domingo, 15 de septiembre de 2013

Los “antepasados” de Jesús…… y el Sal. 45:16.


Una creencia muy extendida entre ciertos personajillos que se las dan de “entendidos” en teología, así como el “no va más” en la técnica de la interpretación bíblica, es aquella que tiene que ver con la afirmación de que los llamados “notables del AT”, eso es, todos aquellos personajes de los que se nos habla en el AT y que en algún momento tuvieron que ver con Dios, empezando por Set, pasando por Abraham y acabando por el último de los profetas de Dios, Malaquías, todos sin excepción, han sido llamados a reinar con Jesucristo en el reino de Dios, junto con todos aquellos bautizados en nombre de Cristo a lo largo de toda la era cristiana; y “enseñanza” que rompe con todos los esquemas del propósito divino contenidos en la Biblia, por lo que a partir de la cual se tienen que reformular o “retocar” otras enseñanzas bíblicas, pues dicho planteamiento tiene difícil encaje con el un todo armonioso que es el registro sagrado. Y es que al igual como ocurre en un cesto de cerezas, que tiras de una y te salen una docena enganchadas por sus “rabitos”, así sucede cuando se altera una enseñanza bíblica, porque ello repercute directamente y sin remisión, en las restantes.

Sin embargo y como es característico en este blog (para eso lo montamos), cuando no estamos de acuerdo con determinado planteamiento bíblico, pues nos “huele” a falsa enseñanza, nos movemos inmediatamente para intentar probar lo falso del mismo y siempre con la finalidad de que las personas que sinceramente quieren aprender de Dios (usted, querido y desconocido amigo (o amiga), es una de ellas, pues de lo contrario no estaría leyendo estas palabras), no se vean entrampadas por las malas artes de tanto “falso maestro” como anda suelto por ahí (2 Ped. 2:1) y proponiendo para ello, como no podría ser de otra manera, soluciones alternativas a la “enseñanza” que estemos analizando. Y “falsos maestros” que se distinguen por tener todos el mismo común denominador, eso es, el creerse “elegidos” por Dios para reinar en el milenio, o lo que es lo mismo, que han sido reconocidos por Este como sus Hijos adoptivos, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con este del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes de Dios…… y como no, la mayoría de ellos afirman tener “grandes” conocimientos en Teología. Entonces y para desmontar dicha falsa “enseñanza”, nos vamos a apoyar en principio sobre un texto muy sencillo, pero letal para dicho fraudulento planteamiento y del que huyen como “alma que lleva el diablo” aquellos que enseñan dicha doctrina, eso es, la de que todos los “notables del AT” reinarán con Cristo en el milenio…… y pasaje que no es otro, que el Sal. 45:16 en donde leemos como sigue:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y es que detrás de tan sencillas y parcas palabras, cuando uno las razona y las va desarrollando desde la lógica y el sentido común, se da cuenta que se esconden fuertes argumentos que se convierten en un arma determinante para desmontar el citado planteamiento o enseñanza, aunque los que la sostienen afirmen que dicho salmo no tienen la mayor relevancia y por lo que en poco o nada, afecta el mismo a la idea que ellos proponen; por lo que vamos a ver, si eso resulta ser así…… o no. De entrada, hay que tener en cuenta que esas proféticas palabras fueron escritas hará unos 3.500 años atrás, aplican directamente al tiempo en que Jesucristo toma las riendas del reino de Dios aquí en la tierra, momento en donde según dicho salmo ocurrirá lo siguiente: esos “antepasados” o “padres” de Jesús, van a sufrir un cambio radical en su relación de parentesco con este, pues de la condición de “padres” o “antepasados” suyos, pasan a adquirir la condición de “hijos” con respecto de él y en función de lo que se conoce como el “derecho de recompra” (Lev. 25:47-49); y es que Jesús y en virtud de su sangre derramada, rescató o “recompró” a la entera humanidad de las garras del pecado y la muerte y por lo que pasamos todos y no solo esos “antepasados” de Jesús, a tenerle por “Padre Eterno” (Isa. 9:6)…… excepción hecha de aquellos que Jehová ha reclamado para Sí y que en Rev. 7:4 y 14:1, se nos cuantifican en 144.000 miembros de dicha humanidad. En todo caso, pertenencia de esos “antepasados” ahora ya como “hijos” de Jesucristo, que queda clara en la primera parte de dicho pasaje, pues en ella hemos leído que “en lugar” (o sustituyendo) de los “antepasados” o “padres” de Jesucristo, llegarán a haber sus “hijos” y dando lugar con ello, como ya hemos dicho, a una nueva relación de parentesco.

Claro, cuando uno empieza a madurar, a entender y sobre todo, a aceptar dicha idea, pues la inmensa mayoría de cristianos actuales creen tener por Padre a Jehová Dios, con lo primero que se encuentra es con que si dichos personajes adquieren el rol de “hijos” que no de “hermanos” de Jesucristo, resulta y partiendo de la lógica más elemental, que los tales no pueden ser de ninguna manera Hijos del Altísimo y por lo que, en consecuencia, no pueden heredar con Cristo el reino de Dios. Pero es que además y mirándolo desde otro ángulo, al describirnos la Biblia a esos personajes como los “antepasados” o los “padres” de Jesús, razonablemente y desde el más elemental sentido común, ya se entiende que de ninguna manera pueden ser “hermanos” de este, a menos que se violenten descaradamente las leyes de la naturaleza, las de la genealogía y sí mucho nos apuran, hasta las del más elemental sentido de la razón: porque si dichos personajes vivieron antes de aparecer Jesús y eso es lo que significa el ser un “antepasado” o “padre” de… obviamente un mínimo ejercicio de lógica nos dice de dichos personajes, que pueden ser cualquier cosa menos “hermanos” de Jesús y lo que significa por extensión, como acabamos de señalar, que no pueden ser Hijos de Dios. Luego como primera providencia de lo considerado hasta el momento, queda claro que esos “antepasados” de Jesús a los que esos autores de los que estamos hablando hacen mención, como los Abraham, David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros como nos meten en el mismo “saco”, no pueden tener como absurdamente se nos afirma y extremo que avala el salmo objeto de análisis, la condición de Hijos de Dios y por lo que de heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… pues eso ¡lo que nosotros les digamos!

Porque en directa armonía con el registro escritural y como de todos es conocido, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes, aquellos que no sean Hijos de Dios y que por extensión, tampoco son “hermanos” de Jesucristo…… y eso es precisamente, lo que nos dice el Sal. 45:16: que dichos “antepasados” no son hermanos de Jesucristo. Pero es que en este pasaje se nos da otro detalle que confirma nuestro planteamiento (y algo que ya hemos explicado en algunos de nuestros anteriores artículos), porque veamos: esos “entendidos” de los que hablamos, nos dicen que esos “antepasados” o “padres” de Jesús, junto a sus descendientes hasta llagar a nuestros días y como un todo, conforman lo que actualmente se conoce como la “iglesia” o “cuerpo de Cristo”; pero notemos, sin embargo, que la segunda parte de ese Sal. 45:16 y de la que esos “genios” de la interpretación bíblica actuales no quieren ni oír hablar de ella, nos dice de esos “antepasados” de Jesucristo, que cuando se levanten en la resurrección, serán “nombrados” por este “príncipes sobre toda la tierra”…… cuando todos sabemos, por lo menos las personas medianamente formadas en las Escrituras, que según Rev. 20:6 todos aquellos que conforman el “cuerpo de Cristo” y que son los que reinarán con este en el milenio, cuando se levantan en la “primera” resurrección ya lo hacen con la condición inherente de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan de nombramiento alguno. Entonces y según se deduce de lo analizado hasta el momento, si los miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” ya se levantan en la “primera” resurrección como inmortales reyes y sacerdotes ¿por qué necesitan ser nombrados “príncipes” sobre la tierra, siendo como es este rango totalmente inferior al de rey y que es con el que ya resucitan?

Por tanto y en una lógica conclusión de lo considerado, si esos “antepasados” de Jesús de los que nos habla el Sal. 45:16, al resucitar precisan de ser nombrados algo (lo que sea), sencillamente es porque no han participado de esa “primera” resurrección y de la que como les hemos indicado, ya se sale con la condición de inmortal rey y sacerdote…… circunstancia que nos lleva a la siguiente derivada: si no han participado de esa “primera resurrección” (lo cual es obvio, pues precisan de ser nombrados “algo” por “alguien”) y dado que según la “sagaz” interpretación que del pasaje de Juan 5:28-29 nos hacen esos autores bíblicos de los que estamos hablando, acerca de “dos” supuestas resurrecciones, una “primera” al inicio del milenio para aquellos que tienen que reinar con Cristo y una “segunda” al final de los mil años, para “juicio” o destrucción eterna de los que participan de ella…… ¿de dónde, cuándo y cómo, aparecen entonces en escena esos “antepasados” de Jesucristo? Porque claro, si como ha quedado perfectamente constatado, no han participado de esa “primera” resurrección, pero que lejos de ser “guardados” en sus tumbas respectivas hasta la conclusión de los mil años para levantarse en la “segunda”, para su “juicio” y destrucción eterna, resulta que más bien al contrario se les conceden “nombramientos” como altos dignatarios del gobierno ejerciente, solo podemos suponer una cosa: su volver a la vida y posterior nombramiento como “príncipes”, tiene que suceder en un espacio de tiempo intermedio entre ambas resurrecciones…… y lo cual desmonta otra enseñanza bíblica, eso es, el andamiaje de las “dos” resurrecciones de las que supuestamente nos habla el pasaje de Juan, luego ¿será que de lo que en realidad se estaría tratando es de tres resurrecciones y que Jesús se equivocó al hablarnos (supuestamente) de dos en ese pasaje de Juan? Porque de lo contrario que alguien nos explique de dónde salen esos personajes…… ¿o más bien resulta que dichos “entendidos” están equivocados también en esta “enseñanza” de colocar a dicha “segunda” resurrección al final del milenio y que los autores de este blog tenemos razón cuando tantas veces hemos señalado dicho error, al explicar que la misma transcurre durante el reino de mil años de Dios?

Permítannos un inciso para decirles, que todo esto que les acabamos de señalar, es lo que se va desprendiendo del análisis razonado del Sal. 45:16 cuando esto se hace con la corrección debida y algo que por lo visto, los “entendidos” actuales son incapaces de llevar a cabo…… imaginamos que dada su limitada capacidad para razonar con lógica y sentido común sobre aquello que leen y algo que en este blog, solemos hacer muy bien. Por lo que volviendo a lo que íbamos, que lo que les decimos es cierto, eso es, que dichos “antepasados” de Jesucristo no pueden participar en manera alguna de la llamada “primera” resurrección, queda meridianamente claro por el hecho de que esos personajes citados incumplen dos de los requisitos fundamentales exigidos por el propio Hijo de Dios, para poder acceder al reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y circunstancia que fortalece el planteamiento que acabamos de formular, siempre partiendo de dicho salmo y de ahí la gran importancia del mismo en el tema que nos ocupa; veamos por lo tanto, el primero de esos requisitos y que encontramos en Juan 3:3-5:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

O lo que es lo mismo, el requisito de contar con el bautismo de agua y con el bautismo en espíritu santo (eso es, dos bautismos totalmente distintos el uno del otro) y que era el que realmente otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios (por ejemplo, los apóstoles); y dado que el bautismo en agua como tal, inició con la venida de Juan “el bautizante” (Juan 1:33), pues dicha ceremonia era totalmente desconocida entre el pueblo de Israel hasta ese momento…… y que el bautismo en espíritu santo, no se pudo administrar hasta después de la resurrección de Jesucristo (1:4-5), solo el sentido común nos dice que de ninguna manera esos “antepasados” de Jesús podían reunir dichos dos bautismos, pues habían muerto muchos siglos antes de que estos fueran establecidos. Y no vale decir, como suelen hacer estrafalariamente algunos de esos “entendidos”, que esos “antepasados” de Jesucristo “ya recibieron” ambos bautismos cuando pasaron “bajo la nube” en el desierto de Sinaí y citando de 1 Cor. 10:1-5; porque dicho pasaje y cuando se interpreta correctamente su contenido, no dice eso ni por el forro, sino que lo que nos dice es esto:

Hermanos, quiero que recuerden que todos nuestros antepasados estuvieron bajo la nube y que todos atravesaron el mar Rojo. 2 Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar, para ser seguidores de Moisés. 3 Todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo. 5 Pero Dios no estaba contento con muchos de ellos, por eso sus cuerpos quedaron tendidos por el desierto.” (En versión Palabra de Dios para Todos y siendo que con igual claridad se pronuncian NVI; TLA; DHH; NTV, así como BLP).

