sábado, 13 de diciembre de 2014

El curioso caso de Job 42:12-13.


Permítannos antes de meternos “en harina”, que les pongamos en antecedentes de un “pequeño” cambio en este blog; porque seguramente recordarán ustedes que hace unos días, concretamente el 28/10/14, los autores del mismo lanzábamos un SOS para ver si alguien podía ayudarnos para hacer una función que debido a la edad que atesoramos los autores de este blog, ya se nos escapa y que tiene que ver, ni más ni menos, con la corrección de nuestros artículos…… bien sea en la parte ortográfica, o en la sintaxis del texto, o bien el caso de que cuando queremos decir Hech. 24:15, se nos cuela el “gazapo” y nos sale Rev. 24:15 y cosas por el estilo.

Y no crean ustedes que esto es una cuestión menor (de ahí que hayamos entrecomillado la expresión “pequeño”), pues un buen contenido puede verse desmerecido cuando existen incorrecciones como las señaladas y mucho más, cuando de quien se está hablando es de nuestro Creador Jehová Dios y que es digno del mayor respeto y cuidado acerca de lo que de Él se dice…… y por supuesto, de cómo se dice. Recordemos que hasta no hace poco, en los rotativos de más prestancia en España existía la figura del “corrector” o persona que se encargaba de repasar los textos a publicar y arreglar esos pequeños “desaguisados” que mermaban la reputación del medio del que se tratare, entre aquellos que les eran competencia…… persona, por cierto, muy bien retribuida y lo que nos habla de la importancia que tenía en cualquier periódico que se preciara.

Pues bien, en respuesta a dicha petición, nos ha salido un “cerebrito” en Ushuaia (Tierra de Fuego – Argentina), al que no se le escapa una y que se va a hacer cargo de ahora en adelante de esta inestimable tarea y lo que nos permite a nosotros dedicarnos más a la investigación y confección de la parte temática de nuestros escritos; pero es que además, al amigo en cuestión y que responde al nombre de Jaime Marcelo (que junto con Darío, Gladis y unos cuantos amigos más, forman un grupo de estudio de las Escrituras en esa extrema zona del globo terráqueo), no solo nos alivia de dicha gestión sino que además nos da ideas acerca de temas de los que podríamos hablar como, por ejemplo, el que da título a este escrito y que se debe a su iniciativa. Dicho lo cual, solo agradecer dicha colaboración y, por suepuestísimo, el agradecerle a Jehová Dios el que siempre tenga la solución apropiada a los problemas que gradualmente se nos van presentando. Puesta en su conocimiento dicha novedad, metámonos ya ahora sí “en harina” y siempre en el bien entendido de que todos sabemos de qué va la historia del patriarca Job, veamos que tiene de curioso el pasaje mencionado de Job 42:12-13…… pero empecemos por el principio y fijémonos en lo primero que se nos dice acerca de dicho personaje, extremo en el que todas las traducciones bíblicas están de acuerdo:

Sucedió que en la tierra de Uz hubo un hombre cuyo nombre era Job; y aquel hombre resultó sin culpa y recto, y temeroso de Dios y apartado del mal. 2 Y llegaron a nacerle siete hijos y tres hijas. 3 Y su ganado llegó a ser siete mil ovejas y tres mil camellos y quinientas yuntas de reses vacunas y quinientas asnas, junto con una servidumbre muy grande; y aquel hombre llegó a ser el más grande de todos los orientales.” (Job 1:1-3).

Después ocurre con Job toda una serie de peripecias provocadas por Satanás y contadas en los capítulos uno y dos de dicho libro, que concluyen con un personaje que de ser “el más grande de todos los orientales”, acabó siendo despojado de todo ello y que, repudiado hasta por su esposa, estaba en la indigencia más absoluta y más solo que la una, por mantener integridad hacia su Dios; encomiable actitud por lo que Este pasa a recompensar su lealtad y lo que ya nos mete en el pasaje mencionado de Job 42:12-13 y que por aquello de que entiendan de qué va la cosa, lo citaremos en su contexto más inmediato, eso es, del verso 10 al 14:

Y Jehová mismo volvió atrás la condición de cautiverio de Job cuando este oró a favor de sus compañeros y Jehová empezó a dar, además, todo lo que había sido de Job, en cantidad doble. 11 Y siguieron viniendo a él todos sus hermanos y todas sus hermanas y todos los que antes lo habían conocido; y empezaron a comer pan con él en su casa y a condolerse de él y a consolarlo por toda la calamidad que Jehová había dejado venir sobre él; y procedieron a darle, cada cual, una pieza de moneda y, cada cual, un anillo de oro.

