viernes, 9 de agosto de 2013

La Biblia...... vs. la teología.


Cuando a usted se le presente un teólogo y pretenda explicarle lo que dice la Biblia, tenga por seguro que le mentirá; y cuando usted se asocia con una determinada denominación religiosa, la que sea, pero que en todo caso le dirán que se encuentra en “la verdadera fe”, eso es, que usted tiene la “inmensa fortuna” de estar asociado a la única forma de religión que Dios aprueba y que sus máximos dirigentes tienen sesudos estudios teológicos (y que son todas), recuerde que le están mintiendo. Y es que viendo cómo está “el percal”, eso es, las “genialidades” que nos cuentan aquellos entendidos en teología que más a mano tenemos y que son los que publican en Internet, no tenemos más remedio que pensar que cualquier parecido entre una cosa y la otra (la Biblia con la teología), no es más que una pura coincidencia…… ¡vamos, las mismas posibilidades que el que una sola vez en la vida compra un décimo de lotería por Navidad y se lleve el “Gordo”! Y ello tiene una razón de ser, que ya hay que se “corto” para no entenderla: la lotería y otras formas de apuestas no están hechas para que uno se haga rico, sino para que se haga rico el que las inventó…… y algo parecido ocurre con la teología.

Luego estaríamos ante el que podríamos considerar como el primero de los tres argumentos en el que sustentamos nuestra afirmación; porque en un mundo que “yace en el poder del inicuo” (Juan 5:19), o sea, totalmente en manos de Satanás, todo, absolutamente todo lo que resulta del mismo, es tendente a apartar al personal del más elemental entendimiento de la Palabra de Dios y en consecuencia, del ajustado y correcto actuar bajo las normas o “disposiciones reglamentarias” del Altísimo: y es que Satanás nunca pondrá a nuestra disposición nada, en este caso la teología, que nos ayude a entender correctamente el mensaje que Jehová Dios nos dejó puesto por escrito en ese libro conocido como la Biblia, pues su objetivo es totalmente el contrario, como quedó demostrado cuando probó tentar a Jesús en el desierto (Mat. 4:1-11), con pasajes bíblicos sacados de su contexto…… y si eso hizo con el Hijo de Dios ¡qué no hará con nosotros!

Cierto es que alguien podría objetar que los autores de este blog, no tenemos estudios superiores de ninguna clase y mucho menos en teología, por lo que no tenemos ninguna autoridad para pronunciarnos en este sentido y que por supuesto, vaya por delante, entendemos que es una afirmación muy arriesgada la que hacemos y que pondrá los pelos como escarpias a más de uno…… pero no es menos cierto que gozamos de una capacidad de usar la lógica y el sentido común bastante aceptable y que al parecer, es el único requisito demandado por el Altísimo para uno poder entender las Escrituras ¡hombre, eso y que Él te deje y de lo que hablaremos más adelante! Por lo que pasaremos al segundo argumento para defender nuestra posición y que tiene que ver con que la Biblia no se escribió para “teólogos”, sino para pastores, agricultores, pescadores, carpinteros, etc., en todo caso gente humilde y de escasos recursos intelectuales, que prescindiendo del hecho que todos sabían leer y escribir, al contrario que los pueblos de su alrededor, eran personas sin estudios superiores que en la época solo existían en Israel (y si es que existían) para las clases privilegiadas, como el sacerdocio o la realeza. De ahí que la Biblia sea una información de carácter personal, pues es lo más parecido a una carta que nuestro Creador nos envía a cada uno de nosotros, para explicarnos por qué estamos como estamos, lo que Él ha hecho y hará para ayudarnos a salir del atolladero en el que nos encontramos, lo que nosotros tenemos que hacer para conseguirlo y lo que finalmente nos espera…… lamentablemente, la inmensa mayoría de personas han dejado que sean otros los que les lean dicha “carta”, eso es, a los “teólogos” y a través de las distintas organizaciones religiosas con las que se asocian, pues están demasiado “ocupadas” en sus cosas del día a día como para dedicar tiempo a investigar acerca de Dios; por ello, con decir que “creen en Dios y sí mucho nos apuran, con asistir el domingo a la parroquia de turno, dejar que les lean un “sermoncito suave” por parte del cura, pastor, anciano o quien sea que dirija la reunión (no sea que se enfaden, no vuelvan y dejen de aportar sus diezmos o contribuciones “voluntarias”), se dan por satisfechas pues entienden que ya han “cumplido”.

Siendo por tanto esas mismas personas, las que se han metido en la guarida del lobo y nunca mejor dicho, pero con tal que les digan aquello que quieren oír, se dan por satisfechas; recordemos que ya en su momento, el apóstol Pablo advirtió que llegaría un período de tiempo en que las personas no soportarían la enseñanza saludable, sino que “de acuerdo con sus propios deseos, acumularán para sí mismos maestros para que les regalen los oídos y apartarán sus oídos de la verdad” (2 Tim. 4:3-4)…… y con ello, desviados a cuentos o enseñanzas falsas y en consecuencia, a la destrucción (2 Ped. 2:1). Pero es que tenemos un tercer argumento para sostener nuestra teoría acerca de que nada tiene que ver la teología con el entender las Escrituras, apoyado en unas palabras de Jesús y que hacen que no nos fiemos ni un pelo cuando alguien nos viene presumiendo de “teólogo” y sobre todo, si de cuando en cuando nos mete el diploma, título o como quieran llamarlo, en un primer plano de alguno de sus videos para que sepamos que él es un teólogo…… y con lo que automáticamente queda desautorizado por Dios para hablar acerca de Él, pues esto es lo que dijo Jesús dirigiéndose a su Padre Celestial:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales (siempre dentro del terreno de las Escrituras) y las has revelado a los pequeñuelos (o “los que son como niños”, según versiones). Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti.” (Luc. 10:21). (Acotaciones nuestras).

Luego lo que aprendemos de este pasaje, son tres cosas fundamentales: , que entienden las Escrituras solo aquellos a quienes Jehová se lo permite; , que Este no les permite entenderlas, pues de forma expresa “esconde” dicho entendimiento de ellos, a los “sabios e intelectuales”, eso es, a los “teólogos” y , que dicho entendimiento solo está al alcance de aquellos que son como niños (eso es, humildes) y que fían en Jehová para conseguir ese vital entendimiento, pues no tienen otros recursos. Recordemos el ejemplo que nos da la historia, en el sentido de que lo que podríamos considerar como los primeros “teólogos” en la Ley de Dios, fueron los escribas, los fariseos y los saduceos; ello queda claro cuando leemos que en cierta ocasión estos acusaron a los apóstoles Jesús, de ser “iletrados y del vulgo” (Hech. 4:13) y con lo cual no querían decir que fueran analfabetos, sino que su educación era elemental y no la que se obtenía en las escuelas de estudios superiores rabínicas (más o menos, el equivalente de las cátedras de teología de nuestros tiempos) y puesto que “no conocían” la Ley de Dios como ellos la conocían, eran considerados como “malditos” por tan “ilustres” personajes (Juan 7:49)…… y siendo el resultado obtenido sobre el pueblo por parte de esos “entendidos” en la Ley y con el que se encontró Jesús al llegar, tan nefasto que no pudo menos que compadecerse de la situación espiritual en la que esos sujetos habían sumido al pueblo de Dios:

Al ver las muchedumbres, se compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor.” (Mat. 9:36).

Y eso es con lo que de nuevo nos encontramos hoy en día, cuando uno hecha una mirada al estado espiritual de la llamada cristiandad y se da cuenta de que las personas, aunque se digan creyentes y acudan de cuando en cuando a sus parroquias respectivas, lo que menos les apetece es hablar de Dios…… y dando por buenas las palabras de Pablo, cuando profetizando acerca de los últimos tiempos, dijo de las personas que en ese tiempo vivirían, aquello de que “tendrán una forma de devoción piadosa, pero resultarán falsos a su poder” (2 Tim. 3:5), o lo que es lo mismo, afirmarán ser “cristianas” o seguidoras de Cristo, pero sin permitir que las enseñanzas de este influyan en sus vidas y todo, por la brutal confusión que ha creado esa casta que son los “teólogos”, acerca de las cosas de Dios. Porque nos encontramos con que la misma cristiandad está dividida en cientos de denominaciones distintas, con distintos credos, diferentes ritos y celebraciones y cada una con su propia estructura orgánica y distintos máximos representantes; por ejemplo, si bien la cabeza de la Iglesia Católica es el Papa de Roma, el de la Iglesia Anglicana lo es el rey o reina de Inglaterra. Si hablamos de la Iglesia Ortodoxa, esta está en realidad constituida por 15 iglesias autocéfalas, eso es, que solo reconocen el poder de su propia autoridad jerárquica y representadas cada una de ellas, respectivamente, por el Patriarca de Alejandría en su territorio, el de Antioquía en el suyo, el de Constantinopla ídem y así, hasta completar las quince; aunque eso sí, mantengan entre ellas cierta cohesión doctrinal y sacramental…… y así, suma y sigue y en todos lados en los que a uno se le ocurra mirar. En definitiva un auténtico caos, totalmente alejado de la admonición del apóstol Pablo que encontramos en 1 Cor. 1:10 y dirigida, por supuesto, a todos aquellos que se consideran seguidores de Cristo y de dónde deriva el término “cristiandad”:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.”

Luego el mismo parecido de un huevo con una castaña a lo que dijo dicho buen hombre, con lo que vemos hoy en día a nuestro alrededor…… por lo que si el bueno de Pablo levantara hoy la cabeza, si no le daba un “patatús” al ver la que está liada, sería de puro milagro; pero vayamos al fondo de la cuestión y preguntémonos quiénes son los máximos responsables de ese “cacao” que tenemos montado en este “valle de lágrimas” en el que intentamos sobrevivir y que, efectivamente, son justo los que ustedes se imaginan: ¡los teólogos! Ahora bien, dado que quizás haya alguno que al oír hablar de teología, responda aquello tan clásico del “¡Eso lo será tu padre……!”, creemos oportuno explicar el significado de ese “palabrejo” y para ello, acudiremos a lo que nos dice el diccionario de la RAE de la Lengua: “Ciencia que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones.” Por lo que si esto es así y nos encontramos por todos lados con Institutos, Universidades, Seminarios y otros centros de enseñanza en donde se imparten estudios de teología ¿cómo se puede entender entonces y con tanto “teólogo” suelto por ahí, el brutal desbarajuste con el que nos encontramos en cuanto al entendimiento de la Palabra de ese mismo Dios, sobre el que afirman estudiar? ¿Cómo puede ser, por otra parte, que dos indocumentados como los autores de este blog y sin ningún tipo de preparación superior (solo el bachillerato y más bien “raspadito” ¡para qué nos vamos a engañar!), estemos publicando temas que desbaratan afirmaciones de “teólogos” eminentes y populares y a los que siguen miles de personas, demostrando que las mismas no son más que puros disparates y sin que puedan objetar a nuestros argumentos?

Solo se puede entender si lo que hemos leído en Luc. 10:21 es verdad y realmente es Jehová el que determina quién puede entender Su Palabra y quién no…… recordemos que hemos leído que de manera premeditada, es Éste el que “esconde” el conocimiento encerrado en las Escrituras a estos “entendidos” en la materia, mientras permite que la entendamos aquellos que sinceramente deseamos aprender y hablar de Él y que lo que menos nos importa es que se nos conozca a nosotros, pues no somos los importantes en esta “historia” y por lo que en nuestro blog, por ejemplo, no se ve imagen alguna de sus autores. Sin embargo en otros y publicados por dichos “personajes”, siempre están presentes fotografías del autor del que se trate y en diversas posturitas, así como una relación de sus “galones” (entiéndase títulos o diplomas) y que de cuando en cuando, algunos los sacan a pasear y nos los plantan ante la cámara que les graba, para que sepamos lo que son. Y que encima alguno hay por ahí que se pone “mono”, eso es, todo “trajeteado”, con corbata, pelo recién tenido para ocultar las canas, etc., para que, según propia afirmación, la gente “le crea más”…… y con lo que deja claro que se fía más de su apariencia personal (que tampoco es para tirar cohetes ¡qué quieren ustedes que les diagamos!), que de sus conocimientos “teológicos” para convencer a la “plebe”. Sin embargo, poco saben esos indocumentados que cuanto más presumen de sus títulos y a tenor de lo leído en Luc. 10:21, menos entendimiento tienen de las Escrituras…… o eso, o es que Jehová nos engaña ¡cómo ustedes prefieran!

Dicho lo cual, nos reafirmamos en nuestro planteamiento en el sentido de que nada tiene que ver el tener grandes conocimientos en teología, con el entender las Escrituras pues, como hemos dicho y para resumirlo, primero, la Biblia no fue escrita para los teólogos; segundo, nada de lo que produce este mundo dominado por Satanás, es tendente a ayudarnos a conocer mejor a Jehová, sino todo lo contrario y tercero, hemos visto como el Altísimo niega expresamente el conocimiento de Su Persona y propósitos, a los “sabios e intelectuales” y se lo “revela” a los humildes…… tres razones poderosísimas a tener en cuenta y a las pruebas nos remitimos; y es que vean lo que dice Pablo en 1 Cor. 1:19, haciendo referencia a unas proféticas palabras dichas por el propio Jehová:

Porque está escrito: “Haré perecer la sabiduría de los sabios y echaré a un lado la inteligencia de los intelectuales.”