Luego no podemos estar hablando de un bautismo equivalente, en primer lugar porque de lo que se trataba ahora era de hacerse seguidor de Jesús y no de Moisés; y en segundo lugar y como punto más importante, porque Jehová no habría establecido dichos bautismos que marcaron obviamente un antes y un después en el pueblo de Israel, de haber existido ya un bautismo equivalente en el pasado y que englobara a los dos. Por lo tanto, está claro que dichos “notables del AT” no reunían este primer requisito…… como tampoco reunían el segundo y que encontramos en los siguientes pasajes, por cierto muy usados por la mayoría de esos “estudiosos”:

Rev. 2:10: “No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Queda claro entonces, que dicho segundo requisito implicaba el sufrir una muerte de sacrificio o martirio en defensa de la integridad de uno hacia Dios, así como lo había hecho el propio Jesús y por lo que se le concedió el sentarse al lado de su Padre Celestial; de hecho, cuando le fue dada la Revelación a Juan, le fue concedida una visión de aquellos que se sentarían en los tronos al lado de Jesucristo, para juzgar a las naciones y de la que Juan nos destaca la característica principal que identificaba a dichos personajes y que, lógicamente, habría que entender como fundamental (de lo contrario Jehová no la habría puesto ahí), para poder acceder a dicha posición de privilegio:

Y vi tronos, y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús (algo que dichos “notables del AT” no pudieron hacer, pues en su tiempo aún faltaban siglos para que el tal viniera a la existencia) y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotaciones nuestras).

Y siendo que de dichas palabras, queda meridianamente clara la necesidad de una muerte violenta por causa “del testimonio dado de Jesús y por hablar acerca de Dios” en un enfrentamientos desigual con la “bestia” (Rev. 13:1), evitando ser afectado por la marca de la misma; sin embargo y siendo demoledor lo expuesto a partir de los pasajes de Rev. 2:10; 3:21 y 20:4, veamos ahora qué clase de muerte tuvieron los más preclaros de esos “antepasados” de Jesús:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Entonces, que esos “antepasados” de Jesús no reúnen esos dos imprescindibles requisitos exigidos por Jesús, para reinar a su lado en el reino de Dios, queda fuera de toda duda para una mente medianamente “amueblada”; y de nuevo resaltamos que todo esto que hasta el momento les hemos expuesto, se deriva de un pasaje que según esos “genios” de la interpretación bíblica, no tiene “la mayor importancia” y del que además aseguran “que nada aporta la debate”. Pero para que la fiesta no decaiga, veamos otro dato a tener en cuenta y que también ¡faltaría más!, se nos da en dicho Sal.45:16 y ello para probar que, lejos de tan desafortunada apreciación, dicho salmo sí da para mucho, aunque entendemos que en su supina ignorancia sobre temas bíblicos, esos señores ni se enteran de qué va la película. Dicho lo cual, veamos ahora de qué dato estaríamos hablando: porque alguno de esos “genios” de la teología, afirma enfáticamente en reiteradas ocasiones que innumerables personajes como los Moisés, Jeremías, Jeremías, el propio Daniel, etc. etc., participarán en la gobernación del reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes al lado de Cristo…… sin embargo eso no es lo que el Sal. 45:16 nos dice; porque recuerden, que este nos pone el énfasis en los “antepasados” de Jesús y lo que nos tiene que llevar a la siguiente cuestión: cuando en ese Sal: 45:16 se nos habla de dichos “antepasados” ¿de quienes realmente se nos está hablando?

Bien, cuando buscamos en el diccionario de la RAE de la Lengua la expresión “antepasado” y en una segunda acepción, vemos que se lee lo siguiente: “Ascendiente más o menos remoto, de una persona o de un grupo de personas”…… o lo que es lo mismo, estaríamos hablando del árbol genealógico del que uno desciende, eso es, de aquellos individuos que formando una línea directa de sucesión, da como resultado la aparición de uno y siendo esos citados individuos, entonces, los antepasados de este uno, usted por ejemplo. Pero para entender esta importante cuestión, lo que vamos a hacer es poner unos pocos ejemplos de lo que queremos decir y para no confundirnos, pues este es un detalle muy importante para saber de qué estamos hablando: mientras que Abraham fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue Lot, siendo como era sobrino de dicho patriarca; mientras que Isaac fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue sin embargo Ismael y eso, que eran hermanos por parte de padre; mientras que Jacob sí fue un “antepasado” de Jesús, no así Esaú, siendo como eran hermanos de padre y madre; mientras que Judá, fue otro “antepasado” de Jesús, no así el resto de sus once hermanos; mientras Sem (hijo de Noé) sí fue “antepasado” de Jesús, no así sus hermanos Cam y Jafet…… y así, suma y sigue.

Luego queda claro que, por una parte, eso reduce a una mínima expresión el número o cantidad de esos “antepasados” o personas de las que desciende directamente Jesús y a los que hace explicita referencia el Sal. 45:16, como aquellos que serán nombrados “príncipes” y que se circunscribiría a la lista genealógica que encontramos en Mat. 1:1-16 y ello por quedarnos en el personaje Abraham, pues a este es al que le fue hecha la promesa que de su simiente, provendría la “descendencia”  (Gál. 3:16). De todas formas y si alguien quiere ampliar el horizonte de antepasados de Cristo, puede ir a la lista genealógica de este y que se nos da en Luc. 3:23-38, que abarca desde Adán hasta José, esposo de María; si bien es cierto que dicha línea sucesoria y a partir de David, ya no viene por la línea de Salomón (y línea de la que desciende directamente Jesús), sino que viene por línea de Natán, descendiente de Judá y que nos lleva a los antepasados de Jesús por línea materna; y de los que ya no nos pronunciamos, así como tampoco lo hacemos con los antepasados antediluvianos de este (los Set, Enós, Mahalaleel, Matusalén, Enoc, etc.) en el sentido de si serán contados como antepasados de Jesús y por tanto, si también recibirán el nombramiento de “príncipes” sobre la tierra, o no…… y es que a tanto ya no llegamos. Pero que en todo caso ¿sabe usted, querido amigo que nos lee, de cuantos “antepasados” de Jesús estaríamos hablando?...... pues de poco más de un centenar de personas, eso es, si nos atenemos a aquellas de las que las Escrituras nos alistan, como “antepasados” de Jesús.

Lo que queremos destacar y ya llegando a la segunda parte de esta cuestión, es que en todo caso en ninguna de esas dos listas genealógicas de Jesús y que nos hablan de quiénes fueron realmente los “antepasados” de Jesús, aparecen como tales los Moisés, Josué, Jeremías, Benjamín, Zabulón, José (el que fuera gobernante en Egipto), Isaías, Daniel, Elías, Ezequías, Eliseo, Zacarías y tantísimos otros hombres prominentes que estuvieron al servicio de Dios y de los que nos habla la historia bíblica……. porque una cosa son estos y otra muy distinta, algo que parece ser ignoran esos “genios” de la interpretación bíblica, son aquellos que sí fueron “antepasados” del Hijo de Dios y que las Escrituras, como hemos comprobado, nos alistan por nombre. Luego siendo que el Sal 45:16 es claro al hacer referencia solo a los directos “antepasados” de Jesús y si lo que nos afirman esos señores fuera cierto, en el sentido de que estos “antepasados” también tuvieran que reinar con él en el reino de Dios, levantándose por ello en la “primera” resurrección ¿qué hacemos, entonces, con estos que acabamos de mencionar y que por no ser “antepasados” directos de Cristo, pues el registro genealógico de las Escrituras no los reconoce como tales, no pueden reinar con este y lo que les elimina de un plumazo, de poder participar de dicha “primera” resurrección? Entonces ¿en dónde nos los meten dichos caballeros, si lo que está claro es que fueron personas justas al servicio de Dios y por lo que no merecen el ser destruidas eternamente en la considerada como “segunda” resurrección para juicio o destrucción eterna de los “injustos”? ¿Será por ventura y como ya hemos apuntado hasta la saciedad desde este blog, que la llamada “segunda” resurrección, ni ocurre al final de los mil años, ni es para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sino que ocurre durante el período de mil años y para la “restauración” (Hech. 3:20-21) del ser humano en general?

Pero claro, resulta que si las cosas son como nosotros las contamos y así pintan ser, se genera otra derivada: y es que si esos señores supuestamente “elegidos” por Dios, cometen tantos errores y en tantos temas ¿qué crédito tienen, en el resto de cosas que nos puedan contar? Porque aquí está el quid de la cuestión, pues cuando todo un “teólogo” nos afirma que el Sal. 45:16 es un pasaje anodino “sin la más mínima importancia” desde su punto de vista, pero dos “descamisados” como los autores de este blog le demuestran que ello no es así (ahí está el rédito que le hemos sacado a dicho pasaje), cómo mínimo nos tendrán que reconocer que algo está fallando en esas personas y lo que las convierte en sujetos carentes de toda credibilidad, eso es, en “falsos maestros”. Y es que gracias a un correcto “análisis a fondo” del Sal. 45:16 y que los autores de este blog sí hemos sabido hacer y algo de lo que esos “ilustrados” no han sido nunca capaces, pues según nos dicen estamos ante un pasaje “intrascendente” y que nada aporta, ustedes queridos lectores, ha podido averiguar una verdad que por ignorancia o por mala fe de esas personas y que tanto nos da que nos da lo mismo, pues el resultado final sería el mismo (Mat. 15:14), se les estaba ocultando.

Por lo tanto, pensamos que dichos “entendidos” deberían de tener un poco más de recato en lo que dicen y no emplear (como hace alguno de ellos) un tono tan conmiserativo hacia los autores de este blog, pues está claro que en cuanto a conocimiento bíblico se refiere, les damos “sopas con honda” en todos los terrenos: sencillamente porque a nosotros se nos permite entender la Palabra de Dios (Luc. 10:21), mientras que a ellos no se les permite, por su orgullo, altanería y prepotencia, primero, por auto-erigirse en un alarde de soberbia, Hijos de Dios y segundo, por ese constante enfrentamiento que mantienen con Jehová (no con nosotros, que en todo caso no seríamos más que unos “mandaos”), al contradecir todas y cada una de las enseñanzas que Este expone en Su Palabra…… sin ir más lejos, en su absurda y disparatada “enseñanza” de unos “notables del AT” reinando en el reino de Dios, cuando hemos demostrado fehacientemente que el Sal. 45:16 dice todo lo contrario; y por extensión, en aquella que tiene que ver con Juan 5:28-29, en donde de lo que se nos habla realmente, es de una sola resurrección con dos distintas retribuciones y a ocurrir durante el período del reinado de Cristo en la tierra.

MABEL

miércoles, 11 de septiembre de 2013

O sea, Sr. Olcese…… que las mujeres también reinarán con Cristo ¿no?


Y vaya por delante, Sr. Olcese que le agradezco que al fin tenga esa deferencia conmigo; sin embargo, lamento tener que decirle que en este primer intento de dar respuesta a las diversas cuestiones que le tengo planteadas, ya nos encontramos con la primera metedura de pata por su parte, como no podía ser de otra manera y viniendo la cosa de quién viene; pero que para que sepan nuestros lectores de qué va el tema, mostrémosles el correo que me remitió el día 8, a la 7’49 con el siguiente texto y en el que se compromete responderme a ciertas cuestiones:

apologista commented on ¡Y DE NUEVO, Sr. OLCESE...... USTED "CON LA BURRA EN EL PESEBRE" 

Para satisfacer sus demandas, Sr. Nicolás López, estoy dando respuesta, de a pocos, a sus argumentos en mis vídeos que voy subiendo en mi canal cristiano72392 para que de una vez por todas aprenda la verdad de la esperanza de los cristianos verdaderos y sobre la doctrina satánica de los nicolaítas que usted tanto defiende y propaga sin temor a Dios...

