jueves, 29 de octubre de 2015

La “parábola” de los viñadores.


Decir de entrada, que en cierto modo nos incomodan los correos de aquellos que no se identifican adecuadamente y ventilan la cuestión firmando con un escueto “anónimo”, lo que nos lleva a no responder a ninguno de ellos; pero como en esta ocasión la pregunta que nos hace nuestro anónimo comunicante, tiene mucho sentido y nos permite el poder complementar la información que dábamos en nuestro escrito del 18/10/15, aún a regañadientes vamos a responder al tema que se nos propone…… pero antes de entrar en materia, permítannos agradecer a nuestro anónimo comunicante (lo cortés, no quita lo valiente), el hecho de que nos lea y que de forma tan rápida nos haya informado de su inquietud, pues su correo llegó unas pocas horas después de publicado nuestro artículo. Lo que nos lleva a pensar que bien podría tratarse de un miembro en activo de la organización de los Testigos de Jehová, pues la cuestión planteada no es de las que puedan intrigar a personas que no se muevan dentro de ese ámbito y por lo que enfocaremos nuestra respuesta desde esa perspectiva; dicho lo cual, pasamos a mostrarles el contenido del correo en cuestión y como tenemos por costumbre, transcrito tal cual nos ha llegado, eso es, sin retoque alguno:

Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Pero…… ¿a quién sirven realmente, los miembros activos de los Testigos de Jehová?":

Entonces, para usted, ¿qué es servir a Jehová en la actualidad? En el primer siglo, los cristianos estaban organizados en congregaciones con ancianos dirigiendolas. Unos pocos dirigiendo a muchos. Osea había una estructura organizada. Los cristianos no andaban por la libre. Ese es el modelo que copian los testigos de Jehová.”

Y nos quedamos en principio con el pensamiento final, en el sentido de que estamos ante una “copia” que los Testigos de Jehová hacen del modelo original y asunto del que nosotros para nada entrábamos a discutir en nuestro escrito, pues es este un extremo que damos por sentado y asimilado por los más de 30 años de militancia en dicha organización, de cada uno de los dos autores de este blog: los Testigos de Jehová usan la misma forma de estructura de la primitiva organización cristiana. Por lo que la cuestión que plantearemos en este escrito, no es tanto el que estemos ante una “copia” de lo que ocurrió en el primer siglo de nuestra era, sino lo idóneo de dicha “copia” y que no parece ser el caso, porque veamos: la estructura copiada estaba dirigida por personas “ungidas” por el espíritu santo de Dios y que demostraban dicha condición a cada paso que daban, mediante las poderosas obras que se les permitía llevar a cabo y que hacían las veces de señal identificadora de ser uno realmente una persona “enviada” por Dios…… sin embargo, este no es el caso en la actualidad y con lo que estaríamos hablando de una “copia” deficiente, cuando no falsa; sobre todo, si nos ceñimos a lo dicho por el propio Jesucristo en el momento de comisionar a sus más directos seguidores y ello momentos antes de ser elevado a los cielos:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 y con las manos tomarán serpientes, y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Luego si los Testigos de Jehová (como organización) fueran y como se identifican a sí mismos, los “continuadores” de esa estructura primitiva ¿por qué no se cumple lo leído con ellos? Cuestión esta que nos pone ante dos alternativas: si esas señales no les “acompañan” en su obra actual, es porque, o bien no han creído o bien porque no son los verdaderos continuadores de la obra del primer siglo y por mucho que copien su formato. Pero es que además y cuestión que parece indicar que no vamos por mal camino al situarnos en dicha tesitura, resulta que tenemos otra circunstancia que se levanta en contra de la autenticidad de esa organización como “continuadora” de la obra de los primeros seguidores de Jesucristo…… porque si en el I siglo Jesucristo apoyaba la obra mediante las señales que acompañaban a esta ¿por qué no la continúa apoyando ahora mediante dichas señales, si esta es una “continuación” de la primera? Y solo se nos ocurre una respuesta lógica: los Testigos de Jehová están llevando a cabo una obra que nada tiene que ver con la que se hizo por los apóstoles de Jesús y posteriores seguidores de estos (Juan 17:20); lo que nos lleva a la siguiente cuestión y que tiene que ver con la pregunta formulada, en el sentido de qué es servir a Jehová en la actualidad y lo que pude ser respondida por otra pregunta ¿cómo puede uno servir a otro, si no ha sido “contratado” para ello?