Y que en la versión Traducción en lenguaje actual adquieren su máxima dimensión y resultando ser con ello mucho más explícitas, pues se resumen de la siguiente manera:

En la Biblia, Dios dice: “¡Dejaré confundidos a los que creen que saben mucho!” (1 Cor. 1:19).

Pues eso…

MABEL

miércoles, 7 de agosto de 2013

Entonces, Sr. Olcese...... ¿en qué quedamos?


Existe un proverbio en España, que dice que “Se coge antes a un mentiroso, que a un cojo”; y es que la mentira solo puede ser sostenida por otra nueva mentira y llegando a formarse así una especie de círculo vicioso, en donde el mentiroso se lía con tanta mentira, por lo que llega el momento en que se contradice a sí mismo y quedando entrampado con sus propios embustes. Algo parecido ocurre con aquellos que quieren sentar cátedra en determinada enseñanza, como por ejemplo en el campo del conocimiento bíblico y como no entienden de qué van las Escrituras, luego no tienen una base sólida por muchos estudios en teología que afirmen poseer (¡qué ver tendrá, la gimnasia con la magnesia!), hoy dicen una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta. Y como carecen de toda base o solera en el entendimiento escritural, tienen que emplear mucha verborrea insulsa y palabras altisonantes para impresionar al personal, sacando textos de su contexto y que no entienden en absoluto, para apoyar las mismas y confiando en que aquellos que les leen o ven sus videos, sean más ignorantes que ellos y elevando así a su máxima expresión, aquello tan conocido de que “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”; y de ahí, el titular de este escrito dirigido a Apologista Mario Olcese, pues con extremada frecuencia dicho caballero cae en esa trampa, prueba más que evidente de su ignorancia congénita sobre el contenido escritural, aunque se las de “teólogo”…… y en donde hoy no le discutiremos nada, sino que solo les expondremos dos de sus planteamientos totalmente distintos sobre un mismo tema, primero, para que ustedes saquen conclusiones acerca de la “coherencia” del personaje y, segundo, para que dicho caballero nos aclare con cuál de las dos opciones nos tenemos que quedar.

Porque resulta que el “teólogo” en cuestión y en el reciente video del 02/08/13, titulado “Los héroes de la fe del AT, son también los hermanos de Cristo y coherederos del reino celestial” (luego ya tenemos una pista de por dónde van “los tiros”), afirma sin lugar a duda alguna que esos personajes ocuparán un trono al lado de Jesucristo en el reino de Dios, pues en un peregrino y disparatado argumento, apoyado en Rom. 8:29-30 y del que por otra parte no tiene ni la más remota idea de lo que Pablo quería decir en ese pasaje, se monta una película digna de las fantasías de Walt Disney y plantándonos la idea expuesta en dicho titular. Y que a pesar de sus mil y un texto mencionados y grandes gesticulaciones para apoyar su extravagante planteamiento, continúa quedando claro que esos personajes, antepasados de Jesucristo, no pueden ser “hermanos” de este como afirma dicho ignorante integral, en función de lo que leemos en el Sal. 45:16 y del que dicho caballero no quiere oír hablar ni en broma (fíjense que nunca lo cita), porque sencillamente este desmonta su esquizofrénico planteamiento…… pero como eso ya lo hemos explicado tropecientas mil veces, por ejemplo, una de ellas en nuestro escrito del día 4 del corriente mes de Agosto y por lo que está a disposición de quién esté interesado en el tema (allá cada cual con lo que haga), pasaremos a lo sustancial y es que según nos afirma ese indocumentado que responde al pomposo nombre (¡humilde que es el personaje, oigan!) de Apologista Unitario, Ingº Mario Olcese Sanguineti y teólogo en sus ratos libres, todos los notables del AT fueron predestinados por el propio Jehová Dios para reinar con Su Hijo Jesucristo en el reino milenario…… bien, ni tan mal si la cosa se quedara ahí, pero es que no ocurre así.

Porque resulta que el mismo caballero y en un video anterior, titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) nos decía exactamente todo lo contrario al afirmar en el mismo y entre los minutos del 16 al 20 de grabación (si pueden, no se los pierdan), que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio; y que como apoyo de dicha idea y para dar fuerza a su argumento, nos la acompañaba con el texto de Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (o “decapitados”, o “asesinados”, o “degollados” según versiones) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra)

Sobre estas palabras, es en las que se apoyaba el Sr. Olcese para hacer esa afirmación que les acabamos de señalar, cuando y al igual que en el caso que ha dado pie a este escrito, en videos anteriores nos afirmaba que Abraham, el padre de la fe y “amigo” de Jehová, así como David el genuino rey de Israel, era impensable que pudieran quedar apartados de reinar junto con Cristo en el milenio y por lo que de todas, todas, reinarían junto a este. Sin embargo y en la misma línea argumental del video del 12/03/13 y que les acabamos de mencionar, cinco días después (18/03/13), nos publicaba otro, en esta ocasión titulado “La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo” y en donde incluso nos llegaba a afirmar con gran convicción y muy seguro de lo que decía, que aquellos que tenían que reinar con Cristo no saldrían de entre los seguidores de Jesús del primer siglo, sino de la “gran muchedumbre” sobreviviente de la “gran tribulación” aún por venir (Rev. 7:9; 14); y con el peregrino argumento de que estas estaban vestidas de blanco y siendo que es a las personas que así estuvieran vestidas (según nos aseguraba ese “genio” de la teología), a las que Jesucristo les concedería el sentarse junto a él en el trono para reinar en el reino de Dios (Rev. 3:4-5)…… y vestimentas blancas que solo se podrían conseguir, mediante el “vencer” en la “gran tribulación” final, eso es, en nuestros tiempos.

Luego dado que este “revolucionario” planteamiento, inevitablemente excluye del gobierno del reino a los seguidores de Jesucristo del primer siglo, ni que hablar ya de los notables del AT (Abraham y David incluidos), pues ni los unos ni los otros pueden pasar por las pruebas que la “bestia” impondrá durante la “gran tribulación” y con ello, hacer méritos para recibir sus vestiduras blancas como “vencedores” pues ya hace siglos (milenios en el caso de los notables del AT) que fallecieron, la pregunta solo puede ser esta…… entonces Sr. Olcese ¿quiénes son realmente, aquellos que reinaran con Cristo en el reino de Dios o, dicho de otra manera, con cuál de los dos planteamientos nos quedamos? ¿Reinarán con Cristo los notables del AT, o lo harán solo los sobrevivientes vestidos de blanco de la “gran tribulación” venidera…… o en su defecto, los primeros seguidores de Cristo y los únicos bautizados con espíritu santo y por tanto, únicos reconocidos públicamente como Hijos adoptivos de Dios? A nuestro entender y tómenlo como un simple comentario, los notables del AT no pueden hacerlo, pues para ello se tiene que ser “hermano” de Jesucristo y ellos no lo son, siempre atendiendo a lo que se nos dice en el profético Sal. 45:16 ya mencionado:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Entonces blanco y en botella: en el nuevo mundo y por “derecho de recompra” (en virtud de su sacrificio vicario), todos pasamos a convertirnos en hijos de Jesucristo y de ahí que Jehová le dé el título de “Padre Eterno” (Isa. 9:6); luego si esos antepasado (o padres, según versiones) de Jesucristo, pasan a ser sus hijos que no sus hermanos, lógicamente es porque no son hijos de Dios y en consecuencia no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… y argumento que entiende hasta el tonto del pueblo. Pero por otra parte y siguiendo con nuestro breve comentario, tampoco lo pueden hacer los miembros de la “gran muchedumbre” que según Rev. 7:14 “sale” de la “gran tribulación”, pues ello significa que sobreviven a la misma y entran al reino de Dios con vida, luego no han muerto…… y si no han muerto, no pueden participar de la llamada “primera” resurrección y que es la que da la inmortalidad y el derecho de reinar con Cristo en el reino de Dios, a menos que la Biblia nos mienta; pero si ello no es así y no lo es, queda claro que nadie que no participe de esa primera resurrección, puede reinar con Cristo; pero veámoslo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego de nuevo, blanco y en botella: tampoco la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, puede reinar con Cristo, vayan vestidos de blanco, de negro, gris perla o verde botella, según el argumento presentado y que también entienden hasta los tontos de pueblo…… luego la pregunta queda en pie: ¿Con cuál de los dos planteamientos nos quedamos, Sr. Olcese?

Porque a nosotros y dejémoslo como una simple opinión, si nuestros cálculos no nos fallan, solo nos quedan para desempeñar dicha tarea de reyes a esos primeros seguidores de Jesucristo, empezando por los apóstoles y a los que a estos siguieron (Juan 17:20) y acabando por un pequeño resto “ungido” aún por aparecer, prefigurados por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y teniendo todos estos en común, desde el primero hasta último, el haber sido reconocidos públicamente por Dios como Sus Hijos adoptivos y de ahí, los grandes poderes sobrehumanos por todos ellos manifestados y que acreditaban dicha condición. Por lo que si no hay poderes que lo acrediten, es que tampoco hay Hijos de Dios a nuestro alrededor…… y digan lo que digan esos “fantasmas” que como tal se consideran, el Sr. Olcese incluido.

Y nosotros ahí lo dejamos, para ver si ese “genio” de la teología es capaz de respondernos a la cuestión de con cuál de los dos planteamientos que nos ha dado nos tenemos que quedar y que cómo dato curioso, resulta que siendo dos posiciones diametralmente opuestas entre sí, dicho “genio” de la interpretación bíblica ha encontrado apoyo bíblico para las dos…… ¡no nos negarán, que ya tiene mérito aquí “el artista”! Y que ya de entrada afirmamos que no responderá a dicha cuestión, pues ni tiene las agallas suficientes para hacerlo, ni la capacidad mínima de entendimiento bíblico exigible para ello; y por lo que como hemos señalado al principio de este escrito, es capaz de un mismo tema hoy decirnos una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta…… ¡polifacético que es el hombre, oigan!

MABEL

lunes, 5 de agosto de 2013

Lo que nos suponíamos...... no lee la Biblia, sino las aventuras del Capitán Trueno.


Y es que de lo contrario no se entiende la última genialidad del “reputado” teólogo Apologista Mario Olcese, que va camino de batir récords en “disparatología” y que por cierto, miren si sería escandalosa dicha genialidad, que a las pocas horas ya le habían obligado (imaginamos que algún alma caritativa) a retirar el video de su página en YouTube y en el que aparecía todo ufano “ilustrándonos” y adornándose “en la faena”, acerca da la nueva “fechoría” de los TJ y al que daba el siguiente título, a modo de pregunta: “¿Por qué extraño motivo la Traducción del Nuevo Mundo omite el vocablo “rabí” (maestro) en Mateo 25:49?” (02/08/13) y que nos dejó helados y de una pieza, pues ello significaría que durante más de 30 años nosotros habíamos leído mal…… y afirmación que solo se entiende en aquél que coge el primer libro que le sale al paso y dice: ¡Ahibá, pero si es la Biblia!; y todo confiado empieza a echar “carrete” y plantear cualquier salvajada que se le ocurra, sin darse cuenta que lo que tiene entre sus manos no es otra cosa que las aventuras completas de “El Guerrero del antifaz”…… por ejemplo y sin ir más lejos, el “teólogo” Apologista Mario Olcese.

Porque si bien dicho caballero ha borrado dicho video, eso es, “la prueba del delito”, no es menos cierto que en la página de Lavasori continúa colgado dicho artículo, solo que cuando pinchas en el video, este te dice que ha sido anulado por el autor…… pero ahí queda la leyenda que sirve de entradilla a dicha grabación y claro reflejo de su contenido, en dónde se puede leer lo siguiente:

Cuando Jesús fue entregado por Judas a las autoridades religiosas Judías y romanas para ser apresado, la Biblia dice que Judas saludó a Jesucristo y le dijo: “Salve, Rabí (Maestro)”. Sin embargo, la Versión del Nuevo Mundo omite el título Rabí o Maestro para Jesús. ¿Por qué lo hicieron así sus traductores si las otras versiones y sus traductores no lo omiten, respetando el texto original?” (Negritas nuestras).

Video que ustedes lamentablemente ya no podrán ver (más que nada por aquello del “ver para creer”), en el que dicho caballero se “recrea en la suerte” y se pasa el rato afeando dicha supuesta omisión a los TJ y sacando a pasear un volumen del Nuevo Testamento Interlineal Griego/Español e intentando mostrarnos como, efectivamente, la expresión “Rabí” aparece en el original Griego y no así, en la TNM de los TJ…… ¡hombre, si lo buscaba en Mat. 25:49 y como señala en el título presentado, obviamente que no estaba pues ese capítulo solo tiene 46 versos! O sea, que váyanse a saber ustedes que tenía en las manos ese “genio” de la teología en ese momento, para hacer semejante disparatada afirmación…… porque si hubiera mirado donde debía y que es en Mat. 26:49, allí habría leído lo que siempre ha dicho la citada traducción:

Y yendo directamente a Jesús, dijo: “¡Buenos días, Rabí!” y lo besó muy tiernamente.”