Y prescindiendo de que en su momento y cuando hayamos acabado de solventar dicho temario, le responderé a eso de “Nicolás” López, para mostrarle de que no sabe de qué está hablando al confundir mi afirmación de las “dos clases” en el reino de Dios, con la enseñanza “nicolaíta” de la diferencia entre “clero” y “laicos”, pasemos a lo que importa y es que por fin ha empezado a responder a mis preguntas, tal y como afirma en su correo; respuestas que ha iniciado por el asunto de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29 y que le planteaba de la siguiente manera:

¿Qué hacemos pues, con mujeres como Sara, Rebeca, Rut, Raquel, Lea, Noemí y tantísimas otras mujeres fieles a Jehová y que vivieron en tiempos precristianos, o con las que vivieron en tiempos posteriores como María (la madre de Jesús) y a la que se le dijo ser “bendita entre las mujeres” (Luc. 1:48), Elizabeth, Marta y María (las hermanas de Lázaro), María Magdalena, Ana la profetisa, Lidia, Loida, Eunice y a todas aquellas que se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesús (Hech. 8:12)? ¿Debemos entender que lo que usted nos plantea, es que serán destruidas en esa “segunda” resurrección “para juicio”, dado que al no poder reinar con Cristo por su condición de mujeres, no pueden participar de la “primera”?

No obstante, tengo que confesarle que su sorprendente respuesta y que nuestros respectivos lectores pueden encontrar en su video del 08/09/13 bajo el título “¿Reinarán mujeres en el reino de dios?--- Respuesta a un detractor de la madre patria” me ha dejado totalmente descolocado, pues usted pasa a negarme la mayor y en una total contradicción con una afirmación anterior, ahora nos dice que las mujeres también se levantarán en la “primera” resurrección y en consecuencia, pasando con ello a formar parte de aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios…… pues eso es lo que implica el participar de la misma:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego ahora resulta que las mujeres sí reinarán con Cristo en el reino de Dios y para afirmar lo cual, se apoya usted en el citado pasaje y consumándose con ello, un garrafal error de interpretación (uno más) al afirmar y en una prueba más de la “exquisitez” de sus fundamentos teológicos, que puesto que en el mismo no se especifica que dichos personajes sean solo varones, ello significa que también las mujeres pueden estar entre ellos; y posibilidad a la que usted se aferra, para refutar mi objeción…… pero resulta Sr. Olcese, que “Armandito” es mucho “Armandito” para que le cuelen ese gol por la escuadra. Porque resulta que sin ser teólogo (algo que le agradezco infinito al Altísimo), soy capaz de darme cuenta de que sí bien en este pasaje mencionado no se nos dice expresamente, que aquellos que participan de la “primera” resurrección solo pueden ser varones, sí se nos dice por deducción lógica, que no puede haber mujeres entre ellos; porque se le ha pasado por alto, Sr. “Teólogo”, que aparte de reinar con Cristo también se nos dice de esos personajes que serán “sacerdotes de Dios y del Cristo” y lo que me permite plantearle la siguiente cuestión ¿dónde en todo el registro bíblico, se nos habla de la existencia de alguna mujer, ejerciendo el oficio de “sacerdotisa” en el templo de Dios? Y pregunta que ya se la respondo yo y sin lugar a duda alguna: exactamente en ninguna parte, porque la mujer siempre ha estado apartada de las tareas que directamente tuvieran que ver con la adoración verdadera, es más: recordará usted, que en el templo tenían un lugar aparte para ellas en dicho recinto, pues no se les permitía siquiera el acceder al lugar en donde adoraban los hombres o “atrio de Israel”, sino que estaban confinadas en una grada inferior, en lo que se conocía como el “atrio de las mujeres” y tal como se observa en la imagen que acompaña a este escrito. Y para mostrarle que la cosa va por ahí, voy a hacer uso del mismo pasaje que usted utilizó para desvirtuar (o criticar, como le parezca mejor) a la religión adventista, por su dependencia de la fundadora de dicha denominación religiosa, en el video titulado “No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre…… ¡salvo a Elena G. Waite!” (24/04/13) y que no es otro, que el de 1 Tim. 2:11-12:

Que la mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que esté en silencio.”

Entonces queda claro de esas palabras de Pablo, que la restricción de la mujer en cuanto a “enseñar” continuaba dentro de la congregación cristiana primitiva (labor intrínseca en un sacerdote de Dios) y por lo que se mantiene aún en el tiempo; pero es que además, con el agravante de que tampoco se le permite a la mujer ejercer “autoridad” (o “dominio” según versiones) sobre el varón…… luego no me negará, Sr. Olcese, que eso impide totalmente la posibilidad de que las mismas gobiernen en el reino de Dios, pues ello las colocaría en una posición de superioridad con respecto de otros hombres, es decir, de aquellos que en calidad de súbditos del reino de Dios, serían gobernados (y también enseñados) por ellas y siendo que de lo que se trata, es de que la mujer y en el arreglo de Dios, nunca puede tener una posición más elevada que el varón. Y es que usted no puede olvidar, que el arreglo teocrático con respecto del hombre y la mujer, establece lo siguiente:

Pero quiero que sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios. 4 Todo varón que ora o profetiza con algo sobre la cabeza avergüenza su cabeza; 5 pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta avergüenza su cabeza, porque es una y la misma cosa como si fuera mujer con la cabeza rapada. 6 Porque si la mujer no se cubre, que también se trasquile; pero si le es vergonzoso a la mujer ser trasquilada o rapada, que se cubra. 

7 Porque el varón no debe tener cubierta la cabeza, puesto que es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del varón. 8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón; 9 y, más aún, el varón no fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10 Por eso la mujer debe tener una señal de autoridad sobre la cabeza (eso es, como reconocimiento de la autoridad que el varón tiene sobre ella), debido a los ángeles.” (1 Cor. 11:3-10). (Acotación mía).

Por lo que obviamente, Sr Olcese y partiendo de esos postulados, está claro como al agua que la mujer no puede asumir ningún tipo de regencia sobre el varón y como sería el caso, si estas participaran de la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Pero es que el quid de la cuestión, está en que en el video en que me responde a este asunto (y tema del que yo mantengo la posición de que la mujer no puede en manera alguna, tener un puesto al lado de Jesucristo en el reino de Dios y por lo cual, no puede participar de esa “primera” resurrección), usted afirma categóricamente que las mujeres sí reinarán con Cristo y en una flagrante contradicción (como ya le he señalado), con respecto de lo que dijo el 20/04/13 en un corto video (3’31 minutos de duración) y dirigido a los TJ, bajo el título “La biblia dice que los 144,000 son varones---¡la Watchtower dice que no!”; pues en el mismo negaba rotundamente dicha posibilidad…… y algo que cualquiera que desee comprobar, puede ver en este link que adjunto: https://www.youtube.com/watch?v=C79JP84pTg8

Es cierto que usted y al recordarle yo que con anterioridad había afirmado lo contrario, se excusa diciendo que “no se acuerda” de si hizo esta afirmación o no, pero que en todo caso si la hubiera hecho “se retracta” de la misma y lo cual, ya me disculpará usted, pero esto ya es el colmo del disparate y la desvergüenza. Porque un servidor y algo que me tendrá que reconocer usted mismo, equivocado o no en mis planteamientos y desde el momento en que abandone a los TJ, en que me vi obligado a hacer unos “pequeños arreglillos” en mi forma de ver las cosas, siempre he mantenido la misma posición en cuanto a mis fundamentos bíblicos; por ejemplo, usted recordará que por más de dos años le estuve martilleando su disparatada enseñanza de los “millones, miles de millones” gobernando con Cristo, hasta que usted se tuvo que “retractar” de la misma…… y que dicho sea de paso, puesto que usted cita de dicho suceso en su video, he echado en falta que reconociera honestamente que usted estaba equivocado y que yo tenía la razón. Pero echa dicha apostilla (tampoco es asunto de pedirle peras al olmo), volvamos a lo que íbamos y que tiene que ver con el hecho de que usted afirma “no acordarse” de lo que dijo hace tan solo cuatro meses acerca de una enseñanza bíblica y lo que nos muestra, no solo una total falta de rigor, sino lo que es más alarmante: que usted no tiene fundamento bíblico sólido alguno o lo que es lo mismo, que no tiene nada claro en qué cosas cree y en cuáles no cree. De ahí, que hoy nos diga una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta; en el caso que nos ocupa, hoy nos dice con la mayor de las rotundidades, que las mujeres sí reinarán con Cristo en el milenio y hace cuatro meses y unos pocos días, les decía a los TJ y con la misma rotundidad, totalmente lo contrario, eso es, que las mujeres no pueden hacer tal cosa.

Sin embargo, lo más chocante del caso, es que con una flema digna de mayor causa nos dice con toda desfachatez, que si en algún momento dijo eso, pues que “se retracta” de ello “y pelillos a la mar”…… luego ¿debo de entender Sr. Olcese, que de nuevo “el españolillo matador” y al que usted le pretende dar lecciones bíblicas, le ha pillado otra vez con “el carrito del helado”, obligándole de nuevo a retractarse de otra de sus “enseñanzas”? Porque si esto no es así, no me negará que se le parece muchísimo; pero es que en el colmo de todo este esperpento que resulta ser usted, es que hasta cuando cambia de opinión la termina por liar más: pues de lo que le he expuesto en este escrito queda perfectamente demostrado, que la mujer no puede de ninguna manera reinar con Cristo en el reino de Dios, pues no solo no está autorizada a servir en el sacerdocio, sino que Jehová y en boca de Pablo, no puede hablar más claro sobre el lugar que debe ocupar ésta en Su Creación:

Que la mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre (dos cosas que, obviamente, van implícitas con la función de rey y sacerdote), sino que esté en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, luego Eva. 14 También, Adán no fue engañado, sino que la mujer fue cabalmente engañada y llegó a estar en transgresión. 15 No obstante, a ella se le mantendrá en seguridad mediante el tener hijos, con tal que continúen en fe y amor y santificación, junto con buen juicio.” (1 Tim. 2:11-15). (Acotación mía).

Luego la opinión del Altísimo, Sr. Olcese y en lo que podríamos considerar como una declaración de intenciones con respecto del rol de la mujer dentro de Su Organigrama, está más clara que el agua; por lo que usted y con su rocambolesca última afirmación de que esta si reinará en el milenio, de forma clara se está posicionando frontalmente contra Jehová…… por lo que y parafraseándole en la citada contestación a los TJ ¿a quién, según usted, tenemos que creer: a Jehová o a usted? Es más ¿con qué enseñanza nos quedamos, Sr. Olcese…… con la que nos da ahora en el sentido de que la mujer si reina en el reino de Dios, o con la que daba a los TJ hace poco más de cuatro meses, en el sentido de que no podía hacerlo? Por cierto: olvídese de esa absurda dicotomía que establece entre Rev. 20:6 y Rev. 14:1-4, pues cuando hablamos de los 144.000 y prescindiendo que se tome el número como literal o simbólico, de lo que estamos hablando en definitiva es de aquellos que como grupo o colectivo, reinarán con Cristo y que participan de la “primera” resurrección; luego estamos hablando de los mismos personajes y no de dos cosas distintas como usted pretende hacernos creer, en un infantil intento de dispersar la cosa para que no se note tanto su supina ignorancia sobre el asunto…… o lo que es peor, su pertinaz contumacia en no reconocer que está equivocado.

Por lo que la conclusión sobre esta primera respuesta que usted me ofrece, sobre el tema de qué pasará con las mujeres en la resurrección, no puede ser más deplorable pues nada nuevo nos ha aclarado, aparte de ese perpetuo contradecirse a sí mismo y que solo nos muestra que no tiene una idea clara de aquello de lo que nos habla; porque si algo ha quedado patente de lo expuesto hasta el momento, es que estas no pueden reinar en el milenio, por lo que no pueden participar de esa “primera” resurrección mencionada y por lo que continúa en pie la pregunta formulada: si en la “primera” resurrección y como ha quedado meridianamente demostrado hasta el momento, no tienen cabida las mujeres y solo nos queda (siempre según su criterio, Sr. Olcese) una segunda al término de los mil años, para juicio o destrucción eterna de los que participen de la misma ¿qué hacemos con aquellas mujeres, que tanto en tiempos pre-cristianos, como en tiempos post-cristianos, fueron fieles a Dios? Por lo que si me permite una sugerencia, Sr. Olcese, quizás sería conveniente que dejara usted de hacer el tonto y revisase de nuevo su planteamiento acerca de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29 y probablemente así, consiga salir de la empanada mental en la que está metido hasta “las cachas”; y que para justificar tan absurda “enseñanza”, no le queda otro remedio que decir la animalada de que las mujeres sí reinan con Cristo en el reino de Dios y lo que les permitiría a ellas participar a la citada “primera” resurrección y con lo que ya las tendría usted colocadas…… y así salvar el escollo de tener que reconocer que en la doctrina de las resurrecciones de Juan 5:28-29, está usted y parafraseando a una muy buena amiga mía de allende los mares “más perdido que el hijo de Lindbergh”.

