martes, 15 de marzo de 2016

Sr. Olcese…… ¿está usted seguro de lo que dice?


Porque acabo de visionar uno de sus últimos videos, concretamente el publicado el 05/03/16 titulado “¿Quiénes son los hijos de la resurrección, señores de la Watchtower?” y para lo que se apoya en Luc. 20:34-38, en donde se lee como sigue y tomado de la versión bíblica que suele usar usted, eso es, la RV 1960:

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35 más los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.

37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.”

Partiendo de esas palabras, usted deduce que todos aquellos que sean resucitados para “alcanzar aquél siglo”, serán hechos Hijos de Dios…… lo que significaría, por tanto y esto es lo que usted defiende, que todos los resucitados coheredarían el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes; y usted incluye entre dichos personajes, amparándose en el verso 37, a los Abraham, Isaac, Jacob y, lógicamente y por extensión, al resto de patriarcas o notables del AT. Ahora bien, si su planteamiento fuera correcto, nos enfrentaríamos al siguiente problema, a tenor de lo que leemos en Rev. 20:4 y tomado también de la RV 1960:

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”

Luego lo que se entiende de lo leído, es que solo aquellos que murieron “decapitados” o “ejecutados con hacha”, en definitiva, muertos violentamente (asesinados) “por causa del testimonio de Jesús”, serán los que reinarán junto a él…… esto es lo que se nos dice dicho pasaje. El problema está, en que usted mismo y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) nos decía entre los minutos del 16 al 20 de grabación y apoyándose precisamente en el texto citado de Rev. 20:4, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” y que aún está en el futuro (ahí está esa grabación, para quien quiera confirmar dicho extremo), en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los únicos que reinarían con Cristo durante el milenio…… afirmación esta con la que usted, contradiciéndose a sí mismo y como nos tiene acostumbrados, borra de un plumazo del cuadro que nos pinta hoy en el video señalado al inicio de este escrito, no solo a los Abraham, Isaac , Jacob, David y todos los etc. etc. que quiera añadirle., sino también a los mismísimos apóstoles y resto de seguidores de Cristo del I siglo hasta nuestros días (si los hubiera), pues dicha “gran tribulación”, repito, continúa aún en el futuro.

Por otra parte, que la necesidad de que ello fuera así, eso es, el tener que sufrir una muerte de sacrificio como condición sine que non para reinar al lado del Hijo de Dios, lo dejó Pablo perfectamente clarificado en Rom. 6:5 y tomado en esta ocasión de la RVA 2015:

Porque así como hemos sido identificados con él en la semejanza de su muerte (eso es, ejecutados por su lealtad a Dios, como lo fue Jesús), también lo seremos en la semejanza de su resurrección (eso es, con la condición de inmortales Hijo de Dios y únicos que pueden reinar a su lado.” (Acotaciones mías).

Que este es el único camino para alcanzar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote, quedó refrendado posteriormente por el propio Jesucristo en el pasaje de Rev. 2:10, según nos lo vierte la RV 1960:

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”

Entonces tendríamos que entender que la “corona de la vida”, eso es, la inmortalidad y requisito fundamental para alcanzar la condición de Hijo de Dios, solo se conseguía mediante el guardar uno integridad hasta la misma muerte; quedando por tanto este punto claro, veamos ahora cómo murieron los personajes Abraham, Isaac y Jacob y de los que se nos cita en Luc. 20:37:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 47:27-28; 49:33: “E Israel continuó morando en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y quedaron establecidos en ella y fueron fructíferos y llegaron a ser muchísimos. 28 Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años (……) Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Luego nada que ver con el sufrir una muerte violenta en defensa de la fe de uno…… pero veamos más ejemplos, de otros prominentes personajes del AT:

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos... cuatro generaciones. 17 Y gradualmente (eso es, el proceso natural de la vejez) murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Acotación mía).

Y así podríamos hablar de Moisés, José y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva, que los personajes señalados murieron en la cama y de pura vejez; luego está claro que dichos personajes no pueden estar entre aquellos que claman venganza a Dios por su sangre derramada y de lo que se nos habla en el pasaje de Rev. 6:9-11, en expresa referencia a aquellos que han de reinar con Cristo en el reino de Dios. Luego blanco y en botella, Sr. Olcese: a menos que violentemos brutalmente el registro escritural y como usted hace constantemente, esos personajes del AT no reúnen este requisito exigido en el mismo (Rev. 20:4) para entrar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y por lo cual, quedan fuera de dicho gobierno o. lo que es lo mismo, que no participan de la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y reservada solo para aquellos que han de reinar con Cristo, texto éste tomado también de la RVA 2015:

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos (luego no sobre los que no participan de ella) la segunda muerte no tiene ningún poder (esto es lo que significa la inmortalidad); sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones mías).