Tenemos en las Escrituras, de las muchas ilustraciones (o “parábolas) que usó Jesús para enseñar (Mat. 13:34) y que se conoce como la “parábola de los viñadores”, en la que nos habla de un amo de casa, propietario de una viña, que en el momento álgido de la vendimia o recogida de la uva y que no se puede demorar (de ahí que el amo de la viña y según las circunstancias, tuviera que ir ampliando el número de asalariados), salió a distintas horas del día a contratar a algunos obreros para trabajar en la misma y sin embargo, a todos pagó igual salario; dicha ilustración (o “parábola”), la encontramos en Mat. 20:1-16 y dice así:

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, un amo de casa, que salió muy de mañana para contratar obreros para su viña. 2 Cuando hubo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. 3 Saliendo también cerca de la hora tercera, vio a otros que estaban de pie desocupados en la plaza del mercado; 4 y a aquellos dijo: “Ustedes también, vayan a la viña y les daré lo que sea justo”. 5 De modo que ellos se fueron. Él volvió a salir cerca de la hora sexta y de la nona, e hizo lo mismo. 6 Finalmente, salió cerca de la hora undécima y halló a otros de pie y les dijo: “¿Por qué han estado de pie aquí desocupados todo el día?”. 7 Le dijeron: “Porque nadie nos ha contratado”. Les dijo: “Ustedes también vayan a la viña”.

8 Cuando empezó a anochecer, el amo de la viña dijo a su encargado: “Llama a los obreros y págales su salario, procediendo desde los últimos hasta los primeros”. 9 Cuando vinieron los hombres de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. 10 Por eso, cuando vinieron los primeros, concluyeron que ellos recibirían más; pero ellos también recibieron pago a razón de un denario. 11 Al recibirlo, se pusieron a murmurar contra el amo de casa 12 y dijeron: “¡Estos últimos trabajaron una sola hora; no obstante, los hiciste iguales a nosotros que soportamos el peso del día y el calor ardiente!”. 13 Mas él, respondiendo a uno de ellos, dijo: “Amigo, no te hago ningún mal. Conviniste conmigo por un denario, ¿no es verdad? 14 Toma lo tuyo y vete. Quiero dar a este último lo mismo que a ti. 15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con mis propias cosas? ¿O es inicuo tu ojo porque yo soy bueno?”. 16 De esta manera los últimos serán primeros y, los primeros, últimos.”

Y siendo cierto que alguien podría pensar, que este relato no tiene mucho que ver con lo que estábamos hablando, la realidad es muy distinta; no podemos olvidar que estamos ante una “parábola” y por tanto, de un hecho figurado o ficticio del que se pueden entresacar diversas enseñanzas, algunas de las cuales bien pueden no aplicar concretamente al tema para la cual fue dicha…… pero que continúan siendo “principios” para aquellos que estudiamos las Escrituras. Partiendo de esta premisa, tenemos que el sentido último de dicho relato tiene que ver con los “ungidos” o aquellos que tienen que reinar con Cristo y que resumiendo al máximo lo que Jesús pretendía decir, tendríamos lo siguiente: mientras los del I siglo trabajaron por 30 o 40 años en la obra encomendada por Jesús y con todo lo que de sufrimiento, persecución o penalidades asociadas significaba ello, los “dos testigos” de Rev. 11:3 (resto “ungido” aún por aparecer) solo lo harán por espacio de tres años y medio o 1.260 días…… sin embargo, todos reciben el mismo “salario”: ser investidos por igual y en el momento de su resurrección, como inmortales reyes y sacerdotes al lado del Hijo de Dios. Pero a su vez, nos encontramos en dicha “parábola” con otra enseñanza y que como “principio” suele pasar desapercibida, como es el que para trabajar en la “viña” de Dios, necesitamos ser “contratados” por Este…… de ahí, quizás, estas palabras de Jesús y que sin dicha premisa no se entenderían:

Más sepan una cosa, que si el amo de casa hubiera sabido en qué vigilia habría de venir el ladrón, se habría quedado despierto y no habría permitido que forzaran su casa. 44 Por este motivo, ustedes también demuestren estar listos (o preparados, según versiones), porque a una hora que no piensan que es, viene el Hijo del hombre.” (Mat. 24:43-44). (Acotación nuestra).

Luego…… “listos” ¿para qué? Obviamente listos para ser “contratados” en la gran “vendimia” que se aproxima y de la que se nos habla en la “parábola de las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46), que liderarán esos mencionados “dos testigos” de Rev. 11:3 por un tiempo limitado de 1.260 días y en cumplimiento de lo señalado por Jesús en Mat. 24:14; porque en dicha parábola y de la que en no pocas ocasiones les hemos hablado, se nos explica que se ofrecerá a toda persona la oportunidad de ser “contratada” para ayudar a esos enviados de Dios en la tarea que les ha sido encomendada, en este caso el de separar el “trigo de la mala hierba” (Mat. 13:24-30) y separación que se llevará a cabo mediante la predicación anunciada…… de la respuesta que cada uno dé a dicha oferta, dependerá que sea colocado a la derecha del rey de la “parábola” mencionada para vida eterna o, en su defecto, a su izquierda y para destrucción eterna (Mat. 25:46).