Pero por otra parte y algo que le agradezco, resulta que también me ha intentado responder al tema de los “notables del AT” como reyes al lado de Cristo en el gobierno del reino, eso es, los Abraham, David, etc. etc. etc. en un nuevo video, posterior al que acabo de hacer referencia y bajo el título de “Abraham y todos los fieles fueron llamados para ser glorificados como hermanos de Jesús” (08/09/13) y que ya lamento decírselo, pero con el mismo negativo resultado. Porque resulta, Sr. Olcese, que usted y en una patética y dramática puesta en escena, no hace más que repetirse en los mismos argumentos que hasta el momento ha venido presentado y que son precisamente aquellos que le vengo continuamente objetando, en lugar de ir directamente al grano y responder a la pregunta concreta que yo le formulo sobre dicha cuestión, para ver si su planteamiento es correcto o no. Y recordará que la demanda que le hago, solo tiene que ver con el que me explique cómo hay que entender el Sal. 45:16 y a la que usted no solo no ha respondido, sino que en toda su exposición ha sido incapaz de hacer mención de dicho pasaje…… en una más que evidente manifestación de que usted sabe perfectamente, que dicho pasaje es letal para su planteamiento y lo que le impide poder atender a mi requerimiento; y es que dicho Sal. 45:16, derrumba todo su esperpéntico argumentario, acerca de unos “notables del AT” reinando con Cristo durante el milenio.

Por lo tanto y resumiendo la cuestión, le insto a que vuelva a intentarlo aclarándonos en primer lugar, si las mujeres pueden o no pueden reinar en el reino de Dios…… y es que en el corto espacio de algo más de cuatro meses, nos ha dicho una cosa y la contraria; ya cuando se aclare en este extremo, podremos volver a hablar; y en caso de que se retracte de lo dicho hace cuatro meses, explíquenos por favor, en función de que lo hace, dado que el texto empleado para decir lo que dijo en ese momento, eso es, Rev. 14:4, continúa diciendo lo mismo. Y en segundo lugar, explicándonos de una puñetera vez, como hay que entender el Sal. 45:16…… y es que todo lo que no sea hacer esto, solo sirve que constatar lo inepto e ignorante integral que usted aparenta ser en cuestiones bíblicas. Y digo “aparenta” porque lo que me barrunto, Sr. Olcese, no es que usted sea un ignorante integral en este campo, pues dicha idea le aseguro y aunque no se lo crea, que me cuesta mucho de aceptar (otra cosa es, que en el fragor del “combate” le suelte las “lindezas” que le suelto), sencillamente porque me malicio que una persona con su formación, no puede ser tan indocumentada como para ir contra la lógica más elemental…… lo que pasa es que la alternativa que se me ocurre, es mucho peor de lo que sería eso.

Y es que tengo el total convencimiento de que usted sabe que tengo razón en las objeciones que le planteo y solo su orgullo, prepotencia y altanería le impiden el reconocerlo; y algo que queda demostrado por el hecho de ni mencionar el Sal. 45:16, cuando usted es consciente de que lo único que yo le pido, es que me explique cómo se puede entender dicho texto…… pero como dicho salmo niega terminantemente su postura en cuanto al tema de los “notables del AT” reinando en el milenio, sencillamente usted no quiere ni oír hablar del mismo. Y como ese escueto y claro pasaje, no le permite ser tergiversado como hace usted con Rev. 20:6, del que nos ha llegado a decir que el tal no se pronuncia en el sentido de si los que participan es esa resurrección son solo varones o también incluye a mujeres (argumento que le he desmontado con toda facilidad, pues solo hay que leer con atención dicho pasaje para ver que eso no es así como usted lo dice) etc. etc. etc., la solución más inmediata es “ni mentarlo” y si cuela, cuela; en todo caso, ya se ha proporcionado usted la excusa perfecta y como hace siempre, para decir que “ya respondió” a mis requerimientos, pero como yo soy un terco, no he querido aceptar tal explicación. Cuando la realidad, es que en el caso que nos ocupa de los “notables del AT” reinando junto a Cristo, usted no respondió a la pregunta que le he formulado en varias ocasiones y que tiene que ver con la interpretación correcta del Sal. 45:16…… y algo que un “teólogo” como usted, no debería tener el menor problema en explicar.

Pero ya metidos en harina, veamos otro caso que nos habla de la tremenda deriva mental en la que usted está instalado y que viene acreditando día tras día, que tiene que ver con una de las preguntas que con más énfasis me ha planteado usted y en la que me exigía razón del porqué mientras las Escrituras nos dicen de Abraham que le fue prometido un galardón “muy grande”, a los apóstoles solo se les prometió “un galardón” a secas y lo que establecía una significativa diferencia entre ambos; claro, esta pregunta y en la que usted insiste, suena a estrambótica cuando resulta que el mismo día que me la repitió, acaba de publicar un video titulado “Muchos aún ignoran que sólo hay un galardón para los salvos--- ¡y usted debe conocerlo!” (07/09/13) y en el que nos habla de la existencia de un único galardón para todos los salvos…… entonces ¿por qué me hace dicha pregunta? ¿O debemos de entender entonces, Sr. Olcese, que los apóstoles no son salvos y de ahí, el que se les concediera un mini-galardón a diferencia de los Abraham y compañía? ¿O resulta que cuando me plateó dicha pregunta, estaba convencido de que había dos galardones distintos para el personal y luego un día al bajarse de la cama, lo hizo con el pie cambiado y lo que resultó en que también cambiara de idea en el sentido de que ya no habían dos, sino un solo galardón y entrando de nuevo, en clara contradicción consigo mismo?

Resumiendo, Sr. Olcese: la triste realidad de lo que estamos contemplando, nos muestra que usted es un puro disparate andante, sin criterio alguno pues no sabe ni de lo que habla y de ahí que hoy nos diga una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ya ni se sabe lo que nos dirá; circunstancia palmariamente demostrada en este escrito y situación que solo contribuye a restarle credibilidad y a que “el españolillo matador” le ponga continuamente colorado al señalarle sus vergüenzas, mientras usted se parapeta detrás de un papel que nos indica que un día entró en una escuela de teología…… de lo que hizo allí dentro ¡para que hablar!, teniendo como tenemos a mano su “brillante” trayectoria de autor bíblico; y es que como dijo cierto personaje, que sí sabía de lo que hablaba: “Por sus obras los conocerán”.

Armando López Golart

sábado, 7 de septiembre de 2013

¡Y de nuevo, Sr. Olcese…… usted “con la burra en el pesebre”!


Porque de nuevo, Sr. Olcese (lo de “Sr.” no deja de ser un mero formulismo), en lugar de atender a mi sugerencia de dar cumplida respuesta a las cuestiones que le planteo y en una más que concluyente demostración de que no puede hacerlo, es usted el que se sale por la tangente con esos dos nuevos correos que nada aportan, como no sea una prueba más de su supina ignorancia, así como del miserable personaje sobre el que se apila tanto sombrero; pero dicho lo cual, pasemos al primero de los citados correos, más que nada para que esos indocumentados como usted y que le aplauden sus “preciosos y edificantes” videos, comprueben la “solidez” de la formación bíblica de la que usted hace gala…… y de la que ellos tienen ¡claro está!:


Día 7, a las 2’56

apologista commented on ¡YA DISCULPARÁ USTED MI TORPEZA, Sr. OLCESE...!

Armandito, amigo mío, pero no se me vaya por las ramas, o para ser más matemático, por la tangente... ¡por favor! Así que le vuelvo a preguntar: ¿Cómo es posible que Abraham, un supuesto vasallo del reino de Dios, reciba un galardón MUY GRANDE (Gén. 15:1), y la supuesta clase minoritaria de reyes y sacerdotes (la doctrina de los nicolaitas retenida por los TJ y personas como usted) simplemente un galardón GRANDE? (Mt.5:12). 

Todo parece indicar que esta simple pregunta usted no la puede responder, y he aquí usted tiene un gran "clavo" en su zapato que no lo deja caminar bien, y que si usted no se lo saca ahora mismo, puede morir de septicemia. Por otro lado, usted, sin saberlo, se ha convertido en un NICOLAITA hereje como hubo en la antigua iglesia de Pérgamo del libro de Apocalipsis. Es decir, aquellos falsos maestros que apoyaban una clase de sacerdotes que estaban por encima de toda la grey y que se arrogaban títulos, cargos y privilegios que Dios nunca les otorgó, y que Él los acusó de ser gente abominable o despreciable. ¿No se da cuenta usted que ha caído muy bajo, junto con la WT, en la herejía de la iglesia de Pérgamo? Si usted apoya las dos clases, una sacerdotal (144,000), y la otra no, simplemente está jodido...y creo que todavía está a tiempo de arrepentirse antes de que sea demasiado tarde. Recuerde que usted ( y me incluyo) ya no es un muchachito, y que en cualquier momento "la pelona" le puede llamar y ya sería tarde para hacer un "borrón y cuenta nueva". Usted se salió de la WT, pero todavía le quedan remanentes de esa secta que ha dividido el rebaño en dos, una clase que es más que la otra, y con más autoridad y privilegios. Despierte, amigo mío, y no sea necio. Rechace esa mentira de los Nicolaítas que las iglesias apóstatas han heredado del romanismo (entre ellas la WTB&TS). Estaré orando por usted para que Dios le quite la venda negra de sus ojos.”

Luego todo menos dar cuenta de los reclamos de los que es objeto y que yo le planteo, ya sin tener en cuenta que en el correo inmediatamente anterior a este, se comprometía a responder “las sandeces” que según usted, publicaba yo en mi artículo “Una breve reflexión, sobre el pasaje de Rom. 8:29-30” y que, acorde con su peculiar forma de actuar, resulta que aún estoy esperando. Y planteamiento al que no va a responder nada (por lo menos con un mínimo de sensatez), al igual que tampoco va a hacerlo con los que le planteo en mis dos artículos anteriores; porque si lo hace y como usted sabe muy bien (porque usted lo sabe y eso es lo que agrava el asunto), tiene que rectificar todas sus creencias y consecuentemente, las enseñanzas que de ellas se derivan…… y ese es el gran problema al que se enfrenta usted, Sr. Olcese y que le tiene atado de pies y manos. De ahí que sea totalmente incapaz de responderme, no solo a los argumentos presentados en el artículo que acabo de citar, sino a los tres planteamientos que le hago en mis escritos de los días 5 y 6: porque, sencillamente, derrumban todo su esperpéntico andamiaje teológico, eso es, todas y cada una de esas salvajadas que publica como “enseñanzas”…… y si ello no es así como yo se lo digo, demuéstreme lo contrario, respondiendo a los mismos ¡a que no, Sr. Olcese! Y es que de haberlo podido hacer, ya lo habría hecho usted, Sr. Olcese…… esta es la dura realidad a la que usted se enfrenta y que intenta disimularla, mediantes esos estúpidos correos de los que piensa que los demás no se enteran, cuando tiene claro que yo publico todo aquello que me llega, sobre todo si es en contra; pues lo que yo nunca haré, a diferencia de usted, es ocultar aquellas observaciones negativas que se puedan hacer a mis postulados, aunque me lleguen a través de un correo como es el caso. Sin darse cuenta que con su actitud, el que queda en el ridículo más espantoso es usted, pues resulta que servidor, Sr. Olcese y a diferencia de su conocida y huidiza trayectoria, sí salgo al paso de cualquier objeción que se me presente, pues contrario a su forma de actuar, yo sí me responsabilizo de las cosas que publico en mis escritos, sea ello para bien o para mal…… dicho lo cual, veamos el segundo de sus correos y en dónde me sugiere lo siguiente:

Día 7, a las 3’04

apologista commented on ¡YA DISCULPARÁ USTED MI TORPEZA, Sr. OLCESE...!

