jueves, 1 de octubre de 2015

Y ahora…… ¿qué?


El pasado 28 de Septiembre tuvo lugar la cuarta y última “luna roja” (o de “sangre”), de una secuencia de cuatro que se conoce como “tétrada” y final de una serie de fenómenos celestes, que no pocos hemos asociado con señales que anuncian el cercano fin del mundo tal como lo conocemos, eso es, el fin de la dominación del hombre por el hombre (en definitiva de Satanás, según se sobrentiende de Luc. 4:5-6) y que ha resultado en el violento y caótico panorama que vemos a nuestro alrededor, miremos a donde miremos…… calamitosa situación de la que ya se nos advirtió en su momento en el siguiente pasaje y que es del todo definitivo en el tema que hoy nos ocupa:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar (el conjunto de la humanidad) y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 28 Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.” (Luc. 21:25-28). (Acotación nuestra).

Notemos que, según dicho pasaje, las mencionadas señales estelares son coincidentes con un momento de máxima virulencia en la situación mundial en todos los órdenes y como nunca se había conocido, que llevaría a las personas a “desmayar” de temor, no solo por su situación presente, sino también por la “expectación” ante futuros sucesos que podrían agravar aún más la situación global…… y que es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días. Porque por aquello de hablar del ejemplo más cercano que tenemos, en Europa tal parece que la cosa va por aquello del “ya éramos “pocos” y encima parió la abuela”, porque veamos: no acabamos de salir de una crisis económica “de caballo”, cuando nos surge el grave problema de la inmigración y que entra por todas nuestras fronteras procedente de África y del Medio Oriente y que va camino de desestabilizar al entero continente, sin que nuestros gobernantes tengan puñetera idea de por dónde coger la situación…… ¡vamos, que al llamado “viejo mundo” y como diría nuestro amigo el castizo, tal parece “que lo ha “mirao” un tuerto”!

Pero es que la situación no está mejor allende nuestras fronteras continentales, pues solo hay que ver cómo está la situación en las zonas de las que proceden esas pobres personas que se ven en la necesidad de abandonar su país y arriesgar literalmente la vida (véase el drama que tenemos en el Mediterráneo), para acceder a una forma de vida medio decente; lamentablemente no está mejor la situación en otras partes de globo, donde el descontento del “personal” es público y notorio y está que “brama” en contra de sus corruptos gobernantes, que dilapidan el dinero de sus impuestos para dotar a sus ejércitos con armas cada vez más sofisticadas y que en pequeños intervalos de tiempo tienen que actualizar y con lo que, obviamente, sacan sustanciosas comisiones…… lo que engrosa sus cada vez más cuantiosas cuentas bancarias, aunque sea costa de esquilmar a sus gobernados, vía impuestos, resultando como consecuencia final lo que es una clara constatación de la veracidad de las palabras divinas:

Todo esto he visto y hubo un aplicar mi corazón a toda obra que se ha hecho bajo el sol, durante el tiempo que el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo.” (Ecle. 8:9).

Vayan sumándole a ello los “vientos” cada vez más fuertes de conflictos armados entre distintas naciones, movidos estos bien sea por intereses religiosos, de identidad, de poder o económicos (extremos que siempre suelen ir de la mano) y máximos responsables del hambre, así como del desplazamiento de masas de un lugar a otro y con el sufrimiento que ello conlleva, por no hablar del desequilibrio social que lleva aparejado; entra también en el cuadro una situación medioambiental cada vez más insostenible (calentamiento global, destrucción de especies de fauna y flora, brutal contaminación del aire que respiramos, escasez de agua de consumo, etc.) y que tienen al “personal” en la tesitura de las proféticas palabras leídas en Luc.21:25-28 en el sentido que la humanidad “desmaya, por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada”…… en definitiva, que bien sea por unas cosas o por las otras, el mundo está como una olla a presión con la válvula de escape atrancada, por tanto al borde de reventar en cualquier momento.

Por lo tanto, lo que hay que tener claro es que cuando observamos la confluencia en nuestro tiempo de las distintas señales de las que se nos habla en esa porción bíblica de Luc. 21:25-28, lo que hay que tomar en consideración es que el momento anunciado del finiquito del mundo tal como lo conocemos ha llegado…… pero con ello también y según se lee al final del mismo, en su verso 28, el cumplimiento de estas esperanzadoras palabras:

Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.”

