domingo, 23 de octubre de 2011

Más respuestas para Apologista

Y es que tal como me comprometí (en este blog solemos tener la sana costumbre de ser formales y cumplir con nuestros compromisos), voy a continuar con la serie de respuestas a las preguntas de D. Mario Olcese contenidas en su artículo del 16/10/11 “Don Armando: el “correcaminos”.” Luego para abreviar y ya atendida la primera, en el artículo anterior a este que están ustedes leyendo, pasemos al contenido de la segunda pregunta y que como es costumbre, transcribimos tal cual:

2.- Si Ud., Don Armado, no es miembro del cuerpo de Cristo, cuya cabeza es obviamente Cristo mismo, ¿Por qué sigue usted los mandamientos de Jesús, si usted no es miembro de su cuerpo?¿No dirige Jesús (la cabeza) sólo a su cuerpo (la iglesia)?

En primer lugar, decirle al Sr. Olcese, que esta pregunta carece de sentido, porque los seguidores de Cristo, no siguen los mandamientos de este, sino los de Jehová…… al menos eso es lo que se deduce de las palabras de Jesús:

El que me desatiende y no recibe mis dichos tiene quien lo juzgue. La palabra que he hablado es lo que lo juzgará en el último día; 49 porque no he hablado de mi propio impulso, sino que el Padre mismo, que me ha enviado, me ha dado mandamiento en cuanto a qué decir y qué hablar. 50 También, sé que su mandamiento significa vida eterna. Por lo tanto, las cosas que hablo, así como el Padre me las ha dicho, así las hablo.” (Juan 12:48-50).

Y algo que el apóstol Juan tenía perfectamente claro, pues reconoció que “aquel a quien Dios envió habla los dichos de Dios” (Juan 3:34) y por eso, casi al final de su vida, pudo decir lo siguiente:

Pues esto es lo que el amor a Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos no son gravosos.” (1 Juan 5:3).

Entonces, como estamos sometidos a los mandamientos del Altísimo y puesto que entiendo que ese es el deber de todo bien nacido, el obedecer a Dios, por eso obedezco Sus mandamientos (llegados a nosotros, a través de Su Hijo Jesucristo), en cumplimiento de Ecle. 12:14:

La conclusión del asunto, habiéndose oído todo, es: Teme al Dios verdadero y guarda sus mandamientos. Porque este es todo el deber del hombre (o “de la humanidad”, según traducción literal). 14 Porque el Dios verdadero mismo traerá toda clase de obra a juicio con relación a toda cosa escondida, en cuanto a si es buena o es mala.” (Acotación mía).

Y me permito rogar a dicho caballero, que antes de formular una pregunta, se asegure de que está planteada correctamente, porque tal da la sensación de que ni para eso alcanza; pero veamos ahora, la tercera pregunta:

3.- Si usted no es ungido por el espíritu santo, ¿cómo puede usted producir buenos frutos como el amor, gozo, paz, mansedumbre, etc, etc?

Pues porque una cosa es desarrollar esos frutos del espíritu y que no nos vienen dados, sino que hay que esforzarse en desarrollar, como queda claro de las palabras de Pablo en Rom. 7:21-25 y otra muy distinta, el ser “elegido” directamente por Dios, para pasar a formar parte del grupo de Sus Hijos Adoptivos y algo que ya no depende de uno mismo, sino de la voluntad expresa de Jehová:

Y no solo ese caso, sino también cuando Rebeca concibió gemelos de un solo hombre, de Isaac nuestro antepasado: 11 pues cuando todavía no habían nacido ni practicado cosa buena ni vil, para que el propósito de Dios tocante a la selección continuara dependiendo, no de obras, sino de Aquel que llama, 12 se le dijo a ella: “El mayor será esclavo del menor”. 13 Así como está escrito: “Amé a Jacob, pero odié a Esaú”.” (Rom. 9:10-13).