Y es que nosotros empezamos en los TJ, en los tiempos de la famosa Biblia de tapas verdes y ya desde entonces han pasado por nuestras manos “la tira” de traducciones que se han ido editando en diversos tamaños, pero sin que se alterara el texto en absoluto; por lo que nos consta que en todas ellas y en Mat. 26:49, se dice exactamente lo que les hemos transcrito; es más, su ustedes tienen a su alcance el volumen de consulta “Perspicacia para comprender las Escrituras” y editado por dicha organización, en su página 780 pueden leer no solo lo que significa dicha expresión “Rabí”, sino incluso las veces que aparece en la TNM:

Designación que en la práctica tenía el sentido de “maestro” (Jn 1:38), pero que poco antes del nacimiento de Jesús, los judíos la empezaron a utilizar como una forma de saludo y como un título de respeto y honor que significaba “mi grande; mi excelso”, un título que exigían algunos eruditos, escribas y maestros de la Ley. Les encantaba que les dieran el título honorario de “Rabí”. Jesucristo condenó esa afición a los títulos y prohibió a sus seguidores que se llamasen “Rabí”, pues él era su maestro. (Mt 23:6-8.) 

En la Biblia solo se encuentra el término “Rabí” en las Escrituras Griegas Cristianas. Se aplica a Jesús en el sentido usual del término (“Maestro”) doce veces: dos veces lo hace Pedro (Mr 9:5; 11:21); una, dos discípulos de Juan (Jn 1:38); una, Natanael (Jn 1:49); una, Nicodemo (Jn 3:2); tres veces, discípulos de Jesús cuyos nombres no se especifican (Jn 4:31; 9:2; 11:8); una vez, las muchedumbres (Jn 6:25), y dos veces (una de las ocasiones se repite), Judas. (Mt 26:25, 49; Mr 14:45.) María Magdalena se dirigió a Jesús llamándole “Rabboni” (Mi Maestro), como también hizo un ciego a quien curó. El pronombre personal “mi” en ese término se indica con un sufijo, aunque parece haber perdido su significado debido al uso, como sucede con el vocablo francés Monsieur, que significaba originalmente “mi señor”. (Jn 20:16; Mr 10:51.) En una ocasión se usó la expresión Rabí para dirigirse a Juan el Bautista. (Jn 3:26.)

Ya otra cosa que estuviéramos hablando de una nueva versión revisada y corregida de dicha traducción y algo que desconocemos; pero es que el Sr. Olcese nos habla de la TNM y esta versión siempre ha dicho lo mismo…… es más, la página Biblioteca en línea de la Watchtower, en donde aparecen sus actuales publicaciones, su Biblia oficial es la mencionada y en la que ustedes podrán ver que en Mat. 26:49, sí aparece el término “Rabí”, así como en otros lugares de la misma. Por lo que no entendemos que pretendía ese “genio” de la teología y “adalid” del embuste y la confusión con semejante dislate; pero en todo caso, cuestión que confirma nuestro punto de vista en el sentido que dicho “teólogo” lleva una empanada mental que no se aclara y lo que deja patente, la poca credibilidad que merecen sus planteamientos o “enseñanzas”. Y personaje del que hemos descubierto algo nuevo y que probablemente nadie sabe, por lo que estaríamos hablando de una “primicia informativa” de alcance mundial, porque ¿saben ustedes a qué se debe, que dicho caballero ha cambiado tan radicalmente de “look”?...... sí hombre, sí: del desbarajuste de los sombreros y que menos un penacho de plumas al estilo “sioux” se puso de todo en la cabeza y de cuatro en cuatro, a lucir “trajeteado” y con corbata, pelo teñido de negro y con aires de “chouman” televisivo; pues disfruten de la primicia mundial del porqué dicho caballero ha hecho tan drástico cambio y que encontramos en la respuesta que da a uno de los más recientes comentarios recibidos en uno de sus videos:

De joselin gusman: ¡Que elegante, hermano! muy buena reflexion.”

Respuesta del Sr. Olcese:

Gracias, Joselin. Trato de estar formal para que me crean más...” (Obviamente las negritas son nuestras).

Pues como siga por este camino, eso es, publicando gamberradas como la que hemos considerado, mucho nos tememos que a ese caballero no se lo van a creer ni vistiéndose de “lagarterana”; y que es algo que ya está ocurriendo, salvo con el tal “joselín” y algún que otro “satélite” como él…… que por cierto ¿a qué nos saben sobre qué tema comentaba tan “entendido” caballero? Pues sobre el disparate titulado “Pablo y Juan el bautista: los menores de los menores en el reino”…… y si de “eso” ese señor habla como de una “muy buena reflexión” ¡pues qué quieren que les digamos!, como no sea aquello de que “a tal señor, tal honor” o como decía el clásico “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”.

Dicho lo cual y después de señalar semejante metedura de pata de tan preclaro “teólogo” al negar lo innegable, esperamos que el Sr. Olcese tenga la delicadeza de disculparse ante los TJ y hacer una pública aclaración, en el sentido de que se equivocó y que Mat. 26:49 en la TNM, sí contiene el término “Rabí”…… y por supuesto, que nos diga qué puñetas estaba leyendo cuando se le ocurrió semejante gansada.

MABEL

domingo, 4 de agosto de 2013

El apóstol Pablo, Juan "el bautista"...... y la empanada mental de Apologista Mario Olcese.


Dijo en cierta ocasión Jesús y refiriéndose a las falsas enseñanzas de los fariseos, aquella máxima tan conocida que encontramos en Mat. 15:14 y que dice como sigue:

Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo.”

Y palabras hechas a la medida del personaje que aludimos en el titular del tema que nos ocupa hoy y a los que le siguen, pues resulta que dicho caballero nos acaba de obsequiar con otra de sus genialidades en uno de sus últimos videos, en donde bajo el título “Pablo y Juan el bautista: los menores de los menores en el reino” (29/07/13), nos intenta demostrar que Mat. 11:11 no niega el que Juan “el bautizante” pueda formar parte de aquellos que tienen que gobernar con Cristo en el reino de Dios y para lo cual, establece una comparación entre las palabras dichas por Jesús acerca de este personaje en el pasaje mencionado y las palabras que dijo de sí mismo el apóstol Pablo, en Efe. 3:8. Nos permitimos señalarles, que el 06/02/11 y bajo el título “¿Qué dice realmente, Mat. 11:11?” ya le probamos a ese caballero que lo que afirmaba en ese momento y en línea con lo que afirma hoy, era un disparate como la copa de un pino, pero que acorde con su estilo cobarde y barriobajero, no respondió a nuestras objeciones, sino que ha continuado publicando todo el tiempo en el mismo sentido vez tras vez, como si la cosa no fuera con él. No obstante en esta ocasión y con la comparación establecida, ese “genio de la teología” de nuevo se pone en evidencia y en una clara demostración de que no sabe ni leer; y es que leer, queridos amigos que nos “ídem”, no solo es el transformar en palabras un texto escrito, sino entenderlo y lo cual ya es harina de otro costal…… capacidad que nos ha demostrado ese “genio” de la teología que es Apologista Mario Olcese que en su caso “brilla por su ausencia”, al no entender lo que se nos dice en esas dos porciones escriturales mencionadas y de las que habrán notado la observación que les acabamos de hacer, en el sentido que en Mat. 11:11 se reflejan las palabras que Jesús dijo acerca de Juan el bautista, mientras que Efe. 3:8 muestra lo que Pablo dijo de sí mismo y lo que hace del contenido de ambos pasajes, algo totalmente distintos el uno del otro; pero veamos primero, el pasaje de Mateo y analicemos que nos dice:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los cielos, es mayor que él.”

Luego solo el sentido común y un mínimo de capacidad para razonar con lógica nos dice, que si el menor en el reino de Dios, o el “último de la fila” de aquellos que tienen que reinar con Cristo y para entendernos, ya es mayor que Juan, es obvio que este no se puede contar entre ellos; imagínese por un momento, querido lector y para ejemplificar el asunto, al señor que acude a una asociación de ámbito cultural para inscribirse como socio y le dicen algo parecido a esto: “Oiga, es que el más tonto de los que están ahí dentro, ya es mucho más listo que usted”. Es obvio que lo que se le está diciendo al solicitante, es que él no puede formar parte de dicha asociación…… por lo que pensar lo contrario del pasaje mencionado, es sencillamente y como hemos dicho, no saber leer; por otra parte, no olvide tan “reputado teólogo” que las letras componen palabras, las palabras frases y estas a su vez, conforman oraciones que nos transmiten ideas o pensamientos…… y para quién sepa leer, el pasaje en cuestión nos transmite la idea de que Juan no podía en manera alguna, pertenecer al grupo de los que con Cristo tenían que reinar. Y puesto que el Sr. Olcese nos hace referencia en su video, de la versión Traducción en lenguaje actual como de una versión fiable, veamos como vierte dicha traducción el pasaje señalado y en donde queda más claro su sentido:

Les aseguro que todavía no ha nacido un hombre más importante que Juan el Bautista. Pero en el reino de Dios, la persona menos importante es superior a Juan.”

Luego blanco y en botella: Juan “el bautista” no puede contarse entre aquellos que han de acompañar a Jesucristo en el gobierno del reino. Pero claro, para acabar de arreglar las cosas, ese “teólogo” de tres al cuarto, nos relaciona esas palabras dichas por Jesús acerca del personaje en cuestión, con las que dijo Pablo en su momento y en un intento de establecer la rocambolesca idea de que si este dijo palabras parecidas sobre sí mismo y supuestamente, igualándose a Juan con ellas y sin embargo reinará con Cristo, de igual modo lo tendría que hacer Juan, pues estaríamos ante dos casos semejantes…… como pueden ver, un razonamiento teológico de “altura” y acorde con tan analfabeto personaje; por lo tanto, vamos qué es lo que realmente dijo Pablo:

A mí, hombre que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta bondad inmerecida, de declarar a las naciones las buenas nuevas acerca de las riquezas insondables del Cristo.” (Efe. 3:8).

Lo que Pablo nos está diciendo aquí, es que él se consideraba el más bajo de entre aquellos que componían el grupo de esos santos (porque él era miembro del mismo, pues era apóstol escogido directamente por Cristo y tenía el poder para levantar muertos y efectuar otras obras poderosas) o como hemos dicho y en un rasgo de humildad, se consideraba el último de la fila y probablemente, en función de su pasado como perseguidor de esos seguidores de Jesús (1 Cor. 15:9) y algo que lógicamente le afectaba…… pero no es menos cierto y a diferencia del cuadro que intenta pintarnos el Sr. Olcese, que no solo Pablo fue un apóstol (posición que no alcanzó Juan “el bautista”), sino que fue el apóstol más prominente de todos, no solo siendo el que mayor protagonismo tuvo en las Escrituras, sino que además fue distinguido entre los demás apóstoles al ser escogido para tener una visión sobrenatural sin precedentes, que de nuevo en la Traducción en lenguaje actual y de un Pablo hablando de sí mismo, se nos explica de la siguiente manera:

Nada se gana con hablar bien de uno mismo. Pero tengo que hacerlo. Así que ahora les voy a contar las visiones que tuve y lo que el Señor Jesucristo me dio a conocer. 2-3 Conozco a un hombre que cree en Cristo y que hace catorce años fue llevado a lo más alto del cielo. No sé si fue llevado vivo, o si se trató de una visión espiritual. Sólo Dios lo sabe. 4 Lo que sé es que ese hombre fue llevado al paraíso y que allí escuchó cosas tan secretas que a ninguna persona le está permitido decirlas. 5 Yo podría estar orgulloso de conocer a una persona así, pero no de mí mismo, pues yo sólo puedo hablar de mis debilidades.” (2 Cor. 12:1-5).

Entonces eso que nos cuenta el Sr. Olcese de un Juan “el bautista” en igualdad de condiciones con el apóstol Pablo, es lo más parecido a un huevo con una castaña y una afirmación interesada para llevar “el agua a su molino”, en el caso de estos dos personajes y que prueba su manifiesta incapacidad para razonar las cosas con un mínimo de lógica y sentido común: pero si quieren una información más concreta y exhaustiva sobre el tema, nos permitimos recomendarles que lean un artículo que publicamos al respecto, respondiendo a casi las mismas afirmaciones que el “teólogo ingeniero” nos hace en el video que estamos analizando y artículo publicado el 13/02/11, bajo el título “O sea, que Jesús nos mintió…… ¿no D. Mario?”. Dicho lo cual, veamos ahora que nos dice ese indocumentado, en el sentido de que “algún” ex-TJ de treinta años de estudio de la Biblia y de unos 65 o 70 años de edad, u séase, aquí el menda, Armando López Golart (y que no se atreve ni a mentarme, pues me teme más que a un “nublao”), afirma de forma terca y empecinada que los Abraham, Isaac, Jacob, David y resto de notables del AT, no reinarán con Cristo…… y si bien es cierto que desde este blog mantengo dicha postura, pues eso es lo que dicen las Escrituras (de las que yo algo entiendo y el Sr. Olcese absolutamente nada y a las pruebas me remito), no es menos cierto que eso es lo mismo que el caballero en cuestión nos dijo, cuando en su momento publicó un video en el que afirmaba que las mujeres no podían gobernar con Cristo en el reino de Dios y al que le respondimos, diciendo que si bien esto era cierto, dicha afirmación conllevaba ciertas derivadas que probaban que los personajes mencionados tampoco podían hacerlo…… y si ustedes quieren disfrutar del desarrollo de dicho argumentario, nada como leer nuestro artículo (y al que dicho caballero no respondió, pero que ahora incide de nuevo en su disparata “enseñanza”) del 09/05/13, bajo el título “¡Y el Sr. “Ingeniero” continúa mintiendo…… y haciendo el ridículo, claro!”.