Y lo que es cierto, es que no solo hace tiempo que esas cosas a modo de señales “comenzaron” a suceder, sino que llevamos ya mucho tiempo “con la burra en el pesebre” y lo que nos tiene que indicar la realidad de una inmediata “liberación” de la angustiosa situación por la que atraviesa la humanidad…… porque notemos que el mensaje subliminal que nos transmite el pasaje de Luc. 21:25-28, tiene que ver con el hecho de que cuando se hayan producido dichas señales (y ya lo han hecho), es el momento de que comience a moverse la cosa y lo cual nos devuelve al inicio de este escrito. Porque con la aparición de la última de las cuatro “lunas de sangre” el pasado día 28 de Septiembre y siempre según nuestra opinión, se acaban todas las señales que las Escrituras ponen a nuestro alcance para determinar el momento del inicio de la profética “70 semana” de Dan. 9:27 y en la que, vencida la primera mitad de esta, se produce el tan esperado regreso de Jesucristo a la tierra acompañado de su fieles seguidores; entonces y si resulta que todas las señales ya se han cumplido…… ahora ¿qué?

Pues sencillamente a esperar que en cualquier momento aparezcan los “dos testigos” de Rev. 11:3 (resto o remanente de Hijos de Dios a la manera de los Juan, Pedro, Pablo y compañía) y que a aquellos que estamos esperando este momento, se nos ponga sobre aviso (probablemente tal como explicábamos en nuestro escrito del 14/09/15) e iniciar así nuestra colaboración con dichos personajes en llevar a cabo la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y a la que seguirá inmediatamente “el fin”:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Eso es y como tantas veces hemos explicado desde este blog con relación a dicha “semana 70” o últimos siete años del mundo como lo contemplamos (pues estamos hablando de una “semana de años”), que lo que sucederá es lo siguiente: la tal predicación se lleva a cabo por un espacio de tiempo de 1.260 días o tres años y medio, en lo que es la primera parte de dicha semana y que terminada la cual, ya con la tarea encomendada cumplida (Rev. 11:7), los “dos testigos” son asesinados por el gobierno mundial imperante encabezado por el “anticristo”. Después de tres días y medio, son resucitados y circunstancia que señala, no solo el momento en el que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6), sino lo más importante, el momento preciso del regreso de Jesucristo a la tierra (1 Tes. 4:15-18) y como explicábamos con todo detalle en un anterior escrito del (21/09/15)…… regreso que, a su vez, marca el inicio de la “gran tribulación” (y segunda parte de dicha “semana 70”), dirigida contra aquellos que no han aceptado el acogerse a la soberanía divina en manos de Jesucristo:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (obviamente porque no han querido hacerlo) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (más bien al contrario, las rechazaron cuando se las ofrecieron). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza, 10 al tiempo en que él viene para ser glorificado con relación a sus santos y para ser considerado en aquel día con admiración con relación a todos los que han ejercido fe, porque el testimonio que dimos fue recibido con fe entre ustedes.” (2 Tes. 1:6-10). (Acotaciones nuestras).

Recuperando el hilo argumental que hemos dejado, digamos que dado que dichos personajes pueden aparecer en cualquier momento, pues todas las señales ya están cumplidas, solo es asunto de esperar que de una forma u otra se nos indique cuándo es el momento para empezar a moverse y que puede ser mañana, pasado, dentro de diez días, quizás quince…… en todo caso y estirándonos al máximo (no pensamos que la cosa vaya por ahí), entendemos que no más allá de este otoño y que astronómicamente empezó en el hemisferio norte el día 23 de Septiembre pasado y termina el 22 de Diciembre con el inicio del período invernal. Por lo tanto, solo nos queda esperar pacientes, pues poco más se puede añadir a todo lo dicho en escritos anteriores pues, repetimos, nosotros entendemos que las señales ya están cumplidas y por lo que ya no se puede especular más sobe ellas…… luego tranquilidad, sosiego y, sobre todo, plena confianza en que Jehová Dios siempre cumple lo que promete y lo que es más, siempre avisa de lo que va a hacer:

Porque el Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7).

Y aunque seamos nosotros los únicos que les hemos explicado por dónde “van a ir los tiros” (desconocemos la existencia de algún otro sitio en Internet que esté en línea con lo que publicamos nosotros), lo cierto es que los autores de este blog de “profetas”, aquello que se dice “profetas”…… ¡pues eso, lo que nosotros les digamos! Por lo tanto, la única alternativa que les queda es comprobar personalmente en su ejemplar de las Escrituras, si lo que les hemos explicado se ajusta a estas, o no; y es que no se deben de olvidar, que nosotros…… también podemos meter “la patita”.

MABEL


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