Y para un mayor entendimiento de lo que pretendo decir, veamos cómo nos expresa la idea el escritor del libro de Hebreos y refiriéndose en este caso al sacerdocio, según una versión de las Escrituras, muy fácil de entender y que suele aclarar muchas dudas, como es La Biblia en lenguaje actual:

Dios elige a los jefes de los sacerdotes para que ayuden al pueblo y para que presenten las ofrendas y sacrificios, para que Dios los perdone. 2 Y como a esos sacerdotes también les resulta difícil obedecer a Dios, pueden mostrarse pacientes con los ignorantes y pecadores. 3 Por eso tienen que presentar ofrendas y sacrificios, para que Dios perdone los pecados del pueblo y también los de ellos.

4 Pero nadie puede ser jefe de los sacerdotes sólo porque así lo quiere, sino que Dios es quien lo elige y le da ese honor. Así lo hizo Dios cuando escogió a Aarón como jefe de los sacerdotes.

5 Cristo no llegó a ser Jefe de sacerdotes porque así lo quiso, sino que Dios lo eligió y le dio ese honor. Fue Dios quien le dijo: “Tú eres mi Hijo; desde hoy soy tu padre.” 6 En otra parte de la Biblia también le dijo: “Tú eres sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec.”

Luego la idea queda perfectamente establecida, pues si así era en el caso de la elección del Sumo Sacerdote, cuanto más en el caso de ser declarado uno Hijo de Dios y cuestión que queda perfectamente interrelacionada en el versículo 5. Y lo cual no sería así, de ser cierta esa chorrada que D. Mario defiende, en el sentido que cuando uno se bautiza, automáticamente ya es “ungido” y reconocido como Hijo adoptivo de Dios (con todo lo que eso conlleva), pues entonces la cosa quedaría en manos de la voluntad de cada cual: la de bautizarse o de no bautizarse y viéndose por tanto obligado Jehová, a reconocer como Hijo Suyo al primero que le diera la ventolera de decantarse por el bautismo...... dicho sea de forma coloquial y para entendernos; y veamos ahora la cuarta pregunta:

4.- Si usted no es un hijo de Dios y tampoco un hermano de Cristo, ¿Por qué se dirige usted a Dios como “Padre celestial” cuando le ora? Por otro lado, ¿acaso no dice Jesús que los que hacen la voluntad del Padre esos son sus hermanos?¿Si usted no es hermano de Cristo e hijo de Dios, entonces la voluntad de quién está haciendo usted, Don Armando?

¿Y al Sr. Olcese, quién le ha dicho de qué manera me dirijo a Dios en mis oraciones? ¿No cree dicho caballero, que en su intento de torcer las cosas según su conveniencia y en su inaudito atrevimiento, va un poco “más allá” de dónde puede llegar? Y es que desde que inicie mi andadura con los TJ y hasta mi expulsión, el 99% de las oraciones que he escuchado (y en más de 30 años de militancia ¡cuidadito que habré escuchado oraciones y a diferentes oradores!) se dirigían al Altísimo bajo la fórmula de “Señor Soberano Jehová……” y no como les imputa dicho caballero (la fórmula que menciona en la pregunta) en algunos de sus artículos. Y ese uno por ciento restante, siempre a cargo de personas que se iniciaban en el dirigir a la congregación en oración y usaban el consabido inicio “Padre nuestro que estás en los cielos……” y lo que dijeran a continuación, pero siempre en su condición de inexpertos y que con el tiempo rectificaban dicha frase inicial…… y en mi caso particular y si a D. Mario le parece bien ¡faltaría más! suelo dirigirme a mi Creador, con la frase “Señor y Dios mío……” y lo que siga, para cerrar la oración rogándole que la misma le sea acepta en el nombre de Su Hijo Jesucristo, en su posición de actual mediador (1 Tim. 2:5) y según nos enseñó él mismo:

En aquel día ya no me preguntarán nada. De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre, en mi nombre, él se lo concederá. 24 Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea cumplida.” (Juan 16:23-24-RVC).