Ah, y por favor, la próxima vez suba una foto mia en traje y corbata, donde se me ve más guapo e intelectual. Así su alicaído blog tendrá más visitas, en especial, de las damas solteronas...un consejo hasta de un galán.”

Pero comprenderá, Sr. Olcese, que uno y sin ser “teólogo” como usted (afortunadamente), tiene ciertos conocimientos y por lo que sabe, en este caso un servidor; que una imagen vale más que mil palabras y que la imagen que con más exactitud refleja el esperpento de personaje que es usted, es la que acompaña este escrito y no una con traje y “encorbatado”, que no deja de ser más que un disfraz; y es que en mi modesto entender, eso es sencillamente lo que usted es: un indigente mental capaz de cualquier cosa. Porque la imagen que presento no me la inventé yo, Sr. Olcese, sino que la colgó usted en su blog y que es de donde yo la he tomado…… o ¿cómo se puede calificar a una persona, según su criterio, que afirmando ser “ungida” como usted afirma ser y por lo tanto, con el sagrado deber de predicar algo tan serio y digno del mayor de los respetos como es el evangelio del reino de Dios, aparece de esa guisa y “seguramente”, para dar más peso a sus “enseñanzas”? ¿O por ventura, alguien se puede imaginar a un “ungido” como el apóstol Pedro, o Juan o el mismo Pablo entre otros, con esa pinta de “tonto de pueblo” y que es totalmente ofensiva para con nuestro Creador? ¿O de Quién puñetas se cree usted que está hablando, cuando habla de la Biblia, para aparecer con ese esperpéntico tocado?

Por lo tanto y volviendo a lo que íbamos, tenga un poco de dignidad y deje de colocar en el ridículo más espantoso a las personas de su entorno más inmediato y, o bien responda a lo que se le demanda, o por lo menos cállese y deje de hacer el “gilipuertas”, mandando esos correos que nada aclaran a nadie y que solo contribuyen a mostrarlo como el “payaso” que es usted, en lugar del “teólogo” que afirma ser…… pero eso sí: en todo caso un “teólogo” que es totalmente incapaz de responder a cualquier cuestión seria que se le plantee, aunque la misma sea planteada por medio de un ignorante como yo ¡y que ya tiene narices la cosa! Incapacidad a las que por omisión y dicho sea de paso, se unen todos aquellos “enteraos” con los que usted se relaciona y que aún es el momento que hayan dicho esta boca es mía, echándole una “manita” para sacarle del atolladero en el que se encuentra y, sobre todo (debería de entenderse como lo más importante), para acallar las “diabólicas” afirmaciones que yo presento y con ello, el engaño al que puedo llevar a las personas que me leen. Por lo que yo le desafío, Sr. Olcese, a que busque la ayuda de los tales, que convencidos de que no van a poder responderme sin tener que “retocar” algunas de sus personales enseñanzas, le van a dejar en la estacada…… y si no, pruebe con su “emérito” amigo Anthony Budzzar y a ver que le responde.

Porque la realidad, es que toda esa patulea de “grandes” teólogos con los que usted siempre ha afirmado relacionarse (recordemos que el Sr. Budzzar, por ejemplo, es según dicen un reputado “master” en teología), no son más que “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) que no pueden refutar los planteamientos acerca de la Palabra de Dios, presentados por un ignorante como yo…… y si no, ahí está mi invitación a qué lo prueben y respondan en su lugar, a las objeciones que le tengo planteadas. Y es que si usted y como ha quedado plenamente demostrado hasta la saciedad, no tiene ni puñetera idea de hacerlo, por lo menos busque apoyos que le echen una “manita”…… ¿o es que es tan orgulloso, soberbio y altanero, que prefiere caer en el ridículo más espantoso como en el que está permanentemente situado, antes que reconocer que no puede con “el españolillo matador” y que precisa ayuda a alguien que sepa más que usted, para enfrentar a todo un ignorante cómo yo? Por lo que deje de comportarse como el “bocazas” que es y por lo menos intente publicar cualquier cosa, aunque sea copiada de otro y con lo que mínimamente pueda rebatir en algo, las objeciones que se le plantean y salir de esa vergonzante posición en la que su orgullo, prepotencia y altanería le ha colocado: ni más ni menos que de “tonto de pueblo”, como queda perfectamente reflejado en la imagen que encabeza este escrito.

Y quede claro que cualquier persona con un mínimo de dignidad y vergüenza, con todo lo que yo le dicho a usted, o bien ya habría respondido a las cuestiones que le planteo y demostrado que yo no tengo en absoluto la razón en mis objeciones planteadas a sus “enseñanzas”, o bien ya habría desaparecido de Internet; pero como usted no tiene ni una cosa ni la otra (solo hay que mirar la imagen que encabeza este escrito), ahí continúa dando la matraca, a pesar del hecho demostrado de que ha mentido en varias ocasiones a sus lectores y que, encima, le he hecho rectificar en alguna que otra de sus “enseñanzas”…… ¿o no es eso verdad, Sr. Olcese? ¿O necesita usted que se lo recuerde? Luego lo dicho: si no es capaz de responder y no lo es, pues de lo contrario ya lo habría hecho, por lo menos cállese y deje de marear e incordiar al personal, que tenemos cosas más importantes en las que ocuparnos.

Armando López Golart

viernes, 6 de septiembre de 2013

¡Ya disculpará usted mi torpeza, Sr. Olcese…!


… pero es que se me olvidó decirle algo en mi anterior correo; y que tiene que ver con dos cuestiones que aún tiene pendientes de aclararme y dado que no las acabo de entender (¡ya sabe usted, los que no somos “teólogos”, tenemos esas cosas!), le agradecería que usted iluminara mi mente y quitara de ella esa terrible oscuridad bíblica que me aprisiona, dándome razón de las susodichas dos cuestiones.

Y es que se escapa a mis limitados conocimientos, cómo puede ser y según afirma usted, que los “que salen” de la “gran tribulación” (Rev. 7:14), luego estaríamos hablando de sobrevivientes de la misma, eso es, personas que pasan con vida al reino de Dios, puedan reinar con Cristo si para ello y según Rev. 20:6, es del todo punto imprescindible el pasar por la “primera” resurrección y que es la que da la inmortalidad y la autoridad para participar del gobierno del reino de Dios, en calidad de inmortal rey y sacerdote…… pero veamos dicho pasaje:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros, Sr. Olcese) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Y lo que nos lleva directamente a la otra cuestión que quería plantearle, porque si como dice este pasaje transcrito (y más claro no puede estar ¡fíjese que lo entiende hasta un ignorante como yo!), solo pueden participar de esta “primera” resurrección aquellos que han de reinar con Cristo ¿qué hacemos, entonces, con aquellas mujeres del AT y del NT que murieron fieles a Dios, habida cuenta de que usted está enseñando que solo existen dos resurrecciones, una primera “para vida” de los “justos” al inicio del milenio y que son los que reinarán con Jesucristo y otra al final de los mil años para los “injustos”, esta “para juicio” o destrucción eterna?

Porque recordemos, que no hace mucho usted nos explicaba y apoyándose en 1 Tim. 2:11-12 (planteamiento que yo siempre he defendido desde este blog), que la mujer no puede reinar en el milenio y lo que, lógicamente, la excluye de poder participar de dicha “primera” resurrección, preparada solo para aquellos que han de desempeñar tan alta magistratura; luego le repito la pregunta ¿qué hacemos pues, con mujeres como Sara, Rebeca, Rut, Raquel, Lea, Noemí y tantísimas otras mujeres fieles a Jehová y que vivieron en tiempos precristianos, o con las que vivieron en tiempos posteriores como María (la madre de Jesús) y a la que se le dijo ser “bendita entre las mujeres” (Luc. 1:48), Elizabeth, Marta y María (las hermanas de Lázaro), María Magdalena, Ana la profetisa, Lidia, Loida, Eunice y a todas aquellas que se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesús (Hech. 8:12)? ¿Debemos entender que lo que usted nos plantea, es que serán destruidas en esa “segunda” resurrección “para juicio”, dado que al no poder reinar con Cristo por su condición de mujeres, no pueden participar de la “primera”? Y si no es así ¿en dónde nos las coloca, Sr. Olcese? ¿O es que al igual que con su enseñanza de los “millones, miles de millones” que según nos contaba usted, tenían que reinar con Cristo y de la que le obligué a retractarse (ahí está la hemeroteca para probar lo que digo), de nuevo está equivocado y no sabe interpretar el pasaje de Juan 5:28-29, resultando con ello que la llamada “segunda” resurrección, ni se produce la fin de los mil años de gobierno teocrático ni es para destrucción eterna, como usted afirma, sino que se lleva a cabo durante el milenio y para la total “restauración” de la humanidad, tal como yo mantengo en mis escritos?

Espero que comprenda, Sr, Olcese, que son puntos interesantes y que nos debería resolver para general conocimiento y sacarnos con su sapiencia “teológica”, del pozo de oscuridad en el que nos encontramos sumidos algunos “ignorantes” como un servidor; o sea, Sr. “Teólogo”, que junto al “análisis a fondo” que le demandé del Sal. 45:16, incluya por favor estas otras dos cuestiones y demuéstrenos así, que tiene la cabeza para algo más que para llevar sombreros…… y yo ya sé, no se llame a engaño, Sr. Olcese, que usted no lo va a hacer, porque de poder hacerlo ya hace tiempo que lo habría hecho. Porque la realidad, es que usted no es más que un indocumentado que presume de unos conocimientos que no posee, en definitiva, que no es más que un pobre hombre que vive de la ilusión de sentirse algo, por medio de esa bazofia que publica en sus videos; y si no es así, responda con claridad meridiana a esas tras cuestiones que le planteo y hágame quedar en ridículo…… tan sencillo como esto, pero ¡a que no puede hacerlo, Sr. Olcese! 

Y ya puestos, explíquenos que ocurrió con aquella falacia que publicó usted sobre los TJ y a los que falsamente acusó de adulterar el texto escritural, diciéndonos que en su versión TNM habían quitado del pasaje de Mat. 26:49, el término “Rabí” y algo totalmente falso, como yo le demostré en mi artículo del 05/08/13…… a lo que usted respondió borrando todo registro de su felonía, como si ello nunca hubiera pasado; pero como sí pasó, aquí estoy yo para recordárselo y exigirle que responda de sus actos, en este caso pidiendo las oportunas y públicas disculpas a dicha organización. Pero lo grave de este sucedido, Sr. Olcese, no está en el hecho en sí mismo y que no deja de ser una más de las payasadas a las que nos tiene acostumbrados, sino en el hecho de que usted mintió y no solo mintió, sino que en una actitud despreciable, maniobró para ocultar dicha mentira y manteniéndose aún instalado en dicha posición: algo parecido y salvando por supuesto, todas las distancias habidas y por haber, a la actitud que mostró Caín cuando al serle pedidas explicaciones de lo que había hecho con su hermano, por parte de Jehová, lo que hizo fue hacerse “el loco” como si allí no hubiera pasado nada…… y lo cual nos habla de su catadura moral (no de la de Caín, Sr. Olcese, sino de la suya) y que a mi entender, es manifiestamente mejorable; pero que en todo caso, su desvergüenza al actuar de este modo, le descalifica totalmente para hablar de las cosas de Dios.

Armando López Golart

jueves, 5 de septiembre de 2013

Las últimas tres “réplicas” del “teólogo” Apologista Mario Olcese.


Y es que dicho “caballero”, indocumentado donde los haya, solo puede responder de tapadillo a los artículos que yo publico, eso es, mediante correos y puesto que es incapaz de dar respuestas más sólidas, dada su innata ignorancia; por ello les paso a transcribir los tres últimos correos que me ha mandado en respuesta a sendos artículos que yo he publicado y que el último de los cuales, lo acabo de recibir hoy jueves día 5 a las 16:42:

 Día 31/08/13

apologista commented on PUES SÍ, Sr. OLCESE, LO RECONOZCO...... ¡NO PUEDO RESPONDERLE! Eres un hipócrita y soberbio, amigo Armando, pues dices humildemente no poder responder a mis preguntas, las cuales calificas sin miramientos de estúpidas". ¿Son realmente estúpidas, querido Armandito? Tus lectores quieren saber de una vez por todas cómo respondes a estas dos sencillas preguntitas que ponen en jaque tu tesis de las dos clases de salvos...pues si no puedes, entonces las preguntas no son las estúpidas, sino tú, que las consideras estúpidas.”