Pero cuestión que provoca una derivada y que nos tendría usted que aclarar también, porque si dichos personajes no participan de dicha “primera” resurrección y todo lo señalado nos muestra contundentemente que no pueden hacerlo a menos que reescribamos la Biblia…… ¿en cuál resurrección nos los coloca usted, siendo como es el caso que siempre ha defendido de forma disparatada, que hay una primera resurrección para los fieles para reinar con Cristo y una segunda, al término de los mil años, para destrucción eterna de los impíos? Luego lo que un servidor se pregunta y me imagino que alguno de sus seguidores también, es cómo nos puede usted explicar que ello sea así, cuando resulta que de lo único que se nos dice en las Escrituras para el término de esos mil años es de la suelta de Satanás:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev.20:7-10).

O sea, que ni rastro de un evento tan dramático y ejemplificante a nivel universal, como sería la resurrección y posterior destrucción de miles de millones de impíos desobedientes a Jehová Dios de todos los tiempos y por lo que la pregunta es la siguiente: ¿cómo se explica la ausencia de referencia alguna a tan determinante suceso e, insisto en ello, ejemplificante a nivel universal? Sencillamente, porque dicha supuesta resurrección al término de los mil años para juicio y destrucción eterna de los impíos, solo está en su enfermiza y paranoica mente, fruto de su total incapacidad para entender las Escrituras…… de no ser así, muéstrenos en dónde se nos habla de esa resurrección final para destrucción de los impíos de todos los tiempos. Y para que no cometa la estupidez de citarnos de Rev. 20:5, me permito remitirle a mi escrito del 19/08/10, titulado “El incomprendido pasaje de Rev. 20:5”, en dónde explico el significado de dicho texto y argumentos que usted jamás ha sido capaz de rebatir (de lo contrario, saque el video o artículo escrito en el que lo hace); y dado que casi 6 años nos contemplan desde que lo publiqué…… no creo que haya sido por falta de tiempo.

Por lo que todo considerado y a menos que usted nos aclare este “engrudo” que he sometido a su consideración, Sr. Olcese, mediante respuestas claras y concisas, es obvio que de nuevo se ha “columpiado” en el planteamiento que nos hace basándose en ese pasaje de Luc. 20:34-38, en el sentido de que todos los resucitados, sin excepción, serán “hijos de la resurrección” y por tanto, Hijos de Dios y reyes en el reino; lo que prueba y lejos de toda duda, insisto en ello, su brutal incapacidad para entender las Escrituras y de ahí que todas sus “enseñanzas” se cuenten por disparates, como el que nos está intentando “colar” en el video señalado hoy…… pero no adelantemos acontecimientos y esperemos que “suene la flauta” y sea usted capaz de dar respuesta a lo que le estoy planteando, cuestión que se puede reducir a una simple pregunta:

¿Cómo compatibiliza usted Rev. 20:4, con la apacible muerte que tuvieron los patriarcas señalados?

Y si no la puede responder, que es lo que ocurriría de contar usted con un mínimo de lógica y sentido común, se le plantea esta otra:

¿En cuál resurrección nos coloca, entonces, a esos patriarcas mencionados y partiendo de la base que no pueden levantarse en la “primera” de Rev. 20:6, siempre según las pruebas aportadas, pero tampoco en una segunda para destrucción eterna de los impíos ya que estaríamos ante personas considerada justas por el propio Jehová Dios?

No dudo, por otra parte, que nos saldrá con alguna de las mamarrachadas a las que nos tiene acostumbrados, menos el rebatir los puntos señalados y sencillamente porque no puede, debido a su falta de capacidad para entender el texto escritural…… pero en todo caso, ello es algo que no me importa lo más mínimo, pues no escribo para que usted lo entienda (es obvio que no puede), sino para hacer pensar a aquellos personas que nos leen. Porque no se trata de que estas se crean lo que uno u otro decimos, sino de que se esfuercen para entender por sí mismos y mediante escrutinio personal de las Escrituras, quién de nosotros dos hace la exposición más ajustada a estas…… pues solo así, sacarán el debido beneficio.

Armando López Golart


No hay comentarios:

Publicar un comentario