Y habida cuenta que es Jehová y no Jesucristo, el “oidor” de la oración (Sal. 65:2), a Él nos tenemos que dirigir; y como a mi edad y diga lo que el Sr. Olcese diga, ya no voy a cambiar…… pues así lo vamos a dejar. Y en cuanto la voluntad de quién estoy haciendo ¿pues la de quién va a ser? La de Jehová y es que según Jesús, si queremos ser sus “amigos” (Juan 15:14), tenemos que hacer las cosas que nos manda y si como hemos visto en la primera respuesta que hemos dado, Jesús solo manda lo que a su vez le fue mandado a él, la conclusión es clara: podemos tener una buena relación con nuestro Creador y sin necesidad de ser reconocidos como Hijos suyos, al igual que muchísimas personas del AT, si hacemos lo que nos manda (1 Sam. 15:22; Hech. 20:35)…… en nuestro caso, por boca de su Hijo Jesucristo, Su mediador; y pasemos a la quinta pregunta:

5.- ¿Si la congregación o iglesia de los primogénitos están inscritos en los cielos, según Heb. 12:23, ¿por qué dice usted que el rey David será un mero súbdito del reino en la tierra, si él mismo es también llamado por Dios como “mi primogénito” en Salmo 89:20,27?¿No debería estar David también incluido dentro de la iglesia o congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos?

Y en cuanto a esta pregunta, decirle a ese caballero que su ignorancia solo es superada por su propia ignorancia, pues de ninguna manera en este profético salmo que nos cita, se puede hacer referencia con esa expresión “mi primogénito”, literalmente al personaje David…… pues resulta que este Salmo 89, fue escrito después de la muerte de éste, por un tal Etán, el ezrahíta y uno de los cuatro hombres cuya sabiduría, aunque considerable, fue superada por la del rey Salomón:

Y Dios continuó dando a Salomón sabiduría y entendimiento en medida sumamente grande y una anchura de corazón, como la arena que está sobre la orilla del mar. 30 Y la sabiduría de Salomón era más vasta que la sabiduría de todos los orientales y que toda la sabiduría de Egipto. 31 Y era más sabio que todo otro hombre, más que Etán el ezrahíta y Hemán y Calcol y Dardá, hijos de Mahol; y su fama llegó a estar en todas las naciones todo en derredor.” (1 Rey. 4:29-31).

Luego estaríamos hablando de un contemporáneo del reinado de Salomón y por lo tanto, su salmo no podía ir dirigido al rey David, que como hemos dicho ya había muerto para cuando el citado salmo fue escrito, por lo que y de forma profética, solo podía hacer referencia a Jesucristo y algo que ya le expliqué al Sr. Olcese en mi artículo del 11 de Agosto pasado “Luego es mentira que……”; porque veamos que nos dicen los versos 26-27:

El me clamará: Mi padre eres tú, Mi Dios y la roca de mi salvación. 27 Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.”

Y lo que vemos, es que el citado pasaje está escrito en tiempo futuro, por lo que no podía aplicar de ninguna manera a un David que ya había muerto, ni a su hijo Salomón, que en ese momento ya estaba ejerciendo de rey sobre Israel. Luego con la referencia del verso 20 al nombre “David” y como ya le expliqué en mi reciente artículo “Apologista…… y Oseas 3:4-5” (10/10/11), tenemos que tener en cuenta que cuando en las Escrituras se hace proféticamente referencia al nombre del rey David y más en este caso, que dicho personaje hacía tiempo que había desparecido de la escena, se nos está hablando del llamado David Mayor, o sea, de Jesucristo. Por otra parte (y ello valida mi afirmación), el hecho de que tenía que ser “el más excelso” de entre los reyes de la tierra, obviamente nos muestra que solo se podía referir a Jesucristo, pues de aplicar al rey David esas palabras, como erróneamente afirma el Sr. Olcese, lo colocarían en una posición superior al propio Hijo de Dios, que razonablemente ya no podría ser “el rey de reyes y señor de señores” (Rev. 19:16).