 Día 01/09/13

apologista commented on "...... Y EN ESTOS, LA JUSTICIA HABRÁ DE MORAR"

Sí, "el resto ungido" se compone de Armando López Golart, Mario Olcese Sanguineti, y todos los buenos cristianos que hemos nacido de nuevo para ser hermanos de Jesús e hijos de Dios (la iglesia o cuerpo de Cristo). Si aceptas esto, están por buen camino...

 Día 05/09/13

 “apologista commented on UNA BREVE REFLEXIÓN, SOBRE EL PASAJE DE ROM. 8:29-30

Sin duda, amigo Armandito, eres un campeón para buscarle 5 patas al gato, y haces unas elucubraciones típicas de la WT para defender lo indefendible. Todo lo que expones acá es un vano esfuerzo para apoyar una doctrina watchtoweriana tan falsa como un billete de tres dólares. En otro vídeo voy a refutar las sandeces que afirmas en este artículo. Por otro lado, aún no me logras explicar cómo se le pudo prometer un galardón muy grande a Abraham, y a los discípulos de Cristo uno no muy grande. Y para terminar, te invito a que veas mis preciosos y edificantes vídeos sobre los que acogen la doctrina de los nicolaítas, y que son abiertamente censurados por el Señor por su abominable herejía. Siento decirte que tu postura en este tema lo único que hace es acoger la doctrina de los nicolaítas, y por tanto estás en abierta confrontación con el Padre y Su Hijo. ¡Qué el Señor tenga misericordia de ti, amigo!

Pues bien, Sr. Olcese, bienvenido sea lo que tenga que decir si me enseña algo, pues todos tenemos necesidad que aprender; pero sin embargo, permítame hacerle un ruego: responda primero y usando toda su sapiencia teológica “digna de envidia” y de la que un servidor carece, cómo hay que entender el Sal. 45:16. Y en el bien entendido de que si no lo hace, una vez más va a quedar como el torero “Cagancho” en Almagro, eso es, fatal tirando a esperpéntico…… ¡a que no tiene lo que hay que tener, Sr. Olcese! Luego, ya puede publicar lo que sea, que con gusto lo consideraré y no porque crea que usted pueda enseñarme algo (¡cómo no sea hacer dinero…… y del bueno, que del falso también se hacer!), sino para ver la nueva salvajada que se le haya podido ocurrir; por lo tanto ya lo sabe: “análisis a fondo” del Sal. 45:16 y a partir de ahí, lo que usted quiera…… ¡a que no!

Por cierto, Sr. Olcese: llamar a esa ridícula bazofia que publica, “preciosos y edificantes videos”, como que me parece que es pasarse un “pelín”…… ¡qué quiere usted que le diga!

Armando López Golart

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Una breve reflexión, sobre el pasaje de Rom. 8:29-30.


Ya les advertimos, queridos lectores, que lo de “breve” se nos ha estirado un “pelín”, porque nos hemos ido enrollando como una persiana y para cuando nos hemos dado cuenta, la cosa ya era kilométrica…… pero como el titular ya lo teníamos colocado y puesto que queda muy bien (al menos es animador eso de “breve”), hemos decidido dejarlo tal cual; por lo que ya debidamente advertidos, esto que sigue es lo que les hemos preparado para hoy.

Y es que hay un proverbio en España, que dice “¡Qué atrevida, que es la ignorancia!” y algo que casi todos en nuestro cotidiano deambular por la vida, sin duda alguna habremos podido observar en algunas personas que, temerariamente y fruto de su ignorancia en determinado asunto, se han metido en unos “embolaos” de esos de “agárrate y no te menees”. Y dado que esto ocurre en todos los ámbitos en los que se mueve el ser humano, como no podía ser de otra manera también ocurre en el campo de la religión, quedando quizás más patente si cabe dicha negativa circunstancia, entre aquellos que escriben artículos bíblicos en Internet y en donde un tonto con un ordenador, puede publicar la primera chorrada que se le ocurra sin tener que responder de ello ante nadie…… bueno, aquello que se dice ante nadie, ante nadie, vamos a matizarlo un poco, pues el que escribe de Dios obviamente tendrá que rendir cuentas ante Él en algún momento, de aquello que escribe; razón por la que uno se tiene que asegurar muy mucho de lo que dice, pues se quiera o no, cuando uno expresa su punto de vista sobre cualquier tema que trate del texto sagrado y más cuando este uno se las da de “ungido” o de “teólogo”, en todo caso de persona capacitada en el estudio de las Escrituras, lo que está haciendo es impartir enseñanza y con lo que ello conlleva de responsabilidad no exenta de riesgo, pues esto es lo que leemos en las mismas:

Pero cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que ponen fe en mí (obviamente, mediante una enseñanza falsa), más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar.” (Mat. 18:6). (Acotación nuestra).

Por lo que queda claro que una afirmación o “enseñanza” que pudiera en un momento dado, apartar del correcto entendimiento escritural a la persona que quiere aprender sobre lo que el Altísimo nos está explicando en Su Palabra y con ello, crear confusión sobre la voluntad divina, colocaría a quien la formula en una situación algo “complicadilla” con respecto de Jehová Dios. Y decimos esto, porque hay algunos que se creen ser “él no va más” en conocimiento bíblico (y solo porque un día quitaron el polvo a una Biblia), que con inusitada frecuencia y por no entender el significado correcto de determinado pasaje bíblico, incurren en el grave error de tergiversar totalmente el sentido de las Escrituras e impartiendo en consecuencia, un mensaje totalmente contrario al que nuestro Creador pretende transmitir al “personal” mediante Su Palabra Escrita. Incurriendo por tanto esos nefastos personajes, en contribuir a la total desorientación existente hoy en día en cuanto al conocimiento del propósito de Dios para nosotros los seres humanos, pues las personas no saben ni qué va a hacer Dios, ni siquiera si va a hacer algo para sacar a la humanidad del atolladero en el que se encuentra, ni cómo lo va a hacer si es que lo hace, ni cuándo lo hará, ni cómo afectará individualmente a cada uno, etc. etc. etc. Y siendo este el caso del pasaje que mencionamos en el titular de este escrito y con cuyo estrafalario desarrollo, nos encontramos en uno de los innumerables videos de corte bíblico que se publican en YouTube; pero antes de pasar a exponerles la “magistral” interpretación que del mismo nos hace el autor de dicho video y del que por caridad cristiana omitiremos dar su nombre (¡ya saben ustedes, por aquello de evitar que la familia sea abucheada al salir a la calle y todas esas cosas que pasan!), veamos qué leemos en dicho pasaje de Rom. 8:29-30 y para lo cual usaremos la versión RV 1960, pues es la utilizada por el autor del video en cuestión y razón por lo que será esta la versión que utilizaremos a lo largo de este escrito, a menos que señalemos lo contrario:

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Entonces de lo que nos habla esta porción escritural, es de determinada actitud secuencial del Altísimo con respecto de determinadas personas, eso es, que primero “conoció”, después “pre-determino”, después “llamó”, después “justificó y finalmente “glorificó”; pero fíjense que hemos remarcado en negrita la expresión “conoció”, pues es en función de la misma que el autor de ese despropósito se monta un “tinglao” de mil pares de narices y todo ello, por no entender de qué se nos está hablando en dicho pasaje. Porque el autor mencionado, partiendo de esa simple palabra y en una lógica “cavernaria”, plantea la siguiente cuestión: puesto que en otros pasajes y refiriéndose a determinadas personas, encontramos la misma expresión “conoció” o derivadas de la misma, ello tendría que significar que esa persona es una de las que se nos habla en el citado pasaje de Rom. 8:29-30 y cuyo destino final y por expreso deseo del Altísimo, es gobernar como rey al lado de Su Hijo Jesucristo durante el milenio; y como primer ejemplo de dicho supuesto, el autor en cuestión nos menciona el caso del rey David y tomando como base para ello el Sal. 139:1-6, en donde dicho personaje se expresaba en los siguientes términos:

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.”

Como pueden ver, en esta porción bíblica aparece también la expresión “conocido” y ello ya es más que suficiente para que el autor en cuestión, saque la conclusión ya mencionada: si en Rom. 8:29-30 se nos habla de que aquellos a los que Jehová “conoció”, fueron “llamados”, declarados “justos” y finalmente “glorificados” al lado de Cristo, se puede deducir de ello que puesto que David también era “conocido” por Dios y según propia afirmación, dicho personaje también se podría contar entre aquellos que participarán de esa glorificación al lado de Jesucristo…… y rupestre razonamiento dónde lo haya, que nos muestra que ese autor no tiene ni la más remota idea de qué es de lo que se nos habla en Rom. 8:29-30 (y algo que aclararemos más adelante), ni por supuesto de a qué se estaba refiriendo David con esas palabras. Porque de lo que estaba hablando David, no era más que de la maravillosa capacidad de “presciencia” u “omnisciencia” de Jehová y que le permite “examinar” y consecuentemente “conocer”, hasta aquello que aún no ha ocurrido y por muy lejano que esté situado en la corriente del tiempo…… pues aún David no había nacido y ya Jehová lo “conocía” todo de él (su carácter, sus tendencias, sus sentimientos más profundos, sus debilidades, etc.) en virtud del “examen” al que fue sometido. Y algo que queda claro en el verso 4, cuando David afirma que aún antes de que él hablara, ya Jehová conocía todo lo que David iba a decir…… y de ahí, que este exclamara que dicha capacidad divina era demasiado elevada para poder ser comprendida por el ser humano (v. 6).

Que ello es como se lo afirmamos, lo deja claro la propia versión RV 1960 (entre otras), pues como cabecera de dicho salmo coloca la leyenda o título de “Omnipresencia y omnisciencia de Dios” y en una clara manifestación de que eso es de lo que trata dicho salmo y no de otra cosa…… luego nada parecido a que en dicho salmo se nos quiera dar a entender, que el hecho de ser David “conocido” por Dios (hecho que por demás, ocurre con cada ser vivo, sea material o espiritual, bueno o malo, racional o irracional que pueda existir en el Universo, pues Jehová lo “conoce” o puede saber todo de todos, incluso antes de que vengamos a la existencia), tenga relación alguna con el que este y en un momento futuro, esté entre aquellos que vayan a reinar con Cristo en el reino de Dios. Porque de lo que este salmo nos habla y como señala el encabezado del mismo al que nos hemos referido, es de las cualidades de Dios y no de lo que David sería en un futuro lejano; pero veamos otro ejemplo que nos da dicho autor para sostener su planteamiento y para lo que nos dirige en esta ocasión a Éxo. 33:12-13, que nos habla sobre Moisés:

Y dijo Moisés a Jehová: “Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre y has hallado también gracia en mis ojos. 13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo”.”

Entonces, dado que de nuevo aparece la expresión “conocido” en ese pasaje y siempre según el autor en cuestión, se debería de entender que Moisés también figurará entre aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios; ahora bien ¿es esto lo que se nos quiere dar a entender en dicho pasaje? ¿Qué significa, realmente, ese “te he conocido por nombre”? Pues algo tan sencillo como la relación de intimidad personal que Jehová mantenía con Moisés y que no tenía en ese tiempo con nadie más; y circunstancia que queda clara cuando leemos el contexto, en este caso el verso anterior a los citados, eso es, el verso 11 y en donde se nos dice que “hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero”. Luego nada que ver esa expresión mencionada “te he conocido por nombre”, con la posición de futuro rey al lado de Cristo para Moisés, sino que solo nos habla de la relación de máxima proximidad que el Altísimo mantenía con Moisés en ese momento. Y que tenemos razón en nuestro planteamiento, queda claro cuando dicho pasaje de Éxo. 33:12-13 es contrastado con lo que del mismo interpretan otras traducciones bíblicas y de las que veremos unos pocos ejemplos a continuación; y por lo que les rogamos que centren su atención en el verso 12, pues en donde la versión RV 1960 dice aquello de “te he conocido por tu nombre y has hallado también gracia en mis ojos” y expresión en la cual el autor en cuestión apoya todo su disparatado planteamiento, las siguiente versiones traducen esto otro:

Traducción en Lenguaje Actual: “Moisés le dijo a Dios: “Tú me ordenaste guiar a este pueblo, pero no me dijiste quién me ayudaría a hacerlo. También me dijiste que me amas y que confías en mí. 13 Si eso es verdad, dime qué piensas hacer, para que yo también llegue a amarte y tú sigas confiando en mí. No olvides que este pueblo es tuyo y no mío”.”

