martes, 22 de octubre de 2013

¿Es “realista” en nuestros días…… el creer en Dios?


¿Es usted una persona realista? La mayoría de nuestros congéneres quisieran creer que lo son y teniendo por realista, a aquella persona que se apega a la realidad que contempla y procura dejarse guiar por hechos que puedan comprobarse, eso es, que desea evitar el engaño de sueños fantasiosos poco realistas o de ideas aparentemente poco prácticas y que dentro del contexto racional y científico actual, no son admisibles; tal manera de abordar los asuntos en una sociedad supuestamente “realista” como la que nos rodea, es muy atrayente ya que le permite a uno el estar plenamente integrado en la misma. Pero no es menos cierto, que esta actitud ha resultado en que muchísimas personas hayan abandonado la creencia en un Dios Creador, pues les parece que en el siglo veintiuno, totalmente orientado hacia lo científico, dicha idea está anticuada o fuera de lugar y lo que las lleva a opinar, en consecuencia, que es del todo absurdo pensar en un Ser sobrenatural invisible que creó todo lo existente (Rev.4:11) y al que llamamos “Dios”…… por lo que el común de los mortales prefiere recurrir a la ciencia, para hallar en ella la respuesta a inquietudes tales como ¿quién somos, por qué somos y hacia dónde vamos? Partiendo para ello de la base tan “realista” de que todo lo creado o que existe, se ha hecho solo y circunstancia que se define mediante el pomposo nombre de “Teoría de la evolución” en el caso de los seres vivos (humanos, animales o vegetales) o como Big Bang o “gran explosión” primigenia de magnitudes colosales y que resultó en que de la nada viniera a la existencia el imponente universo en el que nos encontramos inmersos…... entonces ¿deberíamos de entender con ello, que somos poco “realistas” las personas que, por ejemplo, creemos en las palabras de apertura de la Biblia y en las que leemos que “en el principio creó Dios los cielos y la tierra”? (Gén. 1:1).

Antes de pasar a contestar esta pregunta, deberíamos de recordar que el realismo tiene sus límites, pues la persona realista solo puede formular conclusiones partiendo de los hechos que ella conoce...... pero ¿qué hay si no conoce “todos” los hechos? O supongamos que dicha persona crea en algo que no sea exacto, o que tal vez los hechos que ella tenga a su alcance solo sean la parte de un todo y por ello no ajustados a la realidad, o que quizás su modo de razonar sobre ellos sea erróneo; en tal caso, es evidente que sus conclusiones “realistas” estarían erradas y cuanto más elevada sea la persona de que se trate, tanta más repercusión tiene dicho error…… como nos refleja el caso del famoso estadista inglés Sir Winston Churchill, eminentemente “realista” según creía él, cuando dijo en 1939 lo siguiente:

La energía atómica tal vez sea tan buena como los explosivos que tenemos hoy en día, pero es poco probable que produzca algo que sea mucho más peligroso que éstos”. (Negritas nuestras)

Cómo podemos ver, el hombre no es que diera precisamente “en el clavo”…… y es que tristemente su conclusión estaba muy lejos de la realidad, como lo evidencian los hechos que conocemos hoy sobre el tema en cuestión; en la misma línea andaba en 1959 el, en ese entonces, director gerente del Fondo Monetario Internacional, cuando dijo algo parecido a esto:

Es muy probable que la inflación mundial haya llegado a su fin”.

Bien, estarán de acuerdo con nosotros que cualquier ama de casa actual, le podría rebatir dicha afirmación a tan encumbrado personaje, sin ningún problema; por eso, aun cuando hombres altamente cualificados evalúan cierta situación “de manera realista”, sus conclusiones no siempre están dentro de lo correcto y en el bien entendido, de que estamos hablando de personas que por su posición y capacidades personales, deberían de estar bien enteradas de lo que se “cuece” por el mundo, sobre todo en lo concerniente a aquello que tiene que ver con su cargo. Pasando ya al campo de las creencias, la pregunta es solo obligada: ¿a qué se debe el que personas que afirman ser “realistas”, nieguen la existencia de Dios?