Luego, resumiendo, dicho Salmo 89 no se podía referir de ninguna manera al literal rey David y por lo tanto, el verso 20 se dirigía proféticamente al futuro heredero del trono que había ocupado en su día David, eso es, al David Mayor, Jesucristo y no al propio David…… con lo que de nuevo y a pesar de estar advertido en el artículo citado, D. Mario ha vuelto a meter la pata hasta el corvejón, lo que hace patente la errática deriva que está tomando últimamente. Recordemos que en ese momento de la profecía, no había ni hombre ni nombre (pues Jesús aún no existía), por lo que Jehová y a fin de transmitir la idea a su pueblo, hace uso de esa alegoría para presentar al desconocido personaje y que tendría que ser el artífice de la verdadera y definitiva restauración del reino, en que un día fungió como rey su antepasado David, en calidad de legítimo heredero del mismo y de las bendiciones que este derramaría sobre la humanidad obediente…… y qué mejor que personalizarlo en un personaje prominente y por todos reconocido, como el anterior rey David. Dicho esto, pasemos a la pregunta número seis:

6.- Si usted cree que es necesario el bautismo para la salvación, y sabemos que Cristo salva a su cuerpo o iglesia, ¿por qué dice usted que no es miembro del cuerpo o iglesia de Cristo si usted es un bautizado?

Pues porque yo fui bautizado en agua, como seguidor de Jesucristo, pero no con el Espíritu Santo de adopción como Hijo de Dios, porque no había ( ni hay) nadie con la autoridad para dar ese bautismo, como en su día fueron los apóstoles (para más información al respecto, vean por favor “La Iglesia de Cristo…… ¿dónde está?” (12/07/11). Luego si bien nací del agua, no así del espíritu (Juan 3:5) y por lo tanto, no tengo la unción como Hijo de Dios; y es que esta milonga que nos cuenta D. Mario y “cuatro iluminados” más (obviamente porque les interesa, pues se creen Hijos de Dios), de que inmediatamente después de ser uno bautizado con agua, ya de forma automática es “ungido” o declarado Hijo de Dios…… pues que quieren que les diga, como no sea que las Escrituras no nos dicen nada de ello, sino exactamente todo lo contrario; y si alguien desea enterarse de ello con todo detalle, incluido el Sr. Olcese, que lea mi artículo “No es eso, Sr. Olcese…… no es eso” del 14/09/10, en el que aclaro la cuestión punto por punto…… y si procede, que D. Mario nos demuestre lo contrario (si puede, claro, porque hasta el momento no ha sido así). No obstante, esa pregunta acerca de la cuestión del bautismo en la actualidad, tiene un trasfondo en el que llevo pensando mucho tiempo (aún no lo tengo del todo claro), por lo que me reservo el hablarles más delante de este tema. Pero pasemos ya a la séptima pregunta y última para hoy:

7.- Si los santos recibirán el reino, y éstos gobernarán con Cristo, según Daniel 7:13,14,21, ¿debemos concluir que usted no es un santo puesto que dice que no reinará con Cristo en su reino? Si no es un santo, ¿qué es entonces? ¿No dice la Biblia que quién no es un santo es un inmundo (ver 1 Tes. 4:7)?

Pues por supuesto que no soy un “santo” o persona “elegida” por Jehová para reinar con Cristo, según se desprende de Dan. 7:18, como no lo es ni el Sr. Olcese, ni tantos otros farsantes que andan sueltos por ahí y que presuntuosamente se las van dando de Hijos de Dios y que en su delirio pretenden reinar con Cristo en el reino de Dios…… por la sencilla razón de que actualmente no existe ninguna persona de esas características sobre la tierra, a menos eso sí, que Rev. 11:3-6 nos esté mintiendo:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra. 5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