12 En cuanto a Jehová, él bendijo el fin de Job después más que su principio, de modo que este llegó a tener catorce mil ovejas y seis mil camellos y mil yuntas de reses vacunas y mil asnas. 13 También llegó a tener siete hijos y tres hijas.

14 Y se puso a llamar a la primera por nombre Jemimá y a la segunda por nombre Quesías y a la tercera por nombre Querén-hapuc. 15 Y no se hallaron mujeres tan bellas como las hijas de Job en todo el país y su padre procedió a darles herencia entre sus hermanos.”

Y hasta aquí ni tan mal, pues si ustedes contrastan los bienes de Job en su inicio, verán que efectivamente Jehová Dios le dobló la cantidad de estos…… excepto, en el número de hijos e hijas y que, en conjunto, sumaban diez tal como había tenido en un principio y por lo que pudiera parecer que en este apartado, Dios no cumplió con su promesa para con él, en el sentido de doblarle sus bienes o pertenencias; pero dejemos la explicación de este aspecto para más adelante y pasemos a ver como se complica la cosa, cuando en distintas versiones bíblicas lo que se lee en esos versos 10 y 12-13 es lo siguiente:

Después que Job oró por sus amigos, Dios le devolvió su prosperidad anterior y aun le dio dos veces más de lo que antes tenía (……) 12 Dios bendijo a Job en sus últimos años más abundantemente que en los anteriores. Llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. 13 También tuvo catorce hijos y tres hijas.”

Luego según esta versión, tomada de la traducción DHH, tenemos que el número de hijos también le fue doblado y extremo en el que coinciden la TLA y la NVI de entre las que se pueden consultar en la página web de “biblegateway.com”; añádanle a ellas las traducciones Nácar/Colunga y la versión de Evaristo Martín Nieto (católicas ambas) que no figuran en dicha relación, pero todas ellas de acuerdo al mencionar lo de los “catorce hijos y tres hijas”. Es cierto, no obstante, que la NVI y en el término “catorce” añade una nota a pie de página en la que se lee “Alt. Siete”, abreviatura que significa “alternativamente siete” y por lo que vemos que no es tan contundente en su traducción como las demás mencionadas…… en todo caso ya tenemos aquí el “sarao” montado, pues según la traducción que uno use resulta que Jehová no le dobló el número de hijos y con lo que incumplió su promesa y según otras (las reseñadas), si lo hizo y con lo que se manda a hacer “puñetas” el contexto escritural; luego ¿quién tiene la razón en este caso o, dicho de otra manera, con qué opción nos quedamos?

Y es que ese, queridos amigos que nos leen, es el “talón de Aquiles” con el que nos topamos continuamente aquellos que escribimos de Dios, en nuestro deseo de ajustarnos lo máximo posible al contenido real del relato bíblico. Los hay, no obstante y tenemos un máximo exponente de ello en el caso de Apologista Mario Olcese, que buscan precisamente pasajes que digan aquello que necesitan que digan (cuando no, hasta palabras concretas), para poder sostener alguno de sus peregrinos y disparatados planteamientos; claro, cuando dichos autores se encuentran con otras traducciones que no dicen lo mismo respecto del pasaje por ellos escogido, dichos planteamientos se caen por su propio peso o, como mínimo, quedan seriamente puestos en entredicho…… y algo que les trae absolutamente al pairo a tan “eminentes” personajes. Sin embargo, estamos aquellos que un poco más serios, pulcros y bastante más respetuosos con el contenido escritural, nos encontramos ante un verdadero desafío como es el acertar con la versión que más se ajusta a la realidad escritural; y es que como ustedes sabrán “un texto sin su contexto, es solo un pretexto”, pues no es un solitario texto el que avala una cuestión que se esté considerando en un momento determinado, sino su contexto, bien sea el general del registro sagrado, o el más inmediato al texto utilizado.