Una razón por la cual se produce dicho fenómeno, es porque a algunos (líderes religiosos incluidos) les parece que la ciencia ha hecho que pase de moda, no solo dicha creencia en sí misma, sino el valor de la Biblia en la vida del hombre; por ejemplo, en 1953 el científico Stanley Miller, junto a otros colaboradores, consiguió pasar una chispa eléctrica a través de una “atmósfera” de hidrógeno, metano, amoníaco y vapor de agua, lo que produjo una reacción en la que aparecieron algunos de los muchos aminoácidos que existen y que son los bloques de construcción de las proteínas; y aunque dicho científico solo consiguió sólo 4 de los 20 aminoácidos que se necesitan para que la vida exista, fue suficiente para que se publicara a “bombo y platillo” que la ciencia había logrado “crear vida” en un laboratorio…… circunstancia que apartaba un poco más a Dios del proceso de creación de la vida como tal, siempre desde el punto de vista de los “realistas”. Si bien es cierto, que 60 años después, a los científicos todavía les es imposible el producir experimentalmente los 20 aminoácidos necesarios para producir vida en medio de condiciones que pudieran considerarse plausibles; pero ¿qué es lo que la ciencia había hecho en realidad, con ese pequeño logro? Pues sencillamente demostrar que detrás de la vida que intentaban reproducir, existía una poderosa fuerza inteligente que la llevó a cabo; porque lo que es cierto detrás del experimento citado, es que tuvo que haber una inteligencia que diseñara un laboratorio, los instrumentos necesarios para conseguir un fin y unos científicos para llevarlo a cabo: en definitiva, inteligencia…… lo que prueba sin lugar a duda alguna que la vida en su origen, tuvo un Diseñador y no apareció sencillamente de la nada.

Bueno, es cierto que pocos de entre nosotros somos científicos y por lo que no estamos habilitados para valorar en toda su extensión el experimento mencionado…… pero no es menos cierto que un apegarse a la realidad, sería el considerar lo que los propios científicos dicen al respecto de la cuestión planteada en este artículo que ustedes están leyendo; por lo que veamos que se dice en un artículo que apareció en la revista New Scientist (revista científica de gran prestigio) y que se pronunciaba en los siguientes términos:

Entre los legos (gente no instruida en el conocimiento científico) persiste el punto de vista (……) de que los científicos han refutado la religión. Dicho punto de vista generalmente sostiene que los científicos son incrédulos; que Darwin puso los últimos clavos del ataúd de Dios y que desde entonces, una serie de innovaciones científicas y tecnológicas han descartado la posibilidad de que haya resurrección alguna (idea eminentemente religiosa)…… este punto de vista está extremadamente errado.”

Un poco más adelante, el artículo agregaba lo siguiente:

Los científicos no son personas notablemente irreligiosas. No hay encuestas confiables que se puedan usar como base, pero una encuesta extraoficial en universidades, instituciones de investigación y laboratorios industriales, indica que hasta ocho científicos de cada 10, son adeptos a una fe religiosa o apoyan principios que no son necesariamente científicos.” (Acotación y negritas nuestras).