Pero dejando esto aparte, resulta que es el mismo pasaje de Mat. 11:11 y si uno lo lee como hay que leerlo (no como lo hace ese analfabeto integral), el que nos prueba sin lugar a duda alguna que esos personajes del AT no pueden participar en el gobierno del reino junto a Cristo, si razonamos correctamente su contenido y para lo cual, vamos a leerlo de nuevo y recordando que son palabras de Jesús:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los cielos es mayor que él.”

Hemos dicho, que el hecho de que “el menor” de entre esos que reinarán con Cristo en el reino de Dios, ya fuera “mayor” que Juan “el bautista” y siempre a partir de un razonamiento lógico, obviamente excluía a este de contarse entre aquellos…… pero si por otra parte se nos dice, que de los “nacidos de mujer” y entre los que se contarían los Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, David, Daniel, etc. etc. etc., no había sido levantado uno “mayor” o “más importante” (según la versión TLA) que Juan, obviamente todos esos personajes solo podían ser contados como inferiores a este y por lo tanto, con muchísimas menos posibilidades que él (que ya hemos visto que no tenía ninguna), de ocupar tan alto privilegio de reinar con Cristo en el milenio. Conclusión: los citados personajes no pueden participar en el gobierno del reino, pues son menores que Juan; pero veamos otra razón por las que estas personas, no pueden contarse entre los integrantes de ese gobierno milenial, también en propias palabras de Jesús y dichas a continuación del citado versículo 11, o sea, en el verso 12:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor se asen de él.”

Con lo que nos encontramos aquí y siendo cierto que dicho verso se expresa de distintas maneras según la traducción que uno use, que no es menos cierto que todas ellas coinciden en el hecho de que todo aquello que tuviera relación alguna con el reino, fuera lo que fuera, se produjo a partir de Juan “el bautista” en adelante. Por lo que todos aquellos que vivieron antes de la muerte de Jesucristo (Juan incluido) y a partir de la cual, se empezó a derramar el bautismo en espíritu santo y que era el que convertía a uno en Hijo adoptivo de Dios, por tanto hermano de Jesucristo y en consecuencia, heredero del reino en calidad de rey y sacerdote, no pudieron acceder a dicho privilegio…… luego estaríamos hablando de un asunto de simple oportunidad: estar en el lugar adecuado en el momento oportuno; y algo que tienen perfectamente documentado en nuestro artículo (entre otros) del 17/01/13, bajo el título “Apologista Mario Olcese…… y su problema existencial”.

Pero el Sr. Olcese en ese video objeto de análisis, hace referencia a Mat. 1:1 que nos habla de la genealogía de Jesús y en donde se le presenta como “… Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán”; luego estaríamos antes dos de sus antepasados más prominentes y poderosos pesos pesados sobre los que dicho “teólogo” apoya su reivindicación, en su afirmación de que esos personajes y por su dimensión histórica, no pueden estar ausentes en el reino de Dios, en función del rollo macabeo que se monta con lo de las descendencias y cosas por el estilo, que a juzgar por lo que dice no entiende ni de lejos…… y es que si su argumento fuera correcto, los textos bíblicos que nosotros usamos serían totalmente incorrectos. Por lo que vamos a analizar otro texto en dónde queda claro que esos antepasados de Jesús, no pueden reinar con él y del que dicho caballero nos prometió un “análisis a fondo” para probarnos que no significaba aquello que afirmamos desde este blog que significa y algo que excusamos decir que no ha hecho, ni hará, pues de haberlo podido hacer ya lo habría hecho:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Sal. 45:16). (Acotación nuestra).

Luego si esas personas, antepasados de Jesucristo y por muy prominentes que fueran, en el milenio pasan a convertirse en “hijos” de Jesucristo (y en su condición de “Padre Eterno”, según Isa. 9:6) y el texto es del todo claro en este sentido, que no en sus “hermanos” (Juan 20:17), es sencillamente porque dichos personajes no son Hijos de Dios (de lo contrario se les reconocería como “hermanos” de Cristo y no como sus “hijos”, como es el caso) y por lo que en consecuencia no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… tan sencillo como esto. Otro detalle a añadir y a lo que el “teólogo” en cuestión no parece darle la menor importancia, es que aquellos que fungirán como reyes con Cristo en el milenio, ya adquirieron dicha condición real en el momento de su muerte en martirio y por lo que no precisan de recibir “nombramiento” alguno de Jesucristo después de su resurrección, pues es el propio Jehová es que les concede levantarse en la “primera” resurrección, ya con la condición de inmortales reyes y sacerdotes…… y que nuestro razonamiento es correcto, queda claro según una porción bíblica que nos relata con quiénes estableció Jesús el pacto por un reino y que encontramos en Luc. 22:20; 28-30:

También, la copa de la misma manera después que hubieron cenado, diciendo él: “Esta copa significa el nuevo pacto en virtud de mi sangre, que ha de ser derramada a favor de ustedes”. (……) 28 Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes (luego no con sus antepasados), así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel”.” (Acotación nuestra).

Entonces y si estamos hablando de un “nuevo pacto” establecido en ese preciso momento de la llamada “última cena” que celebró Jesús con sus apóstoles, ello solo puede significar que antes dicho pacto no existía, algo que queda confirmado por las propia palabras de Jesús, al decir “como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino” y lo que solo puede significar que esta pacto no pudo ser establecido con Abraham y resto de notables del AT, como disparatadamente nos afirma ese “genio” de la teología, el Sr. Olcese y que lo primero que tendría que hacer antes de meter la pata, es entender correctamente lo que dicen los textos bíblicos. Por lo queda claro y continuando en lo que estábamos, que Juan “el bautista” y resto de notables del AT, quedaban fuera del mismo; y ello queda confirmado, no solo por el sentido común más elemental sobre lo que leemos (entre otras cosas, un pacto no tiene efectos retroactivos), sino por algo que había ocurrido un tiempo antes y en dónde una vez más, el apóstol Pedro tomó la iniciativa para plantearle a Jesús la siguiente cuestión:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros (no otros) hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?”. 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes (o sea, los apóstoles y no otros) los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.” (Mat. 19:27-28). (Acotaciones nuestras).

Por lo que queda claro una vez más, que el pacto “por un reino” tenía que ver y en función del enfoque que daba Pedro a su pregunta, con aquellos que en ese momento estaban “siguiendo” a Jesús (los apóstoles) y a los que en un futuro seguirían a estos (Juan 17:20), en nombre de los cuales él estaba planteando la cuestión y no por aquellos que, por circunstancias de temporalidad no lo habían podido hacer, como era el caso de los notables del AT y del propio Juan “el bautista”. Y algo que de nuevo nos muestra que los Abraham, David y resto de notables del AT, no reinarían con Cristo, tiene que ver con el que si a estos ya se les hubiera concedido semejante privilegio en su momento, como disparatadamente afirma el Sr. Olcese, obviamente los apóstoles y como buenos conocedores de las Escrituras que tenían en ese tiempo a su alcance, ya sabrían de ello; luego ya conocerían el premio por seguir a Jesús y por tanto, la pregunta de Pedro no habría tenido sentido alguno y muchísimo menos, la respuesta de Jesús…… pero por otra parte y si la cosa hubiera sido así ¿qué clase de premio o recompensa sería la oferta de Jesús por seguirle y que era lo que en realidad le pedían los apóstoles a través de la pregunta de Pedro, si lo que les ofrecía como “premio” era algo que ya tenían otros muchos y por hacer muchísimo menos que ellos? Porque no olvidemos y algo que ese indocumentado no nos dice, es que dicho pacto “por un reino” ya Jehová se lo había anunciado a los israelitas y como algo para un futuro lejano, en el desierto del Sinaí y con las siguientes palabras:

Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto (sus disposiciones reglamentarias o mandamientos), entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.” (Acotación nuestra).

Y siendo esta la primera mención de las intenciones divinas al respecto, es obvio que a todos los efectos nos encontramos ante una promesa que hizo Jehová, a cumplimentar en un futuro aún lejano y condicionada a la obediencia del pacto que en esos instantes se estaba estableciendo, entre Él y aquellas personas que en ese momento estaban ante Su Presencia y que por ello, podían mostrar su asentimiento ante el acuerdo o pacto planteado y no con aquellas que no estaban presentes, como los Abel, Abraham, Isaac, Jacob, Noé, José, Benjamín, Lot y tantísimos otros que no pudieron participar del mismo, pues habían fallecido muchísimos años antes. Y siendo evidente como ya hemos señalado, que los pactos y por su propia naturaleza no tienen efectos retroactivos, obviamente dichos personajes no podían participar de esa promesa y que repetimos, era para personas que vivieran en un futuro aún distante; además, que la expresión “llegarán a ser” ya indicaba la realización de dicha promesa en un tiempo aún distante y por tanto, lejos también del alcance de las personas que estuvieron presentes en el pacto establecido a través de Moisés. Súmenle a ello, que el Sr. Olcese y que no tiene ni idea de lo que habla, para reafirmarse en su planteamiento nos hace mención de Rev. 2:26, en donde se nos dice que “al que venza y observe mis hechos hasta el fin (eso es, hasta la misma muerte), le daré autoridad sobre las naciones”…… algo con lo que estamos de acuerdo; y corrobora lo cierto de la pequeña acotación que hemos introducido en el pasaje en cuestión y que nos consta que el Sr. Olcese no comparte, lo que se nos dice en Rev. 3:21 (y del que dicho caballero no nos cita nunca, pues desmonta todo su “chiringuito”) y en donde Jesucristo ya es un poco más explícito, en cuanto a lo que se debe de entender por la expresión “vencer”:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Luego la pregunta es obvia ¿y cómo venció Jesucristo?...... pues guardando integridad hasta la misma muerte, como sabe hasta le tonto del pueblo y por lo tanto, eso es lo que tenía que hacer todo aquél que quisiera sentarse en un trono a su lado, o sea, el morir una muerte de martirio o sacrificio en defensa de su integridad a Dios (Rev. 20:4), pues eso es lo que dijo Jesús; por ello ese “genio” de la teología nos presenta y para ir condicionando la mente del personal, a esos personajes mencionados como los “heroicos” o los “grandes mártires” del AT, cuando la realidad es totalmente distinta a lo que nos pretende hacer creer ese “iluminado”, pues no tiene ni idea de lo que dicen las Escrituras. Porque veamos, por ejemplo, cómo murieron algunos de los más prestigiosos de esos personajes y entre ellos a los “preferidos” del Sr. Olcese (Abraham y David), a los que nos presenta como “heroicos mártires” y por lo que deben ser incluidos como reyes en el milenio junto con Cristo:

Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 25:7-8).

Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.” (Gén. 35:28-29).

Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 49:33).

Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años, y llegó a ver a sus hijos y sus nietos... cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Job 42:16-17).

Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.” (Jue. 8:32).

En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.” (1 Cró. 29:26-28).

Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Gén. 9:28-29). (Acotación nuestra).

Entonces vemos que todos estos personajes y a los que había que sumar a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros, no se ajustan al requisito exigido por Jesucristo en el sentido de que para alcanzar el reino como rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como él había vencido, eso es, sufrir una muerte de martirio y prescindiendo del instrumento usado para ello, pues lo importante era el por qué moría uno y no el cómo lo hacía; de hecho y según Pablo, que había entendido perfectamente el asunto, si se quería tener una resurrección de gloria e inmortalidad como la de Jesucristo, había que morir igual que este:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte (eso es, ejecutados por su integridad a Dios), ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección (con gloria e inmortalidad).” (Rom. 6:5). (Acotaciones nuestras).

Y el que Pablo tuviera tan claro que aquellos primeros seguidores de Jesús tenían que morir violentamente en defensa de su fe, al igual que su maestro para alcanzar una plaza en el gobierno del reino de Dios, tenía que ver con el que Jesús se lo dejó muy claro a estos desde el principio y de ahí que Pablo no tuviera duda alguna de que ello tenía que ser así y dijera esas palabras mencionadas; pero veamos la advertencia de Jesús:

Simón, Simón, ¡mira! Satanás ha demandado tenerlos para zarandearlos como a trigo.” (Luc. 22:31).