Por lo tanto y en el caso de flagrante contradicción que se nos plantea Job 42:12-13, tenemos que hilar muy fino pues es evidente que la tal existe, por lo que hay que manejar los datos con cierta cautela para saber con “qué palo” tenemos que quedarnos; por ejemplo, notar que las versiones mencionadas son afines al catolicismo, aunque se da el caso de que en la BJ también católica, no se menciona la cantidad “catorce”, sino “siete”. También es significativo el hecho de que la mayoría de Biblias en español y puestas a nuestro alcance en la página mencionada de “biblegateway.com”, contienen ese número “siete” en dicho verso 13. Pero más significativo aún, es que de las 42 Biblias completas que en lengua inglesa aparecen en dicha página de consulta (eso es, que contienen tanto el AT como el NT), en todas, absolutamente en todas, aparece la frase (o similar) “seven sons and three daughters” eso es “siete hijos y tres hijas”; por lo tanto, lo razonable es decantarse por la mayoría, que gana por goleada y pensar que en ese texto alguien metió la “gamba” de manera fortuita…… o interesada ¡váyanse ustedes a saber!

Pero es que además, el hecho de que solo se le repusieran a Job los siete hijos y tres hijas que perdió, cuadra perfectamente con el contexto general de las Escrituras, pues en el pasaje de Job 42:12-13 de lo que subliminalmente se nos habla es de la general resurrección que se producirá durante el reinado de mil años de Jesucristo en la tierra de Dios y en donde dicho personaje recibirá, efectivamente, el doble de lo que tenía en cuanto a hijos e hijas, pues en la misma se levantarán sus catorce hijos y sus seis hijas en conformidad con la promesa divina. Algo que no sería así, de ser cierta la cantidad de “catorce” hijos que ya recibió y según algunas versiones bíblicas mencionan en ese verso 13; y es que de ser eso cierto, en la resurrección Job recibiría veinte y un hijos y solo seis hijas y con lo que ya tenemos el “pollo” montado, por lo que ni los números cuadrarían, ni entenderíamos al final que es lo que Jehová le prometió a Job realmente.

Es cierto que siempre habrá por ahí algún “revirado” lector con la malsana intención de desmontar nuestro argumento acerca de una reparación durante la resurrección del período milenial (pues no son pocos los que niegan dicha resurrección durante ese espacio de tiempo), que podría alegar que el error no está en los “catorce” hijos, sino en el hecho de que en lugar de “seis” hijas solo se nos mencionan “tres”…… y lo cual es del todo imposible. Porque recordarán ustedes que cuando hemos transcrito el polémico pasaje y ya por aquello de “ponernos la venda antes de que nos suelten la pedrada”, hemos incluido los versos 14 y 15 y que en principio nada tienen que ver con la polémica de los números “catorce” o “siete”, pero que sí nos dan un detalle importantísimo; y es que en ellos se nos habla de los nombres que Job puso a sus nuevas hijas…… y solo se nos mencionan tres nombres: Jemimá, Quesías y Querén-hapuc, lo que significa que no hay error posible en el número de hijas que recibió, por lo que el error solo puede estar en el número de hijos.

Ello no solo descarta dicha posibilidad, sino que avala nuestra afirmación acerca del equivocado número “catorce” y que la compensación o dupla la recibirá Job en la citada resurrección que se producirá durante el milenio; lo que a su vez, añade consistencia a nuestro planteamiento en el sentido de que durante ese tiempo de mil años, habrá una resurrección y como dijo Pablo “tanto de justos, como de injustos” (Hech. 24:15), negada por ejemplo y entre otros, por ese “genio” de la interpretación bíblica actual, que es Apologista Mario Olcese. Personaje y ya para concluir, del que si están atentos “a la pantalla” en unos pocos días les pondremos al corriente de su última “hazaña” y que ya es un poco sería, pues al menos en España sería constitutiva de delito y que probablemente, en la República de Perú, también…… pero démosle tiempo al tiempo, para ir recopilando más información al respecto; mientras tanto, vayan y si lo tienen a bien, madurando lo que les acabamos de explicar.

MABEL


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