Luego considerado desde un punto de vista realista, el hecho de que muchos científicos tengan cierto grado de fe en Dios, obviamente es prueba de que la ciencia moderna no es incompatible con la idea de la existencia de un Creador. Pero tal vez a muchos (y estaríamos hablando de cientos de millones de personas que reconocen ser “cristianas”) les parezca que las teorías científicas, especialmente la “teoría” de la evolución y que se enseña en todas las universidades del mundo, aunque continúe siendo una simple teoría (y que ya tiene narices el asunto), hacen innecesaria la existencia de Dios…… pero siendo cierto el hecho de que muchos de los que de modo realista, reexaminan las pruebas a favor de la citada teoría, descubren para su sorpresa que éstas son deficientes en grado extremo. Y algunos de aquellos que a pesar de todo la aceptan, reconocen que la misma no basta para explicar la belleza y la magnificencia de la vida en nuestro planeta Tierra, pues dicha “teoría” entre otras cosas, solo nos habla de la evolución o desarrollo seguido por la vida, pero no de la aparición de esta como tal; en otro orden de cosas, tenemos que el conocido profesor Robert Jastrow, eminente geólogo, astrónomo y físico, que aceptando la teoría de la evolución y en un artículo que apareció publicado también en la revista Science Digest mencionada, escribió lo siguiente:

Cuando se estudia la historia de la vida y se contempla esta larga historia desde la perspectiva de varios centenares de millones de años, uno se da cuenta de que es progresiva y que sigue una dirección fija. (……) No obstante ¿se puede decir que esta historia de los sucesos que culminan en el hombre, con su clara dirección, carezca de dirección?”. (Negritas nuestras).

El citado personaje concluye en que dicha pregunta “va más allá del alcance de la ciencia actual”; sin embargo, siendo cierto que dicho caballero entre otros muchos, concuerda en que la “historia de los sucesos que culminan en el hombre” muestra que hay dirección tras ellos, no es menos cierto que adolece de no pasar al próximo eslabón lógico en su línea de razonamiento: el que haya prueba clara de dirección, ciertamente evidencia la existencia de un genial y poderoso director tras ello y que ese director, solo puede ser Jehová Dios…… de esto se puede concluir de manera realista que, en vez de que la evolución haga imposible la creencia en Dios, la realidad es que la existencia de Dios hace innecesaria la teoría de la evolución. Pero veamos otra razón, por la cual algunas personas afirman no creer en Dios y que a veces se valen de la ciencia, para encubrir motivos más profundos; consideremos lo que escribió el escritor británico Aldous Huxley, personaje de fuerte tendencia atea:

Yo tenía motivos para no querer que el mundo tuviera sentido; por consiguiente, supuse que no lo tenía (ahora vean cuáles eran sus motivos). Para mí, así como para muchos de mis contemporáneos, sin duda, la filosofía de la falta de sentido (de la vida como tal) era esencialmente un instrumento de liberación. La liberación que deseábamos era simultáneamente liberación de cierto sistema político y económico y liberación de cierto sistema de moralidad.” (Acotaciones y negritas nuestras).

Pero si negamos la existencia de Dios y decimos que el mundo no tiene sentido, simplemente porque queremos que así sea ¿cambia esto en algo los hechos? Cualquiera que crea que así es, no hace más que adoptar la táctica del avestruz que cuando se ve perseguido, meta la cabeza en el primer hoyo que encuentra y al no ver a nadie, cree que nadie le ve a él…… por lo que ¿es realista el afirmar que Dios no existe, simplemente porque rehusamos reconocer de su existencia? Ya el apóstol Pablo en su momento, desarrolló un argumento poderoso que ha resultado en que muchas personas que sí son realistas, crean en la existencia de un Dios Creador de todas las cosas…… y este es el sencillo y lógico razonamiento que planteó dicho personaje:

Sus cualidades invisibles (las de Dios) se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por medio de las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y divinidad.” (Rom. 1:20). (Acotación nuestra).