Dios Habla Hoy: “Moisés le dijo al Señor: “Mira, tú me pides que yo dirija a este pueblo, pero no me dices a quién vas a enviar conmigo. También dices que tienes mucha confianza en mí y que me he ganado tu favor. 13 Pues si esto es cierto, hazme saber tus planes, para que yo pueda tener confianza en ti y pueda seguir contando con tu favor. Ten en cuenta que este pueblo es tu pueblo”.”

Nueva Versión Internacional: “Moisés le dijo al Señor: “Tú insistes en que yo debo guiar a este pueblo, pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. También me has dicho que soy tu amigo y que cuento con tu favor. 13 Pues si realmente es así, dime qué quieres que haga. Así sabré que en verdad cuento con tu favor. Ten presente que los israelitas son tu pueblo”.”

La Palabra (España): “Moisés dijo al Señor: “Mira, tú mismo me has encomendado que guíe a este pueblo, pero no me has indicado a quién enviarás para ayudarme. Dices que me he ganado tu confianza y gozo de tu favor; 13 pues si realmente es así, dame a conocer tus intenciones para que sepa que confías en mí. Recuerda que esta gente es tu pueblo”.”

O sea, que ni rastro de la expresión “conocido”, ni nada que mínimamente nos pueda dar a entender que la tal palabra tiene que ver con la connotación y trascendencia que le da el autor mencionado, pues de ser ello así, dichas versiones no hubieran excluido la tal de ese verso 12; luego queda claro que los traductores de esas versiones no entendieron de dicho pasaje, aquello de lo que el autor en cuestión nos quiere convencer…… por lo tanto, nada que ver con un futuro de privilegio para Moisés como rey, al lado de Cristo en el reino de Dios. Porque de lo que simplemente se nos está hablando en esa porción bíblica y como dice la traducción Palabra de Dios para Todos en ese texto 12, que traduce como “que me conocías muy bien y estabas contento conmigo”, era de que al igual que en el caso de David o de cualquier otro ser humano, Jehová lo conocía todo de Moisés, eso es, su pensar, su sentir, su firmeza, su integridad, etc. etc. etc. y valores por los que le escogió, para la concreta labor de sacar a Su pueblo de Egipto…… y para nada más. Y algo parecido a lo que nos encontramos, en otro ejemplo que nos plantea ese “genio” de la interpretación bíblica que parece ser el autor del que estamos hablando y que es el caso del profeta Jeremías, personaje del que ese “intelecto” mencionado, nos dice que también se le puede considerar candidato a reinar con Cristo, en función de lo él que interpreta del siguiente pasaje:

Antes que te formase en el vientre te conocí y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.” (Jer. 1:5).

Y que en este caso ya son ambas expresiones, “conocí” y “santifiqué”, las que son usadas y enfatizadas por el citado autor como determinantes para demostrar que también Jeremías estaba destinado a reinar con Cristo en el milenio y en consecuencia, la veracidad de tan disparatado planteamiento; sin embargo y como en el caso anterior, veamos cómo vierten dicho texto bíblico otras traducciones, para ver si eso es así y realmente esas dos palabras tienen la connotación y en consecuencia, el valor concluyente que ese autor les atribuye:

Dios Habla Hoy: “Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones.”

Nueva Traducción Viviente: “Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté (o “escogí”) y te nombré mi profeta a las naciones.” (Acotación nuestra).

Nueva Versión Internacional: “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado: te había nombrado profeta para las naciones.”

Traducción en Lenguaje Actual: “Yo te elegí antes de que nacieras; te aparté para que hablaras en mi nombre a todas las naciones del mundo.”

Palabra de Dios para Todos: “Antes de que yo te formara en el vientre de tu madre, ya te conocía (o “sabía” Jehová, la clase de persona que sería Jeremías). Antes de que nacieras, ya te había elegido para que fueras un profeta para las naciones.” (Acotación nuestra).

Luego lo que entendemos de ese pasaje y a tenor de lo que dicen de él distintas versiones bíblicas, es que Jeremía no fue pre-seleccionado (como tampoco lo fueron David y Moisés) para reinar con Cristo en el reino de Dios, sino sencillamente para que sirviera a Jehová como profeta y hablara en Su Nombre a las naciones, o lo que es lo mismo, para servirle en una comisión determinada y concreta. Y que en función de las cualidades que Jehová había visto en Jeremías, aún antes de que este fuera formado en el vientre de su madre y por medio de Su “presciencia” u “omnisciencia” y ante las que se maravilló David, el Altísimo sabía que Jeremías daría “la talla” y cumpliría cabalmente con la asignación encomendada; y que eso es así tal como lo planteamos nosotros, queda claro en un ejemplo del pasado, en el que Jehová actuó de igual manera y que tiene que ver con los dos hijos de Isaac y circunstancia que el apóstol Pablo nos resume de la siguiente manera:

Porque la palabra de promesa fue como sigue: “Por este tiempo vendré y Sara tendrá un hijo”. 10 Y no solo ese caso, sino también cuando Rebeca concibió gemelos de un solo hombre, de Isaac nuestro antepasado, 11 pues cuando todavía no habían nacido ni practicado cosa buena ni vil, para que el propósito de Dios tocante a la selección continuara dependiendo, no de obras, sino de Aquel que llama, 12 se le dijo a ella: “El mayor será esclavo del menor”. 13 Así como está escrito: “Amé a Jacob, pero odié a Esaú”.” (Rom. 9:9-13 en la versión TNM).

Lo cual no significa que Dios hubiera movido los asuntos para que ello fuera así, lo que hubiera sido una grave injerencia en la legítima capacidad de libre albedrio de esos dos seres aún por nacer, sino que el Altísimo y en Su “omnisciencia” vio las “tendencias” de los dos fetos y concluyó que las obras de ambos conducirían indefectiblemente a ese resultado, como así fue: en un alarde de total desprecio por las cosas sagradas, posteriormente Esaú vendió su derecho de primogenitura a su hermano Jacob por un plato de lentejas (Gén. 25:34) y con lo que despreció el maravilloso privilegio de convertirse en un antepasado directo del Mesías. Por otra parte, la expresión “santificado” y a la que el autor mencionado también le da tanta importancia, si consultan con cualquier diccionario bíblico verán que no significa más que algo que es apartado para el servició exclusivo de Dios, fuera el tal persona, animal o cosa; pues no olvidemos que según las Escrituras, se santificaban o dedicaban al servicio exclusivo de Jehová, tanto personas, como animales, lugares y cosas:

Dios le dijo a Moisés: 12“El día en que le quité la vida al primer hijo de cada familia egipcia, decidí que los israelitas debían entregarme todo primer hijo varón, tanto de personas como de animales. 13 En lugar de sus hijos quiero que me consagren (o me “santifiquen”, en todo caso que se dedicara al servicio exclusivo de Dios) a los descendientes de Leví para que estén a mi servicio y me pertenezcan de manera especial. Yo soy el Dios de Israel”.” (Núm. 3:11-13).

Sin embargo y siendo así, que también el tabernáculo y posteriormente el templo de Jerusalén, así como los utensilios del mismo, estaban consagrados o “santificados” a Dios, ello de ninguna manera significa que ni los animales, ni lugares como el templo o los utensilios usados en el mismo, tengan que reinar con Cristo en el reino de Dios; luego queda claro que la expresión “santificar” no puede tener más connotación que el que uno ha sigo puesto bajo el servicio de Dios y no, que el ser uno “santificado” tenga que ver para nada con el recibir un puesto de privilegio en el nuevo mundo, en calidad de inmortal rey y sacerdote…… decir lo contrario no es más que fruto de una brutal ignorancia del contenido escritural, cuando no de la diabólica intención de adulterar las Escrituras para uno salirse con la suya. Ahora bien, dicho lo cual, quizás ha llegado el momento y para acabar de entender de qué estamos hablando, que pasáramos a analizar Rom. 8:29-30 y que para refrescar la memoria, volveremos a transcribir y como hemos dicho, en la versión de la RV 1960:

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Y ahí tenemos la palabra “talismán” del autor al que estamos haciendo referencia, eso es, la expresión “conoció” y que da pie al disparatado argumento que estamos analizando y que, supuestamente, llevaría a David, a Moisés y a Jeremías, a reinar con Cristo en el reino de Dios; pero claro, resulta que nos encontramos de entrada con un pequeño problema: y es que por la misma regla de tres y aplicando el mismo baremo, tendríamos que suponer también, que de aquellos “notables del AT” de los que las Escrituras no mencionan expresamente que el Altísimo los “conoció”, como es el caso de Noé, Abraham, Isaac, Daniel, Isaías, Amós, Abdías, etc. etc. etc., quedarían apartados de poder disfrutar de semejante privilegio. Y lo que nos lleva a razonar que nos encontramos ante una estupidez de tamaño colosal y resultado, como hemos señalado al principio de este escrito, de no tener ni puñetera idea por parte del autor mencionado de qué realmente nos está hablando y mucho menos, a qué se refiere el pasaje mencionado de Rom. 8:29-30…… algo que les vamos a explicar inmediatamente y para lo cual, tenemos que empezar por recordar unas palabras que pronunció el Altísimo, en el mismo momento de pecar Adán:

Y Jehová Dios procedió a decir a la serpiente: “Porque has hecho esta cosa, tú eres la maldita de entre todos los animales domésticos y de entre todas las bestias salvajes del campo. Sobre tu vientre irás y polvo es lo que comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y le magullarás en el talón”.” (Gén. 3:14-15, en la versión TNM).

Luego en el bien entendido que Jehová no se estaba dirigiendo a una serpiente literal, sino a la fuerza que operaba detrás de ella, el ser espiritual Satanás (Rev. 12:9), queda claro del verso 15 que desde ese mismo instante, ya el Altísimo tenía en su prodigiosa e inconmensurable mente todo el plan de redención del ser humano, hasta la última coma del mismo. Lo que se podía resumir y para entendernos, como que Dios ya tenía en su mente perfectamente planificados y perfectamente situados en la corriente del tiempo, todos, absolutamente todos, los acontecimientos que ustedes pueden leer hoy en la Biblia, así como a los distintos “actores” que participarían en los mismos y el papel que cada uno de ellos desempañaría en dicha “obra” y en el momento apropiado, hasta el más ínfimo detalle…… luego Jehová ya conocía miles de años antes de que ocurriera, todo aquello que tenía que ocurrir y lo nos lleva a la clave del asunto. Porque si han prestado atención a las palabras con que inicia Rom. 8:29-30, habrán notado que dice “porque a los que antes conoció”…… y lo que lleva a preguntarse a cualquiera con una cabeza medianamente “amueblada”, eso de: “antes” ¿de qué? Pues sencillamente antes de que viniera a la existencia este mundo que conocemos, pues recordemos que las palabras de Dios a Adán fueron dichas antes de que este fuera expulsado del jardín de Eden…… luego antes de que este mundo de pecado en el que vivimos viniera a la existencia y que principió con el nacimiento del primer ser humano sujeto al pecado (Caín), Jehová ya había predeterminado todo suceso que ocurriera en el mismo, para el completo logro de su propósito redentor; y lo que nos lleva a considerar de nuevo ese pasaje de Rom. 8, pero en esta ocasión desde el verso 28 y que para una mayor comprensión del mismo, transcribiremos de la versión Traducción en Lenguaje Actual y del cual, la versión Palabra de Dios para Todos, dice prácticamente lo mismo:

Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan. 29 Desde el principio, Dios ya sabía a quiénes iba a elegir y ya había decidido que fueran semejantes a su Hijo, para que éste sea el Hijo mayor. 30 A los que él ya había elegido, los llamó; y a los que llamó también los aceptó; y a los que aceptó les dio un lugar de honor.”