Eso es, probarlos hasta la misma muerte y algo que se entiende perfectamente y que el propio Sr. Olcese reconoce, cuando en un video en el que nos hablaba de aquellos que tenían que reinar con Cristo, publicado en su página de YouTube el 18/03/13 y bajo el disparatado título “¡La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo!”, nos aseguraba que aquellos que han de reinar con Cristo en el milenio (y ahí tienen el video para comprobarlo, algo que les rogamos encarecidamente que hagan, queridos lectores, para que vean la “coherencia intelectual” de tan disparatado personaje), tienen que aparecer en los últimos tiempos, eso es, durante la “gran tribulación” aún futura, pues este “nomber one” de la interpretación bíblica y según nos dice en este video que acabamos de señalar, solo aquellos que enfrentan dicho evento por venir y son “degollados” o asesinados durante el mismo por no aceptar la marca de la “bestia”, son los que han de ocupar tan regia posición…… con lo cual y contrario a lo que nos está diciendo hoy, ya aparta de un plumazo no solo a los notables del AT (Juan “el bautista” incluido), sino a los propios apóstoles y a los que a estos siguieron, de gobernar como reyes al lado de Jesucristo ¡casi nada!; para ello usa como soporte de su argumento, el pasaje de Rev. 20:4 y en donde se lee lo siguiente:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (luego asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

Por lo que en todo caso y algo que reconoce el propio Apologista Mario Olcese en este último video mencionado, queda claro que solo reinarán con Cristo, aquellos que hayan muerto asesinados (repetimos, según afirmación expresa en dicho video por parte de ese caballero) o muertos violentamente “por el testimonio que dieron de Jesús y por habla acerca de Dios” y algo que como hemos visto, no ocurrió en el caso de la inmensa mayoría de notables del AT. Pues los tales ni pudieron dar testimonio de Jesús, pues aún faltaban siglos para que este apareciera, ni la inmensa mayoría de ellos y como hemos comprobado, tuvieron una muerte violenta; luego puesto que no cumplen con ese requisito expuesto en el pasaje de Rev. 20:4 por el propio Sr. Olcese, esos personajes no pueden acceder a reinar con Cristo en el milenio, corroborando con ello el contenido del Sal. 45:16 y del que este “erudito” en artes teológicas, aún no nos ha sabido explicar su significado...... ¿será por ventura, que tan ilustre “teólogo” no lo conoce?

Habrán observado, por otra parte, que hablamos en el titular de este escrito, de la “empanada mental” de ese “genio” de la teología y calificativo que quizás les habrá parecido un “pelín” excesivo y algo que comprendemos…… pero es que visto lo visto, tal parece que nos hemos quedado cortos, porque ¿cómo califican ustedes a un autor que, para no ir más lejos en el tiempo, el 13/01/13 publica en su blog principal el artículo “¿Qué premio recibirán los notables o beneméritos fieles del antiguo testamento?”, acompañado de un video en el que desarrolla la idea de que los notables del AT sí reinaran con Cristo (incluido Juan “el bautista”, por supuesto), para el 18/03/13 y como acabamos de mostrarles, publicar todo lo contrario, pues según nos dice ahí solo lo harán aquellos que sean martirizados o “ejecutados con hacha” en la futura “gran tribulación” y algo que prueba “bíblicamente” con el pasaje de Rev. 20:4…… y que hoy nos sale con el video que da pie a este escrito, en que contradice lo dicho en el anterior, pues de nuevo vuelve a colocar en el reino a los “heroicos mártires” del AT?

Pero claro, es que cuando uno es tan inepto e incapaz como para publicar semejante titular, como eso de “¡La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo!”, desde luego muchas luces no tiene…… y máxime cuando desde este blog, se le ha señalado en numerosas ocasiones a tan ilustrado “teólogo” que está equivocado en esa afirmación y con un razonamiento que entienden hasta los tontos de pueblo, porque veamos: según leemos de las Escrituras, solo reinan con Cristo aquellos que toman parte de la llamada “primera” resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotaciones nuestras).

Entonces queda perfectamente establecido, que los que no tengan parte en dicha “primera” resurrección, no alcanzan la inmortalidad ni el poder reinar con Cristo, pues de lo contrario el pasaje nos mentiría…… sin embargo, queridos lectores, vean lo que se nos dice de esa “gran muchedumbre” de la que nos habla ese “genio” de la interpretación bíblica, en Rev. 7:9; 13-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos (……). 13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Luego estaríamos hablando de personas que sobreviven a dicha “gran tribulación”, pues eso es lo que significa la expresión “los que salen de ella” y no otra cosa, pues el juicio de Jehová no es indiscriminado sino selectivo, ya que según las Escrituras y durante ese gran juicio por venir (Sof. 1:14-18) sobre toda la tierra, “todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo” (Joel 2:32)…… y que para más información al respecto, pueden leer nuestro artículo “Probablemente se les oculte……” del20/02/13. Entonces y volviendo a lo que íbamos, estaríamos hablando de personas que pasan con vida al reino de Dios, lo que significa que no han muerto…… y si no han muerto, no pueden participar de resurrección alguna y mucho menos de la “primera”, pues esta además se produce antes de que finalice la “gran tribulación” y en consecuencia, antes de que aparezcan en el cuadro dichos sobrevivientes; recordemos que el período tribulacional acaba con la batalla de Armagedón, que según las Escrituras es peleada por Jesucristo junto a sus hermanos, contra las fuerzas satánicas de este mundo:

Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están, lo harán (luego han de participar de dicha batalla).” (Rev. 17:14). (Acotación nuestra).

Entonces si eso es así y como hemos dicho, la “primera” resurrección tiene que producirse antes del inicio de la batalla de Armagedón y que si bien no sabemos cuánto durará la misma, si sabemos que se pelea antes de que aparezca la “gran muchedumbre” de la que se nos habla en Rev. 7:9; 14…… por lo que los miembros de la misma no pueden formar parte de aquellos que gobiernan con Cristo en el reino de Dios, pues el grupo ya está al completo…… y grupo en el que tampoco pueden figurar ni Juan “el bautista”, ni los Abraham, David y compañía, pues como hemos visto y entre otros argumentos presentados, el pacto “por un reino” no fue establecido con ellos, sino que se estableció y según declaración de parte (Luc. 22:29), entre Jehová y Su Hijo Jesucristo y a aquellos a los que este lo extendiera. Dicho lo cual, tenemos que continuar pensando que la empanada mental de ese “teólogo” es de “agárrate y no te menees”, pues de lo contrario y en lugar de enrollarse como una serpiente en cosas que no entiende, como en lo de las descendencias y cosas por el estilo y que no vienen a cuento, desmontaría los textos que estamos publicando y demostrando con ello, que las cosas no son como nosotros siempre las hemos planteado…… mientras no pueda hacer eso y es obvio que no puede, pues de poder ya lo habría hecho (tiempo a tenido), todo lo que dice es sencillamente mentira.

Y con su permiso, nos permitimos un pequeño comentario dirigido a aquellos que solo ven en estos artículos algo parecido a una pelea de gallos y que aparentemente a nada conduce, porque ello no es así…… pues lo que queda claro y dado que decimos cosas totalmente contrapuestas, es que una de las dos partes no dice la verdad y estamos ya muy cerca del momento en el que las personas tendrán que tomar una decisión que significará el salvar sus vidas. Y esa decisión tendrá que ver con el colocarse del lado de la verdad, o del lado de la mentira o lo que es lo mismo, creerse lo que les decimos unos o lo que les dicen otros y como guía o referente para saber qué dirección hay que tomar en un momento determinado; y decisión para la que no habrá una segunda oportunidad, pues según las palabras de Jesús y con las que iniciábamos este escrito, cuando “un ciego guía a un ciego”…… pues eso, el “castañazo” está asegurado.

MABEL

miércoles, 31 de julio de 2013

"Cuando los hombres estén diciendo: ¡Paz y seguridad!"...... ¿qué ocurrirá entonces?


Estas palabras que encontramos en el pasaje de 1 Tes. 5:2-3, son entendidas por muchos como una referencia directa al tan traído y llevado acuerdo de paz entre palestinos e israelís, el cual inició en lo que se conoce como los acuerdos de Camp David y que fueron firmados por el presidente egipcio, Sr. Anwar el-Sadat y el primer ministro israelí, Sr. Menachem Begin el 17 de septiembre de 1978, tras doce días de negociaciones secretas con la mediación del presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter y mediante los cuales, Egipto e Israel, firmaron la paz en los conflictos territoriales entre ambos países. Pero aunque el Sr. Jimmy Carter había iniciado contactos directos entre los dirigentes de Egipto, Siria, Jordania e Israel para impulsar un proceso de paz que pusiera término a los enfrentamientos fronterizos entre Israel y sus vecinos árabes, lo que realmente subyacía en el fondo de la cuestión (de ahí que junto a delegados de esas naciones mencionadas, hubiera también numerosos representantes palestinos), era la resolución del problema palestino y que perdura hasta nuestros días, pues en el mismo estaba envuelta la división de Jerusalén en dos mitades (recordemos que en 1.967 fue reconquistada por los israelitas y desde entonces ha permanecido bajo la soberanía de Israel), pues en la parte oriental de la ciudad, identificada habitualmente como Jerusalén Este o Jerusalén Oriental y que incluye la Ciudad Vieja, es donde el emergente Estado Palestino pretende establecer su capital y lo cual complicaba las cosas y de momento sigue complicándolas, pues en principio el estado de Israel considera totalmente inaceptable dicha condición. Hasta tal grado era (y es) complicado dicho asunto, que 35 años nos contemplan desde esos inicios, plagados de numerosos intentos de negociación para alcanzar una paz estable entre representantes de ambas partes y sin fruto alguno (al menos duradero), mientras que el tema y de ser en un principio un conflicto meramente regional, ya ha adquirido dimensiones de importancia y alcance mundiales; de hecho y en previsión de cómo se desarrolle la situación, las naciones más poderosas del mundo tienen parte de sus flotas navales patrullando por la zona y cumpliéndose con ello, la siguiente profecía:

Y en aquel día (eso es, en nuestros días) tiene que ocurrir que haré de Jerusalén una piedra pesada (o una carga pesada) para todos los pueblos. Todos los que la alcen, sin falta se conseguirán severos rasguños; y contra ella todas las naciones de la tierra ciertamente serán recogidas.” (Zac. 12:3). (Acotaciones nuestras).

Y es que un acuerdo político entre israelís y los palestinos supondría actualmente una situación de contrapeso en un Oriente Medio actualmente inestable por lo que está ocurriendo en Siria y Egipto. Una paz israelí-palestina, implicaría no solo la normalización de las relaciones entre Israel y los países árabes (gracias a la iniciativa árabe del 2.002), sino también las de Israel con los países musulmanes, según lo establecido en su momento en la conferencia de países musulmanes (Organización para la Cooperación Islámica). El intercambio de territorios sobre la base de las líneas fronterizas de 1.967, permitiría que Israel se anexionase los barrios judíos de Jerusalén Este y los asentamientos más próximos a la antigua frontera, de tal suerte que la mayoría de los israelíes residentes al otro lado de la línea de “alto el fuego”, vivirían por primera vez bajo una soberanía reconocida actualmente. Los palestinos necesitan independencia, mientras que los israelís necesitan fronteras para asegurar una mayoría judía en su Estado, al tiempo que los europeos y resto de la comunidad internacional verían con buenos ojos cualquier acuerdo firmado entre las dos partes y por lo que la cuestión no es tanto si lo firmarán, sino el cuándo lo harán, pues el mismo conviene a todos. Establecida dicha premisa y en un intento de averiguar qué es realmente lo que debemos de esperar aquellos que confiamos en los planes del Altísimo, veamos de qué nos habla ese pasaje de 1 Tes. 5:2-3:

Porque ustedes mismos saben bastante bien que el día de Jehová viene exactamente como ladrón en la noche. 3 Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!”, entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta…… y no escaparán de ninguna manera.”

Pero lo primero que notamos, es que inmediatamente después de la exclamación de ¡Paz y seguridad! mencionada, sobreviene una destrucción repentina y algo que no cuadra con lo que nos dice Dan. 9:27 en referencia a la 70 semana profética y que da paso a los últimos 7 años del mundo como lo conocemos, que efectivamente da inicio con un tratado de paz o pacto de no agresión:

Y él (el “anticristo”) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana (de años); y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.” (Acotaciones nuestras).

Entonces lo que vemos es que el pacto establecido “entre los muchos” y del que, lógicamente, se hará pública ostentación, es seguido inmediatamente por una destrucción de la que no se nos habla en la profecía de Daniel, pues lo que se nos habla en ella es de que el pacto es roto a la “mitad” de la semana (o tres años y medio) y por lo que aún tenemos tres años y medio más…… luego habría que descartar la inmediatez de la destrucción anunciada, a partir de que se anuncie a bombo y platillo la firma del tratado mencionado. Por lo que nos encontramos y por decirlo de alguna manera, ante la duda de cuál será esa la declaración de “¡Paz y seguridad!” que necesitamos para que nos instale correctamente en la corriente del tiempo y sepamos qué es lo que tenemos que esperar, para empezar a respirar con alivio. Y tal parece que no es el suceso relatado en 1 Tes. 5:2-3 el que aplique en este caso, pues este se produce cuando a la mitad de la semana 70 mencionada, el “anticristo” toma medidas “drásticas” y acción que se nos cuenta de la siguiente manera:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.” (Rev. 11:7-10).