Entonces Pablo, podía percibir en la belleza de la creación en la maravillosa diversidad de manifestarse la vida, o en los asombrosos cielos estrellados que podía contemplar y en definitiva, en cualquier aspecto de todo lo existente, las maravillosas cualidades del Ser Divino que les dio forma; y es que no es menos cierto, que la propia ciencia moderna nos ayuda a ver lo intrincado y complejo que es el diseño de las cosas de la naturaleza y cuánto poder y sabiduría se necesitaron para traerlas a la existencia…… ya el propio rey David y sin los actuales conocimiento científicos, reconoció que “de manera que inspira temor” el ser humano está maravillosamente hecho (Sal. 139:14). Por lo tanto, toda la obra creativa, desde lo “micro” como el átomo, hasta lo “macro” como el inmenso e insondable universo que contemplamos y merced al amplio conocimiento que hoy tenemos de ella gracias a la ciencia, da un testimonio infinitamente más poderoso de la existencia de un Dios Creador, que en los tiempos de Pablo; es verdad que hay algunas personas que rechazan el razonamiento de Pablo…… pero ¿de qué otra manera pueden explicarnos esas personas, el orden preciso que existe en todo aspecto de la creación material y las inmutables leyes que la gobiernan, repetimos, desde lo “micro” hasta lo “macro”? Respecto a tan solo un pequeño aspecto de dicho orden, como puedan se las moléculas de proteína, el autor sobre asuntos científicos Rutherford H. Platt, escribió lo siguiente:

La posibilidad de que los átomos de carbón, oxígeno, nitrógeno e hidrógeno, como también el fósforo y una constelación de elementos metálicos, se combinen en las proporciones correctas y bajo las condiciones apropiadas, puede compararse con la posibilidad de que una baraja de naipes que se haya tirado al aire, caiga sobre la mesa de tal manera que todos los naipes estén en el debido orden…… cosa prácticamente imposible, aun si los naipes se tiraran al aire cada segundo y sin pausar, durante toda la historia del ser humano.” (Negritas nuestras).

Sin embargo, es cierto y en el colmo del “realismo” más absurdo, que el autor en cuestión continúa diciendo que él, no obstante, sigue creyendo que las proteínas llegaron a existir de esta manera, eso es, por “casualidad”. Pero no es menos cierto, que una persona realista y al hallar una baraja de naipes colocados armoniosamente en su debido orden sobre una mesa, razonaría de que “alguien” los había colocado ahí de esa manera; por lo tanto ¿es ser poco realista llegar a la misma conclusión, cuando uno observa la bella armonía que hay en la naturaleza que nos rodea en esta tierra y en todo el universo que contemplamos más allá de nuestra atmosfera? Entonces ¿cómo puede ser, que intelectuales de la categoría del mencionado Sr. Rutherford H. Platt, se sientan impulsados a aceptar una explicación naturalista o no divina de las cosas, a pesar de las pruebas contrarias a ello y que ellos mismos ponen al alcance de otras personas?...... pues debido a que ése es el tipo de razonamiento que es aceptable o no está bien visto en la sociedad actual. Aún a los científicos que afirman creer en Dios, se les hace difícil, al preparar sus escritos, darle el crédito a Él como Causa primera y directa de la creación material, pues si quieren seguir en el candelero (eso es, ganándose las “habichuelas”) no tienen más remedio que hacer lo que está de moda en el mundo intelectual; ahora bien ¿es realista el permitir que las “modas” del mundo científico, dicten nuestro personal parecer sobre las cosas? Tengamos en cuenta que las modas cambian ¡y la existencia de Dios, es un asunto demasiado serio para el ser humano, como para que dependa de modas y cosas por el estilo!...... no olvidemos unas palabras del mencionado apóstol Pablo (supuesto escritor de la carta a los hebreos) y que parecen dejar las cosas claras en el sentido de un Ser Supremo como hacedor de todo lo que existe, mediante este lógico razonamiento:

Por supuesto, toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios.” (Hebr. 3:4).