Y esta es toda la historia…… por lo tanto mientras no aparezcan en escena esos “enviados” de Dios y que demuestran dicha condición (a la manera de los apóstoles), por los súper poderes de los que han sido dotados (Rev. 11:5-6) y en línea con lo dicho por Jesús en Mar. 16:17-18, resulta que nadie actualmente puede estar “sirviendo” a Dios, pues aún no ha sido “contratado” para ello. Luego todos aquellos que como los supuestos “ungidos” de los Testigos de Jehová, se arrogan la presunción de hablar en “nombre” de Dios, por tanto sus directos y únicos representantes en la tierra, les aplican las siguientes palabras:

Sin embargo, el profeta que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir. 21 Y en caso de que digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?”, 22 cuando hable el profeta en nombre de Jehová y la palabra no suceda ni se realice, esa es la palabra que Jehová no ha hablado. Con presunción la habló el profeta. No debes atemorizarte de él.” (Deut. 18:20-22).

Podríamos concluir entonces, que puesto que esos señores, de poderes “extraordinarios” nada de nada y que la mayoría de sus afirmaciones en cuanto a la venida del “fin del mundo”, se cuentan por fracasos, nada tienen que ver con una organización que tenga el favor de Dios, sino que más bien al contrario y como se describe en el versículo 20 del pasaje citado, como tal “merece morir”, eso es, ser destruida totalmente en su momento por ser una religión falsa e integrante por tanto, del imperio mundial de religión falsa y que en las Escrituras se identifica como “Babilonia la Grande, la madre de todas las rameras” (Rev. 17:5-6) y de la que el propio Jehová Dios, ordena “salirse”:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas.” (Rev. 18:4).

Por lo que si usted está asociado a dicha organización y como parece ser el caso de nuestro anónimo comunicante ¡ya sabe lo que le toca…… salir “pitando” de ella, salvo que quiera incurrir en flagrante desobediencia al Dios que usted honestamente cree servir y con todo lo que ello acarrea! (Hebr. 10:31). Ahora bien…… ¿y mientras tanto ¡qué!? Pregunta que nos lleva a la cuestión que se nos planteaba en el correo señalado, en el sentido de ¿cómo se puede, mientras tanto, servir a nuestro Creador? Pues sencillamente, demostrando mantenerse “listo” como demandó Jesús y lo que no pasa por asociarse con organización religiosa alguna, sino por tener un profundo aprecio al regalo divino de las Escrituras y que no son otra cosa que el medio, a modo de carta personal, que en este momento usa Jehová Dios para ponernos en antecedentes de cómo piensa llevar las cosas para nuestro propio beneficio; si por el contrario, uno no muestra el aprecio señalado, porque es de los que piensa que la Biblia es un libro antiguo, por tanto desfasado en el tiempo actual y solo la tiene en una estantería de su comedor, para sacarle el polvo de vez en cuando, difícilmente se podrá enterar de nada y con lo que no estará preparado o “listo” en el momento oportuno…… extremos estos de los que se nos habla en el Sal. 1:1-6:

Feliz es el hombre que no ha andado en el consejo de los inicuos y en el camino de los pecadores no se ha parado y en el asiento de los burladores no se ha sentado. 2 Antes bien, su deleite está en la ley de Jehová y día y noche lee en su ley en voz baja. 3 Y ciertamente llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita y en todo lo que haga tendrá éxito.

4 Los inicuos no son así, sino que son como el tamo impelido por el viento. 5 Por eso los inicuos no se pondrán de pie en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos.

6 Porque Jehová va conociendo el camino de los justos, pero el mismísimo camino de los inicuos perecerá.”

En armonía con estas palabras y por seguir en lo que estábamos, lo que uno puede hacer para servir a Dios en estos tiempos y estar “listo” o preparado en el momento oportuno, pasaría por continuar leyendo este blog (por ejemplo) y contrastar lo que en el mismo se publica con lo dicho en las Escrituras (requisito indispensable para que la cosa funcione…… el contrastar con las Escrituras, no el leernos a nosotros precisamente) y así mantenerse activo en su estudio de estas y a la espera de que un día, ya muy cercano en el tiempo (¡podría ser mañana mismo!) alguien llame a su puerta y le diga “¡Ha llegado el momento…… ¿quiere usted “trabajar” en la viña del Señor?¡

MABEL


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