En resumidas cuentas, que estamos hablando de personajes poderosísimos. Y puesto que actualmente no hay sobre la tierra personas que manifiesten estos poderes (solo al alcance de los verdaderos Hijos de Dios) y por los que precisamente, tienen que ser reconocidos como tales enviados por el Altísimo…… pues eso, que aún no han aparecido esos personajes y que por lo tanto, con relación a lo que tenemos por aquí abajo, pues estaríamos hablando de unos auténticos charlatanes, digan lo que digan y lo digan como lo digan aquellos que actualmente nos quieren hacer creer, mediante su sola afirmación personal (como el propio Sr. Olcese, o los Rivas, Buzzard, Dávila, los “ungidos” de los TJ y tantísimos otros), que son Hijos de Dios y que reinarán con Cristo. Y si no es así, que nos demuestren esos poderes y que son, como hemos dicho, tarjeta de presentación de todos aquellos que son enviados por Dios…… o en su defecto que nos dejen de dar la lata con sus paranoias: actualmente no hay ungidos” o Hijos de Dios sobre la tierra. Porque todas, absolutamente todas aquellas personas enviadas por Jehová en todos los tiempos, para cumplir con una comisión divina, fueron dotadas de los poderes sobrenaturales necesarios para acreditar la autoridad que les había sido conferida en función de la tarea para la que habían sido enviados por Jehová.

Sin embargo y sorprendentemente, en estos tiempos actuales y siempre según esos farsantes, Jehová tiene a una montonera de sus Hijos sueltos por ahí y sin dar un palo al agua, luego…… ¿para que los tiene aquí? O sea y para entendernos ¿qué tarea les ha sido encomendado de parte de Jehová? Porque si es la de predicar el reino de Dios, como presume dicho caballero y otros tantos como él, en primer lugar ¡anda con el éxito que tienen!...... aparte, por supuesto, de la burradas que continuamente publican; y en segundo lugar, la gran predicación de Mat. 24:14 aún no ha comenzado, porque todavía no ha aparecido ese resto de hermanos de Jesucristo de Rev. 6:9-11 (por tanto Hijos de Dios) y prefigurados por esos “dos testigos” citados, que tienen que llevar la delantera en dicha obra; luego si no hay comisión divina…… no hay obra divina y por lo tanto, lo que están haciendo esos señores, al igual que los TJ y muchos otros, es el “canelo”, eso es, el tonto. Pero dándose el caso además, de que tampoco ha sido cumplida aún la segunda y más completa parte de la profecía de Joel 2:28-29 y derramamiento de dicho espíritu o poder de Dios, que acompañará a aquellos que tomen parte en dicha predicación:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán. En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas derramaré en aquellos días mi espíritu.”

Y que eso es así, tal como lo estoy afirmado, que queda una segunda parte de esa profecía por cumplir, queda probado por lo que sigue inmediatamente a continuación, en los versículos 30-32 y que leemos seguidamente:

Y ciertamente daré portentos presagiosos en los cielos y en la tierra, sangre y fuego y columnas de humo. 31 El sol mismo será convertido en oscuridad y la luna en sangre, antes de la venida del día de Jehová, grande e inspirador de temor. 32 Y tiene que ocurrir que todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo; porque en el monte Sión y en Jerusalén resultarán estar los escapados, tal como ha dicho Jehová, y entre los sobrevivientes, a quienes Jehová llama.”

Y señales o “portentos presagiosos” que no ocurrieron en el primer cumplimiento de esta profecía, en el Pentecostés de 33 E.C. ni posteriormente, en aquellos tiempos del primer siglo, sino que además se nos señala el tal derramamiento, para antes de la “venida del día de Jehová, grande e inspirador de temor” (y que no vino en el primer siglo, como es obvio) e idea que cuadra perfectamente con las palabras proféticas de Luc. 21:25-28 y con la apertura del sexto sello, según Rev. 6:12-17 y que señalan a nuestros días. Y con el agravante que en aquellos tiempos, al que invocaba el nombre de Jehová, se le perseguía y se le ejecutaba (le cortaban la cabeza, para entendernos) y a diferencia de lo que se nos dice que va a ocurrir en la actualidad, en el sentido de que “escaparán” o serán “ocultados” (Sof. 2:3; Isa. 26:20). Luego, puesto que no hay ni rastro de ese resto de Hijos de Dios por aparecer, ni muestra alguna del poder el Espíritu Santo de Jehová en acción, en una gran obra de predicación mundial en marcha, fíjense ustedes sin van errados todos esos farsantes y engañabobos, que tan altaneramente se arrogan el ser Hijos de Dios y por tanto, su condición de reyes en reino milenario, al lado de Jesucristo.