Y es que no podemos perder de vista el hecho, de que si bien la ciencia ha aumentado nuestro conocimiento en cuanto al mundo que nos rodea, así como del universo en el que estamos inmersos como un puntito imperceptible en el espacio, no ha sido capaz de resolver el problema de cómo crear una sociedad humana que funcione debidamente; cierto es, que tampoco lo ha logrado ninguna otra rama de la instrucción humana, como pueda ser la política, la económica y sobre todo, la religiosa…… y situación que en la actualidad, ha llegado a ser un problema serio. Porque la realidad palmaria que contemplamos, es que a día de hoy la situación mundial está totalmente fuera del control de los seres humanos: los políticos no pueden controlar la carrera de armamentos nucleares y químicos, ni la amenaza de la contaminación medioambiental que, inexorablemente, se va esparciendo alrededor del mundo; los poderes cívicos no pueden controlar la explosión del delito y crimen organizado; los economistas no pueden resolver los problemas de la inflación, ni de la producción menguante de productos básicos para el sostén de la vida y que para centenares de millones de personas, significa una vida degradada y sin esperanza alguna; los recursos hídricos y según nos cuentan, están bajo mínimos; los líderes religiosos, por su parte, han sido totalmente incapaces de inculcar en las personas el concepto de una moralidad apegada a las justas normas de Dios…… con lo que nos enfrentamos a la espantosa realidad de que, sumadas dichas variantes, hay buena razón para dudar que la raza humana pueda sobrevivir por mucho más tiempo ¡y eso es una realidad!

Obviamente, no se puede soslayar el hecho de que si uno cree en Dios, obviamente tiene que creer en la Biblia como palabra escrita de Este, la cual ya desde hace mucho tiempo nos había advertido de esta peligrosa situación actual…… es más, nos pone en antecedentes de la razón principal de la misma e información que encontramos en las palabras del apóstol Pablo, quién bajo inspiración hizo un perfecta fotocopia de los tiempos por venir, con casi 2.000 años de antelación:

Más sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder…… y de estos apártate.” (2 Timoteo 3:1-4).

 ¿Es de extrañar, entonces, que el mundo esté en tan mala situación, estando como está lleno de personas con esas características, básicamente entre la llamada “cristiandad” y que sin embargo, afirman “creer” en el Dios de la Biblia? Y es que claramente, el apóstol relaciona los tiempos críticos e ingobernables en los que estamos viviendo, con la actitud del “personal” y por lo que queda patente que las condiciones jamás mejorarán, si no mejora primero la “materia prima”, eso es, las personas; ahora bien, siendo obvio que la ciencia no puede mejorar la naturaleza de estas…… ¿hay alguien que pueda hacer semejante cosa? Sí, Dios puede hacerlo, pues la naturaleza del hombre ha degenerado debido a que éste se ha alejado de Dios…… pero hay un pequeño problema que resolver para ello y que tiene que ver con el verso 5 del pasaje mencionado, pues en el mismo leemos que las personas se caracterizarán por tener “una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder”, eso es, que afirmarán creer en Dios, pero que dicha creencia no interactúa o tiene influencia alguna en sus normas de comportamiento. De hecho, recuerden que hemos mencionado que creer en Dios, significa creer en Su Palabra escrita la Biblia y siendo que esas personas no quieren ni oír hablar de ella…… y si no, querido amigo que nos lee, cuando se encuentre en una conversación acerca de cómo está el mundo y en donde siempre sale aquella coletilla de “no sé a dónde iremos a parar”, pruebe de tomar la palabra y decir que Jehová (o Yahveh, según sea su preferencia) el Dios de la Biblia nos lo explica, pues esta nos habla del porqué estamos como estamos, a dónde nos lleva dicha situación y en qué resultará el final de todo ello…… y verá como le empiezan a mirar de un modo raro, para poco a poco irse apartando la “parroquia” de su lado, pues no les interesa el tema: usted les está hablando de cosas que “ya no se llevan” y siendo que lo que subyace detrás de dicha actitud, no es más que un total desprecio de esas personas que se reconocen “cristianas”, hasta por el mismo nombre del que afirman es “su” Dios.

