría considerar como “segunda” resurrección, ocurre durante ese tiempo? ¿O por el contrario, los lleva “directitos” a la destrucción definitiva en su particular resurrección al final de los mil años y para destrucción eterna de los “injustos”? Porque ha quedado claro y siempre según la nueva “genialidad” del Sr. Olcese, que cualquier cosa les puede ocurrir a dichos personajes, menos el reinar con Cristo en el milenio, puesto que dichas personas nada tienen que ver con la venidera “gran tribulación”, pues aquellos que están muertos y como hemos leído, no tienen ya arte ni parte en las cosas que ocurren en el mundo de los vivos.

Ya otra cosa, sería que ese indigente intelectual, llegara al extremo de decirnos que Dios les “resucitará” para que puedan afrontarla y con ello, la oportunidad de ganarse el privilegio de ser reyes…… pero ello la convertiría en la “primera” resurrección y que es la que da la inmortalidad y el reinar con Jesucristo en el reino de Dios, según Rev. 20:6. Pero es que si fueran resucitados todos esos personajes para afrontar dicha “gran tribulación” y pelear para conseguir el ansiado galardón, ello les convertiría en reyes antes de habérselo “currado”, es decir, antes de haberse enfrentado a la “bestia”, al “falso profeta” y al “anticristo”…… con lo que la nueva “enseñanza” de D. Mario en el sentido de que es la actitud de uno durante la “gran tribulación” lo que da acceso como gobernante del reino, no es más que una nueva salvajada que se le ha ocurrido, obviamente como todo lo que plantea ese incompetente; luego todo considerado: ¿qué hace con todas esas personas, el Sr. Olcese?

Dicho lo cual, nos permitimos una pequeña observación para aquellos que lean este escrito: no es nuestra intención el demostrar quién tiene razón o no, si el Sr. Olcese o los autores de este blog, sino el advertir al personal de cómo está el patio y sepan de quiénes se pueden fiar y de quiénes no, eso es, quién merece su credibilidad y quién no…… algo que solo podrán averiguar, si se deciden a comprobar personalmente en su propio ejemplar de las Escrituras, lo correcto de los argumentos bíblicos presentados por ambas partes.

MABEL


jueves, 21 de marzo de 2013

Mil perdones, Sr. Olcese… 

… por no haber sido capaz de entender (ya sabe usted, eso es lo que tiene el no haber ido a escuelas de pago y encima, no haber estudiado teología) y como nos confirma de manera tan clara, en su video del 19 del corriente mes de Marzo “Una grande muchedumbre de salvos reinarán con cristo, porque estarán vestidos de blanco y son vencedores” tan “coherente” enseñanza por su parte, en el sentido de que los que reinan con Cristo durante el milenio y por haber sido “degollados” durante la “gran tribulación” por no haberse sometido a la “bestia”, son los miembros de la “gran muchedumbre” que “salen” de ella (Rev. 7:14), eso es, que sobreviven a la misma y pasan con vida al reino de Dios…… toda una magistral lección de teología.

Creo que dentro de poco, Jehová le pedirá que reescriba la Biblia y ponga un poco de orden en la misma.

Atte.

Armando López Golart