Ahora bien ¿significa eso que Dios desde ese principio señalado, ya sabía que un tal David, o un tal Moisés, o un Jeremías, un Pablo, Pedro, Juan, Santiago, etc. etc. etc. ocuparían un lugar en el gobierno del reino de Dios, pues así lo había “predeterminado” acerca de dichos personajes…… y que es exactamente lo que nos quiere dar a entender el autor del que estamos hablando? Obviamente no, pues como ya hemos señalado, eso violentaría el derecho al libre albedrío de esas personas y en consecuencia, el derecho de las mismas a ser lo que ellas quisieran ser, eso es, fieles a Jehová o no; pero además y de ser ello así, significaría que Jehová ya desde un principio habría condenado y para el adelanto de sus propósitos, a un tal Judas Iscariote a la destrucción eterna, pues ya estaba “decidido” de antemano que este fuera el que “cargara con el mochuelo” de traicionar al Hijo de Dios…… y con lo que de nuevo se violentaría el derecho al libre albedrío, en este caso del personaje en cuestión, de actuar como un traidor a Jesús o no. Y como eso no puede ser así, tiene que haber una explicación más razonable de lo que Jehová realmente hizo; porque recuerden que hemos dicho que en la mente de Jehová y en el mismo momento de pecar Adán, ya estaba perfectamente diseñado el plan completo de redención y que contemplaba como figura central, a un Hijo que daría su vida por la humanidad, así como a un conjunto de personas que colaborarían con este Hijo y durante un período de mil años, para llevar adelante el plan divino de restauración del ser humano en general (Hech. 3:20-21). Entonces lo que hizo Dios, fue lo siguiente: estableció una serie de requisitos semejantes a los que tendría Su Hijo, o lo que es lo mismo, hizo de este el “modelo” al que se tendrían que ajustar en todos sus extremos, aquellos que tuvieran que compartir tronos con él; luego llegado el momento y momento que llegó cuando apareció este Hijo de Dios aquí en la tierra, para buscar a aquellos que con el tendrían que reinar en el reino de Dios, todos aquellos (quienes fueran) que reunían las cualidades que Jehová había “predeterminado” en un principio que tendría que tener uno para alcanzar dicho galardón, fueron apareciendo y apegándose a su modelo que era Jesús…… y como esas personas cumplían con esos requisitos preestablecidos por Dios, con toda lógica Él los “llamó” o atrajo hacia Su Hijo (Juan 6:44), pues los “declaró justos” o de acuerdo a los requisitos exigidos y en consecuencia, “los glorificó” al reconocerlos también como Hijos Suyos.

Es entonces en este sentido, que Jehová “conoció” de antemano a aquellos que serían co-gobernantes con Su Hijo en un futuro aún distante en el tiempo, pues si no se ajustaban a los requisitos por Él demandados, ninguna persona podría acceder a dicho privilegio; luego y para entendernos: Jehová no eligió de antemano a personas determinadas con nombres y apellidos, sino que estableció requisitos que se exigirían a todo aquél que deseara formar parte de ese grupo de personas. Y permítannos ilustrar el asunto con un pequeño ejemplo, imaginándonos por un momento al todopoderoso presidente de una importante corporación financiera con miles de empleados, que hace el siguiente llamado a su secretario personal: “Quiero que me encuentres a 25 personas que hablen cinco idiomas, expertos en economía y finanzas, de total dedicación a la empresa, hábiles en informática y con un gran don de gentes; a los que reúnan dichos requisitos, los nombraré mis asesores personales”. Es obvio que ese presidente no conoce personalmente a los individuos que en un futuro colocará a su lado, pero sí la cualidades que tendrán, pues es él el que las ha delimitado…… una vez pasadas las pruebas de rigor y demostrada la capacidad de cada uno y acorde a los requisitos demandados, aparecen las 25 personas requeridas y que son elevadas al rango de asesores personales de ese poderoso personaje; luego en justicia y sin faltar a la verdad, dicho personaje podría decir que “conoció” a sus asesores personales, aún antes de que estos supieran de la oferta, pues él puso los requisitos que tenían que reunir para alcanzar dicho puesto de privilegio.

Pues más o menos y salvando todas las distancias, así es como ocurre con el grupo de aquellos que con Cristo tienen que reinar: Jehová estableció unos requisitos para poder acceder a gobernar con Su Hijo y a medida que fueron apareciendo aquellos que los reunían, les fue concediendo el alcanzar el puesto prometido. Y grupo de personas que inició con los apóstoles y no con los David, Moisés o Jeremías, pues en primer lugar y para ser de la partida, uno de los requisitos que las tales personas tenían que reunir, era el de haber recibido el bautismo en agua y que inició en Juan el Bautista (Juan 1:33) y el bautismo en espíritu santo que los “ungía” como Hijos adoptivos de Dios…… y bautismo que no estuvo accesible, hasta después de la resurrección de Jesucristo (Juan 1:33; Hech. 1:5); y requisito de poseer ambos bautismos, que por razones obvias (hacía siglos que habían muerto) los David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros, no pudieron alcanzar. Pero es que en segundo lugar y según entendemos desde este blog, hay una razón mucho más sólida y definitiva por la que esos personajes mencionados y entre los que se contarían también, los Noé, Abraham, Daniel, Isaac, Jacob, etc. etc. etc. y a los que se conoce en conjunto como a “los notables del AT”, no podían de ninguna manera reinar con Cristo y que es la de ser precisamente antepasados de este; y razonamiento que se nos explica en el Sal. 45:16, en donde leemos lo que se nos dice acerca de ellos y en la misma versión RV 1960:

En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra.”

Porque lo que se nos está diciendo realmente en este pasaje, es que por “derecho de recompra” (Lev. 25:47-54) y en función de su sangre derramada, Jesucristo “recompró” o “redimió” a la humanidad de su condena de muerte por el pecado heredado y lo que convierte a todo ser humano en hijo de Jesucristo, pues con su muerte nos devolvió la vida; porque recordemos que cuando Jehová expulsó a Adán del jardín de Edén, no solo le expulsó de un lugar físico, sino que también le expulsó de Su Presencia y por tanto de la vida (Gén. 3:22-24), así como de su relativa condición de hijo de Dios (Luc. 3:38)…… y situación que Adán pasó como herencia a sus descendientes, que a partir de ese momento quedaron bajo la tutela de Satanás y con la muerte en mira. Ya cuando apareció el Hijo de Dios y con su sangre recompró a la humanidad, todo aquel que ejerza fe en su sangre derramada pasa a convertirse en su hijo y con la vida en mira…… y de ahí, el título que el propio Jehová y entre otros, le concede a Su Hijo Jesucristo:

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” (Isa. 9:6, en la versión TNM).

Pero, padre ¿de quién? Pues como hemos señalado, de los miembros de la humanidad y que adquirió en posesión, merced a su sacrificio vicario y lo que incluye a esos antepasados mencionados…… excepción hecha, claro está, de aquellos que como ya hemos dicho, reunieran determinadas características predeterminadas por Dios (entre ellas el “nacer del agua y del espíritu”, según Juan 3:3; 5) y que Este adquirió para Sí como “primicias” (Rev. 14:4) y que reuniéndolos al lado de Su Hijo, los adoptó como Hijos Suyos y por tanto, hermanos de Jesucristo; algo que no pudieron hacer esos notables del AT, pues para cuando apareció Jesús, ellos ya llevaban siglos muertos. Pero la cuestión es que si esos antepasados de Jesús y al igual que la humanos en general, pasan a convertirse en hijos de Jesucristo y esto el Sal. 45:16 lo deja claro como el agua, resulta que no pueden ser al mismo tiempo Hijos de Dios y en consecuencia, no pueden ser hermanos de Jesucristo…… y sabemos que solo los hermanos de Jesucristo y por tanto Hijos de Dios, pueden heredar el reino con él, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6). Y lo cual y dicho como simple anécdota, no significa que no hayan existido en el transcurso de los siglos posteriores a Jesucristo y existan actualmente personas, que afirmen reunir los requisitos predeterminados por el Altísimo para ocupar un lugar de rey en el reino de Dios (ahí esta esa pléyade de supuestos “ungidos” que nos rodea por tierra, mar y aire) y algo en lo que no nos queremos meter…… pero que en todo caso, resulta que Jehová también había predeterminado el número de estos y que limitó a 144.000 individuos (Rev. 7:4; 14:1.5). Grupo que inició con los apóstoles y a los que a estos siguieron (Juan 17:20) y de los que aún queda un pequeño resto por aparecer, prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y a los que les aguarda la comisión de llevar adelante la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14, que precederá al fin de este sistema inicuo de cosas; luego resumiendo la cuestión del porqué unos sí y otros no, digamos que se trataría sencillamente de haber estado en el lugar apropiado, en el momento oportuno: tan simple como eso.

Sin embargo y por si a alguien le queda alguna duda acerca de si esos antepasados de Jesús, eso es, los notables del AT, reinarán o no en el milenio con Cristo, solo tiene que reparar en un dato que se nos da en ese salmo mencionado y que no cuadra con lo que ocurre con aquellos que si gobernarán como reyes durante esos mil años; porque en el Sal. 45:16 se nos dice que Jesucristo “nombrará” a todos esos antepasados suyos por “príncipes sobre la tierra”…… cuando el caso es, que aquellos que tienen que reinar con él, ya se levantan en la llamada “primera” resurrección en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, por lo que no precisan de nombramiento alguno. Porque no olvidemos que dicha condición ya la consiguen en el mismo momento en que ofrecen su vida en martirio en defensa de su integridad a Dios y al Cristo, algo que queda claro en los siguientes versos:

Rev. 2:10: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.”

Luego lo que queda claro en esos dos pasajes, es que para sentarse en un trono junto a Cristo, hay que aguantar “hasta la muerte” y muerte violenta (Rev. 20:4) como la que él tuvo, eso es, una muerte de sacrifico en defensa de su integridad a Dios y lo que le llevó a sentarse en un trono al lado de su Padre Celestial; luego como hemos dicho, esas personas y en el mismo momento de su muerte en sacrificio, ya adquieren la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que es con dicha condición con la que se levantan en su resurrección, por lo que repetimos, no precisan de que nadie les nombre nada. Pero es que además y por si lo dicho fuera poco, la inmensa mayoría de esos “notables del AT” no sufrieron esta muerte violenta o de sacrificio exigida (luego otro requisito que no cumplieron) y sino, vean algunos ejemplos registrados en las Escrituras y en la versión TNM que siempre usamos nosotros, dado que no hay conflicto de contenidos con la RV 1960:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años, y llegó a ver a sus hijos y sus nietos... cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.”

Jue. 8:32: “Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Acotación nuestra).

Entonces vemos que todos estos personajes y a los que había que sumar a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros, no se ajustan al requisito exigido por el Altísimo en el sentido de que para alcanzar el reino como inmortal rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como el Cristo había vencido, eso es y cómo hemos mencionado, sufrir una muerte de martirio. Por lo tanto y ya a partir de ahí, no deja de ser una falacia y producto de la ignorancia, cuando no de la soberbia y altanería de algunos de esos autores, el que se empecinen en afirmar que dichos “notables del AT” estarán como reyes al lado de Jesucristo y que para ello presenten largos y disparados argumentos como el que hemos analizado y en donde a partir de unas determinadas palabras, como “conoció” y “santificó” así como otras derivadas de las mismas, son capaces de persistir empecinadamente en un planteamiento que solo razonando con un mínimo de lógica y sentido común sobre un solo texto, como pueda ser el Sal. 45:16, dicho planteamiento es echado por tierra sin ninguna dificultad. Y prueba de que lo que afirmamos es tal como lo afirmamos, es que ninguno de esos autores que sostienen el planteamiento sobre el que hemos escrito hoy, es capaz de darnos una explicación razonable de cómo hay que entender entonces dicho salmo, para que cuadre con su argumentación; y si no, queridos lectores, a ver si alguno de ustedes consigue encontrar a un “teólogo” que sea capaz de darles razón del significado del citado Sal. 45:16 y al mismo tiempo, que pueda sostener que los “notables del AT” también reinarán con Jesucristo en el reino de Dios…… ¡a que no lo encuentran!

MABEL