Sin embargo, paradójicamente, es la Biblia y no ningún libro de física cuántica (por decir algo), la que nos explica que Dios está “reconciliando consigo mismo a un mundo” (2 Cor. 5:19) y siendo que los que responden a esta reconciliación, cambian radicalmente de actitud, pues cesan de “amoldarse a este sistema de cosas” y para lo cual se “transforman, rehaciendo su mente” (Rom. 12:2), eso es, dejan que sean los puntos de vista de su Creador expresados en las Escrituras, los que dirijan sus vidas y no que sean estos, los que se tengan que ajustar a la particular forma que tiene cada uno de percibir las cosas. Por lo tanto y en su continuado esfuerzo por aprender mediante el uso de las Escrituras, sobre la personalidad de su Supremo Hacedor, progresivamente van cultivando cualidades como el amor, la consideración, la honradez, la confiabilidad e interés en otras personas; y personas que tienen una razón sumamente sólida y realista para creer en Dios, pues han experimentado el poder beneficioso de la Palabra de Este en sus propias vidas …… por ejemplo, ellas si saben por qué el mundo está como está y lo que Dios piensa hacer al respecto (Sof. 1:14-18), por lo que lejos de estar presas de la preocupación, están tranquilas y sosegadas ante la crítica situación por la que atraviesa la humanidad (Rom. 14:4); pues son conscientes de la promesa divina y creen en ella, pues como tantas veces ha ocurrido en la historia, saben que Jehová Dios acudirá en su socorro y las librará en su momento, de cualquier peligro que las pueda acechar:

Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación. 21 Porque, ¡mira!, Jehová está saliendo de su lugar para pedir cuenta por el error del habitante de la tierra contra él y la tierra ciertamente expondrá su derramamiento de sangre; y ya no encubrirá a los de ella a quienes han matado.” (Isa. 26:20-21).

Es lógico, por otra parte, que si el mundo estuviera lleno de personas que obedecieran o aplicaran los principios divinos registrados en la Biblia en sus vidas (no de personas que simplemente “afirman” ser cristianas y que es el denominador común entre la llamada “cristiandad”), la mayor parte de los problemas que hoy nos afligen quedarían resueltos. Viene a nuestra mente y al hilo de esto que decimos, las palabras que un destacado estadista hindú (Mahatma Gandhi), que hablando con un colega británico (Lord Irwin, quien había sido en su momento “virrey” de la India) le dijo más o menos esto:

Cuando el país suyo y el país mío, obren a una en conformidad con las enseñanzas que Cristo estableció en el Sermón del Monte, habremos resuelto no solo los problemas de nuestros respectivos países, sino los del mundo entero.”

Y eso es, exactamente lo que va a suceder:

“Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (o buscarás un inicuo y no lo hallarás). 11 Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:10-11). (Acotación nuestra).

Entonces es obvio que la única esperanza que el hombre realista pudiera abrigar, depende del cumplimiento de esta promesa; ahora bien ¿es ésta una esperanza que no se apega a la realidad? Bueno, de momento la realidad que palpamos a día de hoy, es que los hombres están arruinando el ambiente del planeta Tierra y que están a un paso de destruir la vida de sobre el mismo; por lo que confiar en que el hombre arregle aquello que no ha sido capaz de mantener en el tiempo, carece de todo realismo…… por lo que si no creemos en las promesas divinas registradas en las Escrituras, nuestra esperanza de un arreglo de la situación actual por parte del hombre, se apoya en vanas ilusiones. ¿Es, entonces, un proceder “realista” el dar la espalda a Dios? ¿No es más bien, una magnífica expresión de realismo el recurrir al Único que tiene el poder, la sabiduría y el deseo de rescatarnos de los resultados de nuestros propios errores? Definitivamente y a nuestro entender, la persona realista no solo puede creer en Dios, sino que tiene que creer en Dios, pues fuera de Él no hay posibilidad alguna de sostener la viabilidad de la vida como tal, sobre esta tierra de nuestras “entretelas”:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados; y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

MABEL

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