Y por otra parte, que no nos salgan con la monserga de que esas señales llevadas a cabo por esos citados “dos profetas” son “simbólicas”, porque el libro de Revelación está precisamente escrito para mostrar a los siervos del Altísimo, las cosas que han de ocurrir aquí en la tierra:

Y me dijo: “Estas palabras son fieles y verdaderas; sí, Jehová el Dios de las expresiones inspiradas de los profetas envió a su ángel para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que efectuarse dentro de poco.” (Rev. 22:6).

Porque además se da la circunstancia, de que esas poderosas señales ya fueron efectuadas por profetas de la antigüedad, como Elías en el caso del fuego destructor, como sistema de autodefensa (2 Rey. 1:9-15) y en el caso de la falta de lluvia (1 Rey. 7:1); o en el relato acerca de Moisés, con el tornar el agua en sangre y los posteriores derramamientos de plagas mortíferas (Éxo. 7:14 a 11:10) y acciones por las que demostraron ser verdaderos profetas del Altísimo. Y además, que la primera parte del cumplimiento de la profecía de Joel 2:28-29 en el primer siglo, no tuvo nada de simbólica, sino que fue muy real y de lo cual nos hablan las Escrituras.

Y en cuanto a lo que personalmente yo soy y que el señor Olcese parece interesado en saber, se lo expliqué el 14/07/10 en mi artículo “Hijos de Dios…… ¿o del diablo?”; o sea, que si lo quiere averiguar, ya sabe dónde buscarlo. Por otra parte, 1 Tes. 4:7 nada afirma de lo que ese caballero pretende y en su intento, una vez más, de conseguir y mediante torcerlos, que los textos bíblicos digan aquello que él necesita que digan, para conseguir un fin determinado; y es que sencillamente no se entera de la película. Porque de lo que ese pasaje nos habla, no es el que si no se es “blanco”, solo se puede ser “negro”, sino lo que hace y para entendernos, es dar una advertencia o recordatorio a las personas a las que fueron dirigidas dichas palabras, en el sentido de que “Dios no nos ha llamado a seguir pecando, sino a vivir una vida santa”…… o limpia, aclaro yo (La Biblia en lenguaje actual). Eso es, según Pablo, que dicho llamamiento no les concedía a esas personas involucradas en sus palabras, “barra libre” o los hacía inmunes a las consecuencias del pecado, sino que les exigía un cambio de actitud, perceptible y ejemplar para el resto del personal, que se podría sentir atraído hacia ese nuevo derrotero de vida. Ya el apóstol Pedro, posteriormente, lo explicitó de la siguiente manera en 1 Ped. 1:13-16:

Por lo tanto, fortifiquen su mente para actividad, mantengan completamente su juicio; pongan su esperanza resueltamente en la bondad inmerecida que ha de ser traída a ustedes en la revelación de Jesucristo. 14 Como hijos obedientes, dejen de amoldarse según los deseos que tuvieron en otro tiempo en su ignorancia, 15 y más bien, de acuerdo con el Santo que los llamó, háganse ustedes mismos santos (o limpios) también en toda su conducta, 16 porque está escrito: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”.” (Acotación mía).

O sea, que tenían que reflejar y en la medida de sus posibilidades, una conducta acorde con la “personalidad” del Ser Supremo y del cual habían recibido tal llamamiento, o sea, Jehová Dios.

Entonces, con lo que nos hemos encontrado de nuevo en 1 Tes. 4:7, es con un pasaje de las Escrituras “forzado” para que se ajuste a la idea que D. Mario desea exponer, para mantener su torpe razonamiento al proponer la pregunta. Y dicho esto, aquí lo dejo de momento y espero en un par de días, ir a por la octava pregunta y que de nuevo se me antoja que D. Mario tendrá alguna sorpresa, a causa del argumento que demuestra que Abrahán no puede reinar con Cristo…… y que al Sr. Olcese jamás se le habría ocurrido, pues de lo contrario no haría las afirmaciones que hace sobre este particular, por ejemplo, en un reciente video titulado “Abrahán esperaba la ciudad celestial (el tabernáculo permanente)”.

Armando López Golar

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