Luego lo que se nos está diciendo, es que al término de los tres años y medio primeros, el “anticristo” rompe la tregua o pacto establecido y asesina a ese “pequeño resto” por aparecer y prefigurado en Rev. 11:3 por los “dos testigos”, que con su predicación a “atormentado” a los que moran en la tierra, lo cual genera un gran alborozo entre las naciones y sus dirigentes, que se mandan regalos entre ellos, pues al fin se han librado (o eso creen ellos) de tan incordiantes mensajeros y lo que lleva a la falsa exclamación de ¡Paz y seguridad!, pues ya nadie hay que perturbe sus proyectos o planes apartados de Dios…… pero esto es lo que ocurre inmediatamente:

Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron. 13 Y en aquella hora ocurrió un gran terremoto y la décima parte de la ciudad cayó; y siete mil personas fueron muertas por el terremoto y los demás se atemorizaron y dieron gloria al Dios del cielo.” (v. 11-13).

Lo cual no quiere decir que se arrepintieran de sus actos, sino que al igual que el Faraón de Egipto en su momento, reconocieron la procedencia de los castigos por venir; pero yendo a lo que íbamos, no es este el evento que tenemos que esperar, pues cuando se produzca el mismo, por una parte, ya estaremos los que amamos de Jehová y confiamos en sus propósitos, a buen recaudo o protegidos de todas las cosas por las que va a pasar la humanidad desobediente, como con toda claridad se nos dice en Isa. 26:20-21, o Sof. 2:3 y fundamentalmente en el Salmo 91…… y algo sobre lo que pueden leer, en nuestro artículo “¿Qué ocurrirá con nosotros, en la ya cercana “gran tribulación”?” (08/11/12) y en el que les citamos otros artículos de referencia, que contribuyen a ampliar la perspectiva del lector sobre el tema que nos ocupa; y por otra parte, ese suceso ocurre a la mitad de la semana 70 mencionada y a nosotros lo que nos interesa conocer, es cuándo se inicia la misma. Pero dicho lo cual y si el mencionado no es elpunto de referencia que nos coloque en el lugar apropiado dentro de la corriente del tiempo, para saber cuánto nos queda para el ansiado momento de nuestra liberación (Luc. 21:28) ¿cuál es, entonces, ese referente al que tenemos que dirigir nuestra atención y que nos marcará el inicio de esa profética semana 70?

Pues a nuestro entender, a ese pacto por celebrar entre israelís y palestinos, por algunas razones de pura lógica: uno de los firmantes proféticos es Israel y este es el caso según la profecía y por otra parte, el detonante e inicio de los últimos siete años del mundo como lo conocemos actualmente, según Dan. 9:27, tiene que ver con la firma de un pacto o tratado de paz y que es el asunto que se está cociendo; y si bien es cierto que en todo el mundo se han firmado miles de pactos de paz, no es menos cierto que ninguno ha sido tan perseguido, deseado y ha adquirido tanta relevancia entre la naciones más poderosas del mundo, como el que implica a Israel con sus vecinos árabes…… y dado que Israel es el reloj profético del Altísimo, tal parece que no vamos muy desencaminados si decimos que nos encontramos ante el momento decisivo que cambiará la historia de la humanidad: la firma de un tratado de paz y que tiene que ser validado por un poderoso personaje que tenga la aceptación o el reconocimiento de ambas partes y al que bíblicamente se le conoce como el “anticristo”. A partir de ahí, dicha semana profética que se dividirá en tres años y medio de predicación (Rev. 11:3) y a continuación, los tres años y medio restantes que tienen que ver con la “gran tribulación” y de la que los leales a Jehová se librarán, que finalizando con la batalla de Armagedón, nos introducirá ya en la “nueva tierra” o sociedad limpia y adoradora de Jehová , bajo unos “nuevos cielos” o nuevo gobierno teocrático, encabezado por Jesucristo y período de tiempo en el que contemplaremos las cosas más maravillosas que jamás haya contemplado ser humano alguno: entre otras cosas, la inmediata restauración física del ser humano y su entorno medioambiental, o la ausencia de la muerte, o la paz completa en la tierra y lo que incluirá la relación del hombre con los animales y ya como máximo exponente de la Grandiosidad de nuestro Creador, la resurrección de los muertos…… todo ello, dentro del período milenario o reino de Dios, como no puede ser de otra manera.

Eso es a grandes rasgos lo que nosotros opinamos del tema y que de no estar equivocados, queridos amigos que nos leen, habría que seguir con interés el día a día de esas negociaciones que ya han empezado y según se desarrollen las mismas, empezar a prepararnos para asumir las tareas que se nos encomienden, por parte de ese “resto ungido” por aparecer y como hemos dicho, prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3, que básicamente tendrán que ver con el participar activamente en la gran predicación de Mat. 24:14 y apoyados directamente por el espíritu santo de Jehová...... a menos, eso sí, que desde este blog no entendamos con la corrección debida el alcance del segundo y definitivo cumplimiento de la profecía de Joel:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán. En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas derramaré en aquellos días mi espíritu.” (Joel 2:28-29).

En todo caso, repetimos, una simple especulación de los autores de este blog y siempre en función de cómo parecen apuntar el desarrollo de los acontecimientos con los que nos desayunamos todos los días…… ya a partir de ahí, que cada uno saque sus propias conclusiones y actúe como crea más conveniente.

MABEL

domingo, 28 de julio de 2013

El "teólogo" Apoligista Mario Olcese...... y el "milenio" o reino de Dios.


O la reedición de “Como el maestro Ciruela, sin saber leer opuso escuela” y refrán que en España se usa para denunciar a aquellos que hablan de lo que no saben, aunque se las dan de “enteraos”, como es el caso que nos ocupa; y es que dicho caballero, que por supuesto se las da de “teólogo” y periódicamente saca a pasear su diplomatura como tal, aunque la cuestión a debatir sería si la consiguió en una universidad, o más bien se la regalaron en una tómbola y que es lo que nos maliciamos, en vista de los “éxitos” que le adornan, nos acaba de hacer una afirmación que no hay por dónde cogerla. Porque si bien continuamente nos ha estado dando reiteradas muestras de no tener demasiada idea de lo que habla cuando se refiere a las Escrituras y acabando el asunto en última instancia, por no responder a las objeciones que desde este blog le tenemos planteadas y que afectan a sus enseñanzas fundamentales de las que constantemente se contradice, resulta que no sabemos cómo se lo monta para superarse continuamente y sorprendernos con un nuevo disparate…… y situación clásica ese constante contradecirse que hemos mencionado, en aquellos que no tienen una solvencia bíblica medio decente y por lo que de un mismo tema dicen hoy una cosa, mañana la contraria y si se tercia (suponemos que para mostrarnos su abundancia de “recursos”) pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta.

Pero antes de pasar a explicarles la nueva “genialidad” de dicho caballero y que es obvio, repetimos, que no sabe ni por dónde le sopla el aire en asuntos de la Biblia y siempre según se deduce de sus extraños y erráticos planteamientos, les haremos un pequeño resumen de algunas de las cuestiones que aún tiene pendientes de aclararnos, porque veamos: ese señor continúa “enseñando” entre otros disparates parecidos, que los Abraham, David, Moisés, Noé, Isaac, Jacob, Daniel, etc. etc. etc., también reinarán en el gobierno milenario al lado de Jesucristo, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… pero continúa sin aclararnos el significado de Sal. 45:16 y que a nuestro entender, dice totalmente lo contrario y del que un día se comprometió a hacernos “un análisis exhaustivo”, pues según la opinión que el Sr. Olcese mantiene, dicho pasaje no desmiente en absoluto el que esos personajes puedan reinar en un futuro junto a Cristo; y pasaje en el que leemos lo siguiente:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y planteamiento que a nuestro entender sí desmiente la enseñanza de dicho caballero, pues si con respecto de Jesús, esos antepasados o padres pasan a convertirse en sus “hijos” que no en sus “hermanos”, es evidente que esos personajes no llegan a adquirir la condición de Hijos adoptivos de Dios (de lo contrario serían reconocidos como hermanos de Cristo) y por lo que no pueden heredar el reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Por lo tanto, el Sr. Olcese y antes de continuar con esa majadería, tendría que aclarar el sentido correcto de ese pasaje mencionado y cuestión que le planteamos hace ya mucho tiempo, sin que hasta el momento haya dicho esta boca es mía…… como no sea para contradecirse a sí mismo y como demostramos en nuestro artículo del 09/05/13, en donde bajo el título “¡Y el Sr. “Ingeniero” continúa mintiendo…… y haciendo el ridículo, claro!”, aprovechábamos su afirmación en el sentido que las mujeres no pueden participar en el gobierno de reino de Dios (lo cual es cierto), para desarrollar la idea hasta su máximo exponente y llegar a demostrarle que de ser cierta su afirmación (y lo es), los citados personajes del AT tampoco pueden hacerlo. Y nos permitimos sugerirles que lean dicho artículo y siempre en el bien entendido que no lo hayan hecho ya, pues el razonamiento presentado en el mismo es la evidente constatación de que cuando se analiza cualquier porción del texto sagrado hasta sus últimas consecuencias, siempre desde la lógica y sentido común más racionales, se pueden sacar los más insospechados argumentos y al grado que son totalmente irrebatibles; pero veamos más.

También se ratifica ese “ingeniero de la teología”, en el hecho de que no serán solo 144.000 los miembros que conformarán el venidero gobierno del reino de Dios, pues según nos afirma en algunos de sus videos que tratan sobre el tema, si bien esto es algo que se “podría deducir” del texto escritural, lo cierto es que la literalidad de tal expresión no aparece en ningún lugar de las Escrituras, por lo que ello no puede ser así…… claro, cuando un teólogo de la “talla” del Sr. Olcese razona de esta manera, poco más se puede rascar para hacerle entrar en razón. Y es que a modo de ejemplo, podríamos señalar que no hace falta que en las Escrituras se nos advierta “literalmente” de lo incorrecto de tirar nuestra basura en el patio del vecino, para saber que esto es algo que no se debe de hacer; porque cuando uno capta el principio contenido en la llamada la regla áurea de “hacer a los demás, lo que desearías que los demás te hicieran a ti”, queda claro que dicha acción es incorrecta, pues a nadie se le ocurre desear que el vecino le tire la porquería en su patio trasero…… en todo caso y volviendo a donde estábamos, dicho caballero sigue sin responder a nuestra objeción en el sentido de que lo literal de esa cantidad, es precisamente lo que se nos señala en Rev. 14:1, a la luz del Sal. 2:5-6:

Rev. 14:1: “Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión (ya como rey) y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.” (Acotación nuestra).

Sal. 2:5-6: “En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña.”

Por lo que a nosotros se nos ocurre pensar, que una actitud coherente en una persona medio “normalita” sería que antes de insistir en esta enseñanza (o en cualquiera de las que le tenemos objetadas), aclarara ese extremo y en el bien entendido de que mientras no lo haga, queda inhabilitado para proferir opinión sobre tema bíblico alguno, pues queda claramente demostrado que no está capacitado para ello…… porque si como “teólogo” que afirma ser, es incapaz de responder a estas simples objeciones que le planteamos desde este blog ¡apaga y vámonos, que diría el castizo! Como de igual manera queda incapacitado, no ya tanto en su condición de supuesto teólogo (que también), sino como de persona con una total carencia de sentido común para razonar con lógica sobre las cosas que se le plantean, por el hecho de que continúe afirmando (y que ya es de aurora boreal) que la “gran muchedumbre”, eso es, los sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) también reinarán con Cristo en el gobierno del reino, cuando solo pueden hacer esto y a tenor del texto sagrado, aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotaciones nuestras).

Y claro, nuestra objeción va en el sentido de que dado que estamos hablando de sobrevivientes, luego de personas que no han muerto sino que pasan con vida al reino de Dios, obviamente estas no pueden participar de resurrección alguna y mucho menos de la “primera”, que es la que da la inmortalidad y el derecho de uno para fungir como rey y sacerdote en el reino de Dios…… por lo que si la Biblia no nos miente, es de todo punto imposible que esas personas que sobreviven a la “gran tribulación”, puedan ejercer de reyes al lado de Jesucristo. Y este razonamiento que entiende cualquier tonto de pueblo, es incapaz de ser asimilado por ese “genio de la teología” y que cuya única defensa ante muestra objeción, entendemos que para vergüenza suya, es dar la callada por respuesta; pero dicho lo cual y retomando el tema que nos ha impulsado a redactar este escrito, nos encontramos ahora con que nos publica un nuevo video criticando a los TJ, bajo el título “¿Perfección en el reino de Cristo? ¡Pero sí Isaías 65:20 dice lo contrario, señores del Esclavo!” (13/07/13) y que a modo de entradilla del mismo, nos menciona lo siguiente:

En la revista La Atalaya del 1 de Setiembre del 2013, pág. 6 los Testigos de Jehová citan Apo. 21:3,4 para sostener que en el milenio, durante el gobierno de Cristo, se gozará de perfección y que no habrá dolor, sufrimiento, ni cosas malas, porque habrán quedado en el pasado.”

Queda claro entonces, que dicho “teólogo” no comparte el planteamiento de los TJ, como se demuestra palmariamente en el transcurso de su exposición…… excusamos decir, que de nuevo los TJ tienen razón en el sentido de que las cosas son así como las presentan y el Sr. Olcese, como siempre, está completamente equivocado y demostrando una vez más ser un completo ignorante, al menos en cuanto a temas bíblicos se refiere. Y si entramos en este debate, no es solo por llevarle la contraria, sino porque en algunos de nuestros últimos artículos hemos defendido dicha postura, no porque la sostengan los TJ, sino porque nosotros también entendemos que así es el asunto…… y como somos un poco malpensados (¡cosas de la edad, ya saben ustedes!), nos barruntamos que con ese video, más que responder a esos señores, lo que está haciendo ese caballero es de forma indirecta el rebatir nuestras argumentaciones en tales artículos. Porque, el que el Sr. Olcese se meta con esos señores ¡pues ni tan mal!, allá ellos y que con su pan se lo coman ambas partes…… pero que se meta con nosotros (aunque sea indirectamente) e intente desvirtuar cualquiera de nuestros planteamientos, un indocumentado de esa categoría que nunca ha sido capaz de alcanzar a responder de manera consistente y ajustada a la verdad a ninguno de nuestros razonamientos, pues como diría el castizo “ni él podría subir tan alto, ni nosotros caer tan bajo”. En todo caso y por si “las moscas”, nuestra intención es la de defender la veracidad de nuestras afirmaciones, ante cualquiera que directa o indirectamente las ponga en entredicho y de ahí que salgamos al trapo del planteamiento que presenta dicho caballero, en el video mencionado; señalado lo cual, vamos a ver cómo se “luce” el personaje con sus afirmaciones en esa grabación, eso sí, resumiéndolas al máximo, habida cuenta que ustedes pueden visionar el mismo en la página de YouTube de dicho autor, si así lo consideran oportuno.

Y es que en esencia, lo que nos viene a decir el Sr. Olcese es que los TJ están equivocados al afirmar que durante el milenio o reino de Dios instaurado en la tierra, se gozará de perfección y que cosas como el dolor, la lágrimas, el sufrimiento por causa alguna habrán desaparecido e incluso la muerte, resultante del pecado heredado ya no existirá y afirmación para la cual, los TJ se apoyan en Rev. 21:3-4; veamos pues, que nos dice el citado pasaje:

Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad y él residirá con ellos y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.”

Es obvio que estas palabras en sí mismas no pueden ser más claras y que cuando se hagan realidad, ni el dolor, ni los lamentos causados por nuestra imperfección, ni siquiera la muerte existirán, pues como bien leemos “las cosas anteriores” serán cosas del pasado, eso es, que todo lo que estamos acostumbrados a ver y padecer, será olvidado porque ya no existirá (Isa. 65:17); ahora bien ¿cómo puede ser y si estas palabras son tan claras y entendibles, que el Sr. Olcese niegue la mayor y nos diga que durante el milenio, continuarán existiendo la imperfección, el pecado y la muerte? Pues sencillamente por un asunto de pura perspectiva: el citado caballero y en un nuevo ejercicio de incapacidad intelectual a los que nos tiene acostumbrados, coloca el cumplimiento de dichas palabras para después del período de mil años de gobierno teocrático (minuto 8’20 de grabación), eso es, que para el fin del reinado milenario de Jesucristo, es cuando coloca dicho caballero la aparición de los “nuevos cielos y una nueva tierra” del versículo 1 del capítulo mencionado y con ello, lógicamente, todo lo que le sigue a continuación:

Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe.” (Rev. 21:1).

Claro, cuando una persona habla de aquello que no sabe, por muy “teólogo” que afirme ser, se cometen estos errores; es más, cuando a uno ya se le ha explicado la cuestión y ni siquiera se ha dignado a considerar la objeción recibida y mucho menos responder a la misma, es cuando ocurren estas cosas. Porque resulta que ya en su momento y en un intercambio de artículos en el que nos vimos envueltos con dicho personaje, ya explicábamos el significado de este pasaje mencionado, en nuestro artículo “El misterio del “gran trono blanco” ¿antes...... o después del milenio?” (29/01/12) y sin que el susodicho, hiciera la menor observación a nuestro planteamiento. Sin embargo, nos permitimos aseverar que estamos ante algo más complejo por parte de ese caballero que el no conocer determinados conceptos bíblicos, como pudiera ser el ignorar el significado bíblico de las expresiones “nuevos cielos” o “nueva tierra” y es que la cosa ya tendría que ver, con la más absoluta carencia de un mínimo y elemental sentido de la lógica. Porque si las cosas fueron como nos las expone el Sr. Olcese y los TJ realmente estuvieran equivocados en su planteamiento y nosotros con ellos…… ¿nos podría explicar dicho caballero, que labor se esperaría que hicieran Jesucristo y asociados en el gobierno del reino de Dios, durante esos mil años de gobernación? Máxime teniendo en cuenta que lo que Jesús recomendó encarecidamente a sus seguidores, fue el buscar “el reino” y cifrar toda su confianza en el mismo (Mat. 6:33), por lo que tendríamos que imaginar que alguna razón poderosa habría para ello, siempre teniendo en cuenta que es el tema central de la Biblia; por otra parte, hasta donde nosotros sabemos y si no entendemos mal el pasaje de Hech. 3:20-21, resulta que Jehová envía de nuevo a Jesucristo a la tierra con una comisión determinada y concreta, para llevarla a cabo en un momento perfectamente establecido en la corriente del tiempo; pero veamos el contenido de dicho pasaje y que es fundamental para entender de qué estamos hablando:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Lo que nos lleva a pedirle a ese “genio” en el entendimiento de las Escrituras, que nos explique el sentido de dichas palabras, porque si bien este pasaje apoya totalmente el planteamiento formulado por los TJ, se da totalmente de bofetadas con el del Sr. Olcese. Y es que lo que se desprende del pasaje transcrito, es, primero, que Jehová no envía a Su Hijo sino hasta el momento o tiempo de la restauración y circunstancia que coincide, con el establecimiento del milenio o reino de Dios aquí en la tierra (Dan. 2:44)…… luego de entrada, vemos que ya hay una restauración a efectuar durante ese período de tiempo y todos sabemos que restaurar, no es otra cosa que el devolver algo a su condición original; y segundo, que las cosas a restaurar las había anunciado el Altísimo a la humanidad ya mucho antes, por medio de Sus “santos profetas de tiempo antiguo”. Luego en las Escrituras que comprenden el llamado AT, están todas aquellas cosas que serán restauradas durante el gobierno de Cristo en la tierra, pues para eso es este enviado de nuevo a la misma y que tienen que ver con el devolver las cosas a como estaban en los tiempos de Adán y Eva antes del pecado…… como era por ejemplo, la perfección física:

En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría. Pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:5-7).

Excusamos decir que con la expresión “En aquél tiempo”, se hace referencia al período milenario o reino de Dios y no a un tiempo posterior a este…… no olvidemos que el reino de Dios es el punto focal de las Escrituras y única esperanza de la humanidad; entonces de lo que se nos está hablando en este pasaje y como hemos dicho, es que dentro de ese espacio de tiempo de mil años, se producirá una total restauración física de las personas (al tiempo que una restauración medioambiental), al grado que hasta las personas ancianas que sobrevivan a la “gran tribulación” por venir y por ello, pasen a la “nueva tierra” con vida, experimentarán directamente sobre sus cuerpos la maravillosa promesa divina que encontramos en Job 33:25:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.”

Con lo que nos encontramos, que no solo personas ancianas volverán a ver relucir sus carnes con la frescura de su juventud, sino que recuperarán el vigor potencial que tenían en sus años mozos…… y todo eso ocurrirá en el tiempo “de la restauración de todas las cosas”, que “casualmente” y contrario a lo afirmado por ese “teólogo de pizarrín”, coincide con el período del reinado de mil años por Jesucristo aquí en la tierra, pues para eso lo envió Su padre Celestial: para que cumpliera con todas las promesas que Este anunció a la humanidad, transmitidas “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”; ahora bien ¿también cesará la muerte de las personas durante ese período de tiempo? Pues también y aunque el Sr. Olcese diga lo contrario, pues el contexto del pasaje ya mencionado de Job y del que tomaremos concretamente los versos 23 y 24, apoyan nuestra aseveración:

Si existe para él un mensajero, un vocero, uno de entre mil, para informar al hombre su rectitud, 24 entonces lo favorece y dice: “¡Líbralo de bajar al hoyo! ¡He hallado un rescate!”.”

Luego estas palabras del propio Jehová, apuntan a un momento en el futuro en el que la muerte dejará de existir y que coincide, repetimos, con el establecimiento del reino y que es cuando el rescate (obviamente el sacrificio redentor de Jesucristo) cobra todo su máximo exponencial y en virtud del cual, el hombre es librado de la pesada carga del pecado y con ello, la muerte adámica eliminada; por lo que aquellos que pasen vivos a la nueva tierra, ya reciben el premio de ser eximidos de experimentar la muerte derivada del pecado heredado, pues Jehová Dios ya proporcionó el mencionado “rescate”, al ofrecer a Su propio Hijo Jesucristo en sacrificio. Y que ello es así, se nos explica en un texto un tanto desconocido para la mayoría de los mortales y que aplica a ese período milenario, el cual encontramos en Isa. 33:24:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error.”

Entonces vemos la correlación existente entre los beneficios recibidos por el ser humano en la “nueva tierra” o reino de Dios, con el haber sido perdonados por nuestra transgresión heredada de nuestros primeros padres, mediante el sacrifico de rescate de Jesucristo. Ahora bien, si todo parece cuadrar con tanta precisión ¿en qué se apoya Apologista Mario Olcese, para decirnos que durante el milenio continuarán existiendo la imperfección, el pecado y la muerte? Pues en un solo texto bíblico…… sí, sí, queridos amigos, han leído bien: en un solo texto; eso es, que ese señor al que le habrán oído repetir en un montón de ocasiones aquello de que “un texto fuera de su contexto, es solo un pretexto”, ahora resulta que usa un solo texto totalmente apartado de su contexto natural, para apuntalar su disparatada afirmación. Pero lo que es más grave, es que el pasaje en cuestión es el de Isa. 65:20 y con lo que nos encontramos con el sinsentido de que un texto de la profecía de Isaías y que es en dónde más extensamente se habla del cumplimiento durante el milenio de las promesas divinas de restauración, es usado para negar todo lo dicho en ella y lo que nos llevaría a concluir, que la profecía de Isaías es contradictoria en sí misma…… y todo, porque como nos tiene acostumbrados ese “genio de la teología” que es Apologista Ingº Mario Olcese Sanguineti, coge un texto que dice lo que el necesita que diga para la ocasión y sin detenerse a analizar su contexto (el caso expuesto es evidencia de ello), lo usa para desmontar todas las promesas divinas de las que se nos habla en el contexto del libro de Isaías. Porque resulta que dicho contexto está dirigiendo el foco de atención para el cumplimiento de las promesas divinas, directamente al período de tiempo que comprende el reino de mil años de Dios, mientras que en el colmo del disparate, ese caballero nos dice que todas esas promesas son para después de pasado dicho milenio; pero ¿qué tal que veamos qué es lo que se nos dice en Isa. 65:20?:

Ya no llegará a haber de aquel lugar un niño de pecho de unos cuantos días de edad, ni un viejo que no cumpla sus días; porque uno morirá como simple muchacho, aunque tenga cien años de edad; y en cuanto al pecador, aunque tenga cien años de edad se invocará el mal contra él.” (Isa. 65:20).

Pero puesto que queremos que no quede duda alguna sobre nuestra argumentación, veremos también como vierte dicho texto, la traducción bíblica que usa ese caballero y que es la RV 1960:

No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.”

Luego parece que las dos versiones más o menos vienen a decir lo mismo y por lo que tenemos que acudir al razonamiento lógico, para discernir el pensamiento que se nos quiere transmitir con este pasaje y que, obviamente, es ignorado totalmente por ese aprendiz de teólogo; y para ello, nada mejor que acudir al momento en que fueron dichas tales palabras y averiguar lo que significaron para ese entonces y alcanzar con ello, a entender el paralelismo profético que se nos quiere transmitir, ahora en nuestros tiempos. Y es que cuando se cumplieron por primera vez estas palabras en el pueblo de Isaías (a su regreso del destierro en Babilonia), significaron que incluso los bebés se hallaban a salvo, pues ya no había enemigos que invadieran la tierra, como lo habían hecho en un tiempo los babilonios, para matar o llevarse a los niños de pecho lejos de sus madres, o segar la vida de hombres en la flor de la vida, etc. (2 Crón. 36:17; 20); en todo caso, dichas palabras proféticas significaron seguridad para aquellos regresados del destierro en Babilonia. Por lo que en el tiempo actual, en donde diversas circunstancias nos colocan prácticamente en la misma condición de inseguridad en cuanto a preservar la vida ante cualquier circunstancia adversa, como tenían aquellas personas de la antigüedad, lo que nos aseguran esas palabras de Isa. 65:20 y al igual que en su momento aseguraron a aquellos regresados de Babilonia, es que en el nuevo mundo venidero o reino de Dios, la gente estará a salvo de toda contingencia, incluida la muerte y tendrá seguridad completa en todo aspecto y por lo que podrá disfrutar de la vida plenamente. Que la idea va por ahí, nos queda mucho más claro cuando leemos el pasaje de Isa. 65:20 en una versión que nos suele sacar de muchos apuros, máxime cuando nos encontramos con algún texto “rebelde” o difícil de entender, como pudiera ser el mencionado…… y que no es otra que la Traducción en lenguaje actual, que vierte dicho texto de la siguiente manera:

No habrá niños que mueran al nacer, ni ancianos que mueran antes de tiempo. Morir a los cien años será morir joven; no llegar a esa edad será una maldición.”

Pero fijémonos en que la idea básica que nos transmiten los tres pasajes, va en el sentido de que no habrán “ancianos” que mueran antes de tiempo; y para captar la idea tras esas palabras, no nos queda más remedio que ver las cosas desde el punto de vista de las Escrituras y variar un poco nuestra perspectiva de las mismas: en primer lugar, tenemos que entender que no se nos está hablando de ancianos en los términos en los que hoy entendemos que es un anciano, eso es, una persona decrépita, llena de arrugas y achaques, tambaleante e insegura y ya al límite de su vida, sino que se nos está hablando de seres humanos totalmente perfectos que acumularán cientos de años de vida, al grado que un hombre con cien años, será considerado prácticamente como un simple “muchachito”…… de lo contrario, lo anunciado en Job 33:25, en el sentido que nuestra carne recobrará la frescura de la juventud y nuestro cuerpo el vigor juvenil, sería mentira. Y puesto que la Biblia no miente y el planteamiento que estamos desarrollando, se ajusta perfectamente a los textos mostrados, ello quiere decir que estamos en el camino correcto…… por lo tanto, continuemos con la exposición de nuestra idea; y lo cual nos lleva a analizar el significado de esa expresión de que no habrá personas o “ancianos” que mueran “antes de tiempo”. Por lo que la primera pregunta sería antes ¿de qué tiempo? Y siendo la respuesta del todo obvia, cuando la Biblia se analiza desde la perspectiva de Jehová y sin la pretensión de que esta se ajuste a nuestra particular forma de entenderla, como ocurre en el caso del Sr. Olcese, sino con la idea de ajustar nuestro punto de vista al contenido escritural.

Porque uno de los muchos detalles que se le pasan por alto el Sr. Olcese y de ahí que diga tantas burradas, es que nuestro Creador ya nos avisa con siglos de antelación de que una vez entremos en ese restaurador período milenario de perfección y en el que incluso la muerte como producto del pecado “ya no será más” (Rev. 21:4), tenemos un límite de mil años en donde prepararnos para la prueba final con la suelta de Satanás (Rev. 20:7-8) y en donde uno tendrá que tomar acción, en el sentido de qué decisión tomar ante la propuesta satánica y por la que obviamente será recompensado: vida eterna si la elección es la correcta y destrucción eterna si no es así, tal como ocurrió en el caso de Adán y Eva. Por lo tanto esa expresión “ni ancianos que mueran antes de tiempo”, se tiene que referir a que las personas no morirán antes de que transcurran esos mil años que Jehová ha decretado para la restauración de la humanidad obediente y que en función del rescate pagado por su hijo, el Altísimo puede legalmente eximir a dicha humanidad del tener que morir por el pecado adámico…… ya otra cosa, es que la muerte de alguna persona durante el milenio, ocurra como castigo directo de Jehová, por la actitud impenitente de algunos que no aceptarán el sujetarse al gobierno teocrático decretado por el Altísimo sobre la tierra…… y por lo que más que hablar en términos de muerte, tendríamos que estar hablando términos de destrucción eterna para esas personas.

Es en este sentido, que en el pasaje de Isa. 65:20 se nos dice que morir a lo cien años y tiempo suficiente para ver los “andares” de una persona, será una maldición y sin embargo, morir a esa edad, será prácticamente para el rebelde pecador, como el morir como un simple “muchachito”, pues en condiciones normales los hombres tienen que vivir el tiempo suficiente para llegar a la conclusión del milenio y en donde ya allí, es cuando se dilucidará de una vez por todas el destino de todo ser humano sobre la tierra y según sea su respuesta a la prueba de Satanás…… ello decidirá si la vida de uno se prolonga por la eternidad o por el contrario y ante una respuesta alejada del propósito divino, es cortada en ese mismo momento y destruida eternamente; es por esta razón que los “ancianos” u hombres que acumulen cientos de años, no pueden morir antes del tiempo de mil años decretado por el Altísimo, o como dicen otras versiones analizadas, no pueden existir ancianos que “no cumplan sus días” pues sí o sí, tienen que llegar al final del milenio y quedar en disposición de afrontar la prueba final, para que se cumpla con ello el propósito divino para con el hombre. Es obvio por otra parte y como no podría ser de otra manera, pues Jehová nunca hace nada de lo que no nos haya advertido de antemano (Amos 3:7), que se nos señale en la profecía de Isaías lo que les ocurrirá a las personas que imprudentemente actúen en línea contraria al propósito divino, sea cual fuere su edad:

Aunque se muestre favor al inicuo, simplemente no aprenderá justicia. En la tierra de derechura (eso es, durante el milenio o reino de Dios) actuará injustamente y no verá la eminencia de Jehová.” (Isa. 26:10). (Acotación nuestra).

Y con lo que se nos quiere señalar que muchas de las personas que irán resucitando durante ese período de tiempo, quizás se rebelarán contra el propósito divino y a las que no se les dará mucho tiempo para enmendar su conducta, sino que serán destruidas de inmediato para que no perturben la vida de aquellos que sí se ciñan a las normas divinas en busca de alcanzar la vida eterna al fin de los mil años…… de ahí la afirmación de Isa. 65:20, en el sentido de que uno “morirá” como un mero muchacho y asociando dicha expresión con el “pecador”, por lo que estaríamos hablando solo de muerte causada por un castigo judicial con resultado de destrucción eterna como máxima expresión de juicio divino sobre aquellos que se rebelen contra Dios en ese tiempo y de forma inmediata. Seguramente concordará con nosotros, querido lector, que ya con algunos datos más con los que trabajar y desde la perspectiva que estos nos dan, se va aclarando mucho más el significado del pasaje de Isa. 65:20, de nuevo en la versión Traducción en lenguaje actual:

No habrá niños que mueran al nacer, ni ancianos que mueran antes de tiempo. Morir a los cien años será morir joven; no llegar a esa edad será una maldición.”

Mil años durante los que, insistimos, no existirá la muerte a causa del pecado, pues aplicará en toda su extensión durante ese tiempo del milenio, el beneficio de la muerte vicaria de Cristo y por lo que los muertos habidos en la historia de la humanidad, serán devueltos a la vida y siendo este el mayor atractivo o más importante logro del reino de Dios. Y eso que les acabamos de contar, es lo que realmente se nos está diciendo en Isa. 65:20 y no otra cosa, como sugiere el Sr. Olcese y que una vez más ha dejado patente no saber ni de lo que habla y que para todo un “teólogo” como afirma ser, no está nada mal; pero para que vean que la historia solo puede ser como se la contamos nosotros, vamos a imaginar por un momento que el planteamiento del Sr. Olcese es correcto…… sí, sí, ya sabemos que eso es mucho imaginar, pero ¡bien habrá que darle una oportunidad a ese aprendiz de teólogo, al igual que en España se la daban a un aprendiz de torero apodado “el platanito” ¿o no?! Luego pongámonos en esa tesitura, eso es, que Isa. 65:20 dice lo que el Sr. Olcese afirma que dice y que en consecuencia, el contenido de Rev. 21:1-4 aplica para después de transcurrido el milenio…… bien, pero como resulta que todos los planteamientos o teorías tienen sus derivadas, resulta que en este caso una de ellas nos llevaría a tener que aceptar que los versos que siguen a continuación de ese pasaje de Rev. 21:1-4, eso es, los versos del 5 al 8 también aplicarían para después del milenio: por lo que vamos a situarnos en el momento en que se dan por finalizados los mil años del reino de Dios y siendo esto con lo que nos encontraríamos:

Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”. 6 Y me dijo: “¡Han acontecido! Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. A cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del agua de la vida gratis. 7 Cualquiera que venza heredará estas cosas y yo seré su Dios y él será mi hijo. 8 Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad (homosexuales) y asesinos y fornicadores y los que practican espiritismo e idólatras y todos los mentirosos, su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda”.” (Acotación nuestra).

U séase, que después de mil años de gobierno teocrático del reino de Dios sobre la tierra y tema central de las Escrituras, a la par que esperanza de la humanidad (¡no nos olvidemos de ese “pequeño” detalle!), resulta que Dios tiene que hacer nuevas todas las cosas porque el panorama con el que se encuentra al término del milenio es “pa mear y no echar gota” que diría nuestro amigo el castizo: nada más y nada menos que una tierra llena de personas sin fe, de homosexuales, de asesinos, fornicadores, espiritistas, idólatras, mentirosos, cobardes…… ¡vamos, lo mejorcito de cada casa! Luego en llegando aquí, la pregunta es obvia: ¿nos podría explicar ese “ingeniero de la teología”, que puñetas han hecho Jesucristo y sus acompañantes en el reino (y de los que ese caballero afirma ser parte), durante esos mil años “gobernando” sobre la tierra? ¿Cómo o en qué, han hecho uso de su condición de reyes y sacerdotes, para conseguir resultados tan catastróficos? Y con el problema añadido de que si las cosas son como nos las pinta el Sr. Olcese ¿qué explicación nos da ese caballero, de lo que vamos a leer a continuación?:

En seguida, el fin, cuando él entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder. 25 Porque él tiene que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada. 27 Porque Dios “sujetó todas las cosas debajo de sus pies”. Más cuando dice que todas las cosas han sido “sujetadas”, es evidente que esto es con la excepción de aquel que le sujetó todas las cosas. 28 Pero cuando todas las cosas le hayan sido sujetadas (eso es, todo bajo el perfecto control de Cristo), entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas para con todos.” (Acotación nuestra).

Estas palabras que encontramos en 1 Cor. 15:24-28, nos vienen a decir y resumiéndolo a una mínima expresión, que cuando al final del milenio Jesucristo entrega el poder del reino a su Padre Celestial, la tarea de restauración encomendada tiene que estar ya terminada y a la perfección. Tengamos en cuenta que según el versículo 24, el reino se entrega cuando ya se ha reducido a la nada “todo gobierno y toda autoridad y poder” y la muerte ya ha sido vencida (v. 26); luego es de todo punto imposible que al término de los mil años, nos enfrentásemos con el panorama reflejado en Rev. 21:5-8 y que es el que nos encontraríamos de ser las cosas como nos las pinta el “teólogo” Apologista Mario Olcese…… porque claro, si los versos 1 al 4 de ese capítulo 21 de Revelación o Apocalipsis, aplican para después del período milenial, obviamente los del 5 al 8 también deben hacerlo, pues son correlativos. Por lo que tendremos que ver, como ese indocumentado nos solventa ese follón en el que se ha metido y algo que por supuesto, queridos amigos que nos leen, no lo hará pues no tiene la capacidad necesaria pare ello; por lo que continuará a su bola y soltando “gansada” sobre “gansada”, eso sí, creyéndose el “nomber one” de la teología mundial. Aunque como siempre y fruto de su supina ignorancia, se olvida de unos acontecimientos registrados en las Escrituras y que le desmienten totalmente, pues los tales no eran más que un pequeño adelanto de lo que ocurriría en la próxima venida de Cristo, eso es, durante el reino de Dios; veamos cómo respondió Jesús a una pregunta que se le formuló…… y la información tan valiosa que en su respuesta nos dio, pues con ella nos mostró lo que ocurrido en su primera venida, no era más que una pequeña nuestra de lo que ocurrirá en el reino de Dios y en una escala sin precedentes:

Pero Juan, habiendo oído en la cárcel acerca de las obras del Cristo, mandó por medio de sus propios discípulos 3 y le dijo: “¿Eres tú Aquel Que Viene, o hemos de esperar a uno diferente?”. 4 En respuesta, Jesús les dijo: “Vayan e informen a Juan lo que oyen y ven: 5 Los ciegos ven otra vez y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen y los muertos son levantados y a los pobres se declaran las buenas nuevas; 6 y feliz es el que no halla causa para tropiezo en mí.” (Mat. 11:2-6).

Y ese “adalid” de la teología que es Apologista Mario Olcese, tocando el violón y diciendo que durante el reino de Dios no sucederá nada de eso…… ¡genio, que es usted un genio, hombre!

Y por nuestra parte ahí lo dejamos, porque si nos ponemos a señalar los disparates interpretativos de ese “licenciado” en teología (¡será “parda” porque lo que es de la otra…!), acerca de Isa. 65:20, es como para empezar y no acabar; luego analicen las cosas que les hemos expuesto por ustedes mismos y si así lo tiene a bien, queridos lectores, quedándose con aquello que crean más razonable y rechazando aquello que no les cuadre. Nosotros, como siempre, solo nos hemos limitado a aportar nuestro granito de arena, en un intento de que el “personal” no sea engañado por esa patulea de “fantasmas iluminados” (el Sr. Olcese es un ejemplo de ello) pululando por ahí, que presuntuosamente se postulan como “ungidos”, esparciendo falsas enseñanzas y haciéndose con ello merecedores, de la reprobación del propio Jesucristo y en nombre de quién dicen “predicar”:

Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?’. 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: ¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero.” (Mat. 7:22-23).

Pues